Un ser llamado Guzzest. Capítulo 26: Nikochan's World III: Visiones

Parecía que había llegado al lugar correcto, me quedé mirando un cartel que decía: “Bienvenidos a Munthes”, de golpe la puerta de la casa se abrió, y por supuesto entré, al entrar, la puerta se cerró de un fuerte golpe. Había una especie de niebla dentro de la casa, olía como a quemado, comida quemada para ser exactos, quién vivía en ese lugar no parecía que cocinara muy bien, una voz inundó la sala, era una voz de mujer madura algo etilizada, el aliento denotaba el consumo de grandes cantidades de licor de melocotón de oferta, se dirigió a mi, y me dijo que si no tenía machacantes para pagarle ya me podía marchar por donde había entrado, ella que se autoproclamó como bruja, adivinadora, ilustradora y artista, tiene cojones, sacó de su canalillo una lista, y me dijo los precios, aquello resultaba un insulto, pero me pareció que sería una buena solución a mis numerosos problemas. Elegí la visión del futuro a través de la bola mágica, y por supuesto dos preguntas de 100 machacantes cada una, que no eran otras que quien me había hecho esto y como solucionarlo, el total subía a unos 1200 machacantes pero eso no era nada para un culo verde y respingón como era yo. Antes de empezar a decirme el futuro por un módico precio me dijo que había otros como yo, la raza Kochan y que como yo no era ni humano ni Kochan, pasaría a llamarme Nikochan, la bruja Munthes me había bautizado y luego empezó a mover los brazos y en la bola, misteriosamente, comenzaron a aparecer unas visiones algo inquietantes, me dijo que veía una nave llamada Allison75 con dos o tres tripulantes, un gordo con una camiseta de Batman, y otro medio cegato y algo delgaducho con gafas de pasta naranja, y a mi entrando en la nave, mmm..eso me daba que pensar, luego se calló y me pidió 1000 machacantes mas, maldita bruja, finalmente me dijo que necesitaría la camiseta de batman y las gafas de pasta naranja par un asunto de suma importancia que en estos momentos y por falta de pago no me iba a decir pero que sería crucial, y me permitiría transformarme a mi estado inicial, lo que si me dijo fue el nombre del tipo que me había hecho eso, un tal Guzzest, que había derramado cantidades industriales de blandiblup al pozo de dónde yo sacaba el agua potable. Al decirme eso entré en cólera, y di un fuerte golpe en la mesa, entonces cayó una cortina al suelo que dejó a la vista una jaula grande con un ser humano dentro, era calvo y llevaba una camisa estampada, al darle la luz se despertó y comenzó a cantar sin parar, parecía que podía leerme el pensamiento, la canción se metía en mi cabeza: “I shot the Guzzest but I swear it was in self- defence. I shot Guzzest and they say it is a capital offence”, el teléfono sonó, era Pini, me dijo que tenía a un sospechoso llamado Guzzest, estaba solo, pero llevaba una camiseta de Batman, le dije que le torturará como él quisiera pero que necesitaba la camiseta que luego me pasaría. Al colgar el teléfono y ver la jaula me acordé de mi periquito N’kono y abrí la jaula, ese ser cambio de golpe, se desnudó y se frotó desnudo por mi cuerpo y el de la bruja y se fue por la ventana. La bruja me dijo que era Ude, hijo de un duende y de un demonio cantarín, algo único, y me lanzó un conjuro horrible, nunca mas volvería a ser humano, y que los objetos que me dijo no me servirían mas que para dominar el mundo, a la vez que Pini me comunicó que Guzzest se había escapado con la ayuda de su ex, Laviñu, pero que no pararía hasta encontrarlo ya que le había robado una estatuilla de Rasheed Wallace. Así que totalmente apenado comencé a caminar hacía el castillo de Kochan.

1 comentario:

  1. hombre, realmente en tu caso el cambio de aspecto es una mejora... (cosa fácil de conseguir por otro lado...basta con no ser tú y respirar)

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