Hace mucho tiempo que la animación no es solo cosa de unos cuantos, gracias a la evolución técnica muchos animadores han podido desarrollar sus proyectos casi en igualdad de condiciones siendo a partir de este momento un buen guión la causa de un mayor éxito. A todas estas este año y por primera vez en los Oscar de jolibú hay nominado a mejor corto de animación una producción española, la productora que es Granadina lleva el nombre de Kandor Moon y al parecer los hermanos Banderas están poniendo pasta, pero sólo hacen eso, poner pasta. No les vayamos a dar más mérito del que tienen. “La dama y la muerte” es un espléndido corto de animación en 3D, bastante cachondo y muy bien hecho pero que tendrá muy difícil llevarse la estatuilla, ya que los otros nueve cortos nominados son la repera, y algunos son verdaderos gigantes como Aardmand Studios que con su “Wallace & Gromit: A Matter of Loaf and Death” parece ser el máximo aspirante junto al espectacular corto de Pixar que pudimos ver en las salas justo antes de “Up” llamado “Partly Cloudy”, otros que no le andan a la zaga son “French Roast” de Pumpking Factory” y “The Kinematograph” de Platige Image. Seguramente no se llevará el premio pero debe ser toda una experiencia poderse codear con los grandes, al menos les debemos haber visto el corto puesto que muchas veces pasan totalmente de puntillas, aquí os dejo con “La dama y la muerte”, hasta que lo cierren disfrutar de él, y os animo a ver todos los nominados, pasaréis un muy buen rato.


Danny and the Champions of the World "Streets of our time (2010): 1.-Henry The Van; 2.-Restless Feet; 3.-Lose These Rags; 4.-Follow The River; 5.-Wandle Swan; 6.-Streets Of Our Tme; 7.-Your People; 8.-Bluebird; 9.-Parakeets.


A pesar de haber descubierto a Danny George Wilson casi a principios de año ha sido en estos tristes grises días de febrero cuando he podido gozar de la belleza de sus canciones. El australiano que se mueve como pez en el agua en el country-folk despacha uno de los mejores discos de la temporada bajo el nombre de “Danny and the champions of the world”, con una voz nasal y unas baladas dignas de mi venerado Neil Young que te llevan con cierta facilidad a ese estado de melancolía donde la tristeza se convierte en alegre recuerdo. Otros dirán que Ronnie Lane ha vuelto con fuerza, otros que el Dylan más sensiblero está presente o que cierta canción podría haberle creado el mismísimo Springsteen, o que detrás de media docena de canciones se encuentra el magnífico Tom Petty. Puede que sea cierto todo eso, puede porque “Streets of our time” (2010) no deja de sonar a ese country folk americano de raíces, a esas referencias gigantescas a las que Danny se acerca con mucho tino, y consigue que a cada escucha sus canciones te atrapen cada vez más. Ni una sola pega podemos ponerle a este discazo, ni una. Con “Henry the van” que abre el disco consigue ponerme los pelos de punta, ese banjo tristón, esa melancólica voz, esos coros remolones y esa cadencia dylanesca te engatusan con cierta facilidad a pesar de la letra de la canción. “Restless feet” es la siguiente, y aquí huele a Dylan, claro, y a Petty, por supuesto, puede que a los coros gospel del final les falte algo de chicha o no pero la canción es cojonuda. El country perfecto de “Lose these rags” me enamora y me lleva al huerto, a estas alturas ya me tiene en el bote, y me remata con “Follow the river” que fácilmente me la imagino cantada por Springsteen, lo que daría el Boss por firmar una canción de este nivel en estos momentos. Todo el disco es cojonudo, no me quiero olvidar del folk de “Wandle swan” y mucho menos de la perfecta canción que da nombre al disco “Streets of our time”. Y cuando parece que el disco coge un camino facilón con medios tiempos folk aparece “Your people” con ese peazo de estribillo, le sigue con armónica y reminiscencias a CSN la estupenda “Bluebird”, y finaliza con el country rural de “Parakeets”, una delicia. “Streets of our time” es un discazo de tomo y lomo que seguro estará entre mis favoritos del año, y Danny George Wilson es uno de esos tipos a los que a partir de ahora habrá que seguirle muy de cerca la pista.
