Había leído cosas maravillosas sobre "Historia de un matrimonio". Estupendas críticas y recomendaciones de peso. Había escuchado también las comparaciones con los films más serios de Woody Allen, también con la mítica "Kramer contra Kramer" de Robert Benton. Una vez vista, la verdad, es que aunque adoro a Noah Baumbach, éste no es Allen pero sí la película quiere acercarse, sin éxito, a ser una nueva "Kramer" aunque para milenials. Como digo, adoro a Baumbach que en si mismo es un Woody Allen milenial. Adoro todas sus películas, sobretodo recuerdo con cariño "The Squid and the Whale", "Greenberg", "The Meyerowitz Stories" (también de Netflix..), "Frances Ha"... Bueno, me gusta mucho su estilo, su ritmo, su pausa, sus diálogos, su melancolía... Y todo eso está presente en "Historia de un matrimonio", al parecer bastante más autobiográfica de lo que pensamos. Todo esto gracias a un guión excelente también suyo, donde retrata el amor, el desamor, el odio y el cariño de un matrimonio que necesita separarse. Todo aumentado por unas interpretaciones asombrosas de sus dos protagonistas. Un excelso Adam Driver y una Scarlett Johansson deslumbrante. Sin duda ellos son la luz del film y están espectaculares. Da gusto ver también de nuevo a Alan Alda (me encanta ese hombre!) y también, porqué no, a Liotta y a Laura Dern, cuyo personaje acabé odiando al final del film, lo que me hace pensar que la tipa lo borda. No es una película original ni asombrosa, ni nos hará llorar.. pero sí duele, si te deja algo descuajaringado. La historia del final de una relación siempre es dura y cuando hay abogados/tiburones de por medio para sacar lo peor de cada uno todo se ve aumentado. El personaje de Alan Alda en la primera reunión con su cliente lo clava, lleva más razón que un santo.... y acaba pasando justo lo que él explica. Lo mejor del film es que Baumbach nunca nos hace posicionarnos en favor de uno y otro. Nunca uno lleva razón y el otro está equivocado. Nunca es blanco o negro. Suele ser todo gris. Por si fuera poco la música corre a cuenta del maestro Randy Newman, y en ocasiones viste a las mil maravillas escenas preciosas como cuando ambos cierran el portón una a cada lado, buscando una rendija para verse mientras se separan.. pura poesía.. Película magnífica, real, dolorosa, y tristemente positiva. Imprescindible
"Feel Like Makin' Love"


Hacía un par de meses, tal vez tres, que el nuevo y flamante retoño del novayorqués, de Queens para ser exacto, Jesse Malin, descansaba cogiendo polvo sobre la mesa de pendientes. Puede que fuese el repasar los discos de este 2019 para realizar el top de favoritos, puede que fuese la necesidad de escuchar otra vez más esos sonidos americanos que me ponen la piel de gallina, el que sea de Queens como los autores del último disco escuchado, el debut de Wives, o el hecho de contar en la producción y en alguna que otra canción con la maestra Lucinda Williams, pero finalmente acabé por darle cancha a "Sunset Kids". Están claras las referencias de Malin: Young, Waits, Earle... y es fácilmente comparable a Ryan Adams, Ritter, Isbell, etc etc... Pero no es ninguno de ellos, para bien y para mal. Malin es un músico excelente que sabe a gloria escuchar pero su lastre es esa perfección pues algo de desastre, descacharramiento e improvisación no le vendrían mal. Está todo en un orden tan estupendo que tira para atrás. Pero claro, un disco de Malin con Lucinda, Escovedo, Billie Joe Amstrong, Joseph Arthur no es para dejárselo en el tintero.

