Sigo excitado y palote con la oferta indie (y muy brittish) de Filmin. Esta vez toca hablar de una miniserie excelente de, como no, la BBC en la que en seis estupendos episodios nos cuentan la trastienda del antiterrorismo, de los infiltrados e informadores... Al inicio de cada uno de esos seis episodios se nos muestra un trocito de lo acontecido en una cafetería un día cualquiera de nuestras vidas, un ataque terrorista con unos cuantos muertos y heridos. Poco a poco nos van dando más pistas, más información, tanto en la reconstrucción de los hechos, como quién estaba implicado gracias también al juicio al que se está sometiendo el suceso. La base de la historia es destapar a una célula terrorista, para ello el duro y misterioso agente Gabe Waters (interpretado de lujo por Paddy Considine) consigue un nuevo informante (presionando y amenazando, tanto a él como a su familia). Consigue captar a Raza Shar (Nabhaan Rizwan) quién poco a poco irá introduciéndose en un mundo no exento de peligros, en el que encontrará nuevos amigos y peligrosos enemigos. Ni los agentes ni Raza, ni los tipos a investigar son exactamente lo que parecen, y el personaje de Raza es estupendo. La serie es un trallazo, es dura, es frenética e inteligente, y aunque tiene altibajos es un producto más que notable digno de una maratón gratificante.
Aquella obra de orfebrería del 2012 a medio camino del folk y el soul con aromas a Van the Man titulada "Home Again" me enamoró desde la primera escucha. El debut del británico de origen ugandés Michael Kiwanuka hijo (curiosamente como los Davies) de Muswell Hill era ese típico disco que te deja en pelotas, que embruja y da calidez a nuestras maltrechas almas. Como era un disco debut corría el peligro Kiwa de estropearse por el camino, de que fuese flor de un día, de que entrase en el club del "One album wonder"... Pero no fue así. Y no es que ese segundo y difícil segundo disco no estuviese a la altura sino que multiplicó por diez todo lo escuchado, le dio una vuelta alucinante al estilo y saltó sin red. "Love & Hate", desde su mítica e icónica portada, nos mostró a un Kiwanuka excelso, en estado de gracia. Refrendado todo por un directo exquisito (BCN/Bikini 16/11/16) que pintaba a gafapastismo por el tipo y la cantidad de público asistente, además de contar con casi todas las canciones de ese disco como banda sonora de mil y una series que hacían que llegase a un público más amplio de lo esperado. Y claro, la cosa con Kiwanuka se había puesto sería. Hacia donde le llevaría su carrera? su nueva y recién estrenada fama? Todo era un misterio, y la tardanza en publicar nuevas canciones nos ponían la mosca detrás de la oreja, como también el single gracioso y molón que editó a principios de año, aquel "Money" funkero y discotequero que alegra a cualquiera pero como hemos podido comprobar no pegaba para nada con su nueva colección de canciones. Además, para rizar el rizo, que Danger Mouse estuviese detrás de las nuevas tonadas no sé si era buena o mala señal. Su influencia suele ser máxima y su abrirse a la comercialidad también, por suerte Kiwanuka es un artistazo y ha sabido aprender y vampirizar del productor, y no dejarse llevar.... El disco que hoy nos ocupa es un auto-afirmación del artista. Un disco personal y con mucha personalidad de, sí ya lo podemos decir, un genio de nuestro tiempo. Titulado "Kiwanuka" y con una portada de un retrato suyo ataviado como un rey ugandés colonizado por los británicos lo que nos encontramos es una tremebunda colección de canciones pero que para que funcionen del todo deben ser escuchadas de principio a fin, y con ese orden concreto que han ideado y decidido Michael y el ratón peligroso. Es un álbum a la antigua, ese formato LP que se está, desgraciadamente, perdiendo en favor de los singles y el aquí te pillo aquí te mato. En el disco nos encontramos la influencia de los grandes souleros negros como Gaye, Mayfield, Callier, pero también de las atmósferas pinkfloidianas y de concepto de obra magna y algún que otro ramalazo guitarrero digno del mismísimo Hendrix. Este disco es una puta maravilla, un disco por encima de la media que el tiempo nos dirá si es POM o no, aunque si solamente comparásemos con la añada está claro que sí estaríamos ante obra maestra. Un disco celestial, de un artista que no busca el acomodo, ni la repetición, que arriesga, que vence y convence, que engatusa, enamora y embruja. Michael Kiwanuka es un artistazo como pocos, a sus escasos 30 años (32 tiene el muchacho, cuidadín con el club de los 33 que al parecer Kiwa no va muy bien de salud!) ... Un genio de nuestro tiempo aunque sea complicado decir esto con tan solo tres discos (y qué tres discos!) a sus espaldas y toda una carrera por delante. "Kiwanuka" si no es el mejor disco del año, por ahí andará.