Mi archienemigo harto de que me lleve todos los elogios disponibles se ha decido a elaborar su enésimo blog. Esta vez parece que va en serio, tiene down, tiene tempo, y tiene o eso parece bastante actividad. Por suerte su blog de cine sigue intacto, sí hombre, aquel blog llamado “Inguzzwetrust” al que podéis acceder pinchando en el monigote de la derecha. Es un buen blog aunque carece de criterio alguno, ya que tanto habla de una de Bogart como de la última de los Farrely. Pa’cagarse. Esta vez por eso me gustaría felicitarle por su nuevo blog, Ociópolis (http://ultraguzz2.blogspot.com/), de temática variada aunque está centrado principalmente en el tema musical. Visualmente es modernote, bueno, modernote como puede ser Guzz, hay un perro bastante feo y remolón de cabecera y predominan los colores gris y amarillo, cosa que me gusta bastante. Lo mejor, los pensamientos, opiniones y críticas de Guzz. Siempre hay que tenerlas presentes aunque sean para limpiarse el culo. Por último, otro que vuelve es el amigo Gramófonodigital (http://gramofonodigital2.blogspot.com/) al que le cerraron el chiringuito pero ha vuelto con una secuela para dar guerra. Ya se sabe lo que se dice de las secuelas aunque francamente, el Padrino II es mejor que el Padrino I. De eso no hay dudas.
QUEEN
QUEEN II (1974)
SEVEN SEAS OF RHYE

Llevo una semanita que no desearía ni a mi peor enemigo, casi sin dormir y de hospitales, con el ánimo por el suelo y el alma en cuarentena. Pocas ganas le quedan a uno para dedicarse en cuerpo y alma al ocio, así que las pocas horas que he pasado en casa las he utilizado para dormir, comer, cagar y para evadirme de la realidad poniendo el televisor, sintonizando uno de esos programas de container que suelen sacar los trapos sucios de la gente por unos míseros euros. Así que con el cuerpo y la mente en ese estado me ha dado por recuperar durante mis viajes al hospital un disquito que he tenido olvidado durante muchísimo tiempo, un disco ninguneado por la crítica y también por los propios fans de Queen. Hablo de su segundo trabajo, “Queen II”, un disco excepcional que continuaba con el mismo libro de estilo que “Queen I” pero, tal vez, sin singles del calibre de “Keep youself alive”, “Great king rat”, y “Liar”, además tampoco ayuda que el mismo año, de seguidilla, se publicara el que tal vez sea su mejor obra, “Sheer Heart Attack”. El disco nos presenta a unos Queen queriendo ser grandes, buscando su estilo y con esas ya clásicos riffs de guitarra de May, y esa voz de lujo de Mercury. Abren con “Procession” una instrumental que nos lleva en volandas a “Father to son”, una maravilla, un diamante oculto en la discografía de Queen, entre el glam y el rock de guitarra puro y duro con unos coros que se convertirán en marca de la casa. “White Queen (as it began)” me hace estremecer, me pone de lagrimilla fácil, para luego rematarte con “Someday one day” una canción típica de May que hasta el momento firma todas la canciones del disco, digo hasta el momento porque le llega el turno a Taylor con su voz rockera, sudorosa y seductora para entregarnos “Loser in the end” que me sigue sorprendiendo por su enorme calidad. Y a partir de este momento empieza el festival del señor Mercury, si hasta entonces el disco era muy bueno ahora se vuelve sublime. Lo de “Ogre Battle” no tiene nombre, una mini-ópera con una entrada guitarrera muy heavie, que juega con la voces dobladas, las capas de riffs de guitarras y hasta piano. Cojonuda sin más. Pero entonces enlazando magistralmente llega el pianito de “The fairy feller's master-stroke” muy en la linea de lo que nos encontramos luego en “Sheer heart attack” e incomprensiblemente ni esta canción ni “Nevermore” a pesar de su sensibilidad y belleza están en ningún recopilatorio. Encarando el final del disco encontramos mi favorita, “The march of the black Queen” y diciendo que es mi favorita lo digo todo, es puro Freddie, es puro Queen, Queen del bueno, del de la primera época, sin sintetizadores ni mariconadas, bueno, mariconadas siempre han hecho. “Funny how love is” suena ha despedida con lentejuelas y carmín, pero antes de decir adiós ponen letra a la última canción de su disco de debut, vuelve ya completa la magnífica e imprescindible “Seven seas of Rhye”. Un final perfecto que te provoca ganas de volver a escuchar el disco de principio a fin. Un discazo, un puto clásico nikochiano de cuando el vinilo existía, de cuando uno estrujaba los discos y conocía todos los riffs, los giros vocales, e incluso las ralladuras del vinilo. Una obra maestra oculta de Queen, que me hace más llevaderos estos días hijosdeputa.
