"There is a light that never goes"


Sin Escobar parecía poco probable una tercera temporada de Narcos. Sin Walter Moura se perdía mucho del encanto de la serie, sin su regulera pero entrañable actuación la serie parecía perder encanto y mucho del gancho que había lucido. Visto la tercera temporada tengo que reconocer que está a la altura en términos generales pero que me parece algo inferior que la T1 y la T2. La sombra dejada por el personaje principal es demasiado alargada y aunque aplaudo los esfuerzos realizados no se consiguen los resultados deseados. A la serie le falta mojo, chispa, no sé, le falta eso que la hacía diferente. Sigue siendo de nivel impecable pero todo se vuelve repetitivo y en ocasiones aburrido. Le sobra más de un episodio y la trama no acaba de tener el ritmo adecuado. La historia de los hermanos Orejuela líderes del cartel de Cali no me acaba de engatusar, los actores que los interpretan no me convencen, como tampoco lo hace Alberto Ammann con su Pacho. La presencia de Javier Cámara, Miguel Ángel Silvestre y Tristán Ulloa es, no secundaria, sino casi testimonial, poca chicha para unos personajes que merecían más. Decepcionante el papel casi protagonista de Matias Varela interpretando a Jorge Salcedo, no me ha gustado nada y es uno de los puntos que han provocado esa sensación de regulería. En cambio, sorprenden Arturo Castro como David, el hijo de Miguel Rodríguez Orejuela (visto en Broad City) y sobretodo Kerry Bishé, la maravillosa Donna Clarck de "Halt and Catch Fire". Siguiendo el mítico Peña (Pedro Pascal) al pie del cañón. En fin, un reparto más internacional que nunca, una historia más coral de lo imaginado, menos acción y más crítica social, menos magia y leyenda... esta temporada 3 de Narcos es algo peor que las dos anteriores y cuesta pensar en una cuarta entrega. Por el bien de la serie esperemos que esta tercera temporada haya supuesto el final de una serie notable que no sobresaliente.


QUEENS OF THE STONE AGE/ VILLAINS (2017)/ THE WAY YOU USED TO DO

 

Sin invitados y con Mark Ronson en la producción, Homme y la Reinas de la Edad de Piedra, anunciaban a bombo y platillo que volvían a primera línea con canciones nuevas para dar forma al que es ya su octavo disco de estudio, "Villains". Un disco corto en minutaje y algo más ligero que su predecesor, el descomunal y mortífero "..Like Clockwork" del 2013. Hacía nada más y nada menos que cuatro añazos desde aquel gran disco, cuatro años donde Homme ha podido hacer un poquito de todo, menos ponerse manos a la obra y darnos el deseado segundo disco de "Them Crooked Vultures", eso sí, parió en 2015 con su banda paralela, Eagles of Death Metal, un disco notable y divertido llamado "Zipper Down", y participó en la resurrección de la Iguana Iggy en su último y grandioso disco "Post Pop Depression" (2016). Homme no ha parado desde el último disco de la "reinonas" pero desde luego esas dos referencias son lo más interesante en estos años. Nuestro pelirrojo favorito reúne a la banda al tener ya unas cuantas canciones nuevas, les dan la puesta apunto y bien engrasadas se las presentan a Mark Ronson que añade la chapa y pintura necesaria para gustar al primer contacto. El trabajo realizado por la banda: Theodore, Fertitia, Shuman, Van Leeuwen y el propio Homme, es como siempre excelente. Sus señas de identidad siguen intactas a pesar que en algún tema se note la mano de Ronson con palmaditas molonas y ritmillo rabiable pero, francamente, siguen siendo los mismas reinas de la edad de piedra. QOTSA son una grandísima banda, una de las pocas que sigue teniendo los riff de guitarra como núcleo central de su trabajo, de sus ideas y canciones, todo gira alrededor de la guitarra y eso es de agradecer. Esto es buen ROCK, y punto. No le busquemos tres pies al gato. Valiéndose de su humor raruno titulan al disco como "Villains" en homenaje al "Heroes" de su ídolo Bowie, del que Homme está tirando últimamente muy mucho que no demasiado, y continúan con una estética demoníaca alucinante, recordando la portada al Fauno de Del Toro. Otro guiño que me enamora. Pues bien, esto no tendría importancia sin las canciones y os aseguro que lo que contiene este "Villains" es una maravilla que no podemos dejar pasar ni escuchar este 2017, año que conforme llega a su final nos entrega más grandes discos.


Queens of the Stone Age - Villains (2017): 01.- Feet Don’t Fail Me/ 02.- The Way You Used To Do/ 03.- Domesticated Animals/ 04.- Fortress/ 05.- Head Like A Haunted House/ 06.- Un-Reborn Again/ 07.- Hideaway/ 08.- The Evil Has Landed/ 09.- Villains Of Circumstance.

