El disco dos del inconmensurable White Album, el álbum de los álbums, el doble de los dobles, la POM de las putas POM comenzaba con esa maravilla de Sir Paul McCartney que cada 21 de Noviembre me dedico humildemente. You say it's your bithday, but it's my birthday too, yeah. Ese "Birthday" es la repanocha, como una canción tan simple puede contener todo eso, toda esa calidad?. Joder, qué buenos eran los Beatles, y Paul, claro, Paul. 

Pues aquí este marcianito cumple hoy años y espero cumplir muchos más y torturar al planeta Tierra con mis tontunadas y disfrutar de él y de la gente que quiero durante mucho más. Así pues me he decidido en este día tan señalado para mí, además de entregaros mi "self-portrait" en acuarela a lo Dylan, aparecer en la isla con la sección "coverízate" dedicada a dos grandes monstruos, a dos grandes "Pauls" (y así cierro el círculo de la semana) escuchando el Birthday original y el que el modfather Paul Weller grabó hace bien poquito y regaló a McCartney para su cumpleaños. Yo lo hago mío y me engaño pensando que Weller me lo ha dedicado a mí, no me hagáis la contraria dejarme por un día ser feliz y pensar que el modfather se ha acordado de un servidor. Oh! qué bien le quedó el artefacto! y nada más, os dejo con el temazo y gracias a todos por estar ahí, no sabéis lo que se ahorra uno en psicólogo. Abrazos, besos y.... sí, se admiten regalos.


Parece mentira que tenga que ser un ilustre señor de 67 años quién tenga que remangarse, coger el toro por los cuernos y zarandear la industria discográfica. En la era de iTunes, las descargas de canciones de dos minutos, el escuchar y tirar, en la época donde todo va tan rápido que nadie es capaz de sentarse como antiguamente a escuchar música, concentrado, paladeando cada nota, cada riff, cada inflexión de voz, escuchando cada canción una y otra vez sin cesar, durante horas, durante días, durante semanas y meses, Tito Neil es de los pocos que consigue centrar toda nuestra atención en él, en su obra. Si bien este es el año de la arruga, donde grandes dinosaurios del rock dan un puñetazo sobre la mesa para poner a cada cual en su sitio, nadie esperaba que los dos grandes tótems de la música americana entregasen trabajos dignos de sus mejores épocas. La exigencia con ellos siempre ha sido máxima, de ahí que cuando bajan un poquito el nivel y se quedan en notable haya algunos aprovechados que comiencen a tacharlos de vejestorios acabados pero ellos están por encima del bien y del mal, pertenecen a ese selecto club por derecho propio y por supuesto nada de eso les perturba, nada de eso les preocupa, ellos van a la suya, nadando contracorriente, contra viento y marea. Si papá Bob nos trajo la tempestad, Tito Neil nos ha traído la electricidad del relámpago. Ya dio el aviso con "Americana" este mismo año aunque ese disco fue un calentamiento, un capricho, un ensayo para retomar sensaciones pérdidas con sus antiguos compinches, sí, esos Crazy Horse que continúan en plena forma. En otros tiempos este "Psychedellic pill" hubiese sido un espectacular y raro doble LP de vinilo de esos que cuestan un ojo de la cara y que levantan pasiones, bueno, y lo es. Pero no es disco fácil, es un disco muy exigente, para especialistas en Young, desde luego si nunca has catado a Tito Neil no empieces por aquí, no porque no sea un gran disco pues sobradamente lo es, pero no esperes aquí nada inmediato, esto es un puchero que va cociendo a fuego lento, con su espinazo, su costilla, su pollico, sus patatas y garbanzos..., esto es gloria bendita pero hay que estar preparado para ello pues así de primeras te podría coger una indigestión. Por ejemplo, Young abre el disco con una pieza de 28 minutos y se queda tan pancho, toda una cara A de un vinilo, y consigue que parezca corta el muy cabronazo. Una obra maestra de la que no eres consciente de primeras pero que a base de escuchas te va engatusando de mala manera, te embruja y te hace estremecer. Sí, así es Young, un maestro, un brujo. Un caballo loco. 


Neil Young - Psychedelict Pill (2012): 01.- Drifting Back/ 02.- Psychedelic Pill/ 03.- Ramada Inn/ 04.- Born in Ontario/ 05.- Twisted Road/ 06.- She's Always Dancing/ 07.- For the Love of Man/ 08.- Walk Like a Giant/ 09.- Psychedelic Pill (alternative mix).

