Otra miniserie más que traigo a la Isla. Otra miniserie inglesa para más señas. Otro notable alto que se marcan desde las Islas Británicas, concretamente desde la gran BBC-one. Escrita por Danny Brocklehurst (Shameless) y dirigida por Jamie Payne (Dr Who), en The Driver nos explican en tres excelentes episodios de casi una hora como el taxista y padre de familia Vince McKee, un loser de toda la vida, recibe una oferta de empleo de uno de los mayores criminales de Manchester para ser su chófer y realizar alguna que otra entrega. El dinero es el dinero y acepta aunque no sabe muy bien donde se mete. Como siempre, los asuntos se complican y su vida, y la de su familia, corren peligro. Así, a la brava, diréis, pues coño, que tiene de especial? pues primero tiene de especial un elenco de actores que está de diez. David Morrissey es el protagonista absoluto, qué quién es? pues coño por ejemplo es "El Gobernador" de The Walking Dead, y aquí, como chófer, lo borda. Otras caras conocidas que siempre nos alegran y dan nota alta y calidad al asunto son las de Ian Hart y Colm Meaney. Y segundo, y más importante es que estamos ante una historia absorvente, con un buen ritmo, una atmósfera perfecta y sus dosis justas de violencia explosiva. Es muy británica y realista, y la construcción e interpretación del personaje principal es excelente. No llega como serie al sobresaliente pero una vez veáis sus primeros 10 minutos tendréis que verla del tirón porque la curiosidad os matará y porqué es muy muy buena.
En 1986 un joven Steve Earle arrasaba en medio mundo con su "Guitar Town", no era de extrañar pues su talento se había forjado junto al genio de Townes Van Zandt, compartiendo también guitarras, actuaciones y muchas copas con una jovencísima Lucinda que ya nos había dado grandes muestras de su talento en "Happy Woman Blues". A Steve pronto le catalogaron como el nuevo Springsteen cosa que no le hizo ningún favor, y el tiempo ha puesto a cada uno en el lugar que le corresponde, a cada uno en su sitio. Earle nunca llegará a las cotas de mercado ni a la genialidad a las que llegó el Boss, seguramente tampoco entregará discos con tan poco nervio como los últimos del de New Jersey, manteniendo siempre un criterio musical intachable a pesar que las circunstancias de la vida privada de cada cual, desde adicciones varias a corazones rotos, se vean plasmadas en la música, en sus canciones. Y digo yo esto porque a Steve un sector algo talibán de la crítica blues-rock le había comenzado a dar cera por doquier por aproximarse a sonidos algo más ligeros por llamarles de algún modo, más en la línea de "Tremé" que en sus anteriores discos poniendo, eso sí, como excusa a la fémina de turno, pero de ahí a decir que eran malos, hay un mundo. "Train a coming", "I feel alright", "El corazón" y "Trascendetal blues" por citar algunas entre muchos son notabilísimos discos, algunos de ellos sobresalientes pero siendo diferentes no creo que "I'll never get out of this world alive" y sobretodo "The lost higway" se queden muy atrás de aquellos. Si algo caracteriza la carrera de Earle es una calidad inamovible, iindiscutible, sin a penas altibajos, pero aquellos puristas seguidores se sentían defraudados, y lo estaban tanto que comenzaban a ensalzar al hijo, a Justin, que es un muy buen músico con un futuro descomunal por encima del padre pero al que le falta mucha sopa que tomar, y hasta ahí hemos llegado!!! No y rotundamente no. El único nervio que tiene el hijo es el de los filetes que se debe comer, y al padre, cuando quiere, le sobra. Por suerte para todos Steve Earle ha vuelto al blues, y con ello han vuelto las excelentes críticas a tutiplén aunque ahora que no nos lee nadie diremos que hay dos o tres canciones que bien podrían salir en sus discos anteriores y no desentonar para nada.
"Terraplane" es la vuelta al blues de Steve Earle, la vuelta, el reencuentro o el abrazo defintivo a ese género, y la reconciliación con sus viejos seguidores, de eso no hay la menor duda. Parece ser un nuevo punto de inflexión, otro más en su carrera. No por su magnífica portada, que sigue por los mismos derroteros que las anteriores, como dicen por ahí, un día tendrá que hacer una exposición con ellas; pero sí por su música. Para todos aquellos que han sido críticos con Papá Earle habrá sido una grata sorpresa este nuevo disco, para otros como yo ha sido una vez más la confirmación de que es un puto genio, uno de los pocos que nos quedan, al que hay que amar y respetar sobre todas las cosas hasta que la muerte nos separe. Es "Terraplane" un discazo' Sí, lo es. Es "Terraplane" muy diferente a lo publicado últimamente? no, no lo es. Es "Terraplane" un giro inesperado de Earle? pues no, oigan. Será "Terraplane" uno de los discos favoritos en esta Isla a final de año? Seguro.
