EELS
HOMBRE LOBO (2009)
PRIZEFIGHTER

Howard Moon y Vince Noir son dos amigos que trabajan como guardias de un destartalado pero mágico zoológico, Zooniverse, regentado por Bob Fossil, un americano demente con carácter militar. Howard Moon es el típico perdedor que cree que todo lo hace bien y Vince Noir es el carismático, al que sí le salen las cosas bien. Siempre se están metiendo en problemas: se pelean con canguros, invocan ancianos demonios, hacen conciertos desastrosos, se meten con monstruos de ambos sexos, viajan por otros mundos para encontrar la fuente de la juventud, tratan de conquistar chicas góticas… Todo esto con la inestimable ayuda de algunos personajes inolvidables, fantásticos, extraños, divertidos, absurdos, bueno, el que los haya visto sabrá de que hablo como por ejemplo Naboo el mago; Bollo, el gorila que es familiar de Naboo; Bob Fosil, el jefe del zoológico; The Hitcher, un villano malhumorado; The Moon, una adorable luna que siempre tiene ”interesantes” reflexiones.

Pues bien, de esto que os hablo es de lo que va “The Mighty Boosh” tal vez la serie mas pasada de vueltas que he visto en mi vida. Divertidísima y absurda. Con unos efectos especiales y caracterizaciones curradísimas. Sus creadores son Julian Barratt y Noel Fielding que interpretan también a los protagonistas Howard Moon y Vince Noir respectivamente. Julian Barrat es además el creador de la banda sonora, y el intérprete de las canciones que no suelen faltar en los episodios, ya digo, todo es una majadería, y Noel Fielding realiza un magnífico trabajo metiéndose en la piel de casi todos los demonios, y criaturas freakis del programa, realmente hacen un trabajo cojonudo. El éxito les está llegando ahora de forma masiva, pero desde que empezaron en el 2001 en la BBC Radio no han parado, de ahí a la caja tonta para seguir, y aunque no os lo creáis con actuaciones indirecto, conciertos, etc… Todo un fenómeno cultural. Pero dejando de lado esto y centrándonos exclusivamente en la serie, tengo que decir que es una serie super cachonda con referencias constantes a la música pop-rock y a las series fantásticas de los ochenta, una mezcla extraña pero sumamente divertida. No os asustéis con la muestra que os dejo....

Tan pesado se pone a veces mi archienemigo Guzzest enumerando a los, según él, únicos grupos respetables de los últimos veinticinco años que uno, cansado y aburrido, tiende a desconectar, a pensar en otras cosas que nada tienen que ver con la música y que me niego a revelaros. El tipo se pone pesadísimo, más de la cuenta, pero es que a veces tiene razón, nunca se la daré, claro, porque luego se crece y se vuelve insoportable pero a veces me niego a lo evidente como en el caso “Pixies”, gran banda que me perdí en su momento, que descubrí más tarde pero a la que no le dediqué el tiempo ni la atención que merecían hasta que Guzzest dio un ratito por culo. Y los Pixies son una de tantas, podría nombrar a Costello, Wilco y Pearl Jam como máximos exponentes de lo que os quiero explicar pero desde luego The Smiths, Sonic Youth y Yo La Tengo no me han convencido para nada, aunque he de reconocer que no ha sido tan pesado y enfermizo al recomendar a esta tripleta. Luego hay otros que una y otra vez repite que me gustarían, que me encantarían: The AfghanWings, SuperChunk, The Replacements, Hüsker Dü, y por supuesto Dinosaur Jr….

“Farm” (2009)

1. Pieces
2. I Want You to Know
3. Ocean in the Way
4. Plans
5. Your Weather
6. Over It
7. Friends
8. Said The People
9. There’s No Here
10. See You
11. I Don’t Wanna Go There
12. Imagination Blind.