Es curioso que el disco comience con un piano o un recitado que tiene más de un Lou o Waits countrificados que otra cosa aunque enseguida el tema con un estribillo más reconocible y popero entra en escena."Meet me at the end of the world" funciona, sobretodo gracias a ese estribillo. Simple, efectivo y efectista. La mano de Escovedo se nota, no diremos que no. Un tema notable para empezar el disco y consigue que pidamos más. La primera con Lucinda, "Room 13", se nota y mucho puesto que su base musical, sus melodías y su buen hacer están aquí cantadas por otro. "When you're young" tiene la americana melódica dentro, la de Springsteen, Jayhawks e incluso Ryan Adams. "Chemical heart" imprime otra velocidad, diríamos que este tema es el de colaboración con Billi Joe pero no. Me encanta esta canción. "Promises" tiene unos acordes muy stonianos (temón) y así podríamos ir comentando cada canción porque casi todas son estupendas. Están las otras dos colaboraciones con Lucinda, primero la delicada tristeza de "Shane" y después el arranque rocanrolero de "Dead on". Está "Strangers and Thieves" con Billie Joe Amstrong que tiene esas guitarras tan townshianas. Encontramos la inmensa clase de "Gray skies look so blue" y el bonito final con "My little life" que deja un sabor de boca excelente. "Sunset Kids" es un muy buen disco, no sé si le da para estar entre mis favoritos, igual con más escuchas sí pero se nos echa el tiempo encima y no nos da para más. Jesse Malin ha entregado un disco de escucha agradable, notable y casi perfecto, y como decía, algo de imperfección, de cacharrería, improvisación y puede que carretera y  manta no le hubiese ido nada más. Falta algo de mala leche pero es un disco  muy bonito y placentero.

Jesse Malin - Sunset Kids (2019): 01.- Meet Me at the End of the World Again/ 02.- Room 13/ 03.- When You’re Young/ 04.- Chemical Heart/ 05.- Promises/ 06.- Shining Down/ 07.- Shane/ 08.- Strangers & Thieves/ 09.- Revelations/ 10.- Gray Skies Look so Blue/ 11.- Do You Really Wanna Know/ 12.- Friends In Florida/ 13.- Dead On/ 14.- My Little Life.


La primera temporada encantó a unos pocos y enfadó a otros muchos. La etiqueta que se colocaba a todas las series como sustitutas de Juego de Tronos no le hacía ningún bien a esta Britannia. Ni es ni lo quiere ser. La personalidad propia de la serie y su libre camino sin compararse a nada le favorecen pero el público, tal vez, no lo entendió así y vio un ejercicio fallido en el producto que distribuye HBO pero que es fruta de su alianza con Sky. A mi sí me gustó. Su  ambientación, su trama, sus actuaciones, sus personajes y su espectacular banda sonora. Personalmente me quedé con ganas de más y de saber cual era la profecía... Así que la llegada de esta segunda temporada, después de estar en el alambre, me ha sentado de lujo. Creo que es mucho mejor que la primera o al menos al mismo nivel, pero el que no tenga que presentar más personajes, el que el público ya sepa de que va todo y no tenga que ponernos en situación facilita las cosas y hacen que la historia fluya. La profecía se va cumpliendo, la elegida aprendiendo, Aulus Platius o el mismísimo demonio interpretado de manera excelente por David Morrisey sigue su plan, mientras que Veran (brutal Mackenzie Crook) se topa con su hermano muerto, con Harka que también tiene un plan que se nos va desvelando poco a poco... Claro que la serie, el guión, tiene altibajos, no es la serie perfecta ni la serie top, pero claro, las interpretaciones son sobresalientes, hay tanta calidad que todo lo otro se olvida. Además, tanto vestuario como ritmo, como fotografía y esa lisérgia constante engatusa de lo lindo, aderezado con ese toque de humor británico que tanto me gusta. Aún no es segura la presencia de una tercera temporada, supongo que sí la habrá visto lo visto, y un servidor la esperará con ansia y con muchas más ganas. Y qué le jodan a Júpiter! 

WIVES/ SO REMOVED (2019)/ HIT ME UP

 