Steve Earle & The Dukes - "Terraplane" (2015): 01.- Baby Baby Baby (Baby)/ 02.- You’re The Best Lover That I Ever Had/ 03.- The Tennessee Kid/ 04.- Ain’t Nobody’s Daddy Now/ 05.- Better Off Alone/ 06.- The Usual Time/ 07.- Go Go Boots Are Back/ 08.- Acquainted With The Wind/ 09.- Baby’s Just As Mean As Me/ 10.- Gamblin’ Blues/ 11.- King Of The Blues.
A la primera Earle ya nos enseña sus intenciones, ya nos deja clarito de que va esto de "Terraplane". "Baby Baby Baby" es un blues puro y sencillo, de toda la vida, de manual. De esos que parecen fáciles pero que teniendo lo que hay que tener, y él lo tiene, te dejan con el culo prieto. Después de este tremendo inicio Steve nos deleita con ""You're the best lover that I ever had" que sigue la línea trazada y que funciona perfectamente como single con un estribillo fantástico para luego desembocar todo en la diabólica "The Tennesse Kid" una de mis favoritas, sin duda, con ese recitado y esa atmósfera doorsina. Ya digo que es uno de mis temas favoritos del álbum. Como también lo es aunque no pueda ser más diferente "Ain't nobody's daddy now" que es de esos temas que perfectamente podría haber estado en sus dos anteriores trabajos sin desentonar un ápice. Preciosérrimo tema de esos que me gustan, me seducen y me llevan al huerto. A mi me guat igual este Steve que el blusero de manual, no tengo manías mientras sea esta la calidad. El mediotiempo "Better off alone" sigue subiendo el nivelón de este disco, es de esas que gana a las escuchas y que tiene un solo de guitarras de esos acojonantes. Vuelve el blues puro y duro, típico, con "The usual time" y otra vez a ponerse en pie y a aplaudir. La segunda parte del disco, perdón, del discazo, comienza con un rock cien por cien americano, "Go go boots are back" podría estar firmada por Petty o por cualquiera de los grandes americanos. Un temón. Luego llega el caramelito de "Acquainted with the wind", trotona como ella sola, alegre y vivaracha, para rematarnos seguidamente con la dulce "Baby's just as mean as me", con aire al Atlantic city de Nucky Thompson, un violín precioso y una voz femenina de otra época, bonica del to. Otro de mis temas. Cerrando el disco encontramos dos gemas. Primero "Gambling blues" con su finger-picking, su country, su esencia Townes Van Zandt, su todo completo; y segundo y para acabar otro lujo, "King of the blues" que como la inicial es otro blues para enmarcar. Steve Earle nos ha entregado otro disco descomunal, otro más, nunca baja de nivel se diga lo que se diga. Estamos ante un gran disco de blues, uno de los discos del año y hace tiempo que no colocábamos a uno de sus discos a estas alturas del año como favorito a estar entre los mejores. "Terraplane" es un discón, y Steve Earle uno de los pocos grandes de verdad que nos quedan y que parece que sigue en plena forma con ganas de hacer música de verdad, no le enterremos antes de tiempo.
A la primera Earle ya nos enseña sus intenciones, ya nos deja clarito de que va esto de "Terraplane". "Baby Baby Baby" es un blues puro y sencillo, de toda la vida, de manual. De esos que parecen fáciles pero que teniendo lo que hay que tener, y él lo tiene, te dejan con el culo prieto. Después de este tremendo inicio Steve nos deleita con ""You're the best lover that I ever had" que sigue la línea trazada y que funciona perfectamente como single con un estribillo fantástico para luego desembocar todo en la diabólica "The Tennesse Kid" una de mis favoritas, sin duda, con ese recitado y esa atmósfera doorsina. Ya digo que es uno de mis temas favoritos del álbum. Como también lo es aunque no pueda ser más diferente "Ain't nobody's daddy now" que es de esos temas que perfectamente podría haber estado en sus dos anteriores trabajos sin desentonar un ápice. Preciosérrimo tema de esos que me gustan, me seducen y me llevan al huerto. A mi me guat igual este Steve que el blusero de manual, no tengo manías mientras sea esta la calidad. El mediotiempo "Better off alone" sigue subiendo el nivelón de este disco, es de esas que gana a las escuchas y que tiene un solo de guitarras de esos acojonantes. Vuelve el blues puro y duro, típico, con "The usual time" y otra vez a ponerse en pie y a aplaudir. La segunda parte del disco, perdón, del discazo, comienza con un rock cien por cien americano, "Go go boots are back" podría estar firmada por Petty o por cualquiera de los grandes americanos. Un temón. Luego llega el caramelito de "Acquainted with the wind", trotona como ella sola, alegre y vivaracha, para rematarnos seguidamente con la dulce "Baby's just as mean as me", con aire al Atlantic city de Nucky Thompson, un violín precioso y una voz femenina de otra época, bonica del to. Otro de mis temas. Cerrando el disco encontramos dos gemas. Primero "Gambling blues" con su finger-picking, su country, su esencia Townes Van Zandt, su todo completo; y segundo y para acabar otro lujo, "King of the blues" que como la inicial es otro blues para enmarcar. Steve Earle nos ha entregado otro disco descomunal, otro más, nunca baja de nivel se diga lo que se diga. Estamos ante un gran disco de blues, uno de los discos del año y hace tiempo que no colocábamos a uno de sus discos a estas alturas del año como favorito a estar entre los mejores. "Terraplane" es un discón, y Steve Earle uno de los pocos grandes de verdad que nos quedan y que parece que sigue en plena forma con ganas de hacer música de verdad, no le enterremos antes de tiempo.
