1.- Paths Of Glory (1957, Stanley Kubrick)
2.- The Dirty Dozen (1967, Robert Aldrich)
3.- Apocalypse Now (1979, Francis Ford Coppola)
4.- Platoon (1986, Oliver Stone)
5.- The Deer Hunter (1978, Michael Cimino)
6.- The Thin Red Line (1998, Terrence Malick)
7.- The Bridge On The River Kwai (1957, David Lean)
8.- Letters From Iwo Jima (2006, Clint Eastwood)
9.- Full Metal Jacket (1987, Stanley Kubrick)
10.- Saving Private Ryan (1998, Steven Spielberg)
Durante la invasión de Estados Unidos a Iraq en 2003 muchísimos periodistas presenciaron la guerra enrolados en unidades de combate. Uno de ellos fue Evan Wright, periodista de The Rolling Stone, que publicó algún que otro artículo en dicha revista, finalmente todos esos artículos dieron lugar a un libro que recopilaba sus vivencias durante dos meses al lado del primer batallón de reconocimiento del cuerpo de marines de los Estados Unidos que se pasó prácticamente todo el tiempo en primera línea de la invasión y a menudo detrás de las líneas enemigas. El libro llevó por título “Generation Kill” en el que los protagonistas principales son los miembros de la Compañía Bravo y en el que aparece el propio Evan. El año pasado HBO contó con David Simon y Ed Burns, creadores de The Wire, para llevar el libro a la pequeña pantalla, así pues nació “Generation Kill” una miniserie de sólo siete episodios de más de una hora de duración, donde cuenta la historia de esta generación de marines, cuenta sus problemas, sus manias, su obsesiones, aparecen las absurdas normas de los marines, el orgullo yankie, y desde luego no faltan las criticas fundamentadas al sistema ni a los orígenes de todo el conflicto desde el punto de vista de los implicados, además tendremos a unos personajes perfectamente definidos, y por supuesto todo el realismo que podamos imaginar. La serie está protagonizada por el actor sueco Alexander Skarsgärd (True Blood), James Ransome (el pirado de Ziggy Sobotka en "The Wire"), Billy Lush (Kevin en “The Black Donnellys) y Lee Tergesen (el abogado Tobias Beecher que las pasaba putas en Oz).

La buena noticia es que la serie es francamente buena, lo malo es que sólo tenga siete episodios, pero buscando por los mares de Internet leo con alegría y sorpresa que ya está lista la nueva serie de David Simon para HBO, se llamará “Treme” y es una serie dramática que sigue la reconstrucción y la vuelta a la normalidad de Nueva Orleans, después de la catástrofe de Katrina, mediante la mirada de músicos locales. Para dar vida a algunos de los personajes HBO cuenta con Wendell Pierce (el detective Bunk de “The Wire”), Steve Zahn (actor secundario de innumerables films), Khandi Alexander (la forense negra del CSI Miami que parece que siempre huele a mierda), Melissa Leo (de la serie "Homicide" de Tom Fontana basada en un relato de David Simon sobre la policia de Baltimore, a esta serie me gustaría hincarle el diente pero no la encuentro por ningún lado), Kim Dickens (de Deadwood, otra joya de HBO que está al caer) y Rob Brown (el negrillo de “Finding Forrester). Pues ná, que esta serie de marines me la ventilaré en un pis pas, estoy a punto de empezar la temporada 3 de The Shield, mientras dejo aparcada eternamente “Mad Men” sin saber muy bien porqué cojones no la empiezo nunca, deseando tener en breve Deadwood y Homicide, y esperando con ansia esta “Treme” que promete mucho.
