De momento sólo le he podido dar un par de escuchas por encima a “The Whole Love” mientras realizaba las tareas del hogar y la verdad me reservo mi opinión hasta que las nuevas canciones de Tweedy y los suyos me empapen por completo. Lo que sí quiero dejar claro es mi incertidumbre y descolocación por el material presentado por Wilco. Ojo, que no digo que sea malo pero la verdad es que la primera canción “Art of Almost” me ha descolocado algo, al parecer no sólo a mí pues a más de uno le ha cogido en fuera de juego. Luego llega “I Might” que ya había sido catada y todo se pone en su sitio pero ahí queda eso, después habrá tiempo para los medios tiempos, los rocanroleos marca de la casa y todas las mandangas de siempre. En este momento mi opinión inicial sobre la primera canción está dando un vuelco descomunal. Empieza a gustarme y puede que las lentorras sean las que no me ponen. Yo que sé, me tienen descolocado, como a muchos. Malo no es desde luego, su mejor disco tampoco. Es mejor que suenen modernés como en "Art of Almost" como si sonasen a Radiohead o mejor que suenen clásicos como en "Capitol city"? No nos pondremos de acuerdo. De momento os dejo con algunas de las primeras opiniones de terrícolas a los que suelo seguir en la blogosfera y de los que suelo fiarme por su opinión y criterio aunque con este disco parece que la cosa anda algo revuelta...

Joserra Rodrigo “Rockanrodriland” – “Wilco sonando descaradamente a Radiohead pero la peña dirá que es lo más..."una vuelta a las arquitecturas sonoras vanguardista del YHF"...si, los cojones. No soy sospechoso: amo a esta banda desde que compre de novedad el Being There, hemeroteca, YHF y Ghost is Born son p.o.m. y Sky Blue Sky su New Morning pero esto que diría Amy: es de no, no no…”
Guzzest “In Guzz We Trust” – “Ojo con el "the whole love" que le voy pillando el rollo y, a pesar de alguna crítica no muy positiva que ya he pillado por la blogosfera, me va molando cada vez más... Parece que, por suerte, el camello se perdió por el desierto... ¿El disco perdido entre "summer" y "YHF"?”
Chinaski “Los hijos bastardos de Henry Chinaski” – “Supera ampliamente a su disco anterior, que el peor tema de todo el disco es, precisamente el que se ha escuchado, que no es su mejor disco, está claro, pero tampoco el peor, y que Wilco siguen siendo una muy buena banda. De momento, no hay niebla en el horizonte. Y digo esto tras escuchar el disco completo “sólo” 8 veces, aunque no creo que cambie de opinión…Eso sí, que la portada es fea, fea, fea, no hay quien lo discuta…”

Julián Ruiz “Plásticos y decibelios” – “¿Como es el nuevo álbum de Wilco?. Desconcertante. En una sola palabra. Todo se inicia con un impresionante, agresivo y vanguardista tema llamado ‘Art of Almost’. Uno se frota las manos. Creemos que por fín, Wilco se han atrevido a dar un paso adelante, en experimentación, en buscar muchas y diferentes capas de sonido. Desgraciadamente, todo se convierte en humo cuando llegas al cuarto tema,‘Capitol City’ y nos enfrentamos con lo de siempre. El mismo sonido de siempre…”

Podría seguir citando al personal pero no solucionaríamos nada. Hay lío. Opiniones contrarias. Primeras impresiones erróneas? (o no) No sé, Wilco es un gran grupo y lo seguirá siendo. De momento yo iré profundizando en su nuevo disco, el que por cierto cada vez me gusta más pero ya lo destriparé a su debido tiempo, hay que dejarle su tiempo de cocción y luego sus días de reposo. Ah! Otra polémica al canto: a mí la portada me parece cojonuda!