"Drifting back" abre como decía el disco de forma magistral. Intimida de primeras pero enseguida te ha seducido con ese mantra acústico que se revela en electricidad pura. No quiero hacerme pesado al hablar de esta canción ni del disco, otros ya han hablado muy bien de él, de todo. Con más conocimiento de causa y con más pasión. Un servidor viene a explicar que ha vuelto a sentir "eso" con "Drifting back", ese cosquilleo, ese no sé qué, esos pelos de punta, esa magia que parecía haberse perdido. No puedo dejar de escucharla y por circunstancias la llevaré grabada en mi cabeza siempre. Escucharla a las tantas de la madrugada sentado en la butaca de una habitación de hospital al lado de mi hija de casi dos años ha sido una experiencia sobrenatural. Oscuridad y silencio absoluto roto sólo por el débil ronquido de mi niña, y en mis oídos Tito Neil susurrando ese "i'm drifting back....·. Eso es, magia. Sólo con este tema uno puede darse con un canto en los dientes, es suficiente para mantenernos contentos y extasiados, pero hay más, mucho más. Lo que pasa es que un servidor ha quedado prendado de tal manera de ese temazo que entre que estoy medio embrujado por él y que dura lo que dura, pues casi no he escuchado el resto del disco como me gustaría. Esa es la verdad y no quiero mentiros. Eso sí, puedo deciros que lo que vendría a ser el disco uno es pura dinamita, además de la comentada “Drifting back” tenemos ese riff abrasador de “Psychedelic pill”, seguida de la que podría ser mi favorita del disco, esa fantástica “Ramada Inn” que nos trae al Young de siempre, al gran Young. Sabor clásico total. Para acabar el primer volumen nos regala “Born in Ontario”. Como dije no he escuchado todo el material como debiese, la verdad es que el disco dos ha sonado poco de momento, lo voy descubriendo sin prisa pero sin pausa, saboreando cada riff, cada frase de Neil. De esta segunda parte me quedo con el pelotazo de “Walk like a giant” aunque estos últimos días “She's always dancing” me está llevando al huerto. Ya digo, un disco difícil pero grandioso, un disco que gana con cada escucha, que sabe y huele a clásico y que rememora los buenos tiempos de Young y los Crazy Horse. Y pensar que tenga que venir un abuelo casi setentón a darle un electroshock al rock de hoy en día.... Tremendo.
1.- Paul McCartney
2.- Paul Simon
3.- Paul Weller
4.- Paul Westerberg
5.- Paul Simonon
6.- John Paul Jones
7.- Paul David Hewson (Bono)
8.- Paul Rodgers
9.- Paul Carrack
10.- Paul Stanley
THE LOPEZ 
A SIMPLE LULLABY (FOR ARLET) 

*El gran Paco y sus Lopez regalan a la familia Nikochana esta dulce maravilla que nos ha emocionado. Qué grande eres Beatle Paco! Muchas gracias, no tengo palabras para agradecerte este detalle.

 

Estos días he estado como muchos sabréis ausentado de la Isla por asuntos personales. La preocupación y los nervios por pruebas médicas, espera de resultados, previsiones, hipótesis... más el insomnio y el ver a una criaturita tan pequeña y dulce pasándolo mal ha hecho mella en este humilde marciano al que visitáis y por lo que leo, algunos también queréis. Gracias a todos vosotros nos conozcamos personalmente o no, nunca hubiese pensado considerar como amigo a alguien que únicamente conozco de la blogosfera, de hablar por mail, whasapp y cosas similares, pero este es el correo postal de esta época y en la pasada había gente que incluso se enamoraba por carta. Pues sí, gracias por el apoyo y por darme horas de lectura vía smartphone. Qué sería de nosotros ahora sin esos cacharrillos? He seguido vuestros blogs aunque no haya comentado, os vigilo, je, je. De todos, me ha hecho especial ilusión el nacimiento de ese hijo fruto del amor entre la Land y la Mansion de la Colina. Ese homenaje a Tito Neil y a Frías, ese calentamiento previo al encuentro del año, ese abrir el apetito y camelarte para que no puedas decir que no vas, que te lo vas a perder. Ese "Only castles burning" es una maravilla, un placer. El título no puede ser más acertado y el contenido de mayor calidad. Además parece abierto a todo aquel amigo que esté impregnado del espíritu rustie y se deje llevar aún por la fiebre del oro. El blog parece que tendrá fecha de caducidad, o no, quién sabe, así que tendremos que disfrutarlo mientras podamos y si somos bienvenidos aportar nuestro granito de arena. Y nada más, no dejéis de visitarlo, de colaborar y de comprar vuestro billete a Frías, porque "The waters going down it's a mighty tight... squeeeeeeeeze"!.