Michael Kiwanuka - KIWANUKA (2019): 01.-You Ain’t The Problem/ 02.- Rolling/ 03.- I’ve Been Dazed/ 04.- Piano Joint (This Kind Of Love) (Intro)/ 05.- Piano Joint (This Kind Of Love)/ 06.- Another Human Being/ 07.- Living In Denial/ 08.- Hero (Intro)/ 09.- Hero/ 10.- Hard To Say Goodbye/ 11.- Final Days/ 12.- Interlude (Loving The People)/ 13.- Solid Ground/ 14.- Light.
Tribalismo al cuadrado para abrir el disco. "You ain't the problem" suena a las raíces de Kiwa y se abre al soul americano de la Stax, los coros (que nos acompañaran durante todo el álbum) aparecen para colorear una canción soberbia, algo diferente al resto del disco, pero que sirve como un puñetazo sobre la mesa. Como un "aquí estoy yo". Tremenda. Como bien todo el mundo piensa, el disco es para saborearlo a la antigua, de principio a fin. Y los enlaces entre canciones son básicos y esenciales. El paso del tema inicial a "Rolling" es bonico del to. Y el temazo, "Rolling" es favoritísimo. Esa guitarrita, ese ritmo trotón, ese Kiwa con todo el poderío en su pelo afro metío.... Qué maravilla!. Y llega "I'ven been dazed" ... melodía próxima a la balada del siglo veintiuno, delicada y bella, con clase y algún que otro toque lisérgico... Muy en la línea de su anterior disco... Señas reconocibles y sonido ya propio. La intro de "Piano Joint" es estupenda. Qué digo, es gloria. Tiene ese aroma a obra grande, a atmósfera pinkfloidiana en su concepto, para luego, al entrar el tema "Piano Joint (the kind of love)" dejarnos en cueros con un piano que suena celestial. Romanticismo al cuadrado. Melodía grandiosa. Llegamos al ecuador del disco con otras dos canciones indispensables. Primero "Another human being" que es una espléndida instrumental, y luego los la la las de "Living in denial" que nos embrujan. Estamos ante una excelente canción (en el disco no hay ninguna que baje del sobresaliente) pero que creo que es el momento bajo del disco. Por suerte, la intro de "Hero" y la propia "Hero", hacen que el disco salte por los aires, convirtiéndose en obra mayúscula. Temón, favorito personal y creo que será de lo mejor en directo. En la intro Kiwa entra modosito para conforme avanza el tema irse espabilando, activando y electrizando, dando un final Hendrixiano que quita el hipo. Demoledora. "Hard to say goodbye" se repone al brillo cegador de "Hero", es un temazo, no hay duda. De otra época. Se toma su tiempo con una intro descomunal de bonita, su calma y su delicadeza: luego Kiwa con la acústica vuelve a sus orígenes y nos da un soulecito maravilloso que poco a poco y con las escuchas se descubre con facilidad como una de las mejores canciones del disco. Y qué decir de "Final days"? con un inicio muy funki y cacharrero... y la voz de Kiwa estirándose para deleitarnos con sutileza. Otro "Interlude" muy bonito, nos lleva a "Solid Ground" que tiene ese piano inicial tan de Lennon... Temón de piel de gallina... El cierre con "Light" es magistral, con su ingeniería sonora maestra para vestir una canción simple pero sobresaliente, con sonoridades brillantes y dejes gospelianos. Kiwanuka confirma lo sabido: es un monstruo, un grande, y su nuevo disco una obra atemporal, bella y básicamente imprescindible.
