TALKING HEADS
STOP MAKING SENSE (1984)
PSYCHO KILLER (LIVE)

1.- Once in a lifetime
2.- Psycho killer
3.- Road to nowhere
4.- Heaven
5.- Wild wild life
6.- Love for sale
7.- This must be the place
8.- Burning down the house
9.- Love-Burning on fire
10.- Sugar on my tongue

Justin Vernon es un tipo barbudo de Wisconsin que un buen día decidió realizar en el 2007 un retiro voluntario en una cabaña perdida entre árboles y rocas en la cima de una montaña. A Justin le acompañó exclusivamente su guitarra, entre ambos saltó la chispa y como consecuencia nacieron una docena de canciones, algunas de ellas han pasado a formar parte del delicioso y delicado disco “For Emma, Forever ago”. Justin Vernon lo firma bajo el nombre de Bon Iver, por el título del disco supongo que el retiro espiritual se produjo por problemas amorosos, esa chica llamada Emma o la palmó o le dejó por otro, o por otra (eso sería aún mas jodido si cabe). A qué se parece Bon Iver? Pues se parece a los primeros tiempos de Iron & Wine aunque también notamos ecos a Bonnie “Prince” Billy, así que Justin puede estar contento si en el mismo párrafo ponemos su nombre junto al de Bonnie y el de Sam Bean, pero la verdad, no es uno ni otro, pero gustara a quién le gusten este par de geniecillos folk. La mejor del disco es Wolves, al menos en las primeras escuchas, buenísima, y podemos destacar Flume, Skinny Love y For Emma. Un disco precioso, para rupturas, bajones anímicos y melancolías varias, recomendado para aquellos que cuando estamos deprimidos nos gusta deprimirnos mas, bajar hasta los infiernos y salir de allí pensando que has aprendido algo, y si este viaje se hace con música tan deliciosa y reconfortante como la de Bon Iver seguro que la experiencia habrá merecido la pena.
En 1984, Jonathan Demme director de joyas como The Silence Of The Lambs o la melancólica Philadelphia realizó uno de los mejores retratos que se se pueden hacer de una banda de rock en su habitat natural, el directo, momento que sirve para poner a cada uno en su sitio, fuera mascaras, sin trucos y sin trampas. En 1984, Talking Heads en pleno esplendor y a mitad de su carrera, había publicado ya espléndidos discos como Talking Heads (77), More songs about buildings and food (78), Fear of music (79), Remain in light (80) y Speaking in tongues (83), despachan un directo que se realizó justo antes del clásico nikochiano Little creatures (86) con el que tocaron techo. Luego un par de discos con exitazos eternos y disolución del grupo. Así pues Stop making sense llegó justo cuando los Talking Heads y sobretodo David Byrne estaban en el mejor momento, un concierto redondo que fue filmado con maestría, no hay artificios, ni entrevistas, ni mandangas que valgan, sólo hay música y un tipo algo locuelo encima del escenario, un Byrne que definitivamente se consolidó como uno de los genios de la época, su grupo, su música, su energía en el escenario, su capacidad vocal, su baile, tremendo!, sinceramente creo, y que me perdonen algunos, es mejor grupo que otros coetáneos como Police, Pretenders, Cars, Jam, Clash, Cure, Joy Division/New order, e incluso mejor que los sobrevalorados Smiths, aunque, la verdad, estos aparecieron después de la disolución de las cabezas parlantes cogiendo el relevo de grupo que marca tendencias, estilos y época. En mi opinión y aunque los conocí tarde gracias a mi hermano, tengo que admitir que son uno de los grandes, una de las grandes bandas, tal vez la última gran banda que al oírla me transmiten algo, a veces son algo difíciles de escuchar pero entrar en su mundo vale la pena, ahora que le salen imitadores por doquier, y ahora que todas las revistas especializadas y críticos le chupan la poya a Byrne es necesario recordar, a pesar de que todos sus discos valen la pena, que se puede empezar por el accesible Little creatures, después el recopilatorio Sand in the vaseline (imprescindible) y por supuesto el visionado de este increíble concierto, Stop making sense, sin duda una lección rock, pop, american punk, new wave, dance, salpimentado todo con esa fusión negra que tanto gustaba a Byrne. Contiene momentos memorables, ese inicio viendo las zapatillas blancas de Byrne vestido con su traje ochentero gris, solo en el escenario, con un cassete de doble platina, el escenario vacio, deja el cassete en el suelo le da al play y nos regala acústica en mano el Psycho killer, luego Heaven mientras los músicos van llenando el escenario, a destacar Burning down the house, This must be the place, la magnífica y algo anfetamínica Once in a lifetime con el baile de psiquiátrico, y la versión estupenda de Take me to the river. Hay que quitarse el sombrero con el resto del grupo, y con los músicos y coristas negros que aparecen, calidad de la buena para este concierto, sin duda, un concierto mágico.


