"Tin Soldier"


Seguimos redescubriendo discos que se quedaron en el tintero el año pasado. Seguimos encontrando tesoros ocultos, joyas de incalculable valor y belleza. Y seguimos disfrutando de esa "americana" que sin duda ha sido la protagonista sonora del pasado año y de comienzos de este. "Dear John" es el proyecto del guitarrista tejano Robert Ellis y de la talentosa Courtney Hartman que además está tocada por la barita mágica de las voces bonitas. Tanto la de voz de Courtney como la de Robert empastan a la perfección y junto con el sonido rural de sus guitarras nos dan innumerables canciones ensoñadoras, canciones que por otro lado no son de cosecha propia, sino que están compuestas hace bastantes años por otro monstruo, tal vez un monstruo ninguneado por estos lares, que responde al nombre de John Hartford, de ahí ese querido John, ese "Dear John" que titula al disco. Un homenaje en toda regla, una revisión de su cancionero espléndida, con clase y con mimo. Un estupendo artefacto que de haberlo catado antes estaría sin duda entre mis favoritos del año que recientemente nos ha dejado. Diez temas dan forma al disco, diez temas que una vez escuchado se hacen poco, puesto que nos quedamos con ganas de más, de mucho más. Ya cuando abren con la genial "Old time river man" y uno siente esas caricias musicales no puede quedar indiferente, así como cuando esboza una sonrisa al escuchar "The way long tiem agos time" donde la pareja se luce, convence y nos enamora. Todos los temas, absolutamente todos están a un nivel increíble. Tal vez "Delta Queen waltz", "Here I am in love again" y "Morning Bugle", más las dos canciones iniciales son mis favoritas del lote, aunque "Gentle on my mind" no le va a la zaga. Poco que decir, más que escuchéis este disco cerrando los ojos y liberando vuestra mente y alma al son de Ellis y Hartman, entonando los temas de su, ahora también mi, querido John. 

Robert Ellis & Courtney Hartman - Dear John (2017): 01.- Old Time River Man/ 02.- Them Way Long Time Ago Times/ 03.- Gentle on My Mind/ 04.- Right in the Middle of Falling for You/ 05.- Here I Am in Love Again/ 06.- Howard Hughes Blues/ 07.- Morning Bugle/ 08.- Delta Queen Waltz/ 09.- Up on the Hill Where They Do the Boogie/ 10.- We Did Our Best.


Sorpresón oculto dentro del catálogo de la gran HBO. Serie Checa, perteneciente a la nueva línea que el canal quiere crear, esa nueva línea llamada HBO Europa que se caracteriza por miniseries de diferentes países grabadas con una calidad marca de la casa. Para España se habla de la miniserie "Patria", adaptación del libro de Fernando Aramburu. Pues bien, esta miniserie Checa es sobresaliente, si fuese yanqui estaría en todas las listas de series imprescindibles pero no, es Checa y pocos le darán una oportunidad lo que será, sin duda, un error irreparable. La trama gira entorno a los habitantes del pueblo de Pustina, pueblo que tiene la oferta de ser comprado en su totalidad por una empresa minera teniendo que dejar sus habitantes sus casas y marcharse, cosa que decidirán en referendum. La alcaldesa que se niega a dicha situación se ve presionada y amenazada, hasta el punto que su hija pequeña desaparece y todo el mundo es sospechoso. A partir de aquí la trama se complica y uno, que no quiere joderos la historia, no piensa seguir explicando nada más. La serie, como marca el estilo de HBO es lenta, visualmente es fría, dura, realista, en eso pienso que las comparaciones con Ken Loach son acertadas, pero sin dejar de lado que esto es un thriller policíaco, y que la intriga y el misterio deben ser lo más importante. Cumple y sorprende, no en las formas ni tal vez en el final, pero sí en no imaginar nunca lo buena que pueda ser esta serie Checa, lo magníficamente que está narrada y lo bueno de sus actuaciones. Recomendable es poco.


MARGO PRICE/ ALL AMERICAN MADE (2017) / WEAKNESS

 