Desde luego no han inventado la pólvora, ni desde luego renovarán el panorama rocanrolero del planeta. Es más, puede incluso que no sean ni siquiera los abanderados de la vuelta del espíritu punk alternativo que muchos escuchábamos en los noventa... pero a todo eso suena la banda de Queens (NY) Wives. A todo eso y a más. A los Pixies, al gran Lou Reed y su amada Iguana en ocasiones, a los Sonic Youth, a The Fall, incluso algo a los primeros Strokes (magníficos ellos y luego perdidos para la causa) y puede, también, que tampoco suenen exactamente a nada de eso o sí, a todo eso, pero sí está claro que ese sonido, esos artistas, esos discos y canciones los tienen perfectamente digeridos, interiorizados y aprendidos. El sonido de la banda bebe sin disimulo alguno de esas referencias y eso, para los amantes de esos grupos no es problema alguno. No es un refrito, no os equivoquéis. Es poner la enseñanza en danza. Otra vez. Y así, el ciclo del rocanrol vuelve a cerrarse. Y nosotros volvemos a pasar por caja y a mover la cabeza como antaño pero con unos cuantos años más. Tampoco digo que sea el disco del año, porque ni por asomo lo es. Pero de vez en cuando va bien dejarse de mandolinas y banjos, y que alguien te de una patada en los santos cojones. Así pues, el asfalto, el puterío, el gamberrismo y la puta gran manzana están aquí presentes, y sí, al final es solo rocanrol pero nos gusta, y pónganme otra cerveza y ya van no sé cuantas... 


Wives - So Removed (2019): 01.- Waving Past Nirvana/ 02.- The 20 Teens/ 03.- Servants/ 04.- Hit Me Up/ 05.- Whatevr/ 06.- Even The Dead Side/ 07.- Why Is Life/ 08.- Sold Out Seatz/ 09.- Workin'/ 10.- Hideaway/ 11.- The Future Is A Drag.

El espíritu de los Pixies se nos presenta en la incial "Waving Past Nirvana" para enseguida ponerse más al día con "The 20 Teens" que sigue sonando a Francis Black, pero también a formaciones hijas suyas y de otros como Strokes y similares, porque emparentar esta canción con la Velvet me parece un insulto. Y en esas seguimos, ese mismo sonido en "Servants"... Muy bien parido todo, pero como digo repetitivo y ya escuchado. Ese es, tal vez, el reproche o la queja que no el problema, porque de problema no hay ninguno pues lo que escuchamos nos gusta. Y en esas estamos, en que todo transcurre más o menos con el mismo tono, la misma fuerza y la misma repetición de la fórmula. Escuchen sino me creen "Sold out Seatz" o "Hideway", que si bien me gustan y las destaco por encima de otras no me aportan nada más que gustirrinín barriobajero. Otra cosa es ya el tema que cierra el disco, esa magnífica "The future is a drag". Diferente, lentorrona, melancólica, con una letra más curradilla... aportando otras sonoridades y demostrando que igual sí saben hacer otras cosas. Muy buen debut de los de Queens. Revivalero y punkero. Pura vitamina. 

Andaba detrás del nuevo film de Ari Aster. Ese film después de la inconmensurable y terrorífica "Hereditary". Una nueva película de la que escuchaba comentarios decepcionantes, o al menos algunos que aseguraban que su "Midsommar" no estaba a la altura de su anterior trabajo. Y claro, en mi opinión, todos esos comentarios andad errados. Vale, de acuerdo, no es un film tan efectista y que nos impresione con tanta facilidad pero sí es mejor película, pues el terror se sirve a fuego lento (muy lento) poniendo poco a poco las cartas sobre la mesa mientras se ocupa de crear una atmósfera claustrofóbica y de incomodarnos a cada segundo. No hay realmente ninguna imagen terrorífica, de esas de apartar la cara, más bien el miedo reside en la sociedad, en el ser humano... y claro, como espectador sabes que algo muy malo pasará y te gustaría avisar a esos jóvenes que deciden ir a pasar unas semanas a un festival del solsticio a un pueblo (por decirlo de algún modo, más bien aldea o comuna) lejano y desconocido sueco. El film es espléndido, es turbio, tenebroso, incómodo, es como un cuento terrorífico con un final estupendo de esos de tertulia vespertina, de esos que dejan muy buen sabor de boca por alguna que otra libre interpretación. Ari Aster se consolida como uno de los más interesantes directores de género de los últimos años, esta vez con una historia sin demonios ni monstruos, pero con el mayor de los problemas, el ser humano como protagonista. 