Stop making sense (1984)

1.Psycho Killer
2.Heaven
3.Thanks you for Sending me an Angel
4.Found a Job
5.Slippery People
6.Burning Down the House
7.Life During Wartime
8.Making Flippy Floppy
9.Swamp
10.What a Day That Was
11.This Must be the Place
12.Once in a Lifetime
13.Genius of Love
14.Girlfriend is Better
15.Take me to the River
16.Crosseyed and Painless
Parece ser que debido a los millones de emails recibidos, la productora Dreamniko ha decidido poner en marcha una nueva temporada de Un ser llamado Guzzest, la trama, mas madura (como el blog del propio Guzzest, mas que maduro, caduco), seguirá la historia donde se quedó, con el Dr. Nikochan sepultado bajo millones de toneladas de queso y un Guzzest en paz con el mundo. Estará vivo Nikochan?, Qué pasó con Ude? Recuperará la visión Flush?, Qué pasará en la vida de Guzzest?.... todas las respuestas dentro de muy, pero que muy poco, en pocos días llegarán las nuevas aventuras de Guzzest..... Al loro!
La verdad es que siempre me ha gustado el estilo de John Waters, películas como Pink Flamingos (nunca se me olvidará el momento donde Divine se come el excremento del perro...), Hairspray, Cry-Baby (qué grande y qué joven Depp interpretando al Lágrima) o Pecker, son una muestra de lo que puede hacer este director, este único director. En el 2007 y tras su éxito rotundo en Broadway se estrena en la gran pantalla Hairspray, versión musical de aquella comedia de Waters de 1988, el argumento es el mismo: Tracy Turnblad (Nikki Blonsky), una chica grande, con un gran peinado y un corazón aún mayor, tiene solamente una pasión: bailar. Su sueño es aparecer en "El Show de Corny Collins", el programa de baile televisado más codiciado de Baltimore. Tracy parece perfecta para el programa, a no ser por un problema no tan pequeño: no cabe. Su figura generosa siempre la ha apartado de los grupos a la moda, cosa que le recuerda continuamente su amante pero excesivamente sobre protectora madre y de generosa figura, Edna. Esto no detiene a Tracy porque si existe alguna una cosa que esta gran chica sabe, es que ella nació para bailar... En fin, es un musical, pero este musical le da veintemil patadas en los testículos a todos los musicales que se han estrenado en el cine estos últimos años, es divertido, tiene una banda sonora descomunal, números musicales redondos, canciones, bailes, interpretaciones, vestuario, todo perfecto, la película cuenta con John Travolta haciendo de madre supergorda de la protagonista, Michelle Pfeiffer en el papel de mala malísima y superpija (como hubiese mejorado el film del barbero si la Pfeiffer hubiese sustituido a la Carter..), Christopher Walken (el tipo canta y baila mal, pero su carisma es suficiente para hacerte pasar un buen rato, peazo de actor), Amanda Bynes, James Marsden, Queen Latifah, Brittany Snow, Zac Efron, Elijah Kelley, Allison Janney, y haciendo su debut Nikki Blonsky como Tracy Turnblad. El éxito rotundo del film que es el tercer musical en taquilla de todos los tiempos solo por detrás de Grease y Chicago no debe tiraros atrás, es un divertidísimo film, con grandes canciones que te hacen pasar un buen rato, sin pretensiones mas la de hacernos disfrutar la historia de Waters dirigida por un mediocre Adam Shankman quién con suerte y gracias a que es una adaptación y un remake, le sale su mejor film merece ser vista. Sinceramente creo que es una de las mejores comedias que he visto últimamente
Después de unos días de descanso debido a una apatía desmesurada he tenido la suerte de descubrir a Los Campesinos, quienes junto a la aparición del Sol y el buen tiempo me han devuelto la alegría. Los Campesinos son un grupo galés, concretamente de Cardiff, formado por siete amiguitos jovenzuelos dispuestos a hacernos pasar un buen rato, música alegre, fresca, divertida, puro indie pop donde todo es posible, desde los duetos con voces masculinas y femeninas, a violines, órganos, campanillas, teclados y guitarras que rememoran los tiempos del indie mas divertido y alocado. Por cosas que tiene la vida conseguí el disco después de ver su preciosa portada, sólo por ese motivo me hice con el disco, no tenía referencia alguna sobre estos tipos, así que poner en el reproductor el cd llamado Hold On Now, Youngster.. prometía ser una experiencia interesante, y claro, escuchar el primer corte del disco me llenó de orgullo y satisfacción como diría su majestad, Death To Los Campesinos! es de lo mejor que he escuchado en todo el año, ese rasgueo de guitarra lento y agradable da pie a una guitarra acelerada, a la voz de una de las muchachas con una clase descomunal concretamente la chiquilla se llama Aleksandra y el zagal Gareth con esa voz de espíritu libre, todo suena de maravilla, tal vez sea la mejor del disco, aunque cabe destacar You, Me, Dancing! cuyo magnífico video pudimos ver ayer en la sección de tv nikochiana, además me encanta Broken Heartbeats Sound Like Breakbeats con unos campesinos muy a lo Pixie, y tal vez la canción que cierra el poker de éxitos sea Don’t Tell Me To Do The Math(s). Así pues este disco de Los Campesinos es una buena apuesta para el verano, una delicia para nuestros castigados oídos, un soplo de aire fresco que gustará tanto a los mas modernitos popis como Flush a los mas indierockeros como Guzzest, sin olvidar, claro, que apasionan a Nikochan. Apuesta segura.
LOS CAMPESINOS
HOLD ON NOW, YOUNGSTER..(2008)
YOU! ME! DANCING!