Seguimos bajo el periodo anual de recuperar discos del año pasado. Tiempo de tirarse de los pelos por no poder incluirlos en las listas de favoritos, maldecir el poco del que disponemos y de quedarse con la boca abierta por las canciones ofrecidas en esos trabajos olvidados. Tiempo de descubrir y aprender a amar a Margo Price, esa talentosa jovencita originaria de Nashville, Tennessee. Su nuevo disco es una de esas joyas que son difíciles de encontrar si uno no rebusca, uno de esos discos que se nos pasan por no prestar la suficiente atención o por la inmensa cantidad de discos que le llegan a uno. Hay que buscar entre la paja para encontrar la aguja, a veces solo no podemos y en este caso la ayuda o mejor dicho, el soplo, me lo dio Langhorne Slim que justo después de publicar su maravilloso "Lost at Last Vol. I" afirmó que el disco de Margo Price, "All American made", era uno de sus favoritos del año. Rápidamente me puse en su busca y captura, tardé un poco, y llegó a casa durante los últimos días del año, así que no pude rectificar mi lista de favoritas, o no quise, en la que seguramente ocuparía uno de los diez primeros puestos. En solitario es su segundo disco, y me comentan que su primer disco llamado "Midwest farmer daughter" es aún mejor, es por eso que no creo que tarde en hacerme con él. Además Margo formó parte de la banda Buffalo Clover junto a su marido y guitarrista Jeremy Ivery quién le acompaña también en su nueva aventura ya en solitario, con los que editaron tres discos más del 2010 al 2013, pero después quiso volar en solitario y formó una especie de supergrupo para que la acompañaran, The Pricetags, del que nada más y nada menos que Sturgill Simpson formó parte. Margo tiene un deje a su gran influencia, Emmylou Harris, pero no niego que recuerde en ocasiones a Dolly Parton u otras grandes damas del country-americana. Suena clásica y eso me gusta, tiene un toque más a Eilen Jewell que a Nikki Lane para que nos entendamos, pero por ahí van los tiros, navegando entres dos aguas. Siempre magnífica.



Margo Price - All American Made (2017): 01.- Don’t Say It/ 02.- Weakness/ 03.- A Little Pain/ 04.- Learning to Lose (featuring Willie Nelson)/ 05.- Pay Gap/ 06.- Nowhere Fast/ 07.- Cocaine Cowboys/ 08.- Wild Women/ 09.- Heart of American/ 10.- Do Right By Me/ 11.- Loner/ 12.- All American Made.

En la inicial "Don't say it" nos recuerda a Eilen Jewell, o más bien a ese viejo/nuevo estilo del que se ha apoderado la "queen of the minor key". Sin duda, si te gusta este género musical, sabrás que te encantará el disco con las primeras notas de este tema. "Weakness" tiene un ritmo trotón y simpaticote, acompañado de los sonidos del country-rock, y además su letra es estupenda. "A little pain" tiene un toque de dulzura que me enloquece pero tal vez "Learning to lose" junto a Willie Nelson es el tema que más me gusta del disco. La canción que hizo que me enamorase de esta nueva colección de canciones. De este maravilloso disco. Encontraremos más temas notables en él, pero sin duda esta es, para mí, la canción. En "Pay Gap" resucita el espíritu de Bap Kennedy, en otro gran tema, como lo son también otros dos favoritísimos: "Cocaine cowboys" y "Wild women". De lo que queda antes del final hay que destacar la espléndida y "janisjoplera" "Do right by me", que en directo promete ser el acabose. Y como no, el cierre con la canción que da nombre al disco, "All american made", que le otorga un regusto grandioso, lleno de belleza y calidad. Estamos sin duda ante un grandísimo disco, merecedor de estar entre los favoritos del año pasado en la Isla Nikochiana. Más vale tarde que nunca, dice el refrán. No lo duden, este disco vale mucho la pena.

Soy de los pocos que todavía no han visto el episodio ocho de Star Wars, el llamado "Los últimos Jedi". No creo que vaya a ver el film de manera inmediata, seguramente será visualizada por casualidad uno de esos días en los que el aburrimiento nos gana la partida y buscamos una salida a la desesperada. No soy un gran fan del universo creado por George Lucas, lo reconozco. Claro que me gustan las tres películas originales (faltaría!), los episodios cuatro, cinco y seis, es decir, "Una nueva esperanza", "El imperio contraataca" y "El retorno del Jedi" respectivamente. Esas películas forman parte de mi infancia pero cuesta colocarlas entre los grandes clásicos e incluso afirmar que son grandes películas. No lo son. Son entretenidas y punto, distan mucho de ser maravillas del celuloide. Más aún cuando a George Lucas, que había jurado por todos los midiclorianos imaginables que no regresaría a ese universo, se le ocurrió forrarse con una trilogía/precuela que fue un auténtico desastre. Infumable, aburrida, insoportable... Tanto que todo el misticismo, la magia y una gran parte de los fans renegamos de ellas, más aún al coincidir en el tiempo con "El señor de los anillos" de Peter Jackson que no es que sea la repanocha pero que se comió a la trilogía de Lucas. Finalmente, el imperio Lucas se vino abajo. Disney compró los derechos y ahora explota sin remordimientos el legado de los Jedi con una (suponemos que la última) trilogía más. No contentos con eso, los de la factoría Disney deciden meter peliculillas por el medio para ir desgranando la galaxia muy muy lejana... y "Rogue One" fue su primera apuesta. Visto lo visto he de decir que sin ser nada del otro mundo es infinitamente superior a la "nueva" trilogía (episodios 1, 2 y 3) de Lucas. Es un muy buen episodio 3.5. Si hubiese tenido la fanfarria inicial y todo el empaquetado oficial hubiese colado como un episodio más. Situamos por tanto este film entre las dos trilogías. Cuando comienza a construirse la estrella de la muerte y se consiguen robar los planos. La película aumenta con los minutos en tensión y acción, y el ritmo es más que correcto. Se vuelven a copiar los tipos de personajes, vuelve a ver un héroe, un "Han Solo" de turno y su compañero gracioso.. etc, etc... Más de lo mismo? pues sí. Deben pensar que si una cosa funcionaba... la repetimos mil veces y ya está, visto lo de la estrella de la muerte XXL de "El despertar de la fuerza" ya nos lo podemos creer todo. Pero la película no está mal, esa es la verdad. Es muy para fans, esa es otra verdad, y está llena de referencias, homenajes y guiños. Justo lo que querían ver la mayoría de fans y que no les dió Lucas con la nueva trilogía. Para ello, cuentan con actores veteranos como Forrest Whitaker, Diego Luna, Felicity Jones, Ben Mendelshon, Mads Mikkelsen...etc, etc.. que no son superestrellas pero, perdónenme ustedes, tiene los huevos pelaos. Claro que sus papeles no dan para lucirse porque son muy planos, como la historia de las galaxias en sí misma. Y nada más, que en una tarde de aburrimiento supino me entregué a otra historia de las galaxias y consiguió un entretenimiento notable. Esperaremos por tanto que el aburrimiento y la fuerza vuelvan en otro momento para afrontar el octavo episodio, porque el spin-off de Han Solo da miedito. 