Estos últimos, hablo de los Dinosaur Jr, no sé muy bien el motivo pero nunca me habían atraído, tal vez la pinta de J. Mascis me ha tirado para atrás, quién sabe. Conozco algunas de sus canciones como por ejemplo “Little fury things” o “In a jar” pero nunca he escuchado un lp entero, esa es la verdad. Tampoco el cabronazo de Guzzest ha insistido demasiado para que me volcara con el trío rockanrollero, tal vez por el miedo a que me gustaran en exceso y dejaran de ser una cosa exclusivamente suya, tal vez, no lo sé. Hoy por primera vez he escuchado un disco entero de Dinosaur Jr. Su último disco, su disco del 2009 que lleva por título “Farm” y que, por cierto, tiene una portada descomunal. Lo primero que tengo que decir es que me ha gustado mucho, desde la primera escucha, sobretodo dos temas: “Pieces” que abre el disco y “Friends” que está por el ecuador del mismo, ambas canciones con unos solos de guitarra de aquí te espero morena. Principalmente me he quedado sorprendido y enamorado de la guitarra de Mascis, creo que le tenía infravalorado, ninguneado, olvidado. Pido perdón por eso y haré penitencia, lo juro. Me ha gustado tanto el disco que le he dado enseguida una segunda escucha donde he confirmado mi predilección por esas dos composiciones, me ha enganchado “Said the people” y me han llevado al huerto “Ocean in the way” y “I don´t wanna go there”. Después he tardado un par de minutos en cargarlo en el ipod puesto que aprovechando estas mini-vacaciones me marcharé unos pocos días a Blanes, y sin mi ipod estoy perdido. Allí entraré en profundidad en el disco, el cual se me antoja sobrado de calidad, y apunta alto para estar entre los mejores del año, no así el regreso de los Sonic Youth que me sabe a Calisai. Y esperando que al leer esto y en un acto de grandiosa generosidad Guzzest me grabe toda la discografía en un cd, le he dado caza y captura al recopilatorio que tiene la banda y que editaron en 2007 llamado: “Ear-Bleeding Country: The Best of Dinosaur Jr.”, este también va directo al moderno y delgadísimo reproductor. Así pues y sin que sirva de precedente tengo que darle la razón a mi archienemigo. Maldito/Bendito seas Guzzest!!!


“Ear-Bleeding Country: The Best of Dinosaur Jr.” (2007)


1. Repulsion
2. Little Fury Things
3. In A Jar
4. Freak Scene
5. Budge
6. Just Like Heaven
7. The Wagon
8. Thumb
9. Whatever's Cool With Me
10. Not You Again
11. Out There
12. Start Choppin
13. Get Me
14. Feel The Pain
15. I Don't Think So
16. Take A Run At The Sun - J. Mascis
17. Nothin's Goin' On
18. I'm Insane
19. Where'd You Go - J. Mascis & The Fog
Con innumerables singles de una calidad indiscutible, tres discos sobresalientes como “Out Of Our Heads” (65), “Aftermath” (66) y “Between The Buttons” (67) en el bolsillo, una inclasificable obra maestra llamada “Flowers” (67) y un decepcionante pastiche psicodélico víctima de la influencia aplastante del Sgt. Pepper que llevaba por título “Their Satanic Majesties Request” (67) los Stones abordan el que será el paso definitivo para encontrar su rumbo, su estilo, explotar de una vez por todas su poderío y creatividad, despojarse de las comparaciones con los Beatles para coronarse definitivamente como la mejor banda de rock y aumentar esa fama de grupo maldito. Además se presentan cambios fundamentales en la banda, Brian Jones prácticamente apartado del grupo participó en muy pocas canciones, casi podemos clasificar su presencia como testimonial y para los fans nos queda el slide de “No expectations” y poca cosa mas. Jones murió en 1969 al ¿ahogarse en su piscina?.., dejando el control del grupo a la pareja Jagger/Richards.

