Llegados los ochenta muchos grupos que habían entregado grandísimos discos se perdieron con los primeros sonidos electrónicos, pistas de baile, cutrez de colorines y otras mandangas, podríamos decir que en eso no se salva ni el Tato. Es curioso como una de las bandas de mi juventud tuviese un reconocimiento global superior entregando regulería (ojo, míticas para un servidor) como “The Works” o “A Kind of Magic” que cuando nos la ponían (a la mayoría) dura con “Sheert Heart Attack” y “A Night at the Opera”. Y es que Queen siempre ha sido un grupo atípico, ahora incluso yo les tengo algo de tirria, adoro a Freddie, bueno, le amo, y siento un cariño especial por Deacon, pero esos otros dos pájaros... Y ojo, que históricamente el grupo es suyo y pueden hacer lo que les salga de los cataplines pero no está bien lo que hacen. Pues eso que después del “Jazz” en 1978 y el cierre con el directazo “Live Killers” comienza la capa caída de la Reina. Vale, a mi también me gusta “The Game” en ese rollo mariconeti total pero luego con “Hot Space” se te cae el alma al suelo. Objetivamente es el peor disco de Queen. De eso creo yo no hay duda, claro que tiene una de sus mejores portadas, mítica e imitada innumerables veces, aunque ellos mismos plagiaban al “Let it be”, bueno, ser original es difícil. Ese disco podría ser un disco en solitario de Mercury desatado en la pista de baile, con cocaína y vibradores varios, es bastante regulero. Claro que un servidor se sorprende muchas veces tarareando alguna de sus tonadillas: Staying power, Back Chat, Put out the fire.... Me da algo de vergüenza reconocerlo... pero...., pero coño, también hay una cara b a reivindicar: Life is real (song for Lennon) y Calling all girls estaban muy bien, no así Las palabras de amor que nunca me ha gustado, y por supuesto ese temazo con Bowie que ya de por sí hace que uno se interese por el disco, ese Under Pressure mítico e inconmensurable. Temazo irrepetible. Pero no vengo a hablar de esa colaboración de David y Freddie que por lo que yo sé no se tragaban, Bowie era amigo de Roger Taylor, amigo y vecino de una de sus incontables mansiones, y Taylor le agobiaba para que colaborase con ellos. Al final lo hizo con Under Pressure y.... con Cool Cat!!! Esa canción siempre me ha fascinado, es bonica del to, la firman Deacon y Mercury pero allí metió mano y coros el amigo Bowie. Una delicia de canción de la que ahora se conocen nuevas tomas y remixes. Ayer la recuperé antes de acostarme y me dejó al borde del K.O. Podéis escuchar aquí la original y luego darle a la toma alternativa que no tiene desperdicio.... feeling the beat of my heart.....  

Josh Rouse firma su mejor disco desde “Nashville” (2005). Así de clarito quiero que quede el asunto. Estoy como un niño con zapatos nuevos, qué alegría!. Josh se ha centrado, al fin, pues un servidor después de aquel frío y lamentable concierto de geriátrico que se marcó en el Auditori de Barcelona hace unos años y las canciones sobre paellas y otras mandangas, me habían hecho abandonarle para siempre jamás, pero claro, alguien que me ha dado cosas como la trilogía “1972”, “Nashville” y “Subtitulo”, e incluso sus tres primeros discos, merece que le demos (le dé) una oportunidad tras otra, y además, es que canta muy bien el muchacho aunque sea un sosainas. De todo lo que publicó desde “Subtitulo” nada me convenció, bueno miento, aquel “Country mouse city house” lo escuché bastante pero para seros sincero estaba por debajo de su media de calidad habitual, no estaba mal, eso que quede claro. Pues bien, me llevo un sorpresón de narices con este “The Happiness Waltz”. Oh!!! qué bonico es, como recupera el sonido de “1972”, esa ambientación tan fantástica, esos arreglos setenteros, esos mediotiempos acaramelados a lo Paul Simon. Joder, sí. Este disco es muy bueno, es muy primaveral y aquí, con estas lluvias, canta como una almeja pero sé que será el disco top del veranito, del solete, si es que ya no es el que lleva más escuchas en lo que va de año. Bueno, el segundo, porque a Sexsmith no hay quien le tosa.  Rouse vuelve con Brad Jones, su productor fetiche, y eso se nota aunque no soy yo mucho de darle el mérito al productor, si acaso suelen liarla y acabar cagando las canciones, el mérito siempre es del músico y Josh entrega una colección de canciones excelentes.


Josh Rouse – "The Happiness Waltz” (2013): 01.- Julie/ 02.- Simple Pleasure/ 03.- It’s Good to Have You/ 04.- City People, City Things/ 05.- This Movie’s Way Too Long/ 06.- Our Love/ 07.- A Lot Like Magic/ 08.- Start Up a Family/ 09.- The Western Isles/ 10.- Purple and Beige/ 11.- The Ocean/ 12.- The Happiness Waltz.

