STEELY DAN
CAN'T BUY A THRILL (1972)
DO IT AGAIN

A veces me pasa, como supongo a muchos de vosotros, que un aburrimiento supino, un conflicto sentimental o alguna manía pasajera me hace revisar, rebuscar y reordenar mi colección de discos y cedeses. Haciéndome pasar por un Rob Fleming cañí puedo pasarme horas y horas clasificando por día de compra, fecha de publicación, por orden alfabético o puestos a ser más Fricki que nadie por mejor canción que abre un disco o por mejor cara b. Ya veis, como el protagonista de aquella magnífica novela de Nick Hornby de 1995 titulada “High Fidelity” (por cierto, aunque no venga al caso, no os parece insuperable la canción del mismo nombre del maestro Costello?) podría pasar mis horas muertas ordenando mi discoteca o grabando algún cedese que otro a alguien querido. Al final de tanta nueva clasificación acaban pasando impepinablemente dos cosas, una que saco el polvo como nadie y dos que acabo recuperando algún disco o grupo que tenía abandonado injustamente. Eso es lo que me ha pasado estos días sin ir más lejos, reordenando y reclasificando he acabado recuperando a los grandísimos Steely Dan, ese grupo liderado bicéfalamente por Walter Becker y Donald Fagen, creadores del 99% de las canciones del grupo que se caracterizan por esa fusión de jazz, rock, funk y rhythm & blues. Discos tienen para parar un tren, discos buenos buenos de verdad media docena de indiscutibles donde tal vez los de la década de los setenta se lleven la palma. Al grupo lo conocí gracias al típico recopilatorio que te regala algún ser querido en Navidad, en este caso mi hermano Black Meeple, después profundizar o no ya depende de cada uno pero la verdad es que como uno es siento por siento cabesón no hay nada que se me resista, de los Dan pasar a los Doobie Brothers ya es un paso lógico y necesario más si uno tiene de compañero de trabajo durante dos años a un tipo que se pasa las ocho horas laborales cantando con un falsete impecable el “What a fool believes” de los susodichos pero no quiero venderos hoy a los Doobie que podría porque son grandes de cojones, hoy vengo a que me compréis a los Steely Dan vía recopilatorio de grandes éxitos, concretamente con aquella compilación tremendísima que me regaló mi brother (que no es muy doobie todo hay que decirlo) hace ya un lustro y que responde al original nombre de “The Definitive Collection”. De compilaciones los Dan tienen mejores pero para empezar y hacer una degustación al uso uno va más que sobrado aunque no es un grupo precisamente de cañonazos radiables aunque alguno de esos también tienen, por supuesto. No faltan cancionacas como “Do it again”, “Dirty work”, “Reeling in the years”, “My old school, "Rikki don’t lose that number" y “Peg” por poner varios ejemplos, y nada más que deciros, bueno sí que espero que recuperéis como yo a este gran grupo y que los disfrutéis a lo grande, ah, sí, una cosa más: “I´m a fool to dirty work. Oh yeah. I´m a fool to dirty work. No more. I´m a fool to dirty work. Ouuuuh Yeeeeeeah!”…

Steely Dan – The Definitve Collection (2006): 01.- Do It Again /02.- Dirty Work/ 03.- Reelin’ In The Years/ 04.- Bodhisattva/ 05.- My Old School /06.- Rikki Don’t Lose That Number/ 07.- Black Friday/ 08.- Bad Sneakers/ 09.- Kid Charlemagne/ 10.- Deacon Blues/ 11.- Peg/ 12.- F.M./ 13.- Hey Nineteen/ 14.- Babylon Sisters/ 15.- Cousin Dupree/ 16.- Things I Miss The Most.
