SINOPSIS: Andy ya se ha hecho mayor. Antes de irse a la universidad decide donar sus juguetes a una escuela infantil. Al principio, Woody, Buzz y el resto de juguetes se mostrarán muy entusiasmados con la idea. Pero poco a poco irán cambiando de opinión al ver cómo les tratan los niños. Será entonces cuando comiencen a planear un plan para escapar de las garras de esos pequeños terremotos y sobretodo de ese malvado oso rosa con aroma a fresas llamado Lotso...

Es difícil que una saga, trilogía o como quieras llamarla tenga un nivel tan extraordinariamente alto. A la memoria me viene El Padrino, Alien y si me apuras aunque cada vez baje más mi consideración por ella también El señor de los Anillos. Es difícil que cada entrega de esa saga aporte un salto en la técnica y un regalo a modo de guión, y parece imposible que después de dos magníficas entregas, su tercera y última parte sea aún mejor que lo visto anteriormente. Pues bien, la archiconocida compañía Pixar, a pesar de que mi enemigo íntimo reniegue de ella como una cosa mala, lo ha vuelto a lograr. La tercera entrega de las aventuras de Buddy y Buzz Lightyear es formidable, es una maravilla técnica pero ante todo es una historia perfecta que nos lleva de viaje por los sueños infantiles y por ese momento en el que uno deja de ser un niño para convertirse en un adulto. Toy Story 3 es absolutamente genial. Puede que sea algo más adulta aunque siempre disfrazando el fondo para que los niños disfruten como unos cosacos, porque la presencia de Lotso, el oso rosa, que como si de un dictador se tratase controlando la guardería Sunnyside es un lujazo y un disfrute para los adultos. Espectacular. La historia claro sigue teniendo esos chistes blanditos para conseguir la carcajada de los niños, es por eso que la presencia del dinosaurio se hace imprescindible o la del señor y señora patata, en cambio la de Ken es toda una sorpresa. Y ojo, que los de Pixar tienen el detalle de rendir pleitesía al maestro Miyazaki con la inclusión del peluche de Totoro, porque el maestro siempre será el maestro y aunque sean de mundos y estilos diferentes nunca se debe perder la perspectiva pero tampoco negar lo evidente pues creo sin exagerar que estamos ante una obra maestra pese a quién pese. Tal vez lo único negativo y con lo único que no he disfrutado es con ese toque andaluz de Ligthyear que no me ha hecho gracia alguna aunque supongo que los yankis y los japos se habrán descojonado por lo demás me parece que Pixar se ha vuelto a superar y si exceptuamos la regulera Cars que tendrá segunda entrega el año próximo sigue entregando una maravilla tras otra, no sé si aguantaré hasta la aparición de su nueva entrega “Brave” y por comprobar si la segunda parte de “Monstruos” (ambas para 2012) es tan buena como su predecesora así que si no hay cambios en el planeta Pixar nos esperan años llenos de magia.