Hora de adentrarse más en la obra del Lou Barlow post-Dinosaur Jr, esto es: Sebadoh. Banda destacada que lo fue del indie rock yanqui (o no), como ya (re)ponía en el blog hace pocos días y encabible dentro de esa retahíla de bandas tan de mi agrado que hicieron el agosto en el segundo lustro ochentero o el primero noventero (después ya se jodió, para mi, el invento: el brit pop, el skate punk, la electrónica, los hypes, los modernitos revivalistas de toda índole que parte de la crítica quiere hacer pasar por dios sabe qué, etc...). El sonido habitual de los Sebadoh para los puestos en la materia sería una mezcla muy atinada de los Guided by Voices y Pavement (aunque estos segundos son algo -poco- posteriores en el tiempo, es solo para señalar a que suenan los creadores de "Bakesale"). Se podría definir como una especie de folk-punk sin concesiones a la sobreproducción (o con las mínimas) y que se muestra orgulloso de su condición garajera y de su aspereza (y señalando que son, quizá, menos cañeros de lo que cabe esperar por la definición, pero cuadra todo cuando llevas tres o cuatro canciones) . Por lo demás, es habitual que te metan dios y la madre de canciones en cada elepé, lo que, y atendiendo a la disparidad de estilos que pueden ejecutar sin salirse del corral, convierte sus discos en una auténtica montaña rusa lo-fi de la que siempre se puede extraer "una nueva canción favorita" a casi cada escucha.Es, obviamente, una banda que me gusta cosa mala y que hace más de tres lustros que disfruto. Desgraciadamente (o no) Barlow se perdió en otros proyectos paralelos y desde el 99 que no ha aparecido nuevo material de estudio de Sebadoh (y es verdad que no era él solo, habían dos tipos más, pero tampoco conviene engañarse esto vivió por, de y para Lou Barlow -y a pesar de los notorios esfuerzos, algunos tremendos, de Loewenstein-). Hay tres discos en su carrera que (creo) son de obligado peaje para los fans de este tipo de discursos: "III", "Bakesale" y "Harmacy". Hay quien sumaría el también notable "bubble & scrape" o incluso "Sebadoh vs. Helmet", por aquello de que incluye "brand new love" -lo más parecido a un hit al uso que se le puede encontrar al combo-, y no sería yo quien se lo discutiese... Sin embargo, personalmente me quedo con los otros tres sin desmerecer en absoluto lo demás (sobre todo "bubble...")., ni que sea porque hace demasiados años que los tengo en un pedestal y,... como para quitarlos ahora.