Televisivamente uno no puede imaginarse acabar el año con una trempera mayor que la que se obtiene al meterse entre pecho y espalda todas las desventuras de la familia Soprano y rematar la jugada con la imponente e imprescindible “Treme”. Las dos series fueron cortesía de mi archienemigo Guzzest (nene, te debo una) y por supuesto las dos pertenecen a la factoría HBO, tal vez el mejor canal de televisión de la historia. Claro que el año no puede haber empezado mejor, me explico. Gracias a Guzzest (one more time) y a HBO, claro, me ha llegado “Boardwalk empire” y estoy más feliz que unas castañuelas pero el motivo de este post no es hablaros de la serie de Martin y Buscemi, ni de ese proyecto imponente de la cadena llamada “Game of Thrones” que tiene una pintaza de esas que te hacen saltar la boina ni daros envidia cuando os diga que los reyes magos me han traído la serie completa de The Wire que pienso revisar a la voz de ya (mi seriaca favorita..). No. Hoy vengo a decir que hay vida después de HBO o tal vez una vida paralela a HBO con una calidad pasmosa. No es el momento de perderse el nacimiento de un nuevo canal acojonante, no es cuestión de ponerse de lado de HBO, ni de escoger entre Beatles o Stones, o entre Guzzest o Nikochan. Es el momento de darse cuenta que existe AMC. Que quienes son estos? Pues los papás de “Mad Men”, de “Beaking Bad”, de “Rubicon”, de “The Killing” y por supuesto de la mini serie que me ha mantenido enganchado estos primeros días de enero, hablo claro de esa seriaca sobre zombies (que no infectados) llamada “The Walking Dead”. Alucinante. La serie está basada en una saga superconocida de comics en blanco y negro, y sin trampa ni cartón donde se explica como un grupo de humanos sobreviven a un mundo zombie sin precedentes, a esto hay que decir que intento hacerme con los comics lo antes posible. Como protagonista hay un poli de Kentucky con gorro que responde al nombre de Rick Grames y hasta aquí puedo leer porque ya que la trama tampoco es la ostia no os voy a joder el poco misterio que hay en ella. Sólo seis episodios tiene la primera temporada aunque una segunda está preparándose con más de media docena de nuevos episodios, la factura de la serie es impecable, los efectos especiales son tradicionales pero muy efectivos, con el maquillaje como clave principal y claro la acción, los sustos, los mordiscos y la sangre y las visceras están aseguradas. AMC si tiene que sacar al protagonista pegándole un tiro en la cabeza con una recortada a una niña zombie de diez años pues lo saca y punto, con dos cojones. Todo la serie está llena de tópicos zombies, eso no lo voy a negar pero sin ser yo un fan del género de los no muertos tengo que reconocer que la serie es cojonuda y recomiendo verla del tirón sin prejuicios ni tonterías. Una de las mejores series del año, junto a Treme, Breaking Bad, Mad Men, Boardwalk Empire.... La guerra entre HBO y AMC acaba de empezar y sólo puede haber un ganador, nosotros.

Uno de los grandes tapados de la escena indie-pop americana es sin lugar a dudas Kelley Stoltz al que le llevo haciendo un marcaje garrapatil desde hace algo mas de un lustro. Aquel “Below the branches” del 2006 superó mis expectativas, me encandiló sin más, me llevó al huerto sin contemplación alguna y provocó más de un orgasmo para mis oídos. Sí, aquel era y es un disco descomunal, un disco que sin exagerar es un indispensable de la década pasada, incluso llegué a conseguir que Flush se hiciese con sus servicios aunque para ello tuve que soltar más información de la cuenta pues informé de la presencia del disco “Crocodials” que Kelley había editado en el 2005 y que no era otra cosa que el archiconocido disco de los Bunnymen cantado y tocado por Stoltz, una gran curiosidad. Pero a mi lo que me gustaba de verdad era el disco “Below the branches”, un lujo qué queréis que os diga con cancionacas como “Ever throught of coming back” con ese aroma a Beach boys, aquella genial “Memory collector” que bebía de los Zombies, “The Rabbit Hugged The Hound” y “Birdies Singing” que rendían pleitesía al bueno de Ray Davies y su Village Green, y al maestro Lennon, no faltaba más, en “The Sun Comes Through”. Vamos que aún espero que lo puto Flush me dé las gracias por el hallazgo aunque sinceramente creo que me mintió para quedar bien y ni lo escuchó. Bueno, eso son suposiciones sin fundamento así que si no lo escuchó en su momento él se lo pierde y desde luego debería solucionar su grave error. Yo seguí a lo mío, disfrutando de Kelley pero el tiempo me hizo olvidarlo, recurría poco a él hasta que en 2008 apareció su “Circular sounds” donde seguía fiel a su estilo en una clara pero lenta evolución, si bien para mi gusto este disco estaba un peldaño por debajo del “Below..” pero seguía teniendo ese sello y ese sonido característico y alguna que otra canción verdaderamente cojonuda como “Your Reverie”, “Gardenia”, “When You Forget” y “Everything Begins”, por poner algunos ejemplos. Pero ese disco en cierta manera me decepcionó, esperaba más o ves a saber en qué cojonudos discos estaría yo metido por esa época para no hacerle el caso que ciertamente merecía, puede que el pelotazo del Paperboy Reed, el 22 dreams de Weller, la estratégia soulera de Sexsmith, Oh de Lambchop, el Hinson, los Fleet Foxes, y el Momofuku de Costello tuviesen algo de culpa, no lo niego. Así pues cuando a finales de diciembre del 2010 con la lista de “lo mejor de” acabada llega a mis manos lo nuevo de Kelley Stoltz una gota de sudor frío cae por mis gorditos mofletes, mis manos temblorosas sacan el cedese de su caja para introducirlo en el reproductor y de ahí al play es un paso. Resulta que “To dreamers” es realmente cojonudo y tremendamente adictivo..
