EELS
HOMBRE LOBO (2009)
PRIZEFIGHTER
HOMBRE LOBO (2009)
PRIZEFIGHTER
Howard Moon y Vince Noir son dos amigos que trabajan como guardias de un destartalado pero mágico zoológico, Zooniverse, regentado por Bob Fossil, un americano demente con carácter militar. Howard Moon es el típico perdedor que cree que todo lo hace bien y Vince Noir es el carismático, al que sí le salen las cosas bien. Siempre se están metiendo en problemas: se pelean con canguros, invocan ancianos demonios, hacen conciertos desastrosos, se meten con monstruos de ambos sexos, viajan por otros mundos para encontrar la fuente de la juventud, tratan de conquistar chicas góticas… Todo esto con la inestimable ayuda de algunos personajes inolvidables, fantásticos, extraños, divertidos, absurdos, bueno, el que los haya visto sabrá de que hablo como por ejemplo Naboo el mago; Bollo, el gorila que es familiar de Naboo; Bob Fosil, el jefe del zoológico; The Hitcher, un villano malhumorado; The Moon, una adorable luna que siempre tiene ”interesantes” reflexiones.
Pues bien, de esto que os hablo es de lo que va “The Mighty Boosh” tal vez la serie mas pasada de vueltas que he visto en mi vida. Divertidísima y absurda. Con unos efectos especiales y caracterizaciones curradísimas. Sus creadores son Julian Barratt y Noel Fielding que interpretan también a los protagonistas Howard Moon y Vince Noir respectivamente. Julian Barrat es además el creador de la banda sonora, y el intérprete de las canciones que no suelen faltar en los episodios, ya digo, todo es una majadería, y Noel Fielding realiza un magnífico trabajo metiéndose en la piel de casi todos los demonios, y criaturas freakis del programa, realmente hacen un trabajo cojonudo. El éxito les está llegando ahora de forma masiva, pero desde que empezaron en el 2001 en la BBC Radio no han parado, de ahí a la caja tonta para seguir, y aunque no os lo creáis con actuaciones indirecto, conciertos, etc… Todo un fenómeno cultural. Pero dejando de lado esto y centrándonos exclusivamente en la serie, tengo que decir que es una serie super cachonda con referencias constantes a la música pop-rock y a las series fantásticas de los ochenta, una mezcla extraña pero sumamente divertida. No os asustéis con la muestra que os dejo....
1. Pieces
1. Repulsion
El banquete de los mendigos no puede empezar mejor, suenan tambores, bongos, entra la percusión, suenan las maracas mientras Jagger nos lleva al infierno para conocer al diablo. “Sympathy for the devil” es simplemente una puta obra maestra que aún hoy nadie ha podido superar, bueno sí, ellos mismos, una obra maestra que cualquier grupo de rock estaría dispuesto a componer a cambio de su alma. Contiene una letra descomunal, musicalmente es diferente, es rock, es la ostia, con esos coros míticos y ese final orgásmico y pecaminoso. La cosa continua con la última gota de genialidad de Brian Jones, una delicada y bella “No expectations” que nos lleva de la mano a la folklore, rural y country “Dear doctor” que por cierto es sin duda una de mis favoritas. “Parachute woman” con su blues grasiento y sus referencias sexuales nos hacen ver que no hay nadie tan en forma como estos Stones. Para finalizar la cara A tenemos la última joya en la que participó Jones, una magnífica canción que incomprensiblemente nunca encontramos en las compilaciones de los Rolling, “Jig-saw puzzle” combina muy bien lo psicodélico, el rock tradicional y el estilo Stone para ofrecernos una cancionaca eterna. Aunque el inicio de la cara B nos hace olvidar rápidamente lo dicho, y es que al sonar los primeros acordes de “Street fighting man” a uno no le queda mas remedio que revelarse contra el sistema, romper algo, gritar, mover las caderas y disfrutar como un loco. Coño!, que buenos eran, me cago en diez!. Después de esta obra maestra del rock, los Stones vuelven con su country-rock que juguetea con el blues en la magnífica “Prodigal son” y luego con “Stray cat blues” marcan la pauta del “nuevo rock” de los setenta, del que son reyes indiscutibles. Y por último, finalizando el disco nos encontramos con “Factory girl” una joya de dos minutos, una delicia de canción a la que sigue la brutal “Salt of the earth” cantada a dúo por Jagger y Richards, con un toque muy country y un coro gospel al final que quita el hipo. A todo esto hay que añadir que “Jumping Jack Flash” no entró en el disco por una extraña decisión de la productora y salió poco antes como single, y que “You can’t always get what you want”, otra obra maestra, fue descartada y apareció en su siguiente álbum “Let it Bleed” (69) que junto a este “Beggar’s Banquet” (68), “Sticky Fingers” (1971) y “Exile On Main Street" (72) forman la mejor época creativa y de calidad que cualquier grupo de rock ha firmado en la historia. Con “Beggar’s Banquet” los Stones empiezan su periodo mágico, entregando uno de sus mejores discos, un clásico atemporal, un clásico del rock, un definitivo e imprescindible clásico nikochiano.