"III" (1991). Puse lo de "insaltable" entre paréntesis en el título por este álbum, ya que no es tan rotundo en calidad como los otros dos, no lo negaré, pero cuenta con el "efecto cariño" de los seguidores, y eso es algo de lo que cuesta desprenderse a la brava....Un disco perfecto para alternar con el (indispensable) primer álbum de Pavement ("Slanted & enchanted", 92) que es, a su manera, una especie de "disco de estilo" de Sebadoh. La historia cuenta que tras un par de primeros álbumes que no son sino una colección de demos (no demasiado camufladas) y poco más, con "III" estamos ante el primer elepé auténtico y de facto del grupo. Veintitrés pistas, empezando por "the freed pig" animada canción que define a la perfección el estilo natural de la banda, la morrocotuda jam inferior al minuto de "sickles and hammers" (versioneando a los Minutemen de Watt) y "total peace" que refleja la otra cara del asunto (el lado pseudofolkie en el que se nota que Barlow -ahora guitarrista y fuera del bajo "jurásico"- tiene algunas inquietudes menos eléctricas o incendiarias, de base, que su antiguo -y actual desde el 2006- socio, Mascis). Esas tres canciones delimitan de alguna manera, insisto, lo que a grandes rasgos cabe esperar de Sebadoh: canciones vivarachas y directas de las de bajo, guitarra, bateria y para la casa (contundentes, sin escatimar velocidad pero sin abusar de voltaje), algún momento punkie desatado (con o sin overdubs en forma de tormenta eléctrica), y canciones más reposadas y acústicas que contrastan con lo anterior (más -sobre todo en los primeros trabajos- alguna que otra breve fricada esporádica fuera de guión, tan propia de algunas de aquellas bandas avezadas en mayor o menor grado a la "baja fidelidad" -para la ocasión en "III", destacan especialmente en dicho sentido la tripleta seguida compuesta por "rockstar", "downmind" y "renaissance man"-). En definitiva un buen disco de indie rock que aunque lejos de lo que estaba por venir (como veremos en seguida), maxime por su tensada (ex profeso) variedad, dejó bien marcadas las bases de lo que se proponían Barlow y cia.

"Bakesale" (1994). Con este "lo petaron", que se dice ahora. El primer disco que escuché de Sebadoh (¿quince años han pasado?... cagonlaputa !), y a parte de ser mi favorito de largo de los tipos, ocupa un puesto de honor en esta mandanga del indie rock yanqui que tanto me gusta (ajena a, o muy por encima para mí de nirvanas, pumpkins y demás jerigonzas noventeras de mtv -visto hoy en perspectiva- y que suelo ubicar -ya lo he escrito otras veces- desde el "let it be" de los Replacements del 85 y durante más o menos la década que le sucede). Aquí Sebadoh se deja de las fricadas que antes mentaba, se ponen serios y cuadran quince canciones de una personalidad a tener (muy) en cuenta. Han madurado lo indecible y muy rápido. Canciones como "together or alone", "not to amussed" o -mi perdición- "skull", con ese tocarlas como al descuido y siendo a su vez unas canciones la reostia de buenas es la mejor y más rápida manera de quedarte prendado de Sebadoh para los restos si conectas con el estilo. También hay muchas canciones animadas (son mayoría de hecho) en la linea de "the freed pig" del disco que comentaba anteriormente (la diferencia es que aquí son todas igual de buenas sino mejores que la propia "the freed pig"...). Discazo, todo un "clásico guzzero", que te acaba venciendo por inevitable erosión y su contundente honestidad.


"Harmacy" (1996). Otro que déjalo ir...Supongo que un fan de la banda me podría discutir que "III" no está al nivel de "bubble & scrape" puestos a señalar tres discos de la formación (y según como hasta podría estar de acuerdo), donde no discutiríamos un pijo es en que la aparición del anterior o "Harmacy" es innegociable. Barlow se parte a medias definitivamente la autoría de temas con su colega Jason Loewenstein (el otro peso pesado a la hora de componer, y con una marcada tendencia algo más ruidista -a lo Mudhoney pero sin acabar de descantillarse del todo por lo general, ahí está la sugerente "nothing like you"-), y logran una especie de "bakesale 2 " pero a base de temas más directos. La habitual (ya) cadencia más reposada de Barlow se contrasta con la tralla de su compañero para acabar de conjurar su (posiblemente) álbum más accesible de cara a las primeras escuchas (¿a ver quién coño se aburre con esto?), sin olvidar nunca de quien hablamos, claro. Sebadoh no habían sonado nunca tan abiertamente punkies como en "crystal gypsy", "mind reader", o "love to fight" (entre alguna otra, como por ejemplo la combativa versión de los punkies ochenteros The Bags que cierra el disco con "i smell a rat"), lo que se agradece de veras por la mayor variedad a considerar. Pero sin cancionacas más cercanas a su discurso habitual como "ocean", "willing to wait", "too pure", la ya mencionada "nothing like you" o (entre otras) la inicial "on fire", la cosa no hubiera funcionado tan bien (ni que decir).