GEORGE HARRISON
THE CONCERT FOR BANGLADESH (1971)
BANGLADESH

En estos últimos días y después de la aparición de la sección de mi archienemigo llamada “Clásicos Guzzeros” me he visto obligado a rescatar mi sección, la original, la buena, coño!. La sección llamada “Clásicos nikochianos” volvía a la isla con uno de los mejores discos de uno de los mas grandes, “All Things Must Pass” de George Harrison, casi ná, y claro, tanto he escuchado el disco en los últimos días que no he podido aguantarme y le he dado un repaso a su discografía de aquí te espero. El tipo era muy bueno, un genio. Desgraciadamente el 29 de noviembre del 2001 George falleció victima de un cáncer de pulmón, el mismo día mientras miraba la noticia en la televisión entrevistaban a un tipejo, a un fan, a un mindundi que delante de los estudios de Abbey Road lloraba su muerte, ese fan absoluto me era bastante familiar, le miré bien, pensé: qué tipo mas feo, se me parece.., bueno… me da un aire…pero en feo, yo soy mucho más atractivo, no cabe duda.. y.., coño! Era mi hermano, me cago en diez, que talento!, un minuto de gloria, una frasecita como dándose importancia, y nada, eso, que él lloraba allí y yo aquí, una pena. Durante muchos días después de la muerte de Harrison, puede que durante al menos un par de meses, un marcianito verde como yo no dejaba de escuchar su música, su forma de cantar, su forma de hacer llorar a la guitarra. El tipo era fantástico. Así que elaboré mi propio recopilatorio en homenaje al Beatle más Beatle ya que no hay en el mercado ningún greatest hits que le haga justicia. Mi recopilatorio lleva el nombre de “The Songs Of George Harrison”, le hice portada, contraportada, libreto.., e incluye sus canciones desde sus inicios con los Beatles, pasando por el superclásico nikochiano ya mencionado, y por el “Dark Horse” hasta llegar a su última canción aparecida hasta aquel momento llamada Horse To Water. En este recopilatorio doble no hay ninguna versión, no aparece ninguna referencia a los Traveling Wilburys ni aparece ninguna canción de su álbum póstumo Brainwashed (2002) que apareció justo un año después de su muerte. El único fallo fue dejarme en el tintero “Let It down”, imperdonable ya que es de mis favoritas hoy por hoy, pero ya se sabe que siempre hay una pega en esto de las compilaciones. De todas formas no era cuestión de incluir todo el “All Things Must Pass” para eso ya está el disco, y este recopilatorio, creo yo, da una visión amplia de toda su carrera. El doble compacto es una joya que hoy me apetece compartir, una muestra perfecta de lo que fue George Harrison, espero que no tardéis en recopilar la brutal colección de canciones que aparecen en el disco (si podéis meter al final del disco uno o al principio del segundo "Let It Down" la cosa será perfecta) y las disfrutéis como se merecen. Aah!, se me olvidaba: Tell me, what is my life without your love. Tell me, who am I without you, by my side. Oh tell me, what is my life without your love. Tell me, who am I without you, by my side….. What is my life without your love. Tell me, who am I without you, by my side….


CD 1: 01.- If I Needed Someone / 02.- Taxman / 03.- Love You To / 04.- Within You Without You / 05.- While My Guitar Gently Weeps / 06.- Piggies / 07.- Long Long Long / 08.- Here Comes The Sun / 09.- Something / 10.- Old Brown Shoe / 11.- I Me Mine / 12.- For You Blue / 13.- Apple Scruffs / 14.- I Live For You / 15.- Wah-Wah / 16.- My Sweet Lord / 17.- All Things Must Pass / 18.- Beware Of Darkness / 19.- What Is Life / 20.- Art Of Dying / 21.- Isn’t It A Pity

CD 2: 01.- I’d Have You Anytime / 02.- Ballad Of Sir Frankie Crisp (Let It Roll) / 03.- Run Of The Mill / 04.- Hear Me Lord / 05.- Bangladesh / 06.- Living In A Material World / 07.- Give Me Lord (Give Me Peace On Earth) / 08.- Dark Horse / 09.- This Guitar Can’t Keep From Crying / 10.- You / 11.- This Song / 12.- Crakerbox Palace / 13.- Blow Away / 14.- Not Guilty / 15.- All Those Years Ago / 16.- I’ve Got My Mind Set On You / 17.- When We Was Fab / 18.- Cockamamie Business / 19.- Horse To Water
Aaah bandarra, ¿con que contraatacas a mi sección de "clásicos guzzeros" con la tuya (¿ya clásica? a su vez)de "clásicos nikochanos"...?. Además si mi última entrega era insultantemente obvia (como casi todas las que vendrán, no nos engañemos) el tipo no se queda atrás con la suya. Banzai ! (qué hace referencia al grito de guerra nipón no a la casa de juguetes que va con "d" en vez de "z" -creo que hacía falta aclararlo-)...es la "guerra de los clásicos". No puedo admitir que haya alguien todavía más básico y obvio (repito) que el menda, así que mi (re)contraataque va con la pieza maestra del puto Boss (que es "el mejor disco del año que nací yo", como siempre recalco y que ni que sea por eso ya merece un respeto -habrá algún malaje que dirá que la cosa sería justo al revés...cagonsatanás !-).