1.- Plastic Ono Band (1970)
2.- Imagine (1971)
3.- Mind Games (1973)
4.- Double Fantasy (1980)
5.- Walls and Bridges (1974)
6.- Rock'n'Roll (1975)
7.- Wonsaponatime (1998)
8.- Milk and Honey (1984)
9.- Some time In New York City (1972)
10.- Live Peace in Toronto (1969)
“No oirás nada, probablemente no oigas nada cuando pase”. Y eso, que no oímos ni vimos nada. Primer plano de Tony Soprano comiéndose un arito de cebolla mientras escucha “Don't stop believing” de Journey junto a Carmela y Anthony Jr, entonces levanta la cabeza al ver entrar en el restaurante a su hija Meadow y.... zasca!!! fundido a negro de más de diez segundos y entran los títulos de crédito. No oímos nada, no sabemos nada, tenemos que imaginar qué cojones pasa. Y lo que pasa es que he aprovechado estos días sin trabajar para hacerme una maratón de la última temporada de The Sopranos y rematarla al fin. Después de 86 acojonantes episodios que me han mantenido enganchadísimo hasta el punto de no saber si The Sopranos es mejor o no que The Wire, que acabe de esa manera me da por culo, no deja contento a nadie y hace que nos estemos preguntando constantemente que pasó? Parece que lo que pasó fue que le dispararon y punto pero a mi me gusta pensar que simplemente le dio uno de sus mareos (je, je, ni de coña) o que se acabó sin más y el tipo sigue con sus historias. Quién sabe?. En mi opinión The Wire episodio a episodio no es tan buena, ni trata como los Sopranos todos los palos de la vida aunque por otro lado su crítica social es descomunal y su final redondo es insuperable haciendo que alucines dejándote la sensación de haber visto algo inigualable. En cambio Los Soprano tiene episodios descomunales que por sí solos son auténticas obras maestras, ahí están por ejemplo “Pine Barrels” o “Videos caseros de los Soprano” que es mi episodio favorito, el 78 para más señas, y es que no me quito la imagen de la pelea entre Baccala y Tony, y esa pieza del monopoly enganchada a la cara ensangrentada pero ese final, ese final desconcertante te deja mal sabor de boca, seguramente eso es lo mismo que siente Tony cada día al levantarse en su depresiva vida de mierda. Pero bueno, estoy contento por haber podido disfrutar de las que son con toda seguridad las dos mejores series de televisión de la historia, tanto The Wire como The Sopranos son tremendas e imprescindibles. Y ahora me pregunto yo, qué coño miro ahora?
Hace poquito fue la feria de juegos de mesa en Essen y varios compinches de mi hermano acudieron a ella como frikis poseídos, él desgraciadamente no pudo ir porque lo de tener dos churumbeles de menos de tres años así lo precisa. Allí además de jugar como locos y de conseguir juegos a muy buen precio se presentan novedades, se juegan y por supuesto se premian. Allí hubo un triunfador claro aunque no exento de polémica y como todos sabéis que a mi me va la marcha no tardé nada en hacerme con ese polémico artefacto que lleva por nombre 7wonders. La polémica consiste simplemente en que su precio final es excesivamente caro y que tal vez su embalaje podría ser más pequeño, ah! y que si juegan 7 jugadores necesitaréis una mesa muy pero que muy grande pero la verdad es que me parecen argumentos sin importancia pura y dura, tal vez se pueda decir que el juego puede llegar a ser algo repetitivo, no diré yo que no, pero qué juego de cartas no puede llegar a serlo?. El juego es tremendamente adictivo y no hay partida igual, ni una forma de ganar única, por su sistema de juego se tendrá que hacer la estrategia sobre la marcha teniendo en cuenta todas las posibilidades de puntuación (que no son pocas) y por supuesta intentar joder a las civilizaciones colindantes cosa que con la experiencia vas viendo que es más posible y necesario de lo que uno piensa de inicio.

La edición es chulísima y sólo los tocapelotas se quejan de ello. Sí, es un juego de cartas, rapidito para jugar entre juegos con más chicha pero es tan adictivo que si lo pruebas caerán con total seguridad varias partidas. Y las ilustraciones son fantásticas igual que todo el material. Para no enrollarme mucho y no liaros os diré que cada jugador tomará el papel de una civilización mítica y durante tres fases diferentes que aquí se llaman eras tendrán que construir edificios, desarrollar ciencia, comerciar, reclutar ejércitos y por supuesto tener dinerito y conseguir material, tanto materia prima como material manufacturado, que serán necesarios para construir nuestras edificaciones. Cada era tiene su mazo de cartas, cada jugador recibirá 7 por era, a la vez jugarán en la mesa una de ellas pagando lo que tengan que pagar para ello, se solucionan las construcciones y después se pasan las cartas al jugador de al lado con lo cual cada turno tienes nuevas cartas y hay que ser zorro para no entregar una que le vaya cojonuda al vecino. Después de las tres eras se hace el recuento final, se suman los puntos de construcciones, los puntos conseguidos de la lucha de ejércitos, se suma el poder intelectual y científico, el dinerito de cada uno y algo que me deje. Así de primera parece algo lioso pero en realidad es muy sencillo, muy simple, muy rápido (35-45 minutos), pueden jugar hasta 7 jugadores y es altamente adictivo. Puede que los jugones vean excesivo el precio y puede que lo sea pero estamos ante un superventas y hemos de pensar que el mercado es el mercado y tiene sus reglas, si una cosa sabes que se venderá como churros puedes subir algo el precio y tus bolsillos se llenarán rápidamente. Personalmente creo que es un juegazo y que tal vez si alguien os lo regala mejor aunque es una gran compra seas un experto o no de los juegos de mesa.
THE GREENHORNES
**** (2010)
UNDERESTIMATOR

