HERMAN DUNE
STRANGE MOOSIC (2011)
TELL ME SOMETHING I DON'T KNOW

Sí, he ido de compras. Bueno, a decir verdad mi hermano hizo un pedido a Alemania y llegó al fin. El señor Black Meeple localizó en una tienda alemana unos cuantos juegos descatalogados y algún que otro ofertón de postín así que hicimos causa común, nos lanzamos e hicimos un pedido, en mi caso desde la humildad y en el suyo por todo lo alto pero es que el muchacho está muy pero que muy viciado. Todo empezó buscando “Juego de tronos” en tablero pero al tenerlo sólo en alemán y con la noticia de la próxima reedición del mismo preferimos esperar. De todas maneras no dudamos en hacernos cada uno con una copia del magnífico “Richelieu” del cual ya os hablé en la isla hace unos días, es bonico, bonico. Luego está la joya de la corona de mi pedido, esa preciosidad llamada “Alchemist” que os destriparé próximamente, la edición por cierto es mejor de lo que esperaba y lleva un tablero y unas fichitas de lujo. Aquí hay juegazo para tiempo, y yo soy un muy buen jugador o al menos lo soy en la edición online de “yucata”, ya estoy en el top 20!!! Para rematar y así, de tapadillo, mi hermanito me hizo un pequeño regalito, un interesantísimo “filler” que lleva el nombre de “Don” y está claramente ambientado en el “Godfather”. Sobornos y pujas para hacerse con los distritos de Chicago. Pintaza! Tengo ganas de probarlos todos, de momento sólo he podido destroquelar los juegos aunque eso es una de las pequeñas cosas que me hace feliz en esta vida: abrir los juegos, examinar todo el material, destroquelar las piezas, enfundar las cartas, ordenar todo todito y leerme las reglas repanchingado en el sofá. Luego, claro, hay que esperar para ser el número y grupo de personas adecuado para cada juego y a darle a los juegos de mesa. Me estoy empezando a enganchar peligrosamente, yo no estoy nada preocupado pero mi santa esposa sí, que puedo hacer? Help me!

1.- Angles (2011, The Strokes)
2.- Chinese Democracy (1998-2008, Guns N'Roses)
3.- III/IV (2010, Ryan Adams)
4.- Humbug (2008, Arctic Monkeys)
5.- Tonight (2009, Franz Ferdinand)
6.- Strange Moosic (2011, Herman Dune)
7.- Nightingale (2011, Erland & The Carnival)
8.- Lustre (2010, Ed Harcourt)
9.- What Will We Be (2009, Devendra Banhart)
10.- To The Sea (2010, Jack Johnson)
Etiquetados como antifolk y ya sin la diéresis, el cuarteto sueco ahora trío “Herman Dune” se marcaron un descomunal disco en 2008 que me enamoró por completo. Aquella maravilla llevaba por nombre “Next year in zion” y tenía una colección de canciones estupendísmas, fáciles de escuchar, agradables, bonicas del to para entendernos. Recuerdo con alegría esos buenos momentos otoñales que pasé en casita escuchando “On a saturday”, “Try to think about me”, “When the sun rose up this morning”, “My home is nowhere without you”, “Next year in zion”.... Vamos, que era cojonudo, cojonudo. Por lo pronto me llevó al huerto y luego me picó la curiosidad tanto que acabé por rebuscar en discos suyos pasados como “Giant” (2006) y “They go to the woods” que acabaron convenciéndome de que Herman Dune eran una banda muy a tener en cuenta. Desde entonces entre pitos y flautas, banjos, ukeleles y paternidad al canto les perdí la pista hasta que un buen día me dejan boquiabierto al escuchar “I wish I coul see you soon “ del álbum “Giant” en el pesadísimo anuncio de cada año de la cervecita de turno que nada más y nada menos protagoniza el cansino dueño del Bulli. Toma, toma y toma. Los indies se bajaron los pantalones y se pusieron mirando a la meca. Vaya vendida!!! Pero eso es cosa suya, tampoco voy a juzgarles, la cosa está mu'mala y hay que pagar hipotecas varias, hijos, exmujeres, etc, etc..., así que supongo que algo de eso debe haber y al final a nadie le vienen mal unos machacantes de más por un anuncio tontorrón.