Ay Bruno Primaveras, ¿qué tendrá este "born to run" que hasta el más cafre de tus detractores aficionados a escuchar rock se lo ha tragado con papas lo indecible?. Si es verdad que no faltan desaprensivos que afirman (o vienen a afirmar más o menos) que hiciste este disco que es de puta madre y te has tirado el resto de tu carrera viviendo del cuento (alguien especialmente malvado añadirá "y del personaje")...Calumnias, que escuchen mejor los dos que le preceden o los cinco que le suceden y vean la puta luz de una vez (...para la dupla human/lucky ya si que te quedas un poco solo majete).Tras pasear la marca y tocarte los huevos una década entera ("el fantasma de Tom Joad" y para de contar -que se te aplaudió el esfuerzo pero, claro, la comparación "nebraskil" es diabólica-)volviste en los dosmiles con discos que -obviando a "The rising" que me parece a la altura de lo mejor- sin llegar a enamorar como antaño si tienen su calidad y enjundia (ya saben, para mí un disco "regular" de este, aún según sus propios parámetros, se caga en casi todo lo facturado a la par en el tiempo desde ese sonado resurgimiento en el 2002). Bueno, en culaquier caso quiero dejar bien claro que para mí estamos ante uno de los "grandes" y joda a quien joda (se sorprenderían sus acérrimos de la de gente que lo detesta, y quizá, estos se sentirían menos "guays" y "exigentes" justo por la misma razón...-joder, parezco Bilbo...-). Contextualizando el álbum en el tiempo, es fácil hacer un paralelismo con la anterior entrada de la sección. Al igual que Bowie/Hunky, lo del Bruce con este disco es la reafirmación de un talento emergente (brutal) hecho realidad y por todo lo alto (porque al igual que ocurre con el otro estamos de nuevo ante uno de los mejores discos de la historia del rock claro está)...eso si, sin elementos bujarriles ni divismos de por medio (prefiero mil veces a Bowie cabe aclarar, no lo niego -y de hecho lo prefiero al 99% del resto de música rock-)...¿se imagina alguien a Springsteen en plan portada de "the man who sold..."? (tremendous !).

"Thunder road", "10th avenue freeze-out", "night", "backstreets", "born to run", "she's the one", "meeting acroos the river" y "jungleland", de una tacada y como quien se rasca lo que no suena...qué salvajada de disco. Decía a colación del "Hunky Dory" de Bowie que uno de sus mejores logros era su absoluta carencia de sombras, que si en verdad uno lograba ser honesto era algo realmente complicado de encontrar...Bien, hay discos que me gustan más que "born to run" (tampoco demasiados) y hay músicos de rock a los que prefiero al Boss (idem -si tenemos en cuenta la infinidad que hay, aún sin salirnos de lo incuestionablemente bueno-), pero si se tuviera que votar al disco más redondo (por contenido) de rock las pasaría putas para superar a este...De acuerdo, 8 canciones -menos de 40' de música-, pero ¿y qué?. Solo la penúltima con su, pianillo y el saxo, del clarencio no crean un subidón inmediato al oyente. Y es que "meeting across the river" es sin duda "el patito feo" del disco pero, por supuesto, la vas escuchando y escuchando con los años y bueno ya sabemos como acaba el cuento...la puta que cancionaca !. Las otras siete son greatest hits evidentes una detrás de otra en la que todo el mundo tendrá su orden de preferencias y todo el mundo tendrá razón...En mi caso "jungleland" (en efecto, otra de esas que me llevaría a cualquier ínsula) con su épica callejera. El cambio ritmico de "she's the one", el empalme del final de (la gloriosa) "backstreets" con el célebre redoble que da inicio a la canción que titula el disco es uno de los orgasmos rockeros más aplaudidos de la historia. El inolvidable groove de "10th. avenue...", la alegre adicción de "night" (solo reencontrable en "two hearts" del posterior "The river") tan cruelmente corta (igual que la anterior de hecho) y todo ello servido con esa alfombra roja de bienvenida que es el delirio de "thunder road" y su memorable final... Qué buena es la E Street Band, qué bueno es el Boss y qué grande este disco. Tras escucharlo durante años y más años llegué a la conclusión, años a (y que diox me perdone), de que por mucho que pie la gente, los seguidores de rock se dividen entre aquellos que admiten "Born to run" como un tótem insaltable de la historia y los papanatas que dicen que les gusta el rock porque "mola" y es "cool" pero que tienen (definitivamente) ese sentido (que creemos poseer todos), capaz de cribar calidad y paja, olvidado en el vientre materno...La inmortalidad musical del Boss en cuarenta minutos...¿se lo van a perder?.