1.- Circle of Friends (1995)
2.- Big Night (1996)
3.- Good Will Hunting (1997)
4.- Goldeneye (1995)
5.- Sleepers (1996)
6.- Barney’s Version (2011)
7.- Grosse Pointe Black (1997)
8.- Owning Mahowny (2003)
9.- The Governess (1998)
10.- An Ideal Husband (1999)
Decidí ayer noche sentarme delante del televisor y acabar el fin de semana viendo un film de postín. Revisé mis películas pendientes pero no me acababa de convencer ninguna hasta que hice memoria y recordé que al fin tenía en mi poder “Barney’s version” de la que no sabía absolutamente gran cosa, sólo que su protagonista era Paul Giamatti y que había llegado a dicho film gracias a la recomendación de Tsi-na-pah quién suele coincidir bastante con mis gustos de cine, al menos en cuanto a films independientes y tengo que reconocer que sus recomendaciones siempre son tomadas en cuenta en el hogar nikochiano, sin ir más lejos aquella “Frozen river” me pareció cojonuda. Así pues después de cenar, Nikochan y esposa se dispusieron a visionar ese film canadiense que contaba en el reparto además de Giamatti con un elenco interesantísimo, en la película aparece un magistral Dustin Hoffman, Rosamund Pike, Minnie Driver, Scott Speedman… Del director poca cosa se puede decir, Richard J. Lewis es más bien un director regulero de series de televisión, ha dirigido algún episodio de CSI, y la continuación de K9 PI (miedito).

“El mundo según Barney” está basada en el best-seller homónimo del escritor canadiense Mordecai Richler. Barney Panofsky (Paul Giamatti), un viejo productor de televisión, aficionado a la bebida y fanático del hockey, lleva una vida bastante caótica. Se ha casado tres veces, tiene un padre extravagante (Dustin Hoffman) y un amigo encantador (Scott Speedman) al que por accidente acaba disparando… No quiero contar mucho más porque es mejor ir descubriendo poco a poco la vida de Barney a través de sus recuerdos. En realidad Barney es un tipo bastante odioso pero antes de que su vida acabe por completo decide explicarnos su versión de los hechos a modo de disculpa y así uno acaba por conectar con él, por entenderle incluso por sentir algo de simpatía. Giamatti lo borda, ahí no pondré ni un pero. Seguramente estamos ante uno de los mejores actores de esta generación, lástima para él que sea feo de cojones. El film me ha gustado mucho aunque tal vez el metraje es algo largo pero en ningún caso se hace aburrida o plomiza, el guión es un lujo y en general todos los actores lo bordan. Al final uno se queda como un guiñapo, triste por lo que le sucede a Barney. Un Barney que si no hubiese estado interpretado por Giamatti se hubiese quedado en nada. Gran film. Gracias Tsi, y ahora cual?
PAUL SIMON
SO BEAUTIFUL OR SO WHAT (2011)
THE AFTERLIFE