El otro día visioné "Venom", otro film de Marvel. Y me gustó, o no me disgustó mejor dicho. Sale Tom Hardy que sin ser la repanocha mola. Tiene Hardy algún que otro film impresionante, véase "Locke" o "Mad Max: Fury Road", y otras cosas menos molonas... claro está. Sale en "Peaky Blinders" y tiene su propia serie deluxe de HBO, su "Taboo". Notable. Pero.. joder los "peros".... tiene un rival muy digno que ocupa su nicho interpretativo. Logan Marshall-Green no es que se parezca es que podría ser su hermano mellizo!!! Y sí, compiten casi sin querer. "Taboo" molaba pero ese mismo año fue mucho mejor la serie de Marshall, "Quarry", excelente es poco. El amigo Logan no es manco y tiene películas muy recomendables, véase también "La Invitación"... y Todo esto viene porque Venom es un alienígina parásito de humanos que da superpoderes y más cosas a su huésped con el que puede hasta mantener una conversación y coleguear.... Y esto me recuerda que algo parecido os comenté, pero en plan futurista y tecnológico, de la película "Upgrade" que protagoniza Logan... Que por cierto me gustó mil veces más que este film de la factoría Marvel. Dicho queda. En cuanto a Venom... pues es otra película más del universo Marvel, algo independiente del resto. Cine palomitas, entretenido, bien hecho pero sin fondo ni historia... Lo que pasa es que no se aclara si habla de un superheroe o de un supervillano... y eso acaba por desagradar. Se convierte así en una extraña buddy-movie con toques de humor a lo Spider-Man, muy relacionado el hombre arácnido, como sabréis, con Venom, .... y poco más. Hardy nunca está cómodo, no empatiza con Brock y no es creíble. Así pues, estamos ante un film correcto, de Marvel, muy bien facturado pero sin mucha más historia ni futuros visionados. Mil veces mejor el "STEM" de Logan que el "VENOM" de Hardy.
Dos son los discos del León de Belfast que me fascinaron hasta la locura cuando comencé a sumergirme en este maravilloso mundo de la pasión musical. Era un adolescente vivaz y fácilmente impresionable. Descubrí la British Invasion y me volví tarumba. Descubrí esas bandas de las que hoy aún sigo enamorado y que todavía nadie a conseguido igualar. Ese póker británico de Beatles, Stones Kinks y Who... son insuperables. Luego fueron entrando unas cosas y otras, y llegó... "Astral Weeks" y enloquecí. Luego tiré del hilo, eché la vista atrás y me entregué a "Them".... pero ahí estaba el embrujo lunar de "Moondance" que acabó por hacerme un fiel seguidor de Van Morrison. Después de eso ha sido fácil y placentero ir descubriendo su discografía, sus POMs, sus obras menores..... Ahí están todas sus obras hasta 1979 con "Into the Music" que cierra una época casi inigulable para cualquier artista. Del 68 al 79... Diez discos imprescindibles, eternos, indiscutibles... más el directo de "It's too late...." . Van the Man, genio y figura. Y luego, pues ha ido combinando cosas notables con otras interesantes pero casi nunca ya sobresalientes. "No guru, no method, no teacher" (86), "Irish Heartbeat" (88) son notables pero esa época hasta el póker con "The healing game", "Back on top", "Down the road" y "Wat's wrong with this picture?" no hay nada realmente destacable. Canciones siempre, álbumes no. Particularmente creo que "Down the Road" del 2002 es su último gran gran disco. Siempre tiene calidad pero se le fue la inspiración, la magia, el mojo...