Y se acabó por hoy. Indico por última vez (para completistas) que "Bubble & scrape" (93) es como mínimo tan apetecible como "III" y poco tiene que envidiar (aunque algo si) a "Harmacy", y que su "no-inclusión" se debe mayoritariamente al órden en que yo los fui escuchando y la relación mantenida con los discos (este lo escuché mucho más tarde que los otros tres y por ello mismo y al ser yo algo más viejuno la cosa fue más "vaya, otro disco de puta madre de estos", en vez de un flipar continuo por la novedad -entonces- del concepto rockero de la banda).

En capítulos posteriores veremos como le fue a Barlow con su siguiente e inferior proyecto inmediato (o al unísono) que si bien no alcanzó el nivel, como formación consolidada, de Sebadoh (que por cierto y hasta donde sé no se han llegado a separar oficialmente) si dejó un disquito para la historia de agárrate y no te menees... Francamente, se tiene que estar algo pirado si te gusta el mundillo éste del rock underground yanqui de mayor solera de años a (con sus múltiples variaciones poperas, punkies o folkeras) y te pierdes un peazo de disco como el "Dare to be surprised" de The Folk Implossion (que para mí no tienen nada más a destacar pero... "ahí queda eso" con este).
(pd. interesados visiten "Ociópolis" -sito en la lista del lateral del blog y, si, me estoy autopromocionando, ¿qué pasa?- y no dejen de echar un ojo al primer -y solo al primer- comment de este mismo post si eso... que hay mucho cabrito discotequero suelto.)
THE HOT RATS
TURN ONS (2010, special edition)
DRIVE MY CAR

Se admite, ya de inicio, que empezar a fumar puede ser algo francamente complicado. ¿Cuantas veces has intentado coger un cigarro y a la hora de encenderlo no has podido evitar, finalmente, el echarte atrás?, ¿cuantas horas has perdido haciendo cola en el estanco y al llegar tu turno te has largado corriendo avergonzado sobre tus propios pasos?. Se recomienda paciencia, pues y en cualquier caso, y si no lo has podido lograr a la primera lo importante es no caer en el desánimo.
Esto es un espacio de pura y dura autoayuda (no una competición, no hay estrés que medie). Todo se basa en un plan empírico -o casi- llevado a cabo por varias de las universidades de entre las más renombradas del mundo occidental bajo la dirección general del reputado Dr.Ciyo (nato en 1957 en los USA -es un hijo de Utah, más concretamente-). Dicho plan consta de seis pasos que de ejecutarse correctamente (sin engañarse a uno mismo -y por mucho que al que siempre ha fumado el matiz le pueda resultar ridículo o incomprensible-) lograrán que el usuario empiece a fumar del orden de diez cigarrillos en un margen de siete días (ocho a lo sumo)... Si si, ya sé, parece un embuste propio de la teletienda pero, cabe aclarar a los más escépticos, que tras realizar exhaustivas pruebas durante once meses, y merced el concurso de mil voluntarios de distinto sexo, edad, condición laboral, nacionalidad y aficiones, el porcentaje de acierto del producto o tratamiento (que recibe el mismo nombre que el de este post, ni que decir tiene, aunque con la coletilla a sumar: "...con el método Ciyo") es superior al 83%... Es decir, gracias a este (ya aclamado) plan, ochocientas treinta nuevas personas disfrutan ya de una vida rebosante de alquitrán y nicotina como jamás hubieran imaginado ni en sus mas locos y humeantes sueños... (puercos afortunados !)
Sirva como testimonio el caso de Melanie Potrancas: "me parece increíble... pensar que antes, hace nada como quien dice, hacía footing e iba al gimnasio como una gilipollas, miraba con envidia a las demás madres que al ir a recoger a sus hijos se quedaban aparcadas en segunda fila delante de la entrada principal de la escuela, jodiendo el tráfico en hora punta mientras fumaban y fumaban orgullosas, en comándita y ajenas a todo lo que les rodeaba... Y ahora -llantos de emoción-, ay, Dr. Ciyo me ha cambiado la vida... lo siento -más llantos- pero es que no puedo no puedo...".