De entre todas las bandas habidas y por haber del mundo mundial y a pesar de que soy un seguidor y defensor a ultranza de The Who, The Rolling Stones, The Kinks, Led Zeppelin, The Clash, CSN&Y, etc, etc.., le superioridad, clase y hegemonía de The Beatles es totalmente incuestionable. Si hiciésemos una lista de los mejores cincuenta mejores discos de la historia estoy seguro que entre estos siete grupos se repartirían casi todo el pastel, los Beatles metiendo media docena en los veinte primeros, además aparecerían, claro está, los Dylan, Hendrix, Beach Boys, Reed y Bowie de turno. Los grandes vamos. Pero la sombra Beatle sin duda se agrandaría pues a los discos del grupo habría que añadir los de sus miembros en solitario: de Lennon seguro que estaría Plastic Ono Band (1970) e Imagine (1971), de McCartney aparecería Ram (1971) y Band on the run (1973), de Ringo claramente Ringo (1973) y por supuestísimo aparecería George Harrison con el inmenso All things must pass de 1970 que sin duda junto al Plastic Ono Band de Lennon forman los dos mejores discos de exbeatles después de la disolución de la banda. Qué nos hubiera deparado la vida si hubiesen seguido juntos?. En concreto, el disco de Harrison, triple álbum en vinilo, no tiene comparación alguna con el resto de lo hecho por cualquier Beatle, es una puta obra maestra que debe estar entre los mejores diez discos de todos los tiempos, incluso me atrevería a decir que es mucho mejor que algunos de los discos de los Beatles como banda. Es el disco donde Harrison demuestra libremente su valía, editando muchas canciones que el binomio diabólico Lennon/McCartney le habían ninguneado. Sin duda la disolución de los Beatles no es achacable a la pérfida de Yoko sino mas bien al talento emergente de Harrison que no sentó muy bien a la parejita, apareció una tercera persona, un tercer creador absolutamente genial y entonces el matrimonio se rompió. A mi particularmente me la repampinfla, si las cosas fueron así, así es como tenían que ser, y gracias a eso Harrison entrega “su disco”, su obra magna, su obra maestra, el disco mas Beatle de los Beatles, porque Harrison era, es y será la esencia Beatle.

El discazo comenzó a fraguarse durante las sesiones del “White album”, cuando los miembros de la banda ya casi no se soportaban, de estas sesiones salieron además del mítico álbum blanco: Abbey Road, Let it be y All thing must pass. Para realizar el disco contó como productor con Phil Spector (hoy con una imagen tristísima, encarcelado por asesinato, y asquerosamente repugnante sin su peluca), y con Ringo, Peter Frampton, Eric Clapton, Billy Preston, un jovencísimo Phil Collins, Ginger Baker, Bobby Keys, Klaus Voorman, Alan White, Gary Wright y la inestimable ayuda de Bob Dylan del que versionó maravillosamente “If not for you” y con quién co-escribió “I’d have you anytime”, obra que con su tiempo pausado, bello, y dulce abre magníficamente el disco, luego aparece la cancionaca “My sweet lord” que aunque muy sobada y seguramente copiada de “He´s so fine” de The Chiffons me sigue pareciendo magnífica, y entonces llega “Wah-wah” para sacudirte las neuronas, una obra maestra, como todas, porque “Isn’t it a pity”, la versión de Dylan “If not for you” o la folki-countril “Behind that locked door” no son precisamente moco de pavo ni obras menores. Y llega “Let it down”, obra maestra que todos los grupos de los noventa y del nuevo siglo intentan conseguir hacer y no pueden, el máximo ejemplo es Wilco, grandísimo grupo, pero Tweddy tiene esta canción metida en su cerebro y toda la música de su grupo se expande a partir de ella, si no me creéis comprobadlo vosotros mismos. “Run of the mill” (mi favorita, junto a “Live for you” que aparece en la reedición del 2001), “Beware of darkness”, “Apple Scruffs” y “Ballad of sir Frankie Crisp (Let it roll)” son palabras mayores, es el momento álgido del disco, las cuatro podrían estar destacando en cualquier disco de los Beatles, y estoy seguro que cualquier grupo por bueno y famoso que sea de los ochenta a hoy mismo, y mira que ha llovido mataría por haber escrito cualquiera de ellas. Después aparece la preciosa “Awaiting on you all” que prepara el terreno a “All thing must pass” que te deja con la boca abierta para empezar la locura salvaje que nos lleva al final del disco con “I dig love”, la beatle “Art of dying” digna del “Revolver”, la versión II de “Isn’t it a pity”, la bestial y simplemente cojonuda “Hear me lord” y la rocanrolera “Out of the blue” que da paso a la traca final, una puta jam session instrumental que aún hoy me deja sin palabras con: “It’s Johnny’s birthday”, “Plug me in”, “I remenber jeep” y “Thanks for the pepperoni”.

Recomiendo encarecidamente la compra de este disco en todos sus formatos y su magnífica reedición del 2001, aunque de todas formas me quedo con el original. Para mi uno de los grandes discos de todos los tiempos, de uno de los mejores compositores de la historia que permaneció en la sombra y ninguneado por esos dos genios cabrones que son John y Paul pero que claramente se reivindicó con este triple álbum. “All things must pass”, ese puto (super)clásico nikochiano.