Nada más y nada menos que ocho años han sido lo que ha tardado el bueno de Craig Fox en sacar a la luz un nuevo disco con su banda de toda la vida, a la que adoro, los Greenhornes. No creo que tenga él toda la culpa pues parte de ella, o gran parte, se debe al culo inquieto de Jack White que después de girar por el mundo con la reina del bombo teniendo de teloneros a The Greenhornes reclutó o robó a la parte rítmica de éstos para formar junto a Brendan Benson la banda rocanrolera The Raconteurs que por cierto no están nada mal, dejando a Fox con el culo al aire. Así pues Patrick Keeler y Jack Lawrence abandonaron el grupo con un “hasta luego” y se enrolaron con White con quién despacharon dos magníficos discos en 2006 y 2008, además de tocar en el disco de resurrección de Loretta Lynn, aquel “Van Lear Rose” (2004) que os recomiendo para ayer. No contento con la sobreexposición a White, el otro Jack, el Lawrence, se enroló en el enésimo proyecto del blanquirojo, ahora a la batería, llamado The Dead Weather con discos en 2009 y 2010. Mientras tanto Fox supongo que seguía a lo suyo porque realmente no sabemos nada de sus quehaceres durante ese periplo de descanso del grupo, periplo que como digo ha durado ocho años pues justo hace una semana me hice con su nuevo y flamante disco “****” al que llamaremos “Four stars”, retomando su música donde la dejaron con el imprescindible “Dual Mono” (2002) o el acojonante recopilatorio “Sewed Soles” (2005), es decir, de vuelta a su habitual revivalgarajero y en este caso pasando sin disimulo por la british invasion cosa que me ha gustado en exceso. De entrada me seduce el rollo de las dos portadas, hay una toda seriuda y gafapastil con un fondo negruzco y 4 estrellas, la última en rojo, y justo debajo el nombre del grupo, pero luego hay otra que es masculina y ruda de cojones con un leopardo en portada de lo más feo pero que sin duda me enamoró a la primera. No sé cual de las dos es la buena o si son las dos pero yo me quedo con la del felino pues despista al personal y no te esperas lo que hay dentro, y lo que hay es una puta maravilla.

The Greenhornes “****” (2010): 01.- Saying Goodbye/ 02.- Underestimator/ 03.- Better Off Without It/ 04.- Cave Drawings/ 05.- Song 13/ 06.- My Sparrow/ 07.- Need Your Love/ 08.- Left the World Behind/ 09.- Go Tell Henry/ 10.- Jacob's Ladder/ 11.- Get Me Out of Here/ 12.- Hard to Find.

No encontraréis en el disco ningún destello de modernez y menos aún el nuevo y molón sonido del siglo 21. Aquí hay rock clásico que roza el garaje, la invasión británica, las diabluras mod y algo de psicodelia de la costa oeste americana o de donde cojones sea. Empieza la fiesta con un rugir de guitarras a lo Townshend, la voz entra como un leopardo daltriano (de Daltrey, Roger) y un sinfín de redobles de batería a lo Moon (Keith, claro) y un bajo perfecto que nos lleva al huerto mod, al de los Who con una melodía perfecta que rememora el buen hacer de aquellos y de estos. “Saying Goodbye” es para mi gusto un despiporre que por cierto enlaza con un artefacto acojonante que lleva por nombre “Underestimator”, una tonada muy de Fox, muy típica de los Greenhornes, aquí no hay vuelta de hoja, han vuelto y a lo grande con una de sus canciones revivalescas del género sixtie. We are, we are, we are the mods!!!!! y esto sigue con la magnífica “Better of without you” firmando lo que sería un comienzo de disco espectacular, la cancioncica en cuestión la firmaría sin dudarlo el modfather Weller, incluso me lo imagino cantando dicha tonadilla y no es que no le pegue precisamente... Hasta el momento estoy extasiado con tanta música del gusto nikochiano tanto que merezco una pausa que por cierto llega con “Cave drawings”, si te gustan los Zombies esta es tu canción. El disco realmente es cojonudo a pesar de sus escasos 35 minutos, por ejemplo está “Song 13” que es una nuevaolera canción de esas que se dejan gustar con facilidad, está “Need your love” que es de lo más hippie locuelo o la estupenda “Jacob's Ladder” con un inicio muy “animal” y ese típico ritmillo burdoniano (de Burdon, Eric). No quería acabar este comentario sin subrayar en fosforito naranja la canción “Get me out of here”, quién decía que ya no se hacían canciones como las de Ray Davies?, coño! Si es que parece suya, hasta Fox hace esas inflexiones típicas de Ray, joder que buena es la jodía. Y nada más, que espero que os haya picado la curiosidad con este sorprendente regreso de The Greenhornes, sorprendente por inesperado pues su calidad está fuera de toda duda.
Hacía bastante tiempo que quería desempolvar la sección “pleidegueim” tanto o casi como desempolvar mi vieja Wii. Hasta hoy he tirado de Xbox 360 y me he dedicado básicamente a matar zombies o infectados en África, y a ganar una y otra vez el mundial de Sudáfrica con los equipos más inesperados. Pero mira por donde que un día me da por ponerme el traje de Long John Silver y darle nuevos bríos al chip prodigioso, así en un santiamén me hice con un plataformas de esos que hacen las delicias de un marcianito como yo, pues visto que Mario Galaxy 2 está casi finalizado necesitaba de una nueva aventura consolera. Y entonces me fijé en Mickey y en el nuevo juego de Disney que el ratoncito populariza, y vaya sorpresón me lleve pues “Epic Mickey” resulta ser una auténtica maravilla. Gráficamente el nuevo producto de la eterna factoría cartuniana luce bastante bien, no llega a lo de Mario Galaxy pero por ahí anda. En ese aspecto tengo que destacar los videos introductorios que son espectaculares, parecen cortometrajes, aunque luego el juego en si mismo no tenga el mismo nivel. Todo es correctísimo y recuerda algo a otro clásico plataformero como es “Rayman” cosa que tampoco está nada mal. Se le puede poner algún pero con la cámara que a veces dificulta algo los saltos y ese eterno toque infantil que se gastan los de Disney y que aquí está siempre presente, pero es que hablamos de Mickey Mouse no de Peter Griffin!. Saltos y más saltos, acompañados de algún que otro puzle digno y de tener que pintar, borrar y repintar cada escenario para descubrir tesoros, nuevas rutas y esas cosas. “Epic Mickey” es un homenaje logradísimo al ratón más famoso del universo, a toda su historia y su trayectoria, el juego además está lleno de guiños a otros personajes míticos, y los momentos en que pasamos a fases 2D con ese sabor retro son totalmente geniales con una creatividad visual excelente, seguramente esos momentos son lo mejor del juego (haría bien en mencionar que con 2D tiene una pintaza excelente el nuevo lanzamiento de Wii “Donkey Kong Country Returns” que estoy a puntito de adquirir), lástima que a veces eso deriva en alguna que otra fase sosa y de bajo nivel visual que hace que la experiencia jugable ande algo desequilibrada. “Epic Mickey” es un juego muy bueno capaz de vender alguna que otra consola o al menos resucitarla, tal vez algunos deberían aprender como sacarle partido a una consola pues lo que consiguen aquí con Mickey para Wii es de lujo teniendo en cuenta lo justita que va la blanca de Nintendo de potencia, esto en Xbox360 o PS3 hubiese lucido de auténtico lujo pero el gato al agua se lo llevó Wii y un servidor pues además de descubrir un muy buen juego he recuperado a la ya viejecica consola.

