Se tiende a ensalzar fácilmente películas, libros, discos, series... se tiende a poner por las nubes ciertas novedades, lo que acostumbra a llamarse hype, dicho hype no es otra cosa que algo encumbrado antes de su llegada, que no está exento de calidad, pero que en un período breve de tiempo se desinfla y casi pasa al olvido. Últimamente vemos habitualmente esto en las series. The Wire y The Sopranos son POMs (putas obras maestras) ese es el nivel, entonces, aún estando francamente bien y siendo notable, ni "Quarry", ni "Taboo", ni "Peaky Blinders", "ni "Ray Donovan" ni "Westworld" ni ... cualquiera que se os pueda ocurrir lo son. Parecía que "True Detective" sería esa gran serie pero su segunda temporada tiró todo por tierra. Y esa es la cuestión, una serie de varias temporadas debe para ser grande tener un nivel alto siempre. En los últimos años sólo dos series me han parecido dignas de ser consideradas casi-POMs, hablo de "The Leftovers" y de "Fargo" (T1, T2). En ambas, curiosamente, un denominador común: Carrie Coon. La serie de HBO, "The Leftovers", es difícil pero tiene premio si la completas. Eres consciente de haber visto algo genial, de calidad y belleza pasmosa. Con un principio y un final, sin dar vueltas, con una idea clara, un mensaje. Una serie sobresaliente no apta para todos los públicos. La otra serie, la que hoy nos ocupa, la "Fargo" televisiva es una joya. Un tesoro. Su primera temporada retomaba la historia del film de los Coen, aún así consiguió sorprender y enamorar. La difícil segunda temporada daba un giro inesperado y valiente, no seguía la línea temporal y se iba unos cuantos años atrás. Resultado? un artefacto descomunal con otro elenco de actores igual o superior al inicial. Con esas, llegamos a una tercera temporada con un elenco alucinante: Ewan McGregor, Carrie Coon, David Thewlis, Marie Elizabeth Winstead, Michael Stuhlbarg, Scoot McNairy, Shea Whigham, Ray Wise.... La historia es temporalmente continuísta con la primera temporada, de hecho tienen la genial idea de enlazarlas mediante un personaje secundario de esos de los que quieres saber mucho más. No todo es perfecto, pues aunque yo no tengo queja sé que a muchos les ha parecido lenta, y eso es cierto, a medias. La serie comienza muy perezosa para desatarse a partir del ecuador o un poco antes. La esencia Coen coge impulso e incluso tenemos un momento "bolera" que es sublime. La historia es muy buena, y todos los actores, todos, lo bordan. Nada más. Hay que ver "Fargo" pues tanto cada temporada como en su totalidad demuestra que es una de las grandes y que juega en otra liga, la de las series POM.
Hacía muchos meses que el disco del Soft Boy Robyn Hitchcock purulaba por casa de manera invisible aunque todo apuntaba a que sería uno de esos discos que te cojen por los huevos y no te sueltan. Lo habían avanzado en sus respectivos hogares tanto Addison de Witt como Johnny JJ. El disco de Hitchcock estaba predestinado a gustarme, a encadilarme, a robarme el entendimiento pero yo, absurdamente, le negaba minutos de escucha. Pero un buen día de verano, o mejor dicho, una noche veraniega tuve, como los alcohólicos, un momento de lucidez. Sin luz y estirado en la hamaca, mirando el cielo estrellado mientras la brisa me reconfortaba, me coloqué los auriculares y haciendo caso a Damon Albarn (si estás solo, dale al play), me puse ese disco que desde su portada tiene algo de alquimia, de brujería, de magia negra. El sonido clásico del disco hace que enseguida conectes con sus canciones, hay en ellas algo beatleliano, algo lennoniano como por ejemplo en mi favorita del álbum, la magistral "Sayonnara Judge". Otra cosa que me vino en seguida a la cabeza al escuchar "Mad Shelley's Letterbox" es la conexión con la música de Brendan Benson, sin duda un buen discípulo de Robyn, y uno de mis mayores placeres ocultos ( o no tanto). El ex-Raconteur, para mi sorpresa, es el productor del disco, de ahí todo ese sonido que en el tema comentado sin disimulo saca la cabeza. Este disco homónimo de Hitchcock me aporta todo aquello que no me dio el de Sir Ray Davies. El disco del Kinky no es un mal disco, la verdad es que me encanta, pero le falta eso que lo diferencia del resto. Quiere ser perfecto, sonar a sublime belleza y, gustar y convencer a todos sus seguidores pero creo que falla en el intento, en cambio Robyn sin querer eso, lo consigue todo. Diez temazos, diez composiciones exquisitas que convencen y se hacen grandes a cada escucha. Sin duda uno de los discos del año.