Herman Dune - “Strange Moosic” (2011): 01.- Tell Me Something I Don't Know/ 02.- Ah Hears Strange Moosic/ 03.- Be A Doll & Take My Hear/ 04.- Where Is The Man/ 05.- Lay Your Head On My Chest/ 06.- Monument Park/ 07.- In The Long Long Run/ 08.- Your Love Is Gold/ 09.- The Rock/ 10.- Just Like Summer/ 11.- My Joy/ 12.- Magician.

Con todo este panorama me enfrento a su nuevo disco “Strange Moosic” y de primeras pienso: sí, ahí están esas melodías perfectas, esas historias cocinadas a fuego lento, esa voz narcótica, el ukelele y el tropicalismo a la batería, el sabor agridulce y toda la mandanga, y claro, la cosa entra bien, demasiado bien. Pero pronto me canso. Me aburro. Pronto me hace perder interés y tengo la sensación de que una y otra vez escucho la misma canción, vale que “Tell me something I don't know” es un temazo, mal rayo me parta si digo lo contrario, y no quiero dejarme el otro temazo del disco en mi opinión que no es otro que “Be a doll and take my heart” pero no sé, no me convencen, no lo tengo claro. Sé que muchos defenderan al grupo y a su obra a capa y espada pues tienen una carrera sólida más que interesante y no exenta de calidad, y además de los demases el disco no es malo, pero le falta punch, un no sé qué que me atrape, que me seduzca. Este “Strange Moosic” ha sido para mí una pequeña decepción, un dulce gatillazo dominguero, qué le vamos a hacer puede que no sea el disco del año pero no por eso debéis dejar de catarlo.
Andaba yo desde hace más de tres años con mi viejo e irrompible teléfono móvil, lo que suele llamarse por algunos lugares celular, que lo máximo que hacía era hacer unas fotos algo rancias y servirme como radio al uso para escuchar el carrusel deportivo, además claro de tener una tarifa de mierda que según todo el mundo era abusiva. Yo ya lo sabía, lo de la tarifa y que mi teléfono era una soberana mierda pero no ponía remedio a pesar que la facturita mensual cada día subía más y más. Pensé en un iphone 4 o un galaxy II pero al informarme de los precios aún cambiando de compañía se me cayeron los huevos al suelo y además los cabrones sean quienes sean te obligaban a un tarifón que ni os cuento, así pues dejé pasar lo de ponerme al día. Pero qué cojones, el sábado pasado me modernicé. Con plan renove y no más de cincuenta euricos me pasé a un Samsumg Galaxy Ace (tarifa de 40 machacantes fijos al mes) ya sé que no es el galaxy II pero mi economía no da para más, de todas formas hace las mismas funciones más o menos aunque la pantalla es algo más chiquitica, a mí me vale pues es como si hubiese pasado de un Amstrad cpc 464 cassette a un iMac de Apple sin pasar por la casilla de salida y sin cobrar los veintemil. Tecnológia Android 2.2.1-froyo que no sé lo que es pero suena cojonudo, Wifi, 2G, 3G, las G's que quieras..., pantalla táctil 3,5 pulgadas, cámara de 5 megapíxeles con flash, targeta sd, radio, y todas las widgets que te salgan del pepino y si no las tienes las bajas. Qué cojonudo, mi correo en el teléfono, redes sociales para chafardear todo lo que pueda y más, gps, internet en el bolsillo, ah! y el Spotify premium allá donde vaya, genial. Aún lo estoy descubriendo pero ha sido todo un acierto, estoy más contento que un niño en el día de Reyes. Y para colmo hay infinidad de juegos gratuitos muy pero qué muy majos, yo me hice con el clásico backgammon (que no falte), una genialidad estresante llamada “Air control”, y el mítico y altamente adictivo “Angry birds” que me tiene loco. Oh! Qué gran compra. Ya me siento menos viejuno, mira!, creo que me ha salido hasta una espinilla, habré vuelto a la adolescencia?

Zoe Muth & The Lost High Rollers - Starlight Hotel (2011): 01.- I've Been Gone/ 02.- Whatever's Left/ 03.- Let's Just Be Friends For Tonight/ 04.- Before The Night Is Gone/ 05.- Harvest Moon Blues/ 06.- New Mexico/ 07.- If I Can't Trust You With A Quarter/ 08.- Tired Worker's Song/ 09.- Starlight Hotel/ 10.- Come Inside.