Ch-ch-ch-ch...Repasando lo hecho hasta ahora en la sección (la mejor aparecida jamás en un blog en mi humildísima opinión) me muestro bastante satisfecho de lo reseñalado (¿o es reseñado?...bueh, me la repampinfla). ¿Qué será lo siguiente? ¿Algún fab-4?, ¿Stones...?. Pos no. Si empecé con Reed hay que mentar cuanto antes, es de cajón, al gran Dave (el músico, no otro). Habrá quien prefiera a Ziggy, Aladdin o incuso a los monstruos encicatrizaos (o la trilogía berlinesa por qué no, que tanto entusiasma a algunos critiquillos -los mismos que se cargan sin compasión la obra ochentera del artistaso...y los mismos que luego, seguro, han escuchado "modern love" y "blue Jean" hasta la enfermedad...pero eso es otra historia). En cualquier caso, nadie estaría equivocado (nos ha jodido). Por mi parte mi disco innegociablemente favorito de Bowie es este "Hunky Dory" desde los tiempos del botijo. No pretendo ir de original por ir (que bastante drama tengo ya con lo mio) y salir por peteneras diciendo que la gran obra maestra para mí de este sujeto es "Lodger", por ejemplo. Otra cosa es que piense que tiene álbumes claramente ninguneados ("Diamond dogs", "Young americans" e incluso "Station to station"), pero nada..."Hunky Dory" es EL disco.

Son los años dorados del rock post-60's (después,o a caballo, vendría el sopor inaguantable del sinfonismo en -prácticamente- todas sus variantes). Reed ya no está en la Velvet y se sale a cada paso, los NYD se quedan con la copla de lo que andan haciendo los Stooges (o los Mc5) y pondrán la mina detonadora de todo lo que vendrá a finales del segundo lustro setentero, el rimel y las plataformas corren a sus anchas por supuesto...T.Rex, Mott the Hopple o Sweet (entre otros) se hartan de escuchar sus singles por la radio. Por si fuera poco todavía hay grandes álbumes de Who, Stones y demás, por aparecer, o también, tenemos la eclosión de Led Zep en todo su esplendor...y muchas, muchas otras cosas (todo el tema folkie, la black music, el reggae...mil cosas en verdad -pero si hasta el posteriormente odiado Elton John tiene canciones que se te va la olla en aquellos años-).Festival total vamos. Un encontronazo brutal entre las grandes formas de años anteriores y la necesidad, a partir de aquellas, de nuevas formas de expresión mediante ese engendro llamado rock.
Bien ya os habéis leido el rollazo. Dicho todo esto ya se puede señalar que nadie representa más ni mejor ese espíritu ("lo habéis hecho muy bien hasta ahora pero ha llegado la hora de dar el siguiente paso") que el chalado y narcisista Bowie. Creo que una de las frases más acertadas que he oído o leído nunca sobre él es aquello de (no recuerdo el plumilla de turno): "no es indispensable, quizá, para la evolución del rock al nivel que en su momento fueron Dylan o los Beatles pero la verdad...sin Bowie nada hubiera sido lo mismo".

No es precisamente un disco "oculto" en la historia del rock, claro (la cosa es de un evidente que tira de culo),pero es la conversión real y auténtica del músico (por mucho que ahora haya historiadores del asunto que apuntan -a toro pasao, valientes los puñeteros- que trabajos anteriores ya le habían encumbrado), en formato elepé, de "tipo prometedor como pocos" a supercrack absoluto del rocanrol mundial. Después de él -de "Hunky"- a forzar la máquina para envolver su único (e inolvidable) hit hasta entonces en un disco ya un poco como dios manda y dejarlo todo expedito para que Ziggy se coma al planeta de un zarpazo. Eso sería en el 72, en el 71 Dave, (el siempre honorable)Mick Ronson y cia proclamaban, más que acertadamente como decíamos (que lo decía yo pero...en efecto, estás ante el momento mayestático del texto) antes, nuevos "ch-ch-ch-ch-changes....".

