Segundas partes nunca fueron buenas (a excepción del Padrino y Condemor). Puede incluso que retornos forzados tampoco. Personalmente, creo que la vuelta de uno de los grandes genios de la música en 2017 no fue lo que debería haber sido. Me declaro fan absoluto de The Kinks, que no quepa duda. Entre mis cien mejores discos de la historia coloco fácilmente media docena de los hermanos Davies. Son esenciales en mi vida pero eso, creo yo, no debe nublar el criterio. "Americana" ya no era un gran disco, esa es la verdad aunque duela a muchos. Sí tenía ese aura mítica, un cuidado y unos arreglos bonicos, tenía a los Jayhawks y al final, que es lo que cuenta, un puñado de buenas canciones, que se reducían a tres o cuatro si realmente éramos justos, puesto que sólo tres o cuatro estaban a la altura de la leyenda. Tengo grabado en la memoria la actuación de Ray Davies en los Juegos Olímpicos británicos. Sentí lástima, no lo niego. En comparación a sus coetáneos está lejos, muy lejos. Su talento no, sigue igual, pero su inspiración parece haber desaparecido y se ha instalado en un estatus de leyenda jubilada, caduca, sumamente aburrida. En esas me cuesta entender como después de años reclamando su vuelta y la de la banda, ahora saque dos discos seguidos, haga las paces con su hermano, anuncie nuevo disco de The Kinks y vayan a salir de gira. Espero equivocarme pero no auguro nada bueno. Tengo sentimientos encontrados, no sé si quiero disco o no, aunque haré lo posible por verles en directo, y claro que me haré con las nuevas canciones aunque se rumorea que no son nuevas sino, en su mayoría, descartes e ideas antiguas. No quiero irme por las ramas, y una cosa es la banda y otra bien distinta el individuo, sea quién seas, seas Townshend con The Who, o Davies con The Kinks. Una cosa es la banda y otra el artista solo, a pesar de que en ambos ejemplos ellos sean la banda.


Ray Davies - Americana act II (2018): 01.- Our Country/ 02.- The Invaders (spoken word)/03.- Back In The Day/04.- Oklahoma U.S.A./05.- Bringing Up Baby/06.- The Getaway/07.- The Take/08.- We Will Get There/09.- The Real World/10.- A Street Called Hope/11.- The Empty Room/12.- Calling Home/13.- Louisiana Sky/14.- March Of The Zombies/15.- The Big Weird/16.- Tony And Bob/17.- The Big Guy/18.- Epilogue/19.- Muswell Kills.

Como decía, "Americana" fue un poco decepcionante. Prueba es que no creo que lo vaya a escuchar entero en mi vida de aquí en adelante. Algunas de sus canciones sí pero incluso las mejores están lejos de lo que deberían haber sido. Su retorno con "Our Country: Americana act II" es igual de decepcionante o más. La diferencia es que si el primero de estos discos tenía temas casi al nivel de antaño más el añadido de la efervescencia por la vuelta de Ray, aquí no encontramos nada de eso y sí ese piloto automático aburridillo que ya asomó en por ejemplo "Working man's café", que no os engañéis, es un peñazo de disco. Encontramos aquí nuevos temas arropados otra vez por The Jayhawks y el guitarrista Bill Shanley, bueno, algunos nuevos y otros remendados. Me explico, encontramos versiones de "Oklahoma USA" que particularmente me suena encarcarada, escuchamos una vuelta de tuerca de "The Getaway" de su "Other's people live" (que no desentona) y "The real world" que es bastante olvidable, y un cierre con  "Muswell Kills" que es intentar y no poder rozar la inspiración que hubo en aquel disco mágico de 1971. Luego hay temas nuevos que en su mayoría no están a la altura. No vamos tampoco a decir que son un desastre porque es imposible que a uno de los mejores compositores de la historia se le haya olvidado de golpe hacer buenas canciones pero a estas canciones que entrega les falta a casi todas un hervor y algo de sal. El inicio con "Our country" no está mal, hace pensar que todo estará de lujo pero enseguida se desmorona el castillo de naipes a lo que no ayudan nada los recitados que tanto abundan en el disco. "Back in the day" sí la veo más pero es pan para hoy y hambre para mañana. "Bringing up baby" se gusta y sí, me gusta, y por supuesto no puedo dejar de nombrar "A street called hope". No hay nada que nos ponga la carne de gallina. "Calling home" es salvada por los Jayhawks y por ejemplo a "March of the zombies" le falta algo de mala leche. En definitiva, mala leche es lo que le falta a todo el disco. Algo de chispa, de fuerza, de rabia y le sobra el darle vueltas a una idea que ya rondaba por su cabeza hace veinte años. "Americana II" es un disco para (muy) fans, pienso que es totalmente prescindible, un disco (muy) menor, así que no entiendo ese dorar la píldora de muchos. Un servidor también es muy fan, pero mucho mucho, y desde luego aún no creo haber perdido el gusto ni el sentido auditivo. Esta nueva colección de canciones es prescindible y olvidable, sin magia ni punch, sin la esencia Kink. Recemos para que la reunión de la banda no suene igual de oxidada. Esperemos que recuperen su lema de 1981 y nos den a la gente lo que realmente queremos.