El banquete de los mendigos no puede empezar mejor, suenan tambores, bongos, entra la percusión, suenan las maracas mientras Jagger nos lleva al infierno para conocer al diablo. “Sympathy for the devil” es simplemente una puta obra maestra que aún hoy nadie ha podido superar, bueno sí, ellos mismos, una obra maestra que cualquier grupo de rock estaría dispuesto a componer a cambio de su alma. Contiene una letra descomunal, musicalmente es diferente, es rock, es la ostia, con esos coros míticos y ese final orgásmico y pecaminoso. La cosa continua con la última gota de genialidad de Brian Jones, una delicada y bella “No expectations” que nos lleva de la mano a la folklore, rural y country “Dear doctor” que por cierto es sin duda una de mis favoritas. “Parachute woman” con su blues grasiento y sus referencias sexuales nos hacen ver que no hay nadie tan en forma como estos Stones. Para finalizar la cara A tenemos la última joya en la que participó Jones, una magnífica canción que incomprensiblemente nunca encontramos en las compilaciones de los Rolling, “Jig-saw puzzle” combina muy bien lo psicodélico, el rock tradicional y el estilo Stone para ofrecernos una cancionaca eterna. Aunque el inicio de la cara B nos hace olvidar rápidamente lo dicho, y es que al sonar los primeros acordes de “Street fighting man” a uno no le queda mas remedio que revelarse contra el sistema, romper algo, gritar, mover las caderas y disfrutar como un loco. Coño!, que buenos eran, me cago en diez!. Después de esta obra maestra del rock, los Stones vuelven con su country-rock que juguetea con el blues en la magnífica “Prodigal son” y luego con “Stray cat blues” marcan la pauta del “nuevo rock” de los setenta, del que son reyes indiscutibles. Y por último, finalizando el disco nos encontramos con “Factory girl” una joya de dos minutos, una delicia de canción a la que sigue la brutal “Salt of the earth” cantada a dúo por Jagger y Richards, con un toque muy country y un coro gospel al final que quita el hipo. A todo esto hay que añadir que “Jumping Jack Flash” no entró en el disco por una extraña decisión de la productora y salió poco antes como single, y que “You can’t always get what you want”, otra obra maestra, fue descartada y apareció en su siguiente álbum “Let it Bleed” (69) que junto a este “Beggar’s Banquet” (68), “Sticky Fingers” (1971) y “Exile On Main Street" (72) forman la mejor época creativa y de calidad que cualquier grupo de rock ha firmado en la historia. Con “Beggar’s Banquet” los Stones empiezan su periodo mágico, entregando uno de sus mejores discos, un clásico atemporal, un clásico del rock, un definitivo e imprescindible clásico nikochiano.
De momento y con sólo 48 horas de las mini-vacaciones ya gastadas me estoy poniendo al día de la plétora de discos que habitan en la carpeta My Music de mi maltrecho y viejuno PC. Además del tremendo “Blues, blues, blues” de Jimmy Rogers y el que seguramente es uno de los mejores cinco discos en lo que va de año, hablo del “Hombre Lobo” de Eels, he tenido la suerte de encontrarme como si nada con el fantástico disco de country-americana “Roadhouse Sun” del jovencísimo Ryan Bingham. Para los lectores habituales del Ruta66 decirles que en la revista de este mes viene una crítica del disco. Joder, mira que me da rabia, he tenido el lp en la carpetita del demonio desde hace un par de meses y ha tenido que ser la reseña de la revistita la que me ha convencido de dedicarle algo de tiempo. Cosas del destino, supongo.