Desde la primera nota uno se da cuenta que Josh ha vuelto a dar en el clavo. “Julie” es un caramelito marca de la casa, dulce y harmonioso, de esos que te enamoran, de esos bonicos del to, y además se puede apreciar esa atmósfera a “1972”, aún más lo notamos en el siguiente corte, uno de mis favoritos por cierto, ese “Simple pleasure”, una delicia. Con “I’ts good to have you” da la razón a los que le llaman el Paul Simon del nuevo siglo, melodía y voz que recuerdan y mucho al pequeño genio de New Jersey. La canción es puro setenta, con esas guitarras y esos pianos pseudo-jazzísticos. La intro de “City people” es la releche, ese piano que luego vuelve a aparecer y a desaparecer nos hace soñar. “This movie’s way too long” suena al “Nahsville” que ni os cuento, y “Our love” es una de esas baladas románticas que me desmontan de arriba abajo. Ya digo que Rouse ha firmado un discazo, por ejemplo con “A lot of magic” demuestra que sus nuevas composiciones están a la altura de sus grandes éxitos, ésta es una cancionaca de tomo y lomo, pero todo el álbum es fantástico. La traca final empieza con “Start up a family” que tiene ese sonido muy a lo Stevie Wonder por el medio que me tiene loco, “The Western Isles" y “Purple and beige” son un despiporre, y “The Ocean” y sobretodo la canción que da nombre al disco ponen un gran broche final al asunto. Al fin Rouse ha firmado un disco acorde a su talento, el cual parecía haberse evaporado o encaprichado en aparecer a cuenta gotas. Fantástico disco que presenta en directo este viernes, creo, en Barcelona, y al que no asistiré por motivos laborales y económicos que no vienen al caso, además me enteré ayer, pero seguro que “The Happiness Waltz” estará en un puesto de prestigio en el top del año, y sobretodo será el disco de la primavera, perdón, el discazo.
1.- Anything else (2003)
2.- To Rome with love (2012)
3.- Small time crooks (2000)
4.- The curse of the jade scorpion (2001)
5.- Hollywood ending (2002)
6.- Melinda Melinda (2004)
7.- Vicky Cristina Barcelona (2008)
8.- Scoop (2006)
9.- Whatever Works (2009)
10.- Celebrity (1998)
Los últimos veinte años de Allen como director dejan mucho que desear, no es que no esté a la altura de sus grandes obras de los setenta y principio de los ochenta, es que directamente tiene películas malas, muy malas. No soy como imagináis de esos seguidores de Allen que besan el suelo por donde él pasa, si creo que fue un genio y tiene, seguramente, una docena de clásicos y media docena de obras maestras pero como dije, sus últimos films son descaradamente reguleros, cosas buenas hay en ellos pero en general aprueban justito. Ese ritmo endiablado de film por año no le viene nada bien al abuelo Allen. La cosa es que me daba bastante pereza ver su films, incluso revisionarlos, pero el otro día me sorprendí a mi mismo volviendo a disfrutar con su cine, con “Annie Hall”, posiblemente su mejor película. Comedia dramática donde Allen como Alvie Singer nos explica prácticamente en primera persona y hablando con nosotros su vida y su relación amorosa con Annie Hall interpretada magistralmente por Diane Keaton que no sólo está estupenda sino que también marcó estilo y fue imagen de la mujer moderna (y neurótica) de aquellos años. Míticos son sus flashbacks, las conversaciones que tiene Allen con nosotros, la secuencia del cine, sí, esa en la que discute con otro señor de la cola porque no aguanta sus explicaciones y su sabiduría de garrafón, o lo fría que está Annie cuando pretenden acostarse juntos, su cuerpo directamente está en otra parte. Genial. Bueno, todo el film es genial y no para de sorprendernos con situaciones cómicas e ingeniosas, absurdas pero reales. Recuerdo este film con cariño, recuerdo lo gracioso que está Paul Simon en esta película, recuerdo aquellos años cuando descubría a Allen, y cada semana, a la madrugada veía sus films y me quedaba con la boca abierta. Ahora me da lástima ver sus films, una vez tras otra se repite, y cada vez hace menos gracia, cada vez se repite más y acaba haciéndose pesado. Pero claro, que nos quiten lo bailao: Sleeper, Love and Death, Interiors, Annie Hall, Manhattan, Stardust Memories, A mindnight summer’s sex comedy, Zelig, Broadway Danny Rose, The purple rose of Cairo, Hannah and her sisters, Radio days, September…. Época dorada de un genio venido a menos, agotado y falto de chispa, de inspiración. Pero ahí están sus grandes films, para ser rescatados y revisionados una y otra vez. Genial Annie Hall, perfecta, obra maestra.
DAVID BOWIE
THE NEXT DAY (2013)
THE STARS (ARE OUT TONIGHT)