Robyn Hitchcock - Robyn Hitchcock (2017): 01.- I Want to Tell You About What I Want/ 02.- Virginia Woolf/ 03.- I Pray When I’m Drunk/ 04.- Mad Shelley’s Letterbox/ 05.- Sayonara Judge/ 06.- Detective Mindhorn/ 07.- 1970 In Aspic/ 08.- Raymond and The Wires/ 09.- Autumn Sunglasses/ 10.- Time Coast
Todo empieza con la trotona y canalla "I want to tell you about what I want",un temazo de esos que no se te van de la quijotera, heredero de los setenta, de Lou Reed o de Ian Dury, un temazo sublime, perfecto para abrir este discarral. La guitarra electrizante de "Virginia Woolf" y esos perfectos acabados de Brendan Benson, sobretodo las segundas voces y coros del tema, me vuelven tarumba, puro "Alternative to Love". Sorprendentemente aparece, como dice el bueno de Addi, un country crepuscular que responde por "I pray when I'm drunk", donde, vale, de acuerdo, va justito de voz pero es definitivamente arrebatador. Como decía en la intro, "Mad Shelley's Letterbox", es un temazo, pero un temazo de Brendan Benson, no sé que ha hecho Robyn aquí, pero ese tema es 100% Brendan Benson, cabe en cualquiera de sus increíbles discos en solitario. Temón. Y entonces, solo entonces, llega uno de los temas del año. Una canción superior, de otra galaxia. "Sayonara Judge" es esa balada hipnótica, preciosa, heredera de Lennon que vale su peso en oro, y un disco completo. El sonido beat de "Detective Mindhorn" volverá loco a todos aquellos, como un servidor, que tengan entre más de la mitad de discos favoritos esas señas de identidad. Joyita oculta. El disco no decae para nada, un ejemplo es la mismísima "1970 in Aspic" o "Raymond and the wire" y "Autumn sunglasses" con dejes muy sesenteros, algo de psicodélia, un mucho de superclase rocanrolera y otro tanto de maravillosa orfebrería pop. Cierra Hitchcock este discazo con un poquito de rocanrol lennoniano en "Time coast", un disco que a poco que le demos una atenta escucha nos desarmará por completo. Uno de los discos del año.
Parece obvio comparar el film de Daniel Espinosa con el "Alien" de Ridley Scott. El guión, la atmósfera, la tensión, las muertes.. todo remite a aquella POM del séptimo arte. Aquella donde por primera vez el héroe era ella, y ella estaba sexi, sí, y magnífica. Sigourney Weaver se convirtió en la heroína de aquellos tiempos y todos quisieron imitarla. Casi cuarenta años después, en una industria cinéfila sin ideas originales, entregada totalmente a las viñetas de capa y calzoncillo por fuera, la solución parece fácil, copiar ideas y disfrazarlas de algo, aunque como dice el refrán: aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Si hasta Ridley Scott se copia así mismo!!! pues bien, esta "Life" es una mala copia de Alien. Hay dinerito fresco, hay muchos medios técnicos, hay un plantel de actores interesantes aunque algo sosos: Gyllenhaal y Reynolds como cabezas de cartel. Es, en mi opinión, una mala copia. Una mala imitación que sólo colará si eres un puto milenial y nunca has visto "Alien" cosa que puede suceder pues los chicos de ahora no ven ni un film donde el chroma no tenga el 95% de protagonismo. "Alien" era sobretodo un film de terror. "Alien" era una pequeña película con pocos decorados y mucha tensión entre sus actores. "Alien" es perfecta. "Life" en ocasiones da vergüenza. Sus personajes siguen los comportamientos típicos de las películas de terror: si no tienes que abrir la compuerta la abres, si tienes que realizar la cuarentena no la haces, si tienes que correr porque le bicho te coge, te esperas a ayudar a tu compi que flota inerte y sin cabeza en la sala... absurdeces que me ponen negro, absurdeces que solo tragarán los adolescentes. Lo peor? es que está todo preparado para un segundo acto, que visto lo visto esperemos no suceda. Lo salvable? pues que al menos, siendo una copia barata y rudimentaria mantiene un buen ritmo enlazando tópico tras tópico. Lo bueno? pues poca cosa, todo es regulero. Incluso el "extraterrestre" que empieza molón, acaba pareciendo una mezcla entre una cobra y una manta. No me ha gustado pero no me he aburrido viéndola, aunque demasiadas veces me preguntaba quién pagaría por ver esto pudiendo ver en acción a la teniente Ripley en el Nostromo.