“Roadhouse sun” (2009): 1. Day Is Done / 2. Dylan's Hard Rain / 3. Tell My Mother I Miss Her So / 4. Country Roads / 5. Bluebird / 6. Snake Eyes / 7. Endless Ways / 8. Change Is / 9. Rollin' Highway Blues / 10. Hey Hey Hurray / 11. Roadhouse Blues / 12. Wishing Well

“Roadhouse sun” (2009) es el segundo disco del cantautor tejano mas prometedor del mercado. De eso claramente se percató la muchachada de Losthighway Records, que por cierto son los que tienen todo el talento en sus filas del country-americana con gente por ejemplo como Lucinda Williams, Elvis Costello, Ryan Adams, etc, etc.., y en el 2007 le publicaron su primer trabajo llamado “Mescalito” y que es hoy por hoy el tesoro mas codiciado por Nikochan. En este año se ha editado ya su segundo trabajo, y la verdad es que estoy maravillado con lo que me he encontrado: una verdadera joya, uno de esos discos ocultos que acaban convirtiéndose en clásicos nikochianos y que me hacen pensar porqué cojones no nací yo en Memphis, así no tendría que escuchar por estas tierras a gentuza como por ejemplo Bebe (por cierto, que hacía esta tipa opinando en el especial dedicado a la muerte de Michael Jackson que nos ofreció Cuatro el otro día, acaso comía con él, eran amigos?. Con quién coño ha empatado la mindundi regulera de Bebe para opinar sobre el alienígena Jacko??? Bueno, eso son otros temas, que me enciendo!!). Pues bien, el amigo Ryan Bingham acompañado de los Dead Horses ofrecen un festival americano de tomo y lomo. Me rio yo de los Felice Brothers, y ojo, que el disco que los hermanitos han sacado este año es de lo mejor que he escuchado en tiempo. Bingham no ha inventado nada nuevo, tiene un gran parecido con Jonny Kaplan del que ya os hablé algún día, tiene algún regusto a Springsteen, y a veces recuerda vagamente a Willie Nelson. Y aunque está mas cerca del primero que de los dos últimos, no hay que ningunear al muchacho ya que al escuchar canciones como “Dylan’s hard rain”, “Tell me mother i miss her so”, “Endless ways”, “Rolling highway blues” y “Wishing well” a un marcianito como yo se le caen los huevos al suelo. Recomiendo este fantástico disco a los amantes de la americana aderezada con county-rock del bueno, y como no a todos aquellos que se alucinan con los ruiditos tecnológicos más que nada para que aprendan lo que realmente es hacer música. Discazo y punto.
Tal vez el disco del que os voy a hablar no es el más indicado para el periodo estival, y mucho menos para estos calores que nos hacen sudar la gota gorda. Tal vez el disco del que os voy a hablar sea perfecto para las noches invernales, donde el calor del hogar y el frío externo empañan los cristales impidiéndonos ver el exterior, un disco que escuchamos inundando la sala con el humo de nuestro cigarro y ahogando las penas en el blues de Jimmy Rogers mientras agotamos nuestra pinta de Guiness. El amigo Rogers nunca triunfó comercialmente como las grandes leyendas del género como Muddy Waters con el que trabajó durante años, pero todos los grandes le tienen en consideración y valoran su vital aportación al blues de Chicago. Jimmy Rogers murió el 19 de diciembre de 1997, un año después apareció el disco de duetos del que os estoy hablando llamado “Blues, blues, blues” (1998) en el que junto a Rogers aparecen ilustres nombres como Eric Clapton, Taj Mahal, Stephen Stills, Mick Jagger, Keith Richards, Robert Plant, Jimmy Page, Lowell Fulson, Jeff Healey, John Koenig, Jimmy D. Lane, Kim Wilson, y la aportación de clásicos del género como Carey Bell, Johnnie Jonson, Freddie Crawford, Ted Harvey. Este “Blues, blues, blues” es un discazo de blues, claro, un discazo que he conseguido gracias al Camaleón y que por nada del mundo se debería dejar de escuchar.