Magnífica. Tengo que reconocerlo. Superó mis expectativas y mis dudas, esas que hicieron que tardase mucho en decidirme a verla. "Tres anuncios en las afueras" es una película inteligente de una calidad indiscutible, muy por encima de la media, una media lamentablemente baja cosa que no empaña la grandiosidad de esta historia creada y dirigida por Martin McDonagh (director y guionista de la también estupenda "Escondidos en Brujas"). Mucha culpa de esa sensación placentera al visionado la tienen las actuaciones. Los secundarios están sensacionales. Woody Harrelson y Sam Rockwell son un lujo, pero la palma se la lleva la estrella del cotarro, una Frances McDormand en plan estelar que a cada minuto nos deja en estado de shock. No sabría deciros si estamos ante una comedia negra o una dramedia, no sabría definir el estilo del film, sí que no defrauda, que engancha y que conforme pasan los minutos y la historia avanza acabamos devorados por ella. Sin destriparos nada os diré que McDormand interpreta a una madre divorciada que ha perdido a una hija, violada mientras moría, que decide intervenir para que la policía del pueblo deje su pasividad e intente resolver un caso que dan por perdido. Sí, esta historia no es nada del otro mundo pero está muy bien contada y, como dije, muy bien interpretada. Los actores lo son todo, cada uno de ellos. Y Frances es simplemente la película entera. 
"Lost & Found"


Siempre he sido un gran seguidor de The Kinks. Desde muy jovencito he ido descubriendo y amando a una de las mejores bandas de la historia. Mi gran conexión con la banda de los Davies fue "Something Else", disco que sigue siendo mi favorito. Lo que vino cronológicamente luego fue un despiporre a la altura de los más grandes, de eso no hay duda: "The Village Green", "Arthur", "Lola vs Powerman" y "Muswell Hillbillies" son esenciales y necesarios como el comer, como el aire que respiramos. Luego fueron, en mi opinión, perdiendo su esencia y su magia aunque siguieron lanzando discos muy buenos como el primer "Preservation", "Sleepwalker" y "Misfits", luego siempre buenas canciones pero realmente ningún disco (entero) a beatificar. Como digo siempre he sido muy fan pero en la adolescencia mi hermano se hizo además de fan, militante, y yo comencé a mirar de reojo a otros grupos más o menos de la época que me ponen más, tampoco vamos a engañar a nadie. Tanto Who como Small Faces/Faces son favoritísimos, además claro de Beatles, Stones y lo que cuelga. Y además siempre me ha gustado más lo que rodeaba a esas bandas que a los Kinks, nunca me interesó mucho su historia, sus líos, sus anécdotas. En parte por su carácter, su forma de ser, sus maneras, ... su "tarannà" que se dice por mi tierra.... Por eso y porqué realmente no había leído nada en castellano sobre The Kinks que valiese la pena, hasta este año cuando el libro de Iñaki García y Manuel Recio (a los que conocía de alguna reunión Kinky/ Konvenciones) acabase en mis manos. Una vez leído tengo que decir que será difícil superar a este libro, puede que sí sea la guía definitiva en castellano, el libro necesario que todo fan necesitaba. La historia de la banda está muy bien narrada, se lee en un santiamén  y no aburre, ya seas fan o no. Ayuda mucho la pasión que sienten ambos por The Kinks aunque a veces les ciegue algo el amor por ellos y falte algo de crítica o mala leche, pero claro, esto es un libro sobre los Kinks para sus seguidores, si hasta el Gran Wyoming (gran seguidor de la banda) aporta su granito de arena en el prólogo!. En definitiva, "Atardecer en Waterloo" es todo lo que queríamos de The Kinks, es el libro en castellano ideal para seguir amando o enamorarse de una banda gigantesca tapada por los monstruos de turno. Solo cabe aplaudir y dar las gracias a los autores por su enorme y fantástico trabajo. 