Con una portada tan indiscutiblemente sensacional ese disco debía ser mío. Daba igual que el autor del disco, autora en este caso, fuese desconocido para mis oídos como lo era también el estilo del artefacto en cuestión pues esa portada había despertado en mi interior ese viejo instinto de compra arriesgada y caprichosa. Uno que ya es algo viejuno frenó en seco y decidió no tomar demasiados riesgos e informarse un poco de quién era la autora, una tal Zoe Muth, y de qué cojones iba el disco: country-folk exquisito. Me hice con el disco de Zoe, ya os digo por adelantado que fue un acierto absoluto. Para Zoe este “Starlight Hotel” es su segundo trabajo junto a “The lost high rollers”, ya estoy moviéndome para conseguir su disco de debut. Pero me ceñiré a su nuevo disco, un sensacional álbum heredero del country folk americano de bar de carretera, de caravana, de cerveza y revolcón, de desengaño y desamor. Esta chica de Seattle nos ofrece un repertorio de lujo que recuerda a los grandes y no esconde influencias que van desde Emmylou a Lucinda, pasando por Bob y Van Zandt, y hasta rememorando el sonido Cash trompetas mediante en alguna que otra canción. Todo muy bien presentado y empaquetado, adornado con una voz de lujo que hace de “Starlight Hotel” uno de mis discos favoritos de este veranito. Ya desde la canción inicial uno sabe que disfrutará a lo grande. Suenan trompetas fronterizas y guitarras al galope, y la voz de Zoe nos reconforta como hacía mucho tiempo que no recordaba. “I’ve been gone” es un temazo, no me canso de escucharla. En el disco encontraremos todo aquello que últimamente me la pone dura, además de ese rollo americano countril, hay mandolinas, trompetas, guitarritas y el clásico sonido de pedal steel. Lujazo, lujazo. El disco poco a poco y a cada escucha te va ganando y llevando al huerto, así encontraremos melodías fantásticas como la de “Whatever’s Left” sin duda una de mis favoritas del paquete, “Let’s just be friends for tonight” que es una delicia, o las inconmensurables baladas “Before the night is gone” y “If I can’t trust you with a quarter” que ponen el listón muy alto para una de las mayores y agradables sorpresas que ha traído este veranito. No dudéis, haceros con él, y descubridla a ella.
JIM LAUDERDALE
REASON & RHYME (2011)
TIGER AND THE MONKEY

Ya lo sé, ya.... Ya sé lo que me váis a decir. Esta “True Blood” es una mierdaca infumable de lo más absurda y tocomochil, y seguramente tendréis toda la razón del mundo tampoco es que pretendan engañar a nadie ni dárselas de serie de culto pero qué queréis que os diga a mí me divierte un rato además de ponerme palote en más de una ocasión. Esto os lo confieso así a vosotros en la intimidad, ahora no os pongáis a decir que si Nikochan es un pervertido y cosas por el estilo, de acuerdo?. Pues bueno. Lo confieso. Soy un fan de “True Blood”. Y eso que la protagonista, Ana Paquin (la Paqui para los amigos), me parece de lo más fea. Qué rábia me da, y su amiguita la culo gordo ya no os cuento. Reconozco que la familia Stackhouse y su amiguita Tara dan algo de repelús, salen mucho y eso tira pa'trás pero los vampiros ya son otra cosa, el cambiante Merlotte es majete y el mariquita de Lafayette es cojonudo. Ya estoy acabando la tercera temporada y pronto le daré a la cuarta. Este tercer paquete televisivo que nos ofrece HBO es mejor que el segundo, hay más chicha, más sexo, más vampiros y hombres lobo...., tiene todo el pescao vendido y claro, todos los seres fantásticos que podáis imaginaros que puedan existir en un pueblucho de mierda de yanquilandia. Por haber hay un Hada, que ya os digo y os chafo que es Sookie. Toma spoiler!!! Tampoco os jodo nada porque la historia y el argumento no son para mentes privelegiadas, normalmente los personajes se desean 25 horas al día, entre mordiscos y cervezas suele morir alguién, luego aparece un nuevo ser que no podríamos imaginar ni en pintura, luego cuando se atascan le dan por el rollo mafia vendiendo sangre de vampiro de estranquis, mientras unos vampiros conspiran contra otros. Pero la mayoría de veces, cuando no saben que hacer que son muchas suelen follar, cosa que es una solución muy resultona y claro, de mi agrado. Pues bien, con todo esto que os explico seguro que no os decidís a ver la serie, la verdad es que ni falta que os hace pues no cambiará el mundo, ni la forma de hacer televisión ni os levantaréis más inteligentes que el día anterior. Y es que no puedo defender lo indefendible. La serie no es gran cosa, para muchos apesta pero a mí me entretiene como una cosa mala.