Tantos libros y tantas historias de éxito ha realizado Stephen King que resulta difícil ponerse a discutir sobre su calidad como creador pues la mayoría de sus novelas además de llegar a ser "best sellers" también han sido taquillazos en la gran pantalla (últimamente también en la pequeña) aunque esas novelas sean menores. Lo triste es que todos conocemos sus historias pero pocos las conocemos por la lectura, así que nos resulte difícil valorarlo como escritor. En 1982, ya con un buen puñado de libros a sus espaldas, el señor King edita "La hierba del diablo" que cambió de nombre su nombre por el de "El Pistolero" en 2003 cuando el autor re-escribió su obra, su obra magna, su saga fantástica llamada "La Torre Oscura" de la que "El Pistolero" es su primer libro. Este verano yo he releído esta primera parte de la saga, ahora que éstas están tanto de moda y aprovechando que ha sido llevada al cine con Idris Elba como El Pistolero y con Mathew McConaughey como el hombre de negro (justo me imaginaba a esos actores con los papeles intercambiados). Pues bien, la historia inicial se puede resumir con la primera frase de la novela, esa que dice "El hombre de negro huía a través del desierto, y el pistolero iba en pos de él", por el medio una ingeniosa y atractiva historia que bebe descaradamente de los spaghetti western y del Clint Eastwood, que abusa de los flashbacks y de la paciencia del lector en sus primeros compases con un ritmo lento o demasiado pausado, luego, de verdad mejora, y aún más lo hace el segundo volumen de la saga que ahora mismo estoy acabando. La relectura no es lo mío, en este caso no tenía muy buen recuerdo y ahora mi opinión sobre la novela ha mejorado aunque sigue lejos de las grandes sagas fantásticas que todos conocemos y de otras que siguen en el anonimato para el terrícola medio, pero claro, el visionado de la película (que por cierto comentan que regulea en exceso) anda cerca y un servidor quería tener la historia fresquita en su mente. Si todavía no habéis leído esta saga y ya se os han acabado las alternativas épico-fantásticas, tal vez esta sea vuestra opción.
Lleva la plataforma Netflix demasiados meses dorando la píldora. Demasiados meses viviendo de rentas sin presentar ningún producto exclusivo de altura. Este verano no ha sido una excepción y parece que en Otoño quiere quemar todas sus naves con bastantes series interesantes, además, claro, de volver con uno de sus mayores triunfos: Stranger Things. A parte de "Los Defensores" que todavía tengo pendiente, hubo en verano otra serie que pasando un estreno de puntillas fue ganándose al público hasta convertirse en una de las series de estreno que había que ver con los calores. "Ozark" no es una serie sobresaliente, la verdad es que tiene demasiados altibajos para serlo, y puede que a veces lo que intenta no lo consiga aunque se le agradece la intención. Es una serie muy pero que muy entretenida, con suficientes frentes para no aburrirnos y de vez en cuando tiene los bemoles de dar un volantazo y dejarnos con la boca abierta. Hay suficiente material para una segunda temporada. Hay muchas cosas buenas, incluso su protagonista, Jason Bateman, quién nunca me ha gustado como actor, ni tampoco los trabajos que suele realizar. Aquí, se agradece el cambio de registro, y lo hace muy bien, más que bien. Convence. Lo de Laura Linney no hace falta decirlo, es una gran actriz. Con su presencia todo es mejor. El resto? pues más que correcto. Buenas interpretaciones, buen ritmo, grandes dosis de humor negro y en ocasiones pequeñas dosis de gran violencia. Notable y muy recomendable. Ah, de que va? pues de blanqueo de dinero básicamente, no quiero explicaros más para no amargaros la serie. Una de las agradables sorpresas del año.