Directazos!!! Pues eso, así se llama la nueva sección de la isla. En esta muy poco original sección hablaré claro está de conciertazos que han sido grabados y enlatados para que todo el mundo podamos disfrutar y hacernos una ligera idea de lo que se cocía en aquel momento y del auténtico potencial de las bandas en cuestión obviando los ruiditos y efectos tramposos de sonido. Supongo que aquellos que me conozcáis al dedillo ya os imagináis con que disco me voy a descolgar en esta primera edición. Claro, coño! LIVE AT LEEDS de The Who. Ni más ni menos. Considerado por muchos como el mejor. Los Who lo grabaron en 1970 justo después de que su gran ópera rock “Tommy” arrasara por todas partes, si bien en la edición original del concierto que salió en el 70 sólo incluía un vinilo y únicamente seis temazos, a saber: “Young Man Blues” que directamente hace que me quite el tanga y se lo tire al careto a Daltrey, “Substitute” que francamente es la monda lironda, la magnífica versión de uno de mis ídolos rockeros, Cochran, “Summertime blues” y luego el acabose con “Shaking all over”, para rematar con una versión muy pero que muy extendida de “My Generation” y sin duda una de mis favoritas de todos los tiempos, "Magic Bus", primero porque la versión en directo es de aúpa y segundo porque la letra me encanta y me hace revivir mi pasado pues yo también esperaba mi autobús mágico que me llevaba a ver cada día a mi amada nikochana aunque el puto 87 me costaba algo más de seis peniques al día. La verdad es que los Who en esa época eran la repanocha en directo, tal vez los mejores entre los mejores, y eso teniendo en cuenta que la competencia era francamente tremenda, con Stones y Zeppelins por citar a algunos. En 1995 salió una reedición que tal vez es la que conoce casi todo el mundo pues es la que se popularizó en el formato cedesiano o posavasero, esa edición contaba con 14 temas donde están los que estaban y a los que se añade algo de sal y pimienta, a destacar sobretodo “A quick one..”, y el medley de Tommy “Amazing journey/Sparks”. Finalmente para sacarnos bien los cuartos en el 2001 apareció la edición Deluxe con el cd anterior más otro que lleva “Tommy” en directo. Así que pasamos de 6 temas a 34 de un plumazo pasando por caja, claro. Por cierto, ningún tema de relleno y nunca baja el listón que por cierto para los Who es altísimo. Directazo de compra obligada, imprescindible e irrepetible. Una muestra de lo que podían hacer en aquellos tiempos Daltrey, Moon, Entwistle y Townshend. La mare que els va parir!