01.- Hotline Miami
02.- Fez
03.- Crossy Road
04.- Braid
04.- Braid
05.- Limbo
06- Spelunky
07.- Retro City Rampage
08.- Papers, Please
09.- Prison Architect
10.- Gunpoint
Francamente, me esperaba otra cosa. No sé qué, pero otra cosa. Esperaba sin duda que al acabar de ver el film tuviese la sensación de haber visto algo tremebundo pero me quedé a dos velas. Yo pensaba que esto era un peliculón descomunal pues entre otras cosas y millones de premios, el film se llevó los Oscars a mejor actor principal y secundario pero a parte del extraordinario cambio físico de los protagonistas tampoco veo yo que sea para tanto. Vale, McConaughey que desde True Detective veo con otros ojos puede que sí, pero Leto? bueno, y ya no digo lo de Jennifer Garner, es actriz? El film de "Dallas Buyers Club" está basado en una historia real, dato que desconocía por completo, narra la vida de Ron Woodroof, un paleto de Tejas, homófobo y algo yonki, al que se le diagnostica VIH a principio de los ochenta por mantener relaciones sin tomar precauciones con una pilingui adicta a la heroína. Nos explican como comienza el tratamiento con AZT y como acaba rechazándolo buscando una alternativa, traficando con medicamentos y montando un club donde sus integrantes puedan medicarse libremente. Esta es la historia, pero en el film me da la sensación que se quedan un poco a medias de todo. Me explico, si quieres ser lacrimógeno pues lo eres, o sí o no, es un tema poco explotado. Si quieres meterle caña a las farmacéuticas pues tampoco es que se vuelva una cruzada la película. Si quieres explicar el caso de un enfermo de sida, ver como se va marchitando y todo eso.. pues tampoco está muy conseguido, el cambio físico sí, pero no explotan del todo los temas. Y a los espectadores, que de estos films hemos visto ya tropecientos tampoco es que consigan, al menos a mi, remover mi/nuestras conciencias. Pero me ha gustado el film? pues sí, pero no es para tanto. Lo mejor del film sin duda el personaje principal, un cabroncete hijo de su madre por el que sientes lástima aunque no la merezca, interpretado notablemente por McConaughey pero que creo que acaba todo lastrado por un guión algo endeble y una dirección justita, ya lo de la Garner es mejor ni comentar. Aceptable film del que esperaba más, hay que verlo claro, faltaría.
Mientras grandes compañías como Microsoft, Sony y Nintendo mantienen una silenciosa y descarnada guerra por ver quien triunfa en esta nueva generación tecnológica con grandes superproducciones y carísimas exclusivas parece que las mejores ideas, como casi siempre, se encuentran en los juegos pequeños que por suerte o por desgracia aparecen con mayor asiduidad en las máquinas portátiles siendo los llamados smartphones los que se están llevando el gato al agua pues sus prestaciones cada vez son mayores. A mi me gustan las superproducciones pero en realidad disfruto más con esos pequeños juegos con aroma retro, y si tengo que elegir mis favoritos de los últimos años me quedo tal vez con Limbo, Fez y Hotline Miami, éste último desde luego colmó todas mis expectativas haciéndome disfrutar como un enano y consiguió transportarme a la maravillosa época del Amstrad 464. Y dicho esto he de contaros que he encontrado el que creo que es el mejor juego y el más adictivo en tiempo. De momento se encuentra tanto en iOS como en Android, y al menos en Andorid os aseguro que es gratuito. "Crossy Road" se llama el juego y se trata simplemente de hacer que nuestro personaje cruce la calle sin ser atropellado. Simplemente es eso, no hay más. En el juego podemos avanzar con un sutil toque en nuestra pantalla táctil o cambiar de dirección con un pequeño deslizar de dedo. Todo rapidito porque la pantalla va avanzando sin prisa pero sin pausa y no queremos quedarnos atrás. Tenemos sólo una vida, una vez atropellados debemos volver a empezar, cada paso (cada toque en la pantalla) es un punto y como en los viejos juegos se trata de colocar nuestro nombre en lo más alto del ranking. Yo tengo a toda la familia compitiendo y no pararé hasta verme en lo más alto de la clasificación... El juego se gasta una estética retro brutal con cierto aroma pixelado a "minecraft" pero en plan "mono", además de ser el que llegue más lejos podemos ir consiguiendo nuevos personajes empezando por animalitos y acabando por el mismísimo monstruo de Frankesntein. Ya digo, original, sencillo, gratuito y sumamente adictivo.