"Feet don't fail me" se despereza a cada segundo para abrir un grandioso disco. Los coros entran al trapo y teclados de otra época emergen con lentitud hasta que llegamos al clímax con el riff poderoso y la voz desafiante de Homme. Estupendo. Un temazo demoledor que da paso al single del disco, single que por cierto hizo temblar a muchos de los fans de la banda pues la influencia de Ronson se nota muchísimo, dando un tema más comercial de lo normal, aunque nada que discutir de "The way you used to do", pues es una canción irresistible. Debajo de las palmaditas, ruidismos varios y los riffs molones están las reinonas de siempre, como bien demuestran con "Domesticated animals", el tema gigantesco del disco, el que sí consigue equilibrar el por donde iban y a donde van. En cambio en "Fortress" aparece la vena  más comercial, con ecos sonoros a Bowie, uno de los grandes referentes de Homme. "Head like a haunted house" es rara de cojones, parece un tema bastardo de los monos árticos con las águilas del death metal, así al menos la veo yo. Gamberra, algo punkera y acelerada. No es de lo mejor del disco, pero "Un-reborn again", sí. Podría perfectamente estar en su disco anterior, recuerda muy mucho a Bowie e incluso al mejor Bolan, y tiene suficientes matices y cambios para volarnos la quijotera, dando pistoletazo a un final de disco sobresaliente. "Hideaway" hipnotiza mientras que "The evil has landed" es puro QOTSA. Temón. Cierran el disco con una de sus baladas rockeras del siglo veintiuno, cierran así un excelente disco que aún estando por debajo de lo entregado años atrás tiene la virtud de mantener las señas de identidad y abrirse nuevos caminos al mismo tiempo que nos engancha sin remordimientos. 

No creo que sea bueno retomar una idea, genial idea, que llevaste a cabo hace casi cuarenta años y que gustó y arrasó en el planeta. Nunca es buena idea revisar dicha idea porque ya no será original, ni pura. "Alien, el octavo pasajero" es una obra maestra del cine de terror, se mire como se mire, copiada, homenajeada y "revisada" millones de veces. La saga Alien, la orginal, la de cuatro películas me encantó pues partiendo de la idea original siempre daba un paso adelante, un paso valiente, siempre con el mismo hilo conductor, utilizando estilos y directores diferentes: Ridley Scott (Alien), James Cameron (Aliens), David Fincher (Alien 3) y Jean-Pierre Jeanot (Alien: Resurrection). Cada una avanzando libremente respetando una reglas básicas. Todas interesantísimas aunque ninguna superase a la original. Hace unos años la fiebre por los "remakes", los "reinicios", los "homenajes" velados con la vuelta de todo, de Star Wars, Star Treck, Terminators, y hasta este año "Blade Runner"!!! (ya no se respeta nada, eh? señor Scott), a Ridley le dio por retomar Alien sin retomarlo, es decir, volver a la nave que encontró Ripley en su Nostromo, y darle una vuelta de tuerca. "Prometheus" no era nada del otro mundo pero como película funcionaba bien si la separábamos de la saga, a mi me gustó, de hecho, Scott así lo dijo, buscaba un nuevo punto de interés, el de los "ingenieros", para pronto quitarse la careta y ver que su "alien" seguía en mente, cosa que con esta "Alien: Covenant" ha confirmado. Esta nueva entrega es muy "Alien", se olvida de los "ingenieros" (aunque salgan) y sigue el camino del blockbuster. La nueva película funciona, y lo haría mejor si nos olvidásemos de todas las anteriores cosa imposible por cierto. Hay algunos fallos de guión estúpidos e infantiles, y demasiada repetición con lo ya visto pero en general la película funciona bastante bien "homenajeando" el universo que el mismo Scott creó. La estrella del tinglado vuelve a ser Fassbender, notable en su doble papel, y el resto hace lo que puede para secundarle. La heroína de la historia (Katherine Waterston) no me convence, no es lógicamente Sigourney Weaver, ni tampoco Noomi Rapace, a la que me hubiese gustado ver aquí. Anecdótica la presencia de la propia Noomi Rapace, de James Franco y de Guy Pearce, y un aprobado justito (y la enésima oportunidad) para Billy Cudrup. No voy a desvelaros nada importante pues poca gracia tendría aunque todo se vea venir a leguas. La nueva nave, Covenant, viaja a un planeta para colonizarlo con miles de personas crionizadas. Por el camino surgen mil problemas, una llamada misteriosa de un planeta que está al ladito de la nave y es mejor que el de destino. Es el planeta de los "ingenieros".. y hasta aquí puedo leer... Y, qué coño, os diré algo... está bien que por una vez no ganen los buenos!!! "Covenant" no es nada del otro mundo. Funciona, no diré que no, en un primer visionado que creo no aguantaría un segundo. Imposible de aprobar si la comparamos a la saga original, no ya a la primera película de Ridley Scott que es insuperable, pero como digo, todo está bien engrasado y Fassbender lo borda. Film visualmente fantástico pero carente de alma. 
"Summer Cannibals"