Hacía ya no sé cuanto tiempo que no salía de casa por la mañanita dispuesto a comprarme unos disquitos. A veces me da por pensar que ya no tiene sentido comprarse los discos en formato físico con lo fácil que resulta conseguir por la patilla lo que a uno le interesa o escucharlo en Spotify o cualquier nueva modernez al uso, pero qué le voy a hacer, soy un romántico, un antiguo o un loco al que le gusta ver en la estantería discos que le han marcado y que aún lo hacen, me gusta pasarme un rato para elegir uno y escucharlo de cabo a rabo. Eso es de viejuno, ya lo sé, pero es un placer seguir haciéndolo. Ya no digo ir pensando que canción y que grupo sonorá a continuación, y así otra canción tras otra... Qué gusto! Pues eso, que me he ido dispuesto a comprarme unos cuantos disquitos y lo he hecho en compañía de mi hijita que me ha ayudado a escoger. Aún no habla pero yo le enseñaba la portada y si su respuesta era cogerlo desesperadamente para llevárselo a la boca y morderlo entonces iba a la saca. Yo iba con mi lista de discos que me sé de carrerilla pero que no me he comprado y se los iba enseñando a la peque, finalmente los elegidos han sido: Mumford and Sons con su excelente disco “Sigh no more”, Paul Simon con su vuelta a lo grande con esa maravilla que ha resultado ser “So beautiful or so what”, Bon Iver con uno de mis favoritos en lo que va de año, y es que "Bon Iver” es bonico del to, y finalmente el discazo del mes de Agosto en mi humilde morada, “Barn doors and concrete floors” de Israel Nash Gripka. Así pues me he quedado escuradet, escuradet pero más feliz que unas castañuelas pues eso de desprecintar el disco, olerlo, examinarlo, ver los agradecimientos, los músicos...., a mi me encanta. Puede que el mundo de la piratería sea imparable, puede que yo también utilice alguna que otra artimaña de vez en cuando fuera de la ley para escuchar y descubrir musiquita pero ante todo soy un comprador, y si es bueno lo acabaré comprando. Así que nada más terrícolas, este fin de semana me toca repasar estos cuatro disquitos como mandan los cánones. Mañana por la mañana empiezo con el pequeñín de Paul, joder, si es que le ha salido un discazo...
Ayer me apalanqué delante del televisor para ver el estreno en FoxCrime de la serie de AMC “The Killing” que acabó por gustarme muchísimo. De entrada los dos primeros episodios me dejaron con ganas de más, sin duda alguna hubiese visto la serie del tirón si del fin de semana se tratase pues sólo consta de 13 episodios. Ya sé que la serie es un remake a la americana de “Forbrydelsen” que es como se llama la serie original, danesa para más señas, que estrenó la BBC hace ya un tiempecito y que veré una vez acabe de ver la versión americana pues me consta que son algo diferentes, sobretodo el final que en yanquilandia causó algún que otro debate por su tocomocheo. Si bien AXN estrenará la serie danesa una vez concluya la yanqui en Fox, así pues si soy paciente ya tengo algo que ver los jueves a la noche durante un largo tiempo. Hablaré de la serie yanqui porque es la que he citado pero he de decir que todas las críticas ponen por las nubes a la danesa, aunque tampoco nos volvamos unos elitistas pues la versión americana es cojonudísima. Más o menos la historia se centra en la investigación policial del asesinato de un adolescente a las afueras de Seattle. Los secretos que esconden los distintos personajes involucrados en la investigación; entre los que se encuentran los padres de la chica, sus amistades y un concejal candidato a alcalde de la ciudad; serán el principal obstáculo al que se tendrá que enfrentar el Departamento de Policía. Los detectives a cargo de la investigación son: Sarah Linden, una mujer profesional, inteligente e intuitiva a punto de mudarse con su hijo a California; y su reemplazo, Stephen Holder, un joven ex-agente encubierto sin experiencia en Homicidios, con un carácter impulsivo y un oscuro sentido del humor que choca bastante con el carácter reservado de Linden.

De entrada podríamos pensar en una nueva Twin Peaks pero eso es ser muy atrevido. Aquel artefacto de Lynch rozaba la perfección, cambió totalmente la forma de hacer televisión y a día de hoy es casi insuperable. También hay que decir que no sale ningún enano ni ningún señor leño, De momento “The Killing” es una serie de policias, de investigación y creo que así se va a quedar, menos mal. AMC ha acertado de pleno. Otra vez más. El casting es impecable con una Mireille Enos acojonante. Un acierto el fichaje de esta moza. Ambientación grisácea (la cosa pasa en Seattle), no escatiman en imágenes duras, ritmo lentorro pero sin rodeos, vamos, todo lo que me suele gustar. La verdad es que se nota la mano danesa, recuerda un poco a las novelitas multiventas que se prodigan últimamente en Suecia. “The Killing” tiene pintaza. Me gustó el doble episodio. La veré. Sé que el final me decepcionará porque todo el mundo dice que tiene telita (no me digáis nada por favor) pero para desquitarme estará esperando la versión danesa.
Había escuchado hablar muy bien de él, tal vez demasiado. Que si suena a los clásicos americanos de toda la vida, que si a veces se nota el sabor del exilio en Main Street, que si es todo aquello que debería estar haciendo Ryan Adams si estuviese mínimamente centrado. Sí, todo eso había escuchado y más pero yo, erre que erre, no sé como me las apañé para dejarlo a un lado, en un rinconcito oculto, en una carpeta windera de mi ordenador titulada “tal vez cojonudos”. El segundo disco de Israel Nash Gripka es un viaje al pasado, al rock de finales de los sesenta principios de los setenta. Suena añejo, maduro, clásico. Suena demoledor y cojonudo. “Barn Doors And Concrete Floors” es una gozada de principio a fin y con total seguridad estará en las listas de lo mejor del año, el nuevo artefacto de Gripka me tiene tan enganchado que es muy probable que compre el disco en breve y me haga por cualquier vía, legal o no, con su debut del 2009 llamado “New York Town”. Oh! No veo la hora de hincarle el diente. TwoHeadsOneBrain habló de él allá por Marzo (ahora me trae el notición de lo nuevo de Danny y sus campeones del mundo) , Chinaski hizo lo propio en Mayo, Green Bean en Agosto y a partir de ahí he visto su disquito por doquier así que decidí ceder a mi cabezonería y de la carpetica pasó al ipod desde donde sin lugar a dudas ha sido lo más escuchado estas dos últimas semanas. Es verdad que no suena nada moderno, tampoco lo pretende. También es cierto que sus canciones recuerdan al geniecillo disperso de Ryan Adams cosa que me agrada y mucho pero también lo es que Adams y Gripka beben directamente de la fuente de la sabiduría que no es otra que la música de Neil Young. Amén.