1.  The Rise and Fall... (1972)
2.- Heroes (1978)
3.- Hunky Dory (1971)
4.- Aladinn Sane (1973)
5.- Scary Monsters (1980)
6.- Station To Station (1976)
7.- Low (1977)
8.- The Man Who Sold The World (1970)
9.- Young Americans (1975)
10.- Lodger (1979)
Ha llovido mucho ya desde que los Reyes Magos dejaron en casa unos cuantos regalitos, el año pasado fui bastante bueno y lógicamente eso tuvo su recompensa. Dos jueguitos de mesa bien bonicos alegraron a este humilde marciano. El primero de ellos ese “El Grande” que desgraciadamente aún no ha visto mesa aunque sí he podido jugar vía online, que ni de coña es lo mismo pero que ha ido matando el gusanillo, y luego el deseadísimo en casa nikochiana “Agrícola” al cual ya le dimos caña y nos pareció la leche, necesitamos volver a ponernos con él, y o bien me presento en casa del señor Black Meeple por las buenas o bien organizo mi propia noche lúdica, gratis más consumición incluida. “Agrícola” es un juegazo para 2-5 jugadores donde tendremos que construir nuestra propia granja partiendo simplemente de un matrimonio y sus tierras. Habrá que cosechar, criar animales, construir y mejorar la casa, conseguir herramientas y otros artefactos, y lógicamente aumentar la familia. Todo eso en un período corto de tiempo, sin olvidarnos claro de alimentar a los nuestros, pues si no podemos hacerlo nos veremos obligados a mendigar y eso, creedme, no es demasiado agradable.


Visualmente “Agrícola” es la leche. Bonico del to. Un Eurogame de esos casi perfectos, con muchas losetas, piezas de animalicos, cartas, buenos diseños, y un tablero de lo más cuco y funcional. Básicamente el tablero sirve para dividir los turnos, hay 14 turnos agrupados en 6 fases. En cada espacio se coloca una carta boca abajo con una acción y cuando llegue ese momento se girará para poder utilizarla. Ya me explicaré. Además el tablero lleva unas cuantas acciones de serie que siempre estarán disponibles como coger madera, piedra, comida, arar un campo, coger un animal, mejorar la casa... etc, etc... Como he dicho al principio empezamos con dos humanos, dos fichas, así pues con cada uno de ellos y por turnos debemos colocarnos en uno de esos espacios del tablero para realizar la acción que allí se indica, una vez colocaditos nadie más se podrá poner allí ese turno, así por ejemplo, si decidimos ampliar la familia nadie más lo podrá hacer en ese turno, y para la próxima fase contaremos con un par de manos más, una ficha más para ganar una acción y claro, una boca más que alimentar.

Dispone cada jugador de un minitablero que representa su granja, en él tendremos que ir mejorando nuestra propiedad, cogiendo materiales y luego ampliando o mejorando las habitaciones. También podremos arar y sembrar, poner vallas y criar animales, etc, etc... Como he dicho hay seis fases, y al final de cada fase se contabilizan las acciones, podremos recoger la siembra, podremos obtener una cría de animal (ovejas, vacas, cerdos..) si tenemos una pareja y espacio para ello y claro, habría que dar de comer a los nuestros. Parece sencillo pero no lo es en absoluto, da la sensación que te dará tiempo de sobras de hacer de todo un poco pero luego vas muy justito en realizar tu plan. Además está el tema de conseguir hornos, un pozo, etc... Vital para la partida, pues con un horno podemos cocinar los cereales y obtener más comida que si los tenemos crudos, podemos también comernos un animal, básico pues con un animal en la cazuela come toda la familia o casi. 

Al final gana quién tiene más puntos, y estos se obtienen de mil maneras diferentes, cuenta el número de humanos, las casas y el material de que estén hechas, los campos cultivados, los animales cercados, los diferentes tipos de animales, los artefactos nos dan puntos y cosicas extras, y como no hay cosas que penalizan pero no os voy a dar el coñazo, lo que si querría dejar claro es que no puedes dejar nada sin hacer, tienes que llevar todo más o menos igual y destacar en algo pero todo se complica al tener que colocar un trabajador en un lugar para realizar la acción con el riesgo que te quiten el sitio y tu estrategia se vaya al garete. Y esto en grandes pinceladas es el juego, un juego familiar, fácil de jugar, fácil de entender cuando ves todo en la mesa bien colocadito y con mucha chicha y competitividad, además de muy bonito. Luego, se agradece, que haya más cartas para un modo ”hardgamer” al cual no he jugado pues por ahora me divierto mucho con el modo “familiar” y el mismo autor, Uwe Rosenberg, recomienda no pasar de uno a otro hasta controlar el modo fácil. A quién le haya picado la curioidad este juego está invitado a probarlo, tengo ganitas de zambullirme en mi granja porque Now I am the farmer and I'm digging, digging, digging, digging, digging....


... Tomatoes, potatoes, stew, eggplants. Potatoes, tomatoes, gourds...