Ya estamos de vuelta con el concurso de la Isla, esta vez como podéis suponer por el título va sobre otra de mis bandas de cabecera, The Who. Para el tercero ya lo tengo claro, Neil Young será el protagonista absoluto y caerá más o menos antes del gran evento del año, el Rust Fest de Frías. El concurso da pistoletazo hoy mismo y se cerrará el 12 de Diciembre, más que nada para qué el ganador pueda disfrutar de su premio estas mismas Navidades. Así que tenéis prácticamente un mes para contestar. El regalo es de verdad y es cojonudo, que se lo pregunten al afortunado ganador del concurso anterior “Kinkinízate” Joserra Rodrigo. Las bases son sencillas, se deben contestar las 10 preguntas y enviarlas dentro del plazo de tiempo establecido al correo de la isla: www.nikochanisland@gmail.com.  El día después del cierre se hará el recuento de aciertos, en caso de empate ganará aquel que sea follower del blog, si continúa el empate será el azar y la mano de mi pequeña Arlet quién decida. Me pondré vía mail en contacto con el ganador, este me dará su dirección y para allá irá el premio pero yo no desvelaré el nombre del ganador hasta que éste me envié una foto suya con el flamante galardón, por supuesto saldrá en un post en tamaño grande (podéis poneros una careta si pensáis no ser dignos de salir en mi humilde morada). En el concurso anterior “sólo” hubo 19 participantes, espero que esta vez haya alguno más. No está vetado ni mi hermano Black Meeple, ni mi archienemigo Guzzest, ni el ganador del concurso anterior. Así que os deseo a todos suerte y espero que el premio guste, qué digo, cómo no va a gustar? Os dejo con las preguntas, a por ellas terrícolas!

1.- Quién fue y a qué grupo pertenecía el “substitute” a la batería del mítico Keith Moon, una vez que éste pasó a ser fiambre?

2.- En la magnífica compilación Odds & Sods, cada miembro del grupo lleva un casco de Fútbol Americano con una letra, las letras forman la palabra R-O-C-K. Qué letra lleva Pete en su casco?

3.- Saben ustedes terrícolas cual es mi disco favorito de The Who?

4.- Phil Daniels es famoso por haber sido el mod Jimmy, por salir en el culebrón Eastenders y por protagonizar el videoclip de una de esas canciones noventeras que te saltan la boina, sabrías cual?

5.- Antes de la llegada de Moon, se llamaron The Deutors, luego pasaron a Who, pero durante un periodo corto de tiempo llevaron otro nombre con el que editaron el single “Zoot suite/I'm the face”, cual?

6.- Qué cantante/actor fue el “Bellboy” del pelicularro Quadrophenia?

7.- Con que grupo compartían al productor Shel Talmy los Who al principio de su carrera?

8.- Qué famosa cadena hotelera estadounidense tiene vetada la presencia de The Who o cualquiera de sus miembros de por vida en sus establecimientos?

9.- Es mítico el riff de “Sparks” de Tommy, pero tuvo un antecesora, ese riff ya lo habíamos oído antes. En qué canción escuchamos una "sparks" en pañales?