Israel Nash Gripka - “Barn Doors And Concrete Floors” (2011): 01.- Fool's Gold/ 02.- Drown/ 03.- Sunset, Regret/ 04.- Goodbye Ghost/ 05.- Four Winds/ 06.- Louisiana/ 07.- Baltimore/ 08.- Red Dress/ 09.- Black And Blue/ 10.- Bellwether Ballad/ 11.- Antebellum.

La cosa no puede empezar mejor. Una deliciosa y neilyounguera harmónica abre el disco, lo abre de manera espectacular pues nada más entrar la voz y la guitarra de Gripka uno tiene la certeza de haber encontrado algo que ha estado esperando hace mucho tiempo. “Fool’s Gold” no es más clásica porque no puede, pero tiene esa cosa, ese ritmo, ese saber hacer que te engancha como una cosa mala. Queda absolutamente claro el porqué de las comparaciones con Ryan Adams, lástima que Adams no sepa muy bien lo que quiere hacer pues esto se le daba de fábula. El disco sigue por los derroteros que solía pisar Ryan y sus Cardinals. “Drown” me encanta con ese estribillo vaquero. Luego llega la balada “Sunset, regret” y vuelvo a remarcar que no es un disco de Adams. La voz lo delata. Preciosa de principio a fin, te engatusa y te lleva al huerto y luego enlaza a la perfección con la hipnótica “Goodbye ghost” que cada vez que la escucho me gusta más, con todos esos arreglos orquestrales y esos ruiditos. Lujazo!. “Four winds” remite a radiofórmula, al Adams más comercial. Parece que Gripka ha aprendido bien la lección, sabe a qué juega, sabe donde pisa y a quién se dirige, es por eso que a partir de aquí deja de sonar al mejor Ryan y se entrega a los grandes grandísimos. “Lousiana” no es más Stoniana porque no puede. Directamente parece sacada de las sesiones de Exile on Main St, sobretodo en el estribillo jaggeriano y en el pianito desbocado. Eres tú Billy Preston? Estás ahí? Has venido a salvarnos de la mediocridad? Temazo, temazo, temazo. Y qué decir de “Baltimore”, lo ha sacado del “After the gold rush”? si hasta imita a Young! Pero me gusta, y mucho. Sin duda estas son para mí las dos mejores del disco el cual comienza a enseñarnos el final con “Red dress” donde sigue sonando a Young, otra joya, “Black and blue” hasta por el título es stoniana, me imagino a Jagger soltando el discursito. Cojonuda. Con “Bellwether Ballad” nos deja anonadados y tristones del todo para dejarnos k.o con “”Antebellum” que tiene esas guitarritas típicas y características de Tom Petty. Oh! Gripka no tiene nada de original, pero el tipo es muy bueno y ha parido un enorme discazo de esos que gustan y se gustan, para amantes del rock clásico de los setenta.