“Blues, blues, blues” (1998)

01. Blow Wind Blow - (featuring Jeff Healey)
02. Blues All Day Long - (featuring Eric Clapton)
03. Trouble No More - (featuring Mick Jagger/Keith Richards)
04. Bright Lights Big City - (featuring Taj Mahal)
05. Ev'ry Day I Have The Blues - (featuring Lowell Fulson)
06. Sweet Home Chicago - (featuring Stephen Stills)
07. Don't Start Me To Talkin' - (featuring Mick Jagger/Keith Richards)
08. That's All Right - (featuring Eric Clapton)
09. Ludella - (featuring Taj Mahal)
10. Goin' Away Baby - (featuring Mick Jagger/Keith Richards)
11. Worried Life Blues - (featuring Stephen Stills)
12. Gonna Shoot You Right Down (Boom Boom) - (featuring Robert Plant/Jimmy Page/Eric Clapton)
Mark Oliver Everett aka Mr.E es el líder indiscutible y cabeza pensante de Eels grupo que conocí y disfruto gracias a la inestimable ayuda de mi querido/odiado archienemigo Guzzest. Lejos queda aquel “Electro-shock Blues” (1998) que me grabó el muy condenado para engancharme como un yonkie a la música de Mr.E, luego, eso sí, Guzzest en uno de sus arrebatos, me dejó toda la discografía original completa, cosa que es de agradecer y cosa que extraña, ya que nadie que yo sepa excepto él deja al personal sus discos originales, mas si para ti tienen un valor superlativo. De aquel paquete de desbordante calidad e información me quedo con su debut “Beautiful freak” (1996), con el citado disco de 1998, y con esa rareza y joya pop “Daisies of the galaxy” (2000) que nadie debería dejar de saborear. Particularmente su siguiente álbum me decepcionó un poquito, era aquel “Souljacker” (2001) que me dejó un mal sabor de boca, ahora mismo no recuerdo que me gustara en exceso. “Shootenanny!” del 2003 recuperaba algo de aquel Eels que a mi me gusta, cosa que se reafirmó con “Blinking ligths and other revelations" (2005), un disco de 33 canciones que invitaba al empacho colectivo, con algún que otro altibajo pero con demasiados momentos memorables para tomarlo a broma. Y con todo este material al bueno de Everett se le pasa por la cabeza sacar al mercado una revisión de su trabajo en el imprescindible “Meet the Eels: essential Eels 1996-2006” y su gemelo “Useless trinkets: B sides, soundtracks, rarities and unreleased”.

“Hombre lobo: 12 songs of desire” (2009): 1. Prizefighter / 2. That Look You Give That Guy / 3. Lilac Breeze / 4. In My Dreams / 5. Tremendous Dynamite / 6. The Longing/ 7. Fresh Blood / 8. What’s a Fella Gotta Do / 9. My Timing Is Off / 10. All The Beautiful Things / 11. Beginner’s Luck / 12. Ordinary Man