... Y en eso estamos. En que su nuevo disco, su "Three Chords and the Truth" recupera aquella calidad en las canciones del poker a caballo entre un milenio y otro. Incluso recupera ese clasicismo, ese sonido, esas maneras que nos enamoraron pero no se engañen. Aquí hay mucho picar piedra, hay unos cuantos acordes y mucha verdad pero no hay magia, no hay nada que nos ponga la piel de gallina. Hay buen hacer, hay buenas canciones, hay mucha calidad de Van y se nota que ha vuelto a disfrutar pero particularmente no me produce ese click necesario que sí otros artistas del club de la arruga bella me producen. Es malo el disco? No, absolutamente no. Pero no es ese gran disco que los fans acérrimos de Van quieren vendernos, y convencernos de ello. Vale. Es amable, es bonico de escuchar, es algo pureta (también hay que decirlo) pero es olvidable. Hay tres temas creo por encima del resto, está la inicial "March winds in february", y el pack de "Nobody in charge" y "You don't understand". Las tres por encima de la media. Y ese final estupendísimo, esa estupenda versión de la tradicional "Days gone by" que bien vale un disco y una reconciliación con Van Morrison. No es el disco definitivo, no es el disco del retorno. No es la POM que queríamos, ni la que venden los cegados fans. Sí es un buen disco, un muy buen disco para regodearse en el estilo del León de Belfast, y sobretodo para volver a pinchar sus grandes obras.
Van Morrison - Three Chords and the Truth (2019): 01.- March Winds In February/ 02.- Fame Will Eat The Soul/ 03.- Dark Night Of The Soul/ 04.- In Search Of Grace/ 05.- Nobody In Charge/ 06.- You Don’t Understand/ 07.- Read Between The Lines/ 08. Does Love Conquer All/ 09.- Early Days/ 10.- If We Wait For Mountains/ 11.- Up On Broadway/ 12.- Three Chords And The Truth/ 13.- Bags Under My Eyes/ 14.- Days Gone By
Vista entera la primera temporada de uno de los buques insignia de Amazon Prime, he de reconocer que me ha parecido estupenda. La plataforma de streaming televisivo parece haber comenzado a cogerle el tono al mercado y junto a Good Omens, The Boys, Undone, incluso American Gods, y sobretodo esta Carnival Row no es que pueda mirar a los ojos a Netflix sino que simplemente le planta cara e infunde miedo. HBO sigue a su rollo y sigue siendo mi plataforma favorita: Watchmen, La Materia Oscura, Britannia... y en la recamara Westworld y The New Pope.... Por destacar.. Claro que Netflix se la juega todo a The Witcher.... veremos como les sale la jugada... Volviendo a la serie que nos ocupa, a "Carnival Row"..... Contar con Legolas siempre está bien, Orlando Bloom sorprende y lleva el peso de la historia donde está muy bien secundado por Cara Delevingne. Otras caras visibles y de calidad son las de Jared Harris e Indira Varma... Sobre la serie.... visualmente es oscura y sucia, con ese aroma a Londres decadente y pestilente. Hay una historia base sencilla sobre un detective y una investigación de un asesino, llamémosle, en serie.... pero hay una crítica "racial" y "social" de la sociedad, una crítica inmensa sobre inmigración. Hay, lógicamente, una historia de amor.... y todo eso metido en la más pura y bella fantasía. Sí, porque hay hadas, elfos, y toda serie de criaturas míticas. Ocho episodios fantásticos que nos dejan con ganas de más. De mucho más. Por suerte se confirma la segunda temporada donde supongo que habrá que meter una velocidad más.... Lo inteligente de la propuesta es mezclar todas clase de referencias literarias fantásticas e incluso policiales, darle un meneo y servirlo de manera estupenda pues a nivel visual y vestuario todo es estupendo. A pesar de lo dicho le falta un gancho u algo, un golpe en la mesa para ser sobresaliente pero puede que nos lo den en la segunda temporada. De momento, altamente recomendable. Pudiendo competir con cualquier peso pesado de cualquier otra plataforma televisiva.
