Mindhunter es otra gran sorpresa de Netflix. De esas que uno no espera, que no ve venir pues se ocultan en su inmenso catálogo. Detrás de esta serie está nada más y nada menos que David Fincher, claramente picando de su película "Zodiac". David Fincher que está detrás de los guiones, la producción y dirige cuatro de los diez episodios narra el trabajo realizado por unos agentes del FBI que comienzan a entrevistar a asesinos nada convencionales, analizando sus motivos y su modus operandi para establecer un protocolo de comportamiento de lo que ellos empiezan a llamar "serial killers". El ritmo es lento y absorvente. La serie es fascinante y oscura. Las actuaciones son excelentes con un Jonathan Grof increíblemente convincente en su papel de detective Hidden Ford. Le secundan Holt McCallany y Anna Torv, todos de notable alto. La serie gana a cada episodio, consigue atraparte y que no pierdas detalle, que te sumerjas en ese mundo de los psicokillers, que disfrutes con cada entrevista dada por cada uno de esos enfermos mentales. En algunos episodios, durante segundos, Fincher, hábilmente, nos prepara para una segunda temporada que ya está pactada y que tendrá a asesinos en serie infantiles como centro de la historia. Nada más que decir. Una serie excelente.
Uno no sabe lo que tiene hasta lo pierde. Da igual que estemos avisados, nosotros seguimos con los ojos cerrados sin querer darnos cuenta de la suerte que tenemos simplemente por estar aquí y ahora. Hace poquito más de un año que nos dejó esta reina del soul llamada Sharon Jones. víctima de un cáncer de páncreas que parecía remitido y que le hizo retirarse para volver con un excelente disco, aquel "Give they people what they want" que sigue creciendo a cada escucha pues sigue sonando en casa para render tributo a esa bestia de los escenarios que era Sharon. Aquel proceso de tratamiento por el que pasó Jones y algo de la grabación del disco, la caída del cabello, la quimioterapia, su puesta a punto para volver a los escenarios, todo eso está muy bien retratado en el documental "Miss Sharon Jones!" que como ya dije habla más de la persona, de la enfermedad que de la artista. Un documental bastante duro, más aún sabiendo lo que realmente sucedió después de su vuelta. Otra vez los Dap-Kings se quedaban huérfanos. Les pasó con Amy y después con Sharon. Una banda magnífica que necesita de un líder, pero cómo recuperarse cuando pierdes a dos grandes artistas? a dos fuera de serie? Supongo que la respuesta es que es imposible recuperarse de eso, y la única solución es la música. Eso debieron pensar los Dap-Kings y aprovecharon el último aliento de Sharon para grabar canciones sin cesar, y una muestra de aquellas canciones, no sé si todas, son las que han podido reunir para formar "Soul of a Woman", el disco póstumo de Sharon Jones que nos estremece, nos pone el corazón en un puño, y como decía al principio, nos confirma que su talento era descomunal y que costará mucho encontrar a otra como ella. La vieja escuela nunca estuvo tan bien representada, Sharron Jones y el también difunto Charles Bradley (su Changes me sigue desarmando completamente ...) eran dos figuras de antes, del siglo pasado. De rompe y rasga. De raza. De una fuerza sobrenatural de las que yo no se encuentran. Por esa razón, y por miles más, es necesario acercarse a este disco con cariño y con ganas de disfrutar las últimas perlas de Sharon Jones. No defrauda. Es un placer y un privilegio escucharlo. Larga vida al soul!.
Sharon Jones - Soul of a Woman (2017): 01.- Matter of Time/ 02.- Sail On/ 03.- Just Give Me Your Time/ 04.- Come and Be a Winner/ 05.- Rumors/ 06.- Pass Me By/ 07.- Searching for a New Day/ 08.- These Tears (No Longer for You)/ 09.- When I Saw Your Face/ 10.- Girl (You Got to Forgive Him)/ 11.- Call on God.