En la misma linea de satisfacción se manifiesta Ramón McConaghew: "mis subalternos en el gabinete siempre me miraban mal porque dada mi antigua aversión al tabaco les obligaba a realizar la reuniones semanales en el exterior (aunque lloviera), por no soportar yo entonces el olor de sus puros y cigarrillos... Hoy, menos de un año después, me meto entre pecho y espalda cinco Montecristos diarios, un paquete de West mentolao y dos Farias... El ambiente laboral ha mejorado de forma incalculable gracias al tabaco y con ello la productividad... Quién lo hubiera dicho... hasta bromeo con el personal diciendo cosas como que para el próximo lote navideño me dejaré de neulas y mariconadas y regalaré un lote caliqueños que te cagas y unos mistos... ¿El tratamiento?. Lo recomiendo a ciegas".
Finalmente Wayne Pinrels nos afirma entre risas: "¿te puedes creer que yo hace un año tomaba actimels con bifidus activos de esos?... Me levantaba de la cama respirando sin ningún tipo de emoción, como si fuera más un inanimado sistema de cañerías que un ser humano... Hoy, por suerte, me pongo el despertador media hora antes para poder liarme a pollos con el bidé lo que no está escrito todas las mañanas... y de correr nada por supuesto, al poco de empezar aún podía con cuatro o cinco manzanas al trote, a día de hoy todo ha cambiado, bajo al buzón y como mucho (pero "como mucho") y con la calma, me acerco a la panadería de la esquina... gracias Dr.Ciyo. Ah, y se acabó el oler como una puta de saldo !".
En fin que así estaríamos un rato... Vayamos ya, sin más dilación con los seis pasos a seguir y ya saben: "Empezar a fumar es fácil si sabes como con el método Ciyo".1. Sin duda el primer paso es siempre el más difícil. Ese día que te dices: "qué si coño, hoy voy a empezar a fumar y punto"... Aaah, si fuera tan fácil, ¿verdad amigos?. Tranquilos, en este primer paso no va a fumar nadie. Por de pronto se trata de ejecutar un mero cambio de procederes rutinarios, a saber: dedica la primera jornada del tratamiento a localizar el bar, ateneo, club o antro a elegir con más humo de tabaco del barrio. ¿Hecho?. Bien, a continuación la cosa es sencilla: pásate el segundo y tercer día del tratamiento metido en dicho establecimiento desde su hora de apertura hasta la de cierre. ¿Ves?, no ha sido tan difícil, un leve mareo todo lo más y por otro lado has podido hacer vida de barrio con un montón de gente interesante, leerte un libro, echar unas timbas o incluso -si te va ese rollo- marcarte una buena bronca futbolera con el parroquiano de turno. Ah, eso si, ni se te ocurra ducharte al final del tercer día.
2. Cuarto día. Igual que los dos anteriores pero con una pequeña aunque notoria variación: hacia el mediodía envía al tipo del bar más borracho que te puedas encontrar a por un paquete de tabaco al estanco (seguramente habrá que invitar a algo al cabrón después pero, con la curda que, muy a buen seguro, llevará encima no te saldrá caro), indicándole eso si que sea de marca "Nobel" o algo "light" (o incluso algún tabaco popular inglés tipo Dunhill, Benson & Hedges o John Player, si te hace más gracia)... vamos: una auténtica bujarrada de marca de tabaco como las que utilizan esa gente a las que les gusta verse con un cigarro en la mano más que fumar propiamente dicho. Cuando vuelva el entrañable beodo con el botín, corre... bueno, mejor camina a tú casa, y escóndelo en un sitio secreto a elegir. Finalmente, vuelve de nuevo al bar hasta que chapen por supuesto.
3. En el quinto día no saldrás de casa. Levántate a las seis de la mañana, busca la copia VHS que tienes tirada por algún sitio con el film "El clan de los irlandeses" grabada de la tele del año del mimbre y céntrate (de forma ex profesa) en el papel principal interpretado por Sean Penn mientras intentas hacer un puzzle de dos mil piezas pero del revés (tratando de encajar las piezas por la parte contraria a la del dibujo)... Primordial no comer este día y, a pesar de la mala ostia in crescendo que sentirás durante todo el mismo, primordial también no dejar de intentar el puzzle ni de fijarte en lo que va haciendo el Penn. Se recomienda no acostarse antes de las cinco de la madrugada (y sin dejar, perse, en momento alguno de realizar las dos actividades señaladas).