En esas horas nocturnas de agosto en periodo vacacional, en las que es imposible conciliar el sueño no hay nada mejor como ocupar ese tiempo haciendo una pequeña maratón televisiva con alguna serie de indudable calidad, aunque acertar con tanta oferta como hay es cada vez más difícil. Por eso a veces hay que ir a lo seguro y pensé que ver la tercera y última temporada de la serie de la BBC "Broadchurch" sería ir sobreseguro. Ocho episodios que son más un cierre digno que una temporada al uso. Siguen los sobresalientes David Tennat (Alec Hardy) y Olivia Colaman (Ellie Miller) al mando del barco. Siguen estupendos y siguen bien compenetrados. Son lo mejor de la serie. Otra vez deben resolver un caso complicado, esta vez sobre una violación y el pueblo y sus alrededores vuelven a estar implicados. No es un obra maestra pero está al nivel de la mejor televisión inglesa de siempre. Los personajes y las tramas de las dos anteriores temporadas vuelven a aparecer y tienen su momento, pero sirven más de explicación que realmente de peso e interés a la historia. El caso va de más a menos y nos va atrapando tanto en su misterio y complejidad como en su atmósfera que hacen que no podamos dejar de verla y ver todos, o casi todos, los episodios del tirón. Una pena que lo dejen aquí, una pena que se termine puesto que estamos ante una serie sobresaliente.


BLUR/ 13 (1999)/ TENDER

 

Cuando reflexiono sobre los últimos grandes nombres del pop inglés me rechinan los dientes aunque con el paso del tiempo un marcianito como yo se da cuenta de lo alargada que es la sombra de Damon Albarn. Su música ha madurado espectacularmente como se puede observar en su proyecto paralelo llamado “The Good, The Bad & The Queen” que formó junto a Tony Allen, Simon Tong y el “Clash” Paul Simonon, aquel fue un disco de etiqueta, sublime, perfecto, adulto y moderno. Lo tenía todo, claro, tenía a Damon. Y Damon lo bordó con su primer y único disco en solitario, esa POM que el tiempo pondrá en su lugar llamada "Everyday Robots" (2014), de la que dimos ya buena cuenta tanto en la Isla como en el Exilio. Tampoco puedo dejar de reconocer que aunque no sea mi estilo me impresiona la creatividad y la libertad que el propio Albarn se proporciona en Gorillaz (quienes ya tienen listo retorno triunfal) y la facilidad que tiene para crear singles sin parar. Gorillaz es un grupo tan numeroso como inexistente pues todo salía de la cabeza del líder indiscutible de Blur. Y aquí es donde quiero ir a parar, a Blur. Siete discos que incluyen un debut prometedor pero flojo (Leisure, 1991), al que siguieron cuatro obras de notable para arriba: “Modern Life Is Rubbish” (1993), “Parklife” (1994), “The Great Escape” (1995) y el espectacular “Blur” (1997). Y con “13” (1999) llegaron los problemas, el cansancio, la irritabilidad y el agotamiento mental de todos sus miembros. Con el decepcionante “Think Thank” (2003) se tomaron un descanso, no fue una separación oficial, nunca dijeron que se separaban, pues volvieron hace nada con el regulero "The Magic Whip", pero lo que está claro es que Graham Coxon tenía muchas ganas de tomar una carrera en solitario y hacer lo que le dictara el corazón o lo que le saliera de los huevos, carrera que nunca ha obtenido el éxito de la banda, por eso y porque estaba cansado de Albarn, entregado a drogas y el alcohol debido a una dolorosa ruptura amorosa, así pues, el gafotas dejó Blur.