Desgraciadamente este "Let it Burn" será recordado como la última joya en la que Neal Casal dejó su huella. Gospelbeach es una banda creada para disfrutar, una reunión de amigos músicos talentosos liderada por Brent Rademaker, el hombre detrás de Beachwood Sparks, con dos discos anteriores estupendos, "Pacific Surf Line" (2015) y "Another Summer Of Love", el primero con Casal y el segundo no. Casal volvía al redil, volvía a regalarnos su magia, y tal que así nos lo tomamos, como su último regalo a la humanidad. También este "Let it Burn" será recordado como el disco a reivindicar. Cuando muchos preguntan qué disco prefieres, si el de Wilco, Hiss Golden Messenger o Nick Cave alguien dice en voz alta y casi a pechopalomo: Gospelbeach!. Sí, porque de manera inesperada (para algunos no) consiguen un disco que tiene todo lo que deseábamos encontrar en los otros, que no son otra cosa que americanismos bonicos de aquí te espero bonita. Y también, porqué no decirlo, es el disco, una vez lo escuchas, que nos hubiese dado Tom Petty de seguir aún con vida. Por tanto, tenemos ese disco que eleva a la categoría celestial la americana, tenemos ese regusto al rubio de Florida, tenemos los últimos riffs del ángel Casal, y tenemos al monstruo de Rademaker al mando..... Esto es un señor discazo se mire como se mire, ya desde su clásica portada. La influencias son las de siempre, las de todos vamos. Están los Beach Boys, Buffalo Springfield .(CSN&Y...), Byrds, Gram Parsons, y Petty obviamente sin olvidarnos de los gigantes gigantescos británicos como son los Stones y algo de Beatlesque para redondear la jugada más de Lennon que de los otros, y esto no sé si me pasa solo a mi o a vosotros también pero el Lennon del Double Fantasy se me aparece como un fantasma. De los tres discos de Gospelbeach el primero y este tercero son mis favoritos, casi que os digo que este tercer disco es oro puro. Estamos ante un clásico moderno? Seguro.
Gospelbeach - Let It Burn (2019): 01.- Bad Habits/ 02.- Dark Angel/ 03.- I’m So High/ 04.- Baby (It’s All Your Fault)/ 05.- Get It Back/ 06.- Fighter/ 07.- Unswung/ 08.- Good Kid/ 09.- Nothing Ever Changes/ 10.- Let It Burn/ 11. Hoarder.
"Bad Habits", canción que abre el disco, es uno de los temas del año. Es una canción superlativa. Tiene esa melancolía del "Fool to cry" stoniano, esa negritud. Tiene esa escandalosa ironía de Lennon. Tiene esas melodías tan setenteras.... "Dark Angel" es un despiporre donde Casal se luce, donde el espíritu de Tom Petty resurge. Sin duda, un temazo de tomo y lomo. Una joya sideral. Los solos de guitarra de esta canción, y del disco, son de lo mejor del último lustro. "I'm so high" es puro rocanrol but i like it.... es ese tema que persigue hacer Jack White con los Raconteours, bueno, el que le gusta hacer una y otra vez, pero que aquí el amigo Rademaker lo hace sin pestañear. Ese rock americano casi con plataformas y lentejuelas.... Oh! me maravilla! "Baby (it's all your fault)" es bonita hasta decir basta. Su melodía está al alcance de muy pocos, muy Byrds ella, muy preciosa, muy bonica del to. Imposible no caer rendido a semejante balada heredera del supersonido de los setenta. Uno de mis temas favoritos del disco es sin duda "Get it back", una joya en sí misma, con esa beatlesque tan característica... esa forma de cantar.... "Fighter" vuelve a los Stones, vuelve al Jagger negroide de "Black and Blue" y eso, joder, me encanta. Y "Unswung" sorprendentemente tiene esa melodía juguetona y algo inglesa, como un Petty abducido por los Kinks... "Good Kid" es otro temazo muy de radioformula de los setenta, muy heartbreaker claro está. "Nothing ever changes" tiene grabado a fuego la americana ochentera, de Mellencamp a Browne, un divertimento que no es de lo mejor pero que se engancha con facilidad. La canción que da nombre al disco, apunta al cierre, de hecho es la que realmente cierra el disco oficialmente. Con "Let it burn" demuestran que el rocanrol clásico sigue vivo, y que no hay nada mejor. Temazo del copón bendito. "Hoarder" aparece como último tema en algunas referencias, no sé si oculto o como extra puesto que en el 90% de ocasiones no cuenta en el disco. Y yo la he podido escuchar de estraperlo pero no en la copia que escucho habitualmente. Es una canción estupenda con sus slide guitars, su honkitonk y toda la pesca, con The Band en el retrovisor. Un gustirrinín. Y sí, este "Let It Burn" es un señor discazo. Americana en vena. Adictiva y letal con Petty y Casal en nuestras plegarias.