"Todavía no sé que estaba esperando...". Tranquis que David Bowie ha llegado, el más maquillado, narcisista, opulento, excéntrico, gilipollas, mejor y brillante guia del primer lustro de los setenta. ¿Qué decir de "changes" por otro lado a estas alturas?. Lo mismo para "oh! you pretty things", fantástica y ahora ultrareconocible canción que, por cosas de esas que uno no acaba de entender, tuvo que esperar más años de los debido (hasta el boom de bastantes años después con los recopilatorios, antologías y demás) para gozar del reconocimiento en la historia que merece. El pianito final de aquella le sirve para empalmar directamente con "eight line poem" que parece robada de los archivos secretos de Reed en una siesta de este. Entonada eso si a la manera de Dave, cambiando el aire de canalla desganado de Lou por un tono trágico de la diva de la portada de este álbum. Otro monstruo de canción que palidece un poco solo porque lo siguiente es "life on Mars?"...La tarjeta de presentación al Olimpo de los diesel de Dave para la que todos los adjetivos, por lisonjeros que sean, se quedan cortos. Supera el escándalo de lo buena que es la cabrona. "Kooks" que el subnormal ignorante que le hace la refe en el fistro reciente ese de tocho de "Los 1001 discos que..." ningunea sin respeto que valga es otro ejemplo tremendista de la grandeza de Bowie. Además tiene un aire a lo Beatles/Kinks y demás que la hace especialmente reivindicable...puede (pudo -se entiende-) que sea muy moderno, el santo redentor, pero es el primero que sabe aquello de "monaguillo antes que fraile" (que este no sale de un reality, tuvo que picar piedra como el que máspor increíble que pueda parecer). "Quicksand", que cierra la cara A, se mueve en los mismos terrenos dramáticos de "life on Mars?". Una preciosa canción versioneada por dios y la madre que quedará tapada, como casi la totalidad del resto del disco por desgracia, por los hits (sonados) anteriormente mentados. Si lo de "quicksand" jode lo de la "sargentopimentera" "fill your heart", con sus pianitos y violines a cuestas, no lo entiende ni cristo (aún teniendo en cuenta que es la única pista del disco no firmada por Bowie -la autoría es del pianista nuevaorleano Biff Rosey y de Paul Williams-). Aires marcianos para la intro de "Andy Warhol" dedicada al ínclito y al que Dave rendía pleitesia (visto en perspectiva la cosa debería haber sido un poco al revés, por supuesto). Acabados los ruiditos nos encontramos con una pieza acústica del nivel de los mejores singles de un tipo que, en mi humilde opinión y entre otras cosas se caracteriza por tener la mejor selección exstente de los mismos. Sea como fuere aún tengo que ver una lata de sopa que merezca ponerse a la altura de esto..."Song for Bob Dylan" no baja el pistón. Y es justo lo que propone, amén del obvio sentido homenaje, una canción del Zimmerman convenientemente llevada al terreno del británico (esas guitarrillas distorsionadas del estribillo le delatan al granuja). "Queen bitch" con la única duda razonable de la dupla de avenuras del Major Tom es mi canción favorita del tiparraco de siempre. Qué gamberro, qué chotas...Mientras en mis giliarchivos queda por clasificar entre el rockabilly marciano, la bandera definitiva del glam junto al "make up" de Lou, o el protopunk más disfrutable nunca editado, esta "reina de las putas" (o de las "brujas", según lecturas) es a, mi parecer, la prueba definitiva del descomunal talento de su autor. Además cantada como medio cachondeándose (parece) por momentos como si le dijera al mundo: "todos los que estabáis antes habéis quedado superados y lo que ha salido a la par que yo no alcanza...". La "reina de las putas" en efecto, no se puede dar más en el clavo.
Nos vamos pa la casa con "the Bewlay brothers" que es la canción más larga del álbum y que guarda cierta correlación compositiva con "space oddity". Empieza y se conduce con un leve raspeo de guitarra para estallar en el estribillo como solo Dave puede. Añadiendo además para la ocasión un coro extrarrestre que se va diluyendo hasta el final de un disco que, para miles y miles, no debiera de terminar nunca. No, no tiene claroscuros. Quizá mi devoción por "Hunky Dory" y fascinación por Bowie no me deja ver las cosas con claridad, pero pienso que -al igual que pasa con "Ziggy"- es uno de los pocos discos que no tiene un puto bajón durante todo el viaje...y si sóis (realmente)honestos admitiréis que eso se da con cada paso del cometa Halley más o menos. ¿Por qué este y no Ziggy?. Bueno Ziggy también aparecerá en la sección (de seguir ésta enjendrándose), y "canciones contra canciones" están a la par sin duda pero, ¿qué queréis?...la "reina de las putas" aparece en este, que le vamos a hacer.