La Fandilla se ha vuelto a reunir y está vez no me pillarán con el pie cambiado ni con la cabeza en otra galaxia. Esta vez he estado atento y llevo ya unas cuantas semanas disfrutando de las nuevas canciones, de las nuevas maravillas de una banda que sorprende a cada disco. Que madura, que convence y enamora con sus melodías. Sus dos anteriores discos fueron maravillosos. Primero aquel estupendo debut del 2014 "Strong enough to refuse" y luego, sobretodo, ese difícil segundo disco, "Welcome to desert town" (2016), con el que no sólo se aposentaron en un nivel máximo sino que lo duplicaron y les acercó a la excelencia, y a la rareza en cuanto a música nacional. Un despiporre en el hogar nikochiano, no lo duden. Y luego está esa obra del año pasado de Fernando Rubio, que a un servidor de manera estúpida se le pasó por alto pero (re)descubrió al comenzar 2019, ese "Cheap Chinese Guitar" que es oro puro. Qué decir, entre el "desert town" y el disco de Rubio se han ido aposentado las nuevas canciones de la banda de Cartagena. Sí, porque ahora hay más colores, más riesgo y belleza. Se nota que la banda está cómoda, que se entienden y se quieren. Y de eso, de eso no puede salir nada malo. No faltan las referencias de siempre, ese sonido hijo bastardo de Dylan y Harrison, ese Lennon, esos "Wilburys", los Jayhawks, el puto Jeff Lynne cosiéndolo todo.... Pues qué deciros... que todo lo que hay en el puchero nos gusta, que te lo puedes comer a lo "catalán" como escudella o a lo cocido madrileño, pero joder, qué bien nos sabe todo. Qué puta maravilla, y discúlpenme ustedes pero es que me parece un disco sensacional que de haberse grabado en el mítico Joshua Tree o en el mismísimo Nashville por la enésima banda de americana clonada todos aplaudirían con las orejas pero no, miren ustedes que estos tipos son de aquí, de aquí cerquita y lo hacen estupendamente y puede no se hayan enterado todavía.


Bantastic Fand - Somebody's World (2019): 01.- You/ 02.- Where is Mathilda/ 03.- The Kids Brass Band/ 04.- Somebody's World/ 05.- I Can't Tell You What To Do/ 06.- Everywhere/ 07.- Unknown Constellations/ 08.- One of Them/ 09.- Ancient Light/ 10.- Old True Love/ 11.- Smiling/ 12.- Way Down.

"You" es puro Dylan. La referencia a BOB es constante pero también a su "hermano" George (Harrison). Canción juguetona de otra época... "Where is Mathilda" es pura americana mientras que el Rubio de Florida se nos aparece de mano de Nacho Para en "The kids brass band". "Somebody's World" es mi favorita del lote. Una de sus mejores canciones. Tiene mucho toque lennoniano, muy de esa atmósfera que John solía visitar... Una pequeña joya de beatlesque. "I can't tell you what to do" tiene que ser saboreada a conciencia. Es estupenda, otra vez con Dylan en el retrovisor.  A mi es que cuando se ponen "americanos" me chiflan, por ejemplo en "Everywhere" con el country por montera... me parece una canción maravillosa. Otra de mis favoritas es "Unknown constellations" si ponéis bien los oídos sabréis porqué, y claro, en "One of them" se salen. El sonido característico de aquel "Cheap chinese guitar" (discón!) se asoma en "Ancient Light", que es otra de mis favoritas. Tanto ésta canción como "Old true love" tienen mucho de Tito Neil... me las imagino perfectamente cantadas por el maestro.... tienen ese deje, esa construcción típica... Vale, sí, a la segunda le falta electricidad  y velocidad pero es que unos Crazy Horse no se pueden conseguir fácilmente. "Smiling" es una joyita, cantada por Paloma del Cerro que nos lleva de la mano a los setenta.... El cierre con "Way down" tiene su miga con su positiva y bella guitarra que nos embruja de primeras, muy Jayhawks, como bien dice el maestro Joserra Rodrigo en el Exilio. Puede que penséis que no es para tanto este disco, que tampoco son esa banda que nos volará la quijotera pero Bantastic Fan es un rara avis dentro del panorama musical nacional que tiene que cuidarse, a la que hay que mimar. Sus canciones son más que notables, su gusto y buen hacer no tienen comparación y hay que darles la importancia y relevancia que merecen. Este "Somebody's World" es un disco estupendo de americana creado en la huerta murciana. Mucho sur hay en este disco, del otro lado del charco y de este mismo. 
"Elastic Days"