10.- Quién es el papá del terrícola responsable de aporrear la batería durante la grabación de la vuelta de The Who en 2006 con el excelente “Endless Wire”?
THE KINKS
ARTHUR (1969)
BRAINWASHED

Los hermanos Davies durante la época que va de 1966 a 1971 firmaron media docena de obras maestras del pop/rock de todos los tiempos, amén. Eso, de entrada, les engloba dentro del círculo privilegiado de bandas míticas y coetáneas que vivieron una época creativa inigualable y que firmaron también muchas obras maestras consecutivas. Hablo de mis otros tres admirados grupos británicos: Beatles, Stones y Who. Estos tres y The Kinks son indispensables en la vida de cualquier bicho viviente del planeta y sólo con sus canciones uno puede darse por satisfecho toda la vida. Aún podría decir más, bueno, yo no lo dije, se lo dijo anónimo E a Joserra quién el otro día me lo hizo llegar a mí: “Se pueden vivir vidas infinitas inmerso en esos discos; a veces, salir de ellos es una pérdida de tiempo”. Esos discos, son los seis discos míticos de The Kinks: Face to Face, Something Else, Village Green, Arthur, Lola y Muswell Hillbillies. Bueno, 6+1, pues Percy es una debilidad marciana de belleza incalculable. Mi favorito? Pues “Something else”, por motivos sentimentales no por otra cosa porque a nivel de calidad cualquiera de los seis podría ser mi predilecto en un momento determinado. Sin ir más lejos ando redescubriendo “Arthur (or the decline and fall of British Empire)” estos días, y reconozco estar como un niño con zapatos nuevos. Era tan bueno ayer o ha mejorado hoy? No, no, era así de bueno pero un servidor lo tenía algo olvidado. Superar al “Village” era francamente difícil, era una ardua tarea sólo alcanzable a genios, claro que los Davies, lo son. Ray Davies seguía con la idea de hacer álbumes conceptuales que acabarían derivando en óperas rock, pero en este caso la vida de Arthur Morgan (inspirado en su cuñado), fabricante de alfombras, dio pié al séptimo álbum de la banda, “Arthur”.


The Kinks - “Arthur (or the decline and fall of British Empire)”: 01.- Victoria/ 02.- Yes Sir, No Sir/ 03.- Some Mother's Son/ 04.- Drivin'/ 05.- Brainwashed/ 06.- Australia/ 07.- Shangri-La/ 08.- Mr. Churchill Says/ 09.- She's Bought a Hat Like Princess Marina/ 10.- Young and Innocent Days/ 11.- Nothing to Say/ 12.- Arthur.

El disco nace con la dificultad de intentar vender más que el “Village” que aunque hoy es considerado una obra maestra, en su momento no se comió un rosco. Tampoco ayudaba mucho que el single “Plastic man” que a un servidor le parece la repanocha no entrará en las listas cosa que en la época te daba muy poca vidilla. Este single, por cierto, no entró finalmente en el álbum aunque sí en sus posteriores reediciones. Ray estaba enfrascado en producir el disco de los Turtles y por último estaba el cambio de formación pues el bajista Pete Quayfe abandonó el barco siendo sustituido por John Dalton. Vamos, viento a favor no tenían. Pero así es la historia de los Davies, siempre al revés de todo el mundo, siempre a destiempo, o antes o después, nunca fueron amigos de seguir el rollo a las historias musicales, a los chismorreos, nunca jugaron al juego como los Who o los Stones, y claro, siempre quedaban relegados a favor de estos. En realidad “Arthur” debía ser la banda sonora de una serie de televisión creo recordar, de este dato no estoy muy seguro, pero finalmente la cosa se torció y de nuevo Ray Davies que ya se había llevado un chasco con el “Village” pues él quería un disco doble del copón (no le dejaron y luego vino el White Album y más tarde el Exile y otro grandes dobles de la historia, ya digo, siempre a destiempo), tuvo que aguantarse y tirar pa'lante. El disco saldría sí o sí. “Driving” fue el primer sencillo con el mítico “Mindless child of motherhood” de cara b (que no entró en el disco) y le siguió “Shangri-la”. En yanquilandia con buen tino eligieron “Victoria” y “Brainwashed” de cara b (ese lo quiero para ayer!). Pero dejemos los singles y centrémonos en el LP, esa maravilla artística, bonica del to, con desplegable interior y figuritas troqueladas de la reina Victoria, diseño gráfico sensacional del ilustrador Bob Lawrie. Y sí, vienen la “lyrics” y ese canguro-boxeador! Yeah!