Me hizo sentir culpable el Nicho con su comentario reciente de: “¿pero qué te pasa con los Wilco como me gustan a mí a ti ya no o qué?” (supongo que añadiría algún “cabrón” o similar, ahora no lo recuerdo). Como eso es una infamia, recordaré one more time mi teoria del rock (recordaría aquí que cualquier reproducción íntegra o parcial de mis textos está penada con la audición, cuerda y silla mediante, de la discografía entera de los Colplei versioneada por Chiquetete): las últimas bandas de verdad con sonido propio, pese a quien pese, las encontramos en el rock independiente yanqui ochentero (Sonic Youth, Pixies, a los que modestamente añadiría a Dinosaur Jr y a los anteriores Replacements). Para la última gran, grandiosa banda (con un par en lo que a talento refiere) nos llegamos a los Smiths, y si tenemos un día cabrón (y exigente), íncluso lo podemos dejar todo a finales de los 70 donde se lió la última gran mariscada...Todo esto me ha venido al cabesón de golpe tras pasarme escuchando a la banda de Tweedy (y tras ver los fantásticos documentales facilitados por el marciano -que bien se lo pasaría el tipo en el concierto del otro día, de verdad que son directamente otra banda en directo-, lo que agradezco) unos días...Y si, una cosa es verdad, ahora me gustan menos (pero me gustan, que es lo que cuenta). Le debo gracias a Tweedy por acercarme esporádicamente a algún género por el que no siento especial devoción (los 2 primeros álbumes), por dos discos que -aunque sobrevalorados- son uno de los puentes generacionales más bestias y evidentes en años (los 2 que siguen -que están francamente bien pero a los que le sobran algunos chimes de esos, para mí gusto-)...El resto de su discografía son canciones sueltas muy buenas (buenas de cojones de hecho) en discos más bien espesos en su conjunto y, cabe admitir, hasta opulentos. Tras estos días de pseudoestudio solo puedo decir que estaba equivocado en una cosa (“A ghost is born” es bastante superior que “Sky blue sky”), pero que la lectura que vengo haciendo (la de que hasta que se demuestre lo contrario es una muy buena formación -a años luz del 99'9% de sus congéneres en espacio y tiempo- pero que su carrera es un prometedor arranque, una subida muy meritoria...y un descenso posterior muy evidente), me la doy por buena. Quizá todo me viene, como dije alguna vez, por las esperanzas que años a tenía depositadas en la formación o también, porque el último disco me parece más regulero (y, lo que más me jode, puntualmente pre-fabricado: ya sabéis la búsqueda de aderezos, de una “textura” determinada -entre otros conceptos chupiguays que te mueres- por encima de la cansalada que serían unas canciones de putísima madre sin más a caber) cada vez que lo escucho en comparación a lo anterior. A estas alturas la única canción de este lp que tendría cabida en el guzzest hits (teoría del pollo que algún día explicaré con detenimiento...en resumen vendría a ser que un músico/banda vale tanto para mí como canciones quepan en el asunto) de Wilco es “you never know”...Y aún va a peor la cosa cuando tras darle vueltas (“esta entrada de canción me suena...”) veo un sospechoso parecido entre la primera frase cantada por Tweedy y su análoga en el “don't stop” de los Stones...Pongo “don't stop”...Tras constatar el tema (y darme cuenta de que, evidente, si el talento como cantante de Jeff se multiplicara por un billòn con suerte llegaría a un 1% del talento de Jagger en su peor día de cualquier momento de su lóngeva carrera), me acabo cagando en los pianitos de Wilco (que entonces me parecen una bujarrada de aquí te espero). Y prefiero olvidar que la canción del morritos and co. es de hace cuatro días no de sus años dorados...la comparación es odiosa en cualquier caso.
Qué injusto y malpensado soy leñe, por otro lado... Si, es verdad que Tweedy (lo de Wilco es un eufemismo y banda al fifty-fifty) sigue a su bola, y es siempre honesto con su proceder aún hoy, y si con el tiempo ha caido en una especie de sobreafectismo algo cargante (y unas sobreinstrumentaciones algo tremebundas de vez en cuando) es sin duda uno de los contados casos en los últimos lustros al que soy capaz de “perdonar”, ni que sea por el factor credibilidad que le otorgo (tan difícil de encontrar hoy en día en un músico, más o menos, famosete). Sin ir más lejos de entre las otras dos bandas de rock post-Pixies muy de mi agrado (o respeto), con una (que me parece muy inferior), Queens of the Stone Age, si empezamos a hablar de “cosas prestadas” no acabamos...y la otra, Pearl Jam clarinete, aunque infinitamente superior -en base a mis gustos- a las otras dos juntas, tiene un sonido mucho más básico y menos currado que el de los Wilco ya que no son sino una puesta al día de las enseñanzas pretéritas de los Who y NY&CH...Es decir me gustan más Pearl Jam pero pienso que Tweedy durmiendo la mona tiene más de esas “inquietudes” creativas”.