Australina, de Adelaida para más señas y afincada en Melbourne en la actualidad. Rockera de rompe y rasga con unos cuantos discos ya en su haber, por tanto no estamos hablando de una jovencita cabreada con el mundo, pero sí de un talento al que le ha costado mucho sacar la cabeza. Tal vez este paso adelante en cuanto a recibir el foco de atención se lo deba de algún modo a su colaboración con su amiga Courtney Barnett quién se marcó hace un par de años uno de esos discos de escándalo y poderío, aquel "Sometime I sit and think, and sometime I just sit" fue una de las agradables sorpresas del 2015 y algo de aquel encontramos en este disco de Jen Cloher sin título alguno. En el disco no sólo encontramos a Barnett sino también al guitarrista de los Drones Dan Luscombe y al genial Kurt Vile, ambos están actualmente orbitando alrededor de Barnett, es decir, todo queda en casa. El tema que abre el disco es el colaborativo entre las dos compinches, entre Jen y Courtney. Una delicia que sin disimulo, al igual que el segundo tema, el titulado "Analysis Paralysis", bebe de la esencia Velvetiana. "Forgot Myself" tiene una guitarra lenta pero muy musculosa, un ritmo adormilado pero rotundo, un no sé qué que embruja, en cambio "Analysis Paralysis" tiene ese ritmo trotón que tanto usaba Lou cuando pertenecía a la factoría Warhol. Magnífica. No es un disco fácil, ni de fácil escucha. Es un disco más que notable, sobresaliente. Un disco que necesita ser escuchado a fuego lento y es entonces cuando sale triunfador. Una escucha rápida y sin atención por el detalle puede llevarnos a un juicio e impresión equivocada. No es un disco perfecto pues sí hay altibajos y la sensación de repetición conforme avanza el minutaje agradeciendo que todo se vuelva más "easy" y acústico para el final pero en el trayecto encontraremos verdaderas perlas como por ejemplo "Regional Echo, "Shoegazers", creo que es la mejor de la hornada, y "Loose Magic" que personalmente me vuelve tarumba. Por el medio, destacables temas como "Strong Woman" o el maravilloso final acústico con "Dark Art" que nos deja un gran sabor de boca, y unas ganas locas de recomendar este disco que seguro no estará en casi ninguna lista de lo mejor del año aunque no debería faltar en ninguna de ellas. 

Jen Cloher - Jen Cloher (2017): 01.- Forgot Myself/ 02.- Analysis Paralysis/ 03.- Regional Echo/ 05.- Shoegazers/ 06.- Strong Woman/ 07.- Kinda Biblical/ 08.- Great Australian Bite/ 09.- Loose Magic/ 10.- Waiting In The Wings/ 11.- Dark Art.


La resolución de esta magistral serie galesa ha estado a la altura. Sus cuatro últimos episodios han cerrado el círculo y han resuelto con sencillez y clase una historia central que durante la segunda temporada se había difuminado un algo para volver con fuerza en el último episodio de aquella temporada. Hinterland (T1, T2) no es perfecta pero tiene todos los ingredientes que me gustan. Buenos guiones e interpretaciones, una fotografía y atmósfera descomunales (el paisaje es otro personaje más), interesantes casos por resolver y uno central que está presente desde el primer episodio. Sí, los episodios son largos en metraje, casi mini-películas, pero nunca se hacen largos ni pesados, lo que dificulta sin duda un maratón televisivo aunque yo me lo haya metido entre pecho y espalda. La resolución de la serie, pues creo que no habrá cuarta temporada, colma mis expectativas. El inspector Mathias se mete en un berenjenal y su superior no es trigo limpio, hay demasiadas frutas podridas y al final la mierda siempre sale a flote. Atrás queda la anécdota de estar grabada en galés e inglés, no doblado, cosa extraña y peculiar, y atrás queda que forme parte de las mil y una series sobre detective atormentado en un ambiente rural. La serie es de notable alto, no es nada comercial por suerte, y es un producto magnífico del catálogo de Netflix que a nadie en su sano juicio debería pasarle por alto. Decía que su final no augura una cuarta temporada pero cruzo los dedos porque sí acabe rodándose, un servidor quiere saber más sobre Mathias. Rumores de haberlos haylos, crucemos los dedos.


RORY GALLAGHER/ CALLING CARD (1976)/ DO YOU READ ME?