Tal vez “13” es mi disco favorito de Blur, no es el mejor y lo sé, pero es mi preferido. Desde la portada que es estupenda y que no es más que un dibujo al óleo de Coxon llamado Apprentice, pasando por esas canciones fantásticas que se te meten en la cabeza para no abandonarte nunca pero que requieren de varias escuchas para dejarnos apreciar su gran calidad, hasta llegar a esas letras descomunales tal vez demasiado influenciadas por la ruptura de Mr. Albarn con Justine Frischmann (Elastica). Pop perfecto, sin fisuras. El disco lo abre esa maravillosa canción que es “Tender”, esa guitarra delicada, esa voz a punto de romperse por la tristeza, ese gospel que te pone el pelo de punta, ese final apoteósico, Coxon dejándose la piel, y esa melodía…. qué bonita, coño!. Y después de siete esplendorosos minutos llega “Bugman”, una verdadera joya del pop de final de siglo, una marca de la casa. Estupenda. Y siguiendo con este inicio inmejorable llega “Coffe & TV”, un clásico instantáneo, una letra acojonante, todo muy “kink” porqué no decirlo, y un videoclip inolvidable. La siguiente canción “Swamp song” es pura experimentación, ya no es britpop, ahora son una banda diferente, una banda a la que es difícil etiquetar y esta canción es una prueba de ello, una canción que te gana poco a poco. “1992” nos da un poquito de tregua aunque parece que fue la semilla que luego se convirtió en “The Good, The Bad & The Queen”, una extraña y relajante canción que no podemos decir que sea una balada pero sí que se aproxima a esas extrañas canciones que solía hacer mi admirado Peter Gabriel. “B.L.U.R.E.M.I” es puro blur, o es puro punk de los setenta, o es algo que suena a The Clash a las puertas del nuevo siglo, muy en la línea de “Bugman” o “Swamp song” pero con ese regusto retro aunque no lo diríamos por esos locos sintetizadores. A estas alturas del disco los Blur nos ofrecen la extraña y alucinógena “Batle” para enseguida mostrarse sensibleros, bueno, es Albarn quién nos abre su corazón, caen en un plis plas “Mellow song” y “Caramel” que nos hablan de esa ruptura tan dolorosa con “Trailerpark” de por medio que podría ser la banda sonora de un sueño Daliniano que no Dylaniano. Y entonces llega mi canción favorita del disco, “Trimm Trabb”, para mi gusto una de las mejores canciones del grupo y de Albarn. Hipnótica, dulce, bella, dolorosa, triste, y rabiosa. Con un ritmo afro-techno que luego se puso de moda, y al final de la canción una guitarra demoníaca. Escuchadla panda de hijosdeputa!. La siguiente es nada más y nada menos que “No distance left to run” que es una puta delicia, carne de greatest hits, una cancionaca melancólica para los días de lluvia con ese falsete de Damon que se me clava en el corazón. Y para acabar, “Optigan 1”, una extraña pero linda canción instrumental. “13” como dije no es su mejor disco pero sí es mi favorito, no eran los Blur del Britpop sino los Blur experimentales y melancólicos, siempre con el genial y único Albarn ce capitán del barco.

Blur - "13" (1999)

01.- Tender/ 02.- Bugman/ 03.- Coffee & TV/ 04.- Swamp Song/ 05.- 1992/ 06.- B.L.U.R.E.M.I./ 07.- Battle/ 08.- Mellow Song/ 09.- Trailerpark/ 10.- Caramel/ 11.- Trimm Trabb/ 12.- No Distance Left to Run/ 13.- Optigan 1.




*Post aparecido en EXILE SH MAGAZINE por Nikochan

"Bell Boy"


El verano da para mucho, incluso para ver series que en circunstancias normales no verías. Como sabéis, un servidor es un devorador de series y me habían hablado de "The Crossing" como algo interesante y ligero, aunque tanto que después de una primera temporada el canal americano ABC ha decidido cancelar el serial. Aún sabiendo esto decidí darle una oportunidad a la hora de la siesta y como bien suponéis alguna que otra cabezada he pegado durante su visionado. Steve Zahn es la única cara conocida por un servidor, el absoluto protagonista de este invento que tiene más de The Event o Flashforward, en cuanto a calidad regulera claro está, que con otras series del estilo aunque su premisa es interesante: cuatrocientas personas aparecen flotando en el mar, sobreviviendo solo unas cuarenta, que vienen huyendo de una guerra que sucederá cientos de años más tarde; nunca llega a desarrollar esa idea y se pierda en el camino con vulgaridades de un guión que flojea en cada episodio. Una idea nada original, recordando muy mucho a la española "Refugiados", y un desarrollo y una calidad visual que deja mucho que desear y que desgraciadamente hemos visto en otras series que acabaron también en cancelación. Demasiado predecible y demasiado blanquita. Le falta chicha, le falta madurez y mala leche. Ni es un producto adolescente como sí podía ser "Sirens" (otra mierda que también distribuye HBO) ni es una serie adulta. Es decir, quedarse en medio de nada es lo peor de todo. El piloto es decente e interesante pero después de seis o siete episodios nos aburrimos profundamente hasta que da un pequeño empujoncito y queda la cosa apañada para intentar conseguir una segunda temporada, cosa que no sucedió. Serie como digo prescindible que tampoco es un desastre. Se deja ver y deja dormir a la hora de la siesta. Ciencia-ficción de garrafón.