Y todo este rollo me lleva a donde quería, a sentar las premisas para cagarme en el megacapitalizado mundo en el que vivimos, donde de ABSOLUTAMENTE TODO se hace producto, y que en el rock tiene una causa-efecto que tira de culo. Desde esos escopetazos finales de auténtica creatividad rockera del segundo lustro ochentero, las cadenas televisivas (con la tiránica Mtv al frente) y las “grandes” discográficas han creado producto de tot, tot i tot...La regurgitación en clave “vamos a hacer pasta pillando el sonido este y lo vamos a traducir en algo hiperpopular” no tiene límites. Y ataca desde la música indie (recordemos que el “nevermind” se cargó el aspecto digno del concepto -y estamos ya cerca de las dos décadas de aquello-) más militante hasta el mainstream más abyecto (lo sepan los músicos, y similares, o no). El supertriunfo de “los hombres tras la cortina” viene a día de hoy con Coldplay...han logrado regurgitar un PRODUCTO de alto consumo desde un PRODUCTO ya regurgitado (U2) igualmente plano e insustancial.
Veamos además, haciendo recuento (ya he empezado con los de Vedder -que me chiflan- para no ser acusado de partidista) dentro de alguna de la pretendida “gran música” sita del año 90 en adelante...Nirvana son una versión light para todos los públicos de los Sonic Youth y los otros antes mentados, lo de Oasis con los Beatles y los Blur con los Kinks es de arcada suprema, los ofespringues y grin deis con The Clash, Ramones y cia tira de culo...y así llegamos (tras mentar ejemplos evidentes para no dejar duda) a la estulticia galopante de una nueva corriente de crítica moderna (especializada, dicen ellos) que encuentra en los ruiditos de la “música” electrónica su estandarte supremo... y, poco más adelante, a los “nuevos rockeros” de hoy en dia (sean considerados hypes o no) donde la originalidad rockera se ha ido de turista y nadie sabe dónde...Nada escapa además a las redes mercantilistas. Si Nicho, hasta esos neo-countries y neo-folkies de hoy día tan de tu agrado se les puede acusar (lo sabes bien) de ser un prostitución absoluta de los dylans, stills, stevens o parsons del tiempo de la castaña...Winehouse (Aretha p.ej), “Paperboy”(Lewis, p.ej), White (Iggy, p.ej), Adams (dios y la madre, p.ej), el papanatas del Devendra (Bolan, p.ej) y un infinito etcétera. Ya lo sabemos, quien no imita a los Beach boys, imita a la Velvet y el de más allá a Led Zep...lo dicho regurgitación pura y dura. ¿Por qué comprar discos “nuevos” entonces?. Porque, como siempre, se siguen haciendo muy buenos trabajos de vez en cuando (cada vez cuesta más) que provienen de encantadores de serpientes con un gusto a tener muy en cuenta, más que nada porque encaja con el tuyo y al ser músicos de verdad y no unos pamplinas -como el que suscribe-, y te acaban atrapando...Solo se puede esperar eso hoy en día en el pop y el rock(a no ser que seas fan de algún Dj, Bjork, Radiohead, los Massive y demás variaciones del chumba-chumba sea de tralla discotequera o de moderno chupidiseño superguay): brillantes recreaciones, no más...Lo que más me jode es la casi total desaparición de los parámetros que propulsaban mi adorada new wave: ¿dónde ésta el tipo que coje de aquí y de allí para lograr algo propio? ¿por qué todo son copias directas y calcadas, caras o baratas, sin ningún interés, parece, en llegar a algo distinto...(y haciéndolo sin depender de nada más que la pericia creativa)?...Ay, cuanto rollo.
Eso si (qué cosas), de repente me han dado unas ganas locas de volver a zambullirme en el nuevo Wilco tragándome sin problemas todo lo escupido anteriormente, no se a que se debe...y es que todo el inacabable mamotreto que te acabas de tragar no es sino para, a pesar de todo, darle las gracias a Jeff porque el tipo es sin duda a día de hoy “el último jinete” rocanrolero (en el tema pop tengo a Mr.E, que diox le bendiga) que ha parido madre...aunque tire de steel y no sea Jagger.
Una cosa es pillar documentación ajena para hacer un trabajo y otra es cambiarle la tapa y decir que es tuyo. Hoy Tweedy es casi el único (de los que no estaban antes y por triste que resulte) que practica claramente lo primero...Viva Wilco !
1.- The Sting (1973)
2.- Butch Cassidy & The Sundance Kid (1969)
3.- All The President’s Men (1974)
4.- The Way We Were (1973)
5.- The Candidate (1972)
6.- Three Days Of The Condor (1975)
7.- Out Of Africa (1985)
8.- Jeremiah Johnson (1972)
9.- Barefoot In The Park (1967)
10.- The Natural (1984)
11.- Brubaker (1980)
12.- The Hot Rock (1972)
13.- Downhill Racer (1969)
14.- The Great Gatsby (1974)
15.- A Bridge Too Far (1977)