El clásico "I Walk on gilded splinters" es original de Mac Rebennack aka Dr John, apareció por primera vez en 1968, en su álbum debut "Gris-Gris", una auténtica obra maestra en mi humilde opinión que en ocasiones queda eclipsada por el gran número de buenos discos y bandas de esa época, la mejor época. Dr John es un grande, no hay duda. Mis dos discos favoritos suyos llegarían algo más tarde: "Dr John Gumbo's" y "In the Right Place", pero "Gris-Gris" tiene algo especial, algo de magia, de vudú, algo de clásico instantáneo. El disco lo cerraba la mítica canción que hoy nos traemos para coverizarla, I walk on gilded splinters, canción que ha sido interpretada por innumerables artistas como Cher, The Allman Brothers Band, Humble Pie, Marsha Hunt, Johnny Jenkins... pero nadie, nadie, ha sabido darle tanto brillo como lo hizo Paul Weller en 1995.

El modfather venía de entregar su segundo disco en solitario, su "Wildwood", una obra maestra británica de todos los tiempos. "Stanley Road" sería su tercer disco, y tenía una tarea difícil, la de estar a la altura de su obra anterior. Tal vez en "Stanley Road" no hay canciones tan redondas pero desde luego consigue aflorar el sentimiento mod, el de bandas míticas como Kinks y Who. En el disco participaron artistas de nivel. Está Steve Craddock, está el gigantesco Steve Windwood y está Noel Gallagher a la guitarra de la versión que hoy nos ocupa. Una versión dulce y maravillosa, con la rabia de los Jam, la delicadeza de los Style Council y el savoir fair del modfather, todo en uno. Espléndida versión con la que os dejo.

"Chain Gang"


Big Mouth es una pequeña y gamberra obra maestra de la animación para adultos. Es canalla y guarrindonga, y sí, lo admito, algo tontuna pero explica de maravilla el paso de la niñez a la adolescencia, explotando situaciones que tanto chicos y chicas experimentamos en la pubertad. La historia ha sido creada por Nick Kroll (cómico, actor, y doblador) y Andrew Goldberg (uno de los artífices de Family Guy) que explican muchas de sus experiencias bajo los nombres de Nick Birch y Andrew Glouberman, amigos de aventuras y desventuras. La primera temporada consta de 10 episodios que seguro serán devorados en una sesión, pues es un disfrute verla así aunque vaya de más a menos y se desinfle un poco al final por ser en mi opinión algo repetitiva. Además, poco a poco va tomando mucho protagonismo (tal vez demasiado) ese loco/genial monstruo de las hormonas, que incita a los personajes a masturbarse a cualquier hora, en cualquier momento y pensando en lo que sea... Un auténtico enfermo y perturbado. La diferencia con otras series gamberras es que después de todas las situaciones groseras, esperpénticas, y algo marranas hay cierta moraleja ya sea hablando de la eyaculación, de la menstruación o de creer que uno puede o no ser gay. Al final, nos queda una serie de humor juvenil, divertida y sucia, que nos traerá muchos recuerdos y nos hará recordar situaciones vividas aunque muchos lo nieguen. Otro acierto de Netflix. Ah! y la banda sonora con "Changes" de Charles Bradley como tema principal es de escándalo.