4. Al día siguiente levántate cuando te salga de los huevos/as (según el caso) y márcate la madre de todos los almuerzos aunque sean las siete de la tarde... Como más partes porcinas grasientas y grasas saturadas (de cualquier tipo y en general) mejor. Imprescindible no bajar de la hora y media -mínimo- tragando como una mala bestia. Hora de recuperar el paquete escondido y dejarlo junto a un mechero y un cenicero (pequeños ambos a ser posible -es por un tema psicológico de miedo escénico y tal-) encima de la mesa. Recoge dicha mesa del atracón que te acabas de meter (tragaldabas !) y antes de regresar de la cocina hazte un cortado muy cargado y con mucho azúcar y sírvetelo en vaso de merienda (o taza gorda). Coge ahora un lápiz y un papel y traza la socorrida linea vertical central para hacer una lista de pros y contras de fumar o (dios nos libre) no... Al terminar arranca (con brusquedad, sin miedo) la parte de los "pros" y tras enrollarla te la comes a palo seco... no toques el café aún pero quítale el chivato (el plástico envolvente para profanos) al paquete. Coge entonces un sombrero del armario, una gabardina y unas gafas -de cualquier tipo- y con muuucha prudencia abre el paquete de tabaco (para nenazas, el que te compró el chuzo) y coge un cigarrillo y la lista con los "contras" que quedó en la mesa... leela en voz muy alta de pie y delante del espejo más grande que tengas en casa, enumerando cada una de las (equivocadas) razones que reza y marcando mucho las sílabas. Primera razón: te pones la gabardina; segunda razón: te pones el sombrero; tercera razón: te pones las gafas; cuarta razón: te pones el cigarrillo en la boca... Quinta razón:... Aaaah, ¿Qué? ¿Sorprendido verdad?... ¿A qué ha sido fácil?...tranquiiilo, que no nos pierdan las ansias ahora que ya rozamos el triunfo (ya lo encenderemos mañana). Ahora, vuelve a la mesa y, sin quitarte el cigarro de la boca (pero si el resto de atrezzo por aquello de que hacer el gilipollas de gratis es divertido solo hasta cierto punto), coge el mechero y quema el trozo de papel de los "contras" y mira pacientemente y sentado como desaparece...Tómate el café y a dormir... Vital: boca arriba y con el cigarrillo siempre en la boca.
5. Mañana del séptimo día. ¿Mala noche?, claro el puto café... Tira el papel con filtro roto que te cuelga de la boca (tampoco estaría de más limpiar la que has liado en la cama antes de que arraigue cacho guarro/a -y me refiero al interior del cigarro-) y ve a la cocina y hazte otro cortado exactamente igual que el del día anterior... y después otro... y otro... Al terminar el sexto y si lo has hecho todo bien hasta ahora deberías presentar el siguiente par de características preponderantes: un aspecto repugnante porqué si con las legañas y los ojos enrojecidos y tal por la falta de sobe, y un principio de taquicardia galopante al tocarte la parte torácica (acompañado de todo tipo de tembleques de lo más persistente y variado). Ánimo que casi lo tienes !. A continuación cómete cuatro naranjas (lo más grandes posible) del tirón, seguidas de 150 gr. de altramuces y, por último, un zumo de tomate -con una poca de pimienta- de un solo trago (y en vaso de tubo)... y trata de llegar al baño a tiempo campeón/a. Volviendo de tus desventuras escatológicas coge otro cigarro del paquete (te sorprenderás a ti mismo haciéndolo con una facilidad y calma impensables hace menos de una semana) y te lo pones en la boca y coges el mechero y... si si, el sudor frio, el mareo, lo sé lo sé, pero es AHORA... ES EL MOMENTO, TÚ MOMENTO... Estás hecho una auténtica mierda, de aspecto y salud... y todo por no fumar... ¿quieres ser un mindundi que hace puzzles del revés en pijama o quieres ser Sean Penn?, un actor que no para de fumar, un actor que se tiró a la novia de Forrest Gump, un actor que... que ahora que me fijo tiene más mierda de la que pensaba en su currículo... da igual, enciende el cigarro y aspira, cordero del señor (y de la Tabacalera S.A., en adelante), aspira como si te fuera la vida (que de hecho...)... Muy bien, tose tose, este/a es mi muchacha/o, y llora también qué cojones claro que si, tose y llora que es bueno...