Cuatro años han pasado de su último lp, cuatro años de ardua espera que finaliza con la llegada este mismo año de “Hombre lobo: 12 songs of desire”. Un disco que después de dedicarle el tiempo que se merece me ha encandilado y llevado al huerto. Un discazo. Sí señor. Un DISCAZO, en mayúsculas y con todas las letras. Eels ha vuelto, si es que alguna vez se fue, por la puerta grande. Sólo al escuchar ese grito desgarrador y enigmático del comienzo sabes que lo que te espera tendrá miga, y es que “Prizefighter” es un clásico instantáneo con esa guitarra que cabalga a través de la voz impecable del señor Everett. Pero la cosa no se queda aquí, “That look you give that guy” con ese regusto a soul negrata sensual es simplemente cojonuda, particularmente es una de mis favoritas que por cierto tiene una letra irónica y cachonda impagable. “Lilac breeze” es la siguiente, rockanrolleramente buenísima. Así pues sólo por esta tripleta de canciones que abren el disco ya justifica su compra o escucha , disco al que por cierto le queda mucha tela que cortar como “In my dreams”, la fantástica y demoledora “Tremendous dynamite” que sin duda es una de las mejores del paquete, sin olvidarnos, claro está, de la delicadeza y belleza de “The longing” o del primer single “Flesh blood” con videoclip incluido de presentación, y “Ordinary man”, “Beginner’s luck” y “My timing is off” que son de una calidad indiscutible. Mr. E ha entregado un discazo, uno de sus mejores trabajos, y eso es difícil porque el tipo tiene muy buenos discos y ya lleva mas de veinte años de carrera que se dice pronto. Así pues sólo me queda agradecer a Eels que de tanto en cuanto nos entregue discos como el de este año, y a Guzzest que haya sido tan pesado y perseverante en la recomendación de este monstruo, de esta anguila eléctrica del rock’n’roll.
1.- Breaking Away (1979)
2.- Traffic (2000)
3.- Far From Heaven (2002)
4.- Innerspace (1987)
5.- The Right Stuff (1983)
6.- Flesh And Bone (1993)
7.- The Big Easy (1987)
8.- In Good Company (2004)
9.- Postcards From The Edge (1990)
10.- All Night Long (1981)
Los jugadores de aventuras gráficas clásicas viven (vivimos vaya) en un extásis continuo desde que hace algunos días se anunciara en el E3 (la superferia anual -y mundial- del videojuego) la remasterización -básicamente texturas y sonido más nítidos, que el juego es el de siempre- por parte de Lucasarts del primer Monkey Island estrenado hace justo veinte años (nada raro viniendo de esa empresa tan dada a rebozar y exprimir hasta la última gota de los logros pasados). Hasta ahí todo normal (era lo que tocaba), más madera para aquellos que jamás hemos superado ese género en general y esa saga en particular (especialmente las dos primeras partes) en nuestro ranking videojueguil de todos los tiempos. La bomba vino servida por el anuncio de la venta de derechos de la licencia (no del todo que Lucasarts se queda en la sombra -sin poner nombre pero si pastuncia- por si sale bien la cosa...) a la empresa Telltale Games que estrenará nueva y original referencia en pocos días (nueve años después de la última entrega !). A partir de ahí la locura. La noticia es solo comparable a lo de la muerte de Jacko en la interné. Todo el mundo quiere saber qué, como y cuando (y cuanto, por supuesto), los videos, trailers, bocetos y gaitas mil campan a sus anchas por la red. Varias generaciones de videoplayers más o menos militantes(especialmente de entre los que ya hace bastantes años que se pagan el ocio...o lo podrían hacer si quisiesen, pa entendernos) aparcan sus juegos de nueva y ultimísima generación, se olvidan de sus suscripciones al juego on line borreguero de turno (yo el primero que a borreguero soy todo un referente) y centran toda su atención en este Tales of Monkey Island...
Las primeras impresiones ya han creado dos, tres, siete o los bandos opuestos que os de la gana. Para no hacerlo más largo, y si a alguien le interesa, que se de un voltio por los foros porque la cosa es un no acabar. Particularmente me paso las críticas previas por donde amargan los pepinos. Hay varias generaciones que tienen idolatrada la tercera parte y reniegan de la cuarta (que es más de lo mismo pero utilizando el cursor e introduciendo -de manera muy light- las 3D), otras más puretiles consideran que SOLO hay dos M.I. y el resto no sirve ni pa caldo, también hay fanáticos contando los segundos a los que les importa todo un pimiento al margen del tiempo que queda para el estreno (7 de