Marcus Farrow es un detective de policía en Manchester. Está casado y tiene dos hijos aunque su matrimonio está acabado y el divorcio es inminente. Un buen día Marcus acude a ver a sus hijos cuando nadie le abre la puerta, entonces decide entrar y se encuentra a su exmujer muerta, entrando rápidamente en shock lo que provoca que no actúe con cabeza, contaminando la escena del crimen y llenando todo con sus huellas. Acaba de esta manera como sospechoso y único culpable del crimen. Más tarde, durante el interrogatorio, se enterará que uno de sus hijos también ha sido asesinado. Marcus consigue escapar y decide investigar para aclarar el asunto y atrapar a los verdaderos culpables. Bien, esto es "Prey" una de las mejores miniseries del año pasado en las Islas según la prensa inglesa, es del canal ITV y consta de cuatro cojonudos episodios. A primera vista (y a segunda) parece algo rollo "el fugitivo", y lo es, sin duda, pero a la inglesa y modernizado. Está muy bien, esa es la verdad pero de miniseries mejores he visto últimamente unas cuantas, sin ir muy lejos ahora estoy acabando The Driver que me está pareciendo sublime, ya os contaré.... A Marcus lo interpreta de forma magistral John Simm que algunos conoceréis de films como "24 hour party people" o "Wonderland" y otros de series televisivas como "Live on Mars" o "Dr Who". Es igual, el tipo lo borda como era de esperar. Además está muy bien secundado aunque los otros nombres del reparto no sean tan conocidos, destaco a Craig Parkinson (Line of Duty) junto a Anastasia Hille y Adrian Edmondson. Prey os hará pasar una muy buena tarde dominguera, esta serie es para ver del tirón en una de esas minimaratones que tanto me gustan.
Desde 2011 no tenía noticias musicales de la buena de Eilen Jewell, aquel "Songs in the minor key" ha sonado lo indecible en el hogar nikochiano, y es que aquel año fue un año muy "femenino" para este humilde marciano, junto a aquel discazo de Eilen sonó y suena todavía el maravilloso "Startlight Hotel" de su amiga Zoe Muth. Tanto uno como el otro son discos deliciosos y os los recomiendo de veras. Me acuerdo de ambas ahora porque últimamente creo que han compartido más de una gira en yanquilandia, gira que Eilen ha retomado después de haber sido madre y que por supuestísimo tiene su muestra en el doble directo del que hoy os quería comentar cuatro cosas, antes por eso os digo que el próximo LP de Eilen saldrá creo el 26 de Mayo bajo el título de "Sundown over ghost town" y aunque no hay ni anticipo, ni portada, ni cancionero todavía yo me muero de ganas de hincarle el diente. Para paliar la espera y que esta se haga algo más llevadera le estoy dando cancha al doble álbum en directo que os comentaba que fue grabado allá por Febrero del 2014 en Fall River. Incluye 29 temas (alguno de ellos, temazo), donde encontramos una gran selección de clásicos de su cancionero, alguna que otra versión de postín y un nuevo y flamante tema, Río Grande. Tal vez la mejor manera de descubrir a Eilen sea su disco del 2011, creo que es su mejor disco, sin duda un buen lugar por donde empezar, no así este directo que aunque me parece de una calidad pasmosa sería indicado para seguidores de la cantautora de Idaho. Y es que sólo con escuchar “Sea of Tears”, “Heartache Boulevard”, “Too Hot To Sleep”, “Reckless", "Warning signs", "Santa Fe" o la ya grandísima "Río Grande" uno no puede evitar caer rendido ante la magia de esta dama, de esta reina en clave menor...