6. Finalmente, tarde-noche del séptimo día, ya te has acabado (oh, gracias sean dadas al hacedor) tu primer cigarro... Ahora repetiremos la operación pero "tragándonos el humo". Es fácil, tranquilo. Es lo de antes pero reteniendo el humo al aspirar (como si te lo quisieras tragar), y no vale hacer trampas de retenerlo en la boca cerrada como hacen los niños de siete años (...cabrones !). Eso muy bien, si es que vas lanzado/da... Notarás que lo haces bien porque, además de la tos y el llanto, notarás un leve mareo... Pero es un mareo bueno, es un mareo de bienvenida, es un mareo que habre las ventanas grises de tu existencia hacia un nuevo amanecer... ¿Otro te fumas?, pues claro qué si, disfruta pataliebre que te lo has ganado... (ni que decir tiene que es de máxima importancia acabárselo -este tu primer paquete- del tirón...).
Y hasta aquí. Os desearía suerte a aquellos agobiados de la vida por no fumar que estén dispuestos a llevar a cabo el tratamiento pero, de verdad, no os hace falta... es infalible. Por último, recordad que, como bien señala siempre el Dr.Ciyo: si bien "fumar puede matar", también "puede no hacerlo".
(Special thanks: Sean Penn, Wayne Pinrels Sr., el Príncipe Felipe and, obviously, Chuck Potrancas for their constant inspiration)
Spoon “Transference” (2010): 1 - Before Destruction; 2 - Is Love Forever; 3 - The Mystery Zone; 4 - Who Makes Your Money; 5 - Written in Reverse; 6 - I Saw the Light; 7 - Trouble Comes Running; 8 - Goodnight Laura; 9 - Out Go the Lights; 10 - Got Nuffin; 11 - Nobody Gets Me But You.

No son precisamente unos chavalitos recién salidos del nido precisamente estos Spoon. Por decirlo de manera vulgar tienen los huevos pelados de hacer discos, y además cuentan con un par de reseñas sobresalientes como son “Girls can tell” (2001) y “Ga Ga Ga Ga Ga” (2007), el resto se mueve con facilidad en el notable, eso sí, según la prensa especializada porque yo no tenía la suerte de haberme topado antes con estos muchachos. La banda está formada por Britt Daniel (vocalista, guitarra), Jim Eno (batería), Rob Pope (bajo) y Eric Harvey (teclado, guitarra, percusión), y se caracterizan básicamente por su pop americano de melodías tarareables. Sí, es pop, por eso debe ser que no me había acercado a este grupo anteriormente. La excusa para hacerlo ahora es la aparición del que ya es su séptimo disco de estudio titulado “Transference”. Transference es bueno, es adictivo, es agradable de escuchar y los suficientemente interesante para que comience a mover el culo para rescatar sus dos mejores trabajos. Es un disco que gana con cada escucha, y la voz del tal Daniel, que por cierto es el creador de las canciones, es fantástica. El primer single lanzado es cojonudo, “Got Nuffin” tiene algo de rock indie de ese que le gusta tanto a Guzzest pero con una cierta inmediatez pop que suelen enganchar a Flush, pero por suerte no es la mejor del disco, ni tampoco es que represente fielmente su sonido. A veces pueden recordarte a Wilco, a veces como en “Trouble comes running” la esencia Who es demasiado evidente. El inicio del disco te puede llevar al huerto fácilmente, con “Before destruction”, “Is love forever?” y la popi “The Mystery Zone” que parece una tontería de canción pero está llena de pequeños detallitos que la hacen increíblemente buena. No quiero dejarme en el tintero la que tal vez sea la mejor canción del disco, “Written in reverse”, una maravilla que justifica por si sola la adquisición de este disco. Ah! Joder, se me olvidaba el delicioso pianito de “I saw the light”. Fantasbuloso!!!. Una cosa, según los entendidos este “Transference” es demasiado tranquilico y le falta algo de cohesión y mala uva, dicen que no hay color con sus dos obras magnas, pero si realmente es así, ya estoy tardando en hacerme con toda la discografía de Spoon sin olvidarme antes de flagelarme como penitencia por no haber descubierto antes a esta banda.