De momento y con sólo 48 horas de las mini-vacaciones ya gastadas me estoy poniendo al día de la plétora de discos que habitan en la carpeta My Music de mi maltrecho y viejuno PC. Además del tremendo “Blues, blues, blues” de Jimmy Rogers y el que seguramente es uno de los mejores cinco discos en lo que va de año, hablo del “Hombre Lobo” de Eels, he tenido la suerte de encontrarme como si nada con el fantástico disco de country-americana “Roadhouse Sun” del jovencísimo Ryan Bingham. Para los lectores habituales del Ruta66 decirles que en la revista de este mes viene una crítica del disco. Joder, mira que me da rabia, he tenido el lp en la carpetita del demonio desde hace un par de meses y ha tenido que ser la reseña de la revistita la que me ha convencido de dedicarle algo de tiempo. Cosas del destino, supongo..jpg)
Tal vez el disco del que os voy a hablar no es el más indicado para el periodo estival, y mucho menos para estos calores que nos hacen sudar la gota gorda. Tal vez el disco del que os voy a hablar sea perfecto para las noches invernales, donde el calor del hogar y el frío externo empañan los cristales impidiéndonos ver el exterior, un disco que escuchamos inundando la sala con el humo de nuestro cigarro y ahogando las penas en el blues de Jimmy Rogers mientras agotamos nuestra pinta de Guiness. El amigo Rogers nunca triunfó comercialmente como las grandes leyendas del género como Muddy Waters con el que trabajó durante años, pero todos los grandes le tienen en consideración y valoran su vital aportación al blues de Chicago. Jimmy Rogers murió el 19 de diciembre de 1997, un año después apareció el disco de duetos del que os estoy hablando llamado “Blues, blues, blues” (1998) en el que junto a Rogers aparecen ilustres nombres como Eric Clapton, Taj Mahal, Stephen Stills, Mick Jagger, Keith Richards, Robert Plant, Jimmy Page, Lowell Fulson, Jeff Healey, John Koenig, Jimmy D. Lane, Kim Wilson, y la aportación de clásicos del género como Carey Bell, Johnnie Jonson, Freddie Crawford, Ted Harvey. Este “Blues, blues, blues” es un discazo de blues, claro, un discazo que he conseguido gracias al Camaleón y que por nada del mundo se debería dejar de escuchar. 
Mark Oliver Everett aka Mr.E es el líder indiscutible y cabeza pensante de Eels grupo que conocí y disfruto gracias a la inestimable ayuda de mi querido/odiado archienemigo Guzzest. Lejos queda aquel “Electro-shock Blues” (1998) que me grabó el muy condenado para engancharme como un yonkie a la música de Mr.E, luego, eso sí, Guzzest en uno de sus arrebatos, me dejó toda la discografía original completa, cosa que es de agradecer y cosa que extraña, ya que nadie que yo sepa excepto él deja al personal sus discos originales, mas si para ti tienen un valor superlativo. De aquel paquete de desbordante calidad e información me quedo con su debut “Beautiful freak” (1996), con el citado disco de 1998, y con esa rareza y joya pop “Daisies of the galaxy” (2000) que nadie debería dejar de saborear. Particularmente su siguiente álbum me decepcionó un poquito, era aquel “Souljacker” (2001) que me dejó un mal sabor de boca, ahora mismo no recuerdo que me gustara en exceso. “Shootenanny!” del 2003 recuperaba algo de aquel Eels que a mi me gusta, cosa que se reafirmó con “Blinking ligths and other revelations" (2005), un disco de 33 canciones que invitaba al empacho colectivo, con algún que otro altibajo pero con demasiados momentos memorables para tomarlo a broma. Y con todo este material al bueno de Everett se le pasa por la cabeza sacar al mercado una revisión de su trabajo en el imprescindible “Meet the Eels: essential Eels 1996-2006” y su gemelo “Useless trinkets: B sides, soundtracks, rarities and unreleased”.