En mi modesta opinión The Kinks muy pocas veces suena mejor que en “Arthur”, bueno sí, como banda creo que en el “Muswell Hillbillies” estaban insuperables pero lo que se cuece en “Arthur” es una receta mágica y secreta. De las letras y el sentido que le da Ray a ellas en las canciones hay muy poco que decir pues es un maestro en contar historias corrientes, es un genio casi inigualable pues hay muy pocos artistas capaces de eso. Tres, cuatro más? Y sí, ya sabemos todos quienes son, pero Ray tiene un talento especial. Aquí se combinan desde el principio el buen tino en las letras con esa base rítmica acojonante y un Dave inspiradísimo. Ese riff mágico y londinense abre el disco con “Victoria” y Ray cantando fantásticamente adormilado, la canción va cogiendo volada y entre los redobles, ese estribillo y el sólo de Dave ya nos ha llevado al huerto. God save the Kinks terrícolas! “Yes sir no sir” no tiene un inicio muy Kink, pero joder, qué cancionaca. Una de mis favoritas. De nuevo la guitarrica de Dave me pone los pelos de punta, está muy grande en este disco. Es una canción muy british, con ese puente a lo Small Faces y esos vientos Beatlelianos… Tremenda canción.  “Some mother’s son” tiene eso que me vuelve loco, tiene melodía, tiene ese ritmo decadente y amoroso que sirve para llevarnos de la mano a ese “Driving” de ensueño, sólo por esta joya ya valdría la pena comprar este disco. Qué canción! Se puede ser más bueno? Y de la dulzura a la psicodelia de “Brainwashed”…, se me van las piernecicas, qué ritmo! Ostias, siempre he pensado que esos dos trallazos seguidos son la bomba, por cierto si escucháis bien el riff de guitarra de Dave os daréis cuenta de donde sacaron ese “Song 2” los Blur. Y no tengo nada más que decir. Y seguimos para bingo, esto es un no parar, Austraaaliaaaaaaaaaa……  Esos coros, esa guitarra, esa voz doblada de Dave, ese estribillo nasal a lo Small Faces…


Aroma British total, hay algo más británico que esto? The Kinks son el té de las cinco, son la Union Jack, son los autobuses dobles, son las cabinas telefónicas…., ellos son England. “Australia” es una locura de canción, con ese final muy a lo “Exile” Stoniano, mucho antes del exilio en la calle Main de sus satánicas majestades (Austraaaalia, Austraaaalia…). No nos dan descanso los putos hermanos Davies, de trallazo a trallazo, de POM a POM. Ahora toca “Shangri-la”. Una puta obra maestra. Tal vez, con “Arthur” es la canción del disco. Cuando Dave dobla la voz se me ponen los pelos de punta y el estribillo? Shangri-laaaaaa, Shangri-laaaa, Shangrilaaaaaaaaaa. “Mr Churchill says” es una genialidad de esas que te dejan boquiabierto, todo parece ir como la seda y luego llegan las sirenas y la cosa se pone calentita (esos cambios de ritmo los tiene bien aprendidos el bueno de Jack White…), la guitarra rocanrolera/aflamencada de Dave me la pone dura oigan y de ahí a “She’s bought just like a princess marina” que es un despipórrensen, con ese inicio a lo “Barry Lindon” y ese final locuelo de vodevil. Tremendo. Luego llega el baladón kinkiniano “Young an innocent days”, simplemente bello que nos encamina al final del discarro, antes de eso llega “Nothing to say” que abre con el magnífico piano de John Gosling que lo borda en todo el disco, al que habían fichado para este trabajillo y acabó como miembro de pleno derecho de los Kinks más adelante. Y para terminar, ese cañonazo que es “Arthur”… Don't ya know it, don't ya know it!!!  Estos Kinks son la leche, se marcan uno de los mejores discos de la época y pasan desapercibidos pero si uno escucha atento se da cuenta de que lo hecho después por otros grupos en el 70, 71 se lo deben a este disco, y ya no digo en los noventa aquel britpop. No tiene nada que envidiar a obras mejor consideradas de la época, claro que lidiar con el “Abbey Road”, “Tommy” y el “Let it bleed” es difícil. Además están los descartes que aparecen en la versión remasterizada: Plastic Man, King Kong, y maravillas de Dave como “Mr shoemaker’s daughter”, “This man he weeps tonight” y “Mindless child of motherhood”. Si con todo este rollo que os acabo de soltar no salís a la calle a compraros el disco tendré que teletransportarme y desintegraros sin piedad. “Arthur” es uno de los mejores discos de final de los sesenta, uno de los mejores de las Islas Británicas, uno de los mejores de The Kinks. Un cinco estrellas, una obra maestra, un puto clásico nikochiano.