Kelley Stoltz - “To Dreamers” (2010): 01.- Rock & Roll With Me/ 02.- Pinecone/ 03.- Keeping The Flame/ 04.- Fire Escape/ 05.- I Remember, You Were Wild/ 06.- Ventriloquist/ 07.- Baby I Got News For You/ 08.- Little Girl/ 09.- I Don't Get That/ 10.- I Like, I Like/ 11.- August/ 12.- Love Let Me In Again/ 13.- Bottle Up


Sí, señor. Muy buen disco aunque para ser sinceros le sería imposible entrar en el top 10 de mi lista particular pero en el 20.. eso ya sería otra tema a discutir, aún así a cada escucha el muy cabrón de Stoltz me lleva a su terreno y eso que ha abandonado ligeramente su queridísimo pianito para otorgar el protagonismo a guitarras acojonantes. Eso me ha sorprendido, no lo voy a negar y escuchando “Rock and roll with me” que abre el disco se puede entender esa (grata) sorpresa, la tonadilla me sabe a pre-glam de lujo, me imagino a un jovenzuelo Bowie entonando el estribillo y haciendo un gritito marca de la casa al final del mismo pero tal vez es “Pinecone” la que mas me pone, joder qué buen pareado me ha salido. “Pinecone” es un canción redonda con su sunshine pop de etiqueta, ooohhh qué lujazo. La verdad es que como caracteriza a Stoltz hay un gran muestrario de la historia del pop en este disco, él es un muy buen conocedor y un gran ejecutor, a eso añadirle talento y sale lo que sale, por ejemplo la estupendísima “Keeping the flame” que hará las delicias tanto de mi archienemigo Guzzest como de su secuaz Flush, y de tantos otros, argghhh, keeping the flame, keeping the flame, keeping the fleeeeiimmmm....!!!! Luego el disco es un constante dejarse llevar para darse un gustirrinín como el que nos da la guitarra en “Fire escape” o la delicia que supone escuchar la velvetiana “I remember, you were wild” y no quería terminar sin remarcar lo fantasbulosas que son “I like I like” (está Bolan? que se ponga!) y "Ventriloquist" (o-ú-ooooh!!) y las kinkinianas "I don't get that" y "Love let me in again". Qué? qué os parecen? y ahora que pienso que me decís de "Little girl"?, no es buena eh?. Si aún no conocéis a Kelley Stoltz a qué coño estáis esperando? Insensatos!
Delicioso rockumental que nos metimos entre pecho y espalda el otro día nikochana y un servidor sobre una de mis cinco favoritas bandas de rock de toda la historia. The Doors, claro. El documental que lleva por título “When you're strange” se estrenó en el festival de Sundance en 2009 arrancando un buen puñado de buenas críticas para llegar más tarde a nuestro país concretamente a Barcelona festival In-Edit (2010) mediante al cual no pude acudir por el embarazo de mi esposa, el alto precio y la paupérrima organización, así pues de los cines pasó a internet y de ahí al salón de casa no se ha hecho esperar demasiado. Si eres un fan de la banda de Morrison esto te va a parecer la repanocha si no es así te va a gustar también porque el documental es de lujo a pesar de que te cargue el organillo de Manzareck. A partir de material de video del propio Morrison la mayoría de él inédito el director Tom DiCillo encadena los acontecimientos que llevaron al éxito a los Doors, desde su nacimiento hasta la muerte de Morrison y de la banda pasando por los momentos más difíciles y polémicos del grupo sin olvidarse del violento momento político del país pero como digo a excepción de las imágenes históricas siempre a través de imágenes que ha proporcionado el grupo, incluso hay imágenes de un film que grabó Jim. Todo con una clase descomunal aunque a veces algo desordenado musicalmente y con la narración de un gran fan del grupo, Johnny Depp. No hay nada en el documental que no sepamos, no hay entrevistas a nadie, y no se intenta mitificar a la banda en ningún momento aunque ese montaje inicial con Jim al volante por el desierto escuchando la noticia de su propia muerte es realmente cojonuda y mística, agrandando el mito de que Morrison siguió vivo y fingió su propia muerte. Doors en estado puro. Uno de los grandes grupos de la historia te gusten o no, por influencia, por su música y por sus letras. Como dije de mis cinco bandas preferidas de la historia junto a Stones, Beatles y Who, la quinta plaza depende de mi estado de ánimo pero sin desvelaros cual de ellas prefiero os diré algunas que luchan por ese quinto puesto: Led Zeppelin, Kinks, Clash, Queen..., hay tantas. Bueno, ver este documental porque es la releche y retomar los elepés de los Doors como es debido nada de recopilatorios al uso, por orden de preferencia (la mía claro) os recomiendo primero “The Doors”, luego “L.A. Woman”, “Strange days”, “Morrison Hotel”, “Waiting for the sun” y por último “The Soft parade”, para novatos morrisonianos no comencéis nunca por uno de sus directos y si queréis aunque no lo recomiendo porque los discos son mejores, podéis comenzar con el recopilatorio “13” que fue con el que los conocí yo, uno de esos vinilos que debes tener sí o sí. Tremendo grupo, sí señor.
DR. DOG
SHAME, SHAME (2010)
SHADOW PEOPLE