“Hombre lobo: 12 songs of desire” (2009): 1. Prizefighter / 2. That Look You Give That Guy / 3. Lilac Breeze / 4. In My Dreams / 5. Tremendous Dynamite / 6. The Longing/ 7. Fresh Blood / 8. What’s a Fella Gotta Do / 9. My Timing Is Off / 10. All The Beautiful Things / 11. Beginner’s Luck / 12. Ordinary Man
Los jugadores de aventuras gráficas clásicas viven (vivimos vaya) en un extásis continuo desde que hace algunos días se anunciara en el E3 (la superferia anual -y mundial- del videojuego) la remasterización -básicamente texturas y sonido más nítidos, que el juego es el de siempre- por parte de Lucasarts del primer Monkey Island estrenado hace justo veinte años (nada raro viniendo de esa empresa tan dada a rebozar y exprimir hasta la última gota de los logros pasados). Hasta ahí todo normal (era lo que tocaba), más madera para aquellos que jamás hemos superado ese género en general y esa saga en particular (especialmente las dos primeras partes) en nuestro ranking videojueguil de todos los tiempos. La bomba vino servida por el anuncio de la venta de derechos de la licencia (no del todo que Lucasarts se queda en la sombra -sin poner nombre pero si pastuncia- por si sale bien la cosa...) a la empresa Telltale Games que estrenará nueva y original referencia en pocos días (nueve años después de la última entrega !). A partir de ahí la locura. La noticia es solo comparable a lo de la muerte de Jacko en la interné. Todo el mundo quiere saber qué, como y cuando (y cuanto, por supuesto), los videos, trailers, bocetos y gaitas mil campan a sus anchas por la red. Varias generaciones de videoplayers más o menos militantes(especialmente de entre los que ya hace bastantes años que se pagan el ocio...o lo podrían hacer si quisiesen, pa entendernos) aparcan sus juegos de nueva y ultimísima generación, se olvidan de sus suscripciones al juego on line borreguero de turno (yo el primero que a borreguero soy todo un referente) y centran toda su atención en este Tales of Monkey Island...
Las primeras impresiones ya han creado dos, tres, siete o los bandos opuestos que os de la gana. Para no hacerlo más largo, y si a alguien le interesa, que se de un voltio por los foros porque la cosa es un no acabar. Particularmente me paso las críticas previas por donde amargan los pepinos. Hay varias generaciones que tienen idolatrada la tercera parte y reniegan de la cuarta (que es más de lo mismo pero utilizando el cursor e introduciendo -de manera muy light- las 3D), otras más puretiles consideran que SOLO hay dos M.I. y el resto no sirve ni pa caldo, también hay fanáticos contando los segundos a los que les importa todo un pimiento al margen del tiempo que queda para el estreno (7 de julio en USA, aquí está por ver) o incluso los que ya han comprado on line...la primera parte. Ahora volveré a eso. Particularmente me posiciono entre la facción puretil (los dos primeros fueron algo insuperable por siempre jamás en esta industria) pero también con la más entusiasta: con los otros dos no paré hasta terminarlos por muchos "esto ya no es lo que era" (con todas sus variantes)que leyese, oyera o que incluso uno mismo se dijese. En resumen soy de los que piensa que los M.I. pasan por encima de todos los grandes titulos del género (y por extensión de todo el resto de videojuegos, al ser precisamente mi género favorito como escribí antes) como una apisonadora y sin despeinarse (si si, aún a medio gas -partes 3 y 4-).
Pd: para mayor (y más correcto) seguimiento del evento recomiendo la página especializada en este tipo de videogames: La Aventura es la Aventura, que se lo curran bastante.
Copyright Nikochan Island | Designed by King Nikochan.
Proudly present by Outer from space.