Dos discos me embrujaron como ninguno en 2001, dos discos de rocanrol que sin disimulo alguno robaban todo lo bueno de los maestros de antaño poniendo algo (o casi nada) al día, vamos, lo que muchos llamaron con cariño "revival", otros en cambio "corta/pega". Esas dos bandas fueron The White Stripes con el excelente "White Blood Cells" y The Strokes con su debut descomunal "Is this It". Los primeros forman parte de las bandas predilectas del nuevo siglo para un servidor, y aunque muchos me lleven la contraria, considero a Jack White un geniecillo. En cambio con The Strokes tengo un problema de los gordos. Me explico. La banda de Julian Casablancas (vocalista y compositor) y compañía, es decir, Nikolai Fraiture (bajo), Albert Hammond Jr (guitarra), Nick Valensi (guitarra), Fabrizio Moretti (batería), quienes fueron denominados como "los salvadores del rock" por este disco tenían todo para ser una de mis bandas preferidas de los primeros dosmiles pero en mi opinión se desinflaron rápidamente. Su corta y pega de la Velvet Underground era más que resultón, y la energía de los grupos viejunos del CBGB estaba muy presente pero fuera de ese "homenaje", de ese "revival" o simple copia de la fórmula no han tenido mucho más éxito. No seré yo quién diga que su segundo largo, su "Room on fire" no sea decente, lo es, puede incluso que supere el notable pero sin duda ya es un disco menor, con mucho fuego artificial y tan solo un par de auténticos pelotazos. Del resto de su obra mejor no hablamos porque su caída en picado es evidente. Hablamos entonces de una banda con un disco debut tan bueno, tan enorme, tan sumamente grande que acabó por llevárselos por delante. Y yo, amo ese disco, amos esas canciones, y cada vez que lo escucho me revitaliza, me da una trempera descomunal. Sin duda es uno de los mejores discos de los últimos años que con buen criterio he recuperado obsesivamente este verano. El disco apareció en un momento musical huérfano de rocanrol, bueno, de haberlo haylo siempre, pero se echaba en falta algo de garra e incorrección, de energía salvaje y canciones cortas de dos o tres minutos. "Is this it" fue como una cerveza en pleno desierto y aún hoy se escucha con asiduidad y se disfruta. Te embruja y te lleva al huerto. es un discazo del copón. Una obra maestra a pesar que no invente nada. La fórmula la ponían al día, le daban un lavado de cara y la entregaban con unos acabados modernés excelentes. Y esa portada.... , esa sensual portada, mítica, que fue substituida por su incorrección en yanquilandia, como también lo fue allí el tema "New York City Cops" que en versión digital es substituida por "When it started" y que baja bastante el nivel del disco, pero claro, el atentado de las torres era reciente y la policía de NY estaba santificada en aquella época.
The Strokes - Is this It (2001):01.- Is this it/ 02.- The modern age/ 03.- Soma/ 04.- Barely legal/ 05.- Someday/ 06.- Alone, together' 07.- Last nite/ 08.- Hard to explain/ 09.- New York city cops/ 10.- Trying your luck/ 11.- Take it or leave it.
El disco empieza dubitativo con la canción que le da nombre. Me gusta pero no es lo mejor del álbum. Creo que es una buena elección porque su inicio lento, con voz distorsionada y adormilada, dará paso a todo una serie de hits que hacen parecer a este disco de debut como si fuese un recopilatorio excelente. "The modern age" deja las cosas claras, estos son los Strokes, y este es su estilo o mejor dicho, el estilo de la Velvet, de Lou, pasado por el filtro de la modernidad y el cambio de los tiempos. Velvet en estado puro. "Soma" es una debilidad personal. Favoritísima. "Barely legal" es una de las cimas de este disco, su estribillo, su porculeo, su guitarra, y una letra descomunal la hacen grandísima e imprescindible como también lo es "Someday" que ya con sus primeros segundos suena a POM. Un hit indiscutible y eterno. En "Alone, together" predomina el bajo y ese riff que después repitieron o reformularon en su siguiente larga duración, y en seguida dan paso a otro hitazo descomunal como es "Last Nite"a pesar que a Tom Petty no le hiciese demasiada gracia que plagiasen el riff inicial de su "American Girl". Seguimos para bingo con la excelentísima "Hard to explain", otra de mis favoritas, que define a la perfección lo que eran The Strokes y lo que era "Is this it". La controvertida "NY city cops" es un pelotazo, pero su estribillo comentando que los "polis de NY no son demasiado listos" hizo que desapareciese del disco en yanquilandia. La canción que la substituyó, "When it started", está bien pero no mata, como tampoco lo hace, para mí, "Trying your luck" (igualmente, no baja del notable), pero el final con "Take it or leave it" es pura dinamita, cerrando así un disco POM, un disco mítico que además se grabó en una sola toma, demostrando que a veces con una basta, proporcionándole un sonido crudo y directo. "Is this it" es un disco descomunal, tan grande y tan bueno que ni ellos pudieron superarlo. Imprescindible en cualquier caso.