julio en USA, aquí está por ver) o incluso los que ya han comprado on line...la primera parte. Ahora volveré a eso. Particularmente me posiciono entre la facción puretil (los dos primeros fueron algo insuperable por siempre jamás en esta industria) pero también con la más entusiasta: con los otros dos no paré hasta terminarlos por muchos "esto ya no es lo que era" (con todas sus variantes)que leyese, oyera o que incluso uno mismo se dijese. En resumen soy de los que piensa que los M.I. pasan por encima de todos los grandes titulos del género (y por extensión de todo el resto de videojuegos, al ser precisamente mi género favorito como escribí antes) como una apisonadora y sin despeinarse (si si, aún a medio gas -partes 3 y 4-).
A favor está el hecho de que, indagando en el tema, la mentada empresa Telltale está dirigida por antiguos miembros autoexiliados de Lucasarts hace años (un poco como los comiqueros McFarlane, Slvestri y demás que hicieron Image dejando a Marvel con tres palmos de narices y ganándose muy bien la vida haciendo solo lo que querían hacer)y que se dedican de forma básicamente exclusiva al tema de los antiguamente llamados "conversacionales". En efecto, son gente que ha metido las pezuñas en DOTT, Loom, los Indis, Sam & Max y, entre otros, los primeros Monkey Island, por supuesto. Además la cosa tiene el visto bueno de Ron Gilbert (el padre supremo de la criatura) que incluso ha colaborado en algunos puzzles. La música será la de siempre (namas faltaría) y el tono de cachondeo también queda garantizado.¿Los gráficos? Pues nada del otro jueves pero, como recriminaba el veterano de turno a algunos chavalines del foro de turno también-los que ensalzaban la parte 3 y escribían cosas del tipo "que mierda...es como el 4", cosa generacional, no es pecado de nadie-: "¿desde cuando los gráficos importan para un M.I.?...Solo la jugabilidad importa, basta con una ambientación simple pero correcta, los diálogos, los acertijos y la música...si tanto os importa ver gotas de sudor supercurradas o detalles técnicos incontables por segundo jugad al Call of Duty, al Gta o alguna de esas mierdas que tanto os gustan de las de apretar botones compulsivamente como monos...". Olé sus huevos...el mundo todavía tiene salvación después de todo. En cualquier caso, para los más escépticos/as, parece que aunque se sigue con las 3D (estamos en 2009 quieras que no), se recupera el sistema point'n'click, el de mouse y tentetieso de toda la vida.
Vamos con lo malo. De todo lo logrado en los últimos tiempos por Telltale me encuentro que, entre otras cosas, son los responsables del resurgir de los nuevos Sam & Max, que no los he jugado ni nada pero es bien sabido que sus creadores se hicieron de oro con un nuevo sistema de vender el asunto: por entregas. Sacaron varias partes con una cadencia determinada a la que solo podías acceder con una inevitable subscripción a postergar mientras duraba la "temporada"...Lo dicho se forraron. Y claro estos Tales of Monkey Island van a seguir por el mismo camino: 5 partes en total, una cada mes, empezando este julio que mañana empieza...Qué no cunda el pánico. Cuando acabe la "temporada" (entrecomillado porque es la nomenclatura que ellos utlizan) se podrá comprar todo entero en formato físico (como ya hicieran con los S&M, parece ser y en cualquier caso está garantizado)...Así pues a no ser que la cosa se eternice más de lo que debiera, algunos ya vamos pidiendo el regalo de reyes...Cada parte, que sigue una única historia, tiene una media de 3 pírricas horas de duración... ya me diréis los interesados/as si, tras tanto tiempo, no merece la pena alargar la espera un poco más y disfrutar de este Monkey Island 5 en todo su esplendor...Guybrush, LeChuck, Stan, la Gobernadora Marley, su abuelo Herman, Murray y demás desde luego, me parece a mí, lo merecen.Pd: para mayor (y más correcto) seguimiento del evento recomiendo la página especializada en este tipo de videogames: La Aventura es la Aventura, que se lo curran bastante.
Pd2: por cierto, quién sabe si por vendetta a las ostentaciones técnicas de las Ps3 y Xbox de hoy día , y teniendo en cuenta el espíritu que alimenta este tipo de creaciones -más ingenio y menos efectismos gratuitos e inútiles-, los de Telltale se han descolgado dando la exclusiva consolera (hasta nueva orden) a la Wii...Es decir sin esa máquina o un Pc ya se lo pueden pintar al óleo.
Pd3: para terminar (que casi se me olvida)..."los monos estan escuchando..." (again).