Un toque jazzi para empezar. Ouh Yeah!. Espléndido inicio. Ouh Yeah!. Sharon brillando como siempre. Ouh Yeah!, y entregando una melodía que pone los pelos de punta y que nos conduce a una de las canciones del disco: "Sail On!". Ouh Yeah!. Espectacular tema para mover el esqueleto y que se acerca a esos ritmos étnicos y rumberos que tanto nos gustan. Muy Northern soul. Una mezcla descomunal que es como un regalo. Gracias Sharon. El baladón "Just give me your time" nos desarma, es puro Dap-Kings, puro sonido Daptone Records, marca de la casa con una Sharon a nivel vocal impresionante. "Come and be a winner" es simplemente deliciosa, trasladándonos a otra época, donde las grandes damas dominaba el cotarro. Donde la Motown era un dulce caramelito, y es con el sonido Motown con el que consigue hacerse "Rumours" y hacer que nuestros pies caminen solos. Esto en directo prometía ser la repera. Lástima que ya no podamos comprobarlo. Debilidad personal por "Pass me by" que es como un hit olvidado de la gran Aretha interpretado por Sharon. Qué más decir? impresionante. "Searching for a new day" con toques funki y recuerdos a Mayfield marca el camino hacia el final. "These Tears" y "When I saw your face" son la dupla floja del disco, aún así son notables, sobretodo "These Tears", pero todo tiene arreglo pues lo que queda es francamente sobresaliente. Por un lado está la lección vocal de "Girl" y el gospelazo final con "Call of God", digna de las más grandes entre las grandes. Gracias Sharon por todo. Por toda tu carrera y por este grandísimo disco de Soul.
"Guardianes de la Galaxia" del 2014 fue una grata sorpresa. Un soplo de aire fresco entre tanto empacho de tipos y tipas con superpóderes que parecían enfundarse sus trajes y participar en un culebrón repleto de cruces y apariciones en filmes ajenos. Haciendo creer en el mundillo que si no te apoderas de un superhéroe para interpretarlo no eres nadie. Esas películas se hacen como churros, son todas iguales y normalmente no respetan el espíritu de los cómics originales. Sinceramente es una máquina de hacer dinero descomunal. Para todos. Para Marvel, para Disney, para Stan Lee, o hasta para Netflix que también ha encontrado su mina de oro particular comiquera. Pero únicamente salvaría tres films de los millones que nos han llegado, aquellos que me han hecho pasar un muy buen rato y que para seros sincero tampoco es que se tomen muy en serio. Primero, ese volumen uno de los "Guardianes", y luego "Ant-Man" y "Deadpool" por supuesto. Sin muchas pretensiones, más que las de hacernos pasar un muy buen rato. El segundo volumen de los Guardianes de la Galaxia ya no sorprende, y ya no tiene que presentarnos a los personajes pues los conocemos al dedillo. Va más directa al grano pero se queda sin ese factor sorpresa. Mantiene el humor, las fantásticas secuencias de acción y los efectos especiales, la banda sonora tan estupenda.., pero flaquea un algo en la historia. Le falto algo de encanto, de gancho pero es mucho mejor que el 90% de las otras películas comiqueras. Están muy bien los cameos o pequeños papeles: Stallone, Tommy Flanagan, Nathan Fillion, Rob Zombie, Ving Rhames, Michelle Yeoh, Miley Cirus, y hasta Seth Green que hace de Howard el Pato!!! el resto de actores de la primera están aquí incluidos Vin Diesel como Groot y Bradley Cooper como Rocket Racoon. Nada más. Un divertimento como cualquier otro, o no, un divertimento como deberían ser las películas de este género. Divertidas, locas y fantásticas, y no panfletos de comportamiento y modelos casposos. Larga vida a los Guardianes de la Galaxia!!!
Nuestro violinista y silbador favorito del panorama musical, Andrew Bird, tiene nuevo y bello disco en el mercado. No es un disco al uso pero tampoco es que no haya realizado algo similar antes. Es difícil seguirle la pista a Bird, no para de crear nuevas canciones y de colaborar. Esta vez, su disco se engloba en su proyecto "Echolations", nada que ver con el sobresaliente "Are you serious" del año pasado. Esta vez nos topamos con un disco instrumental que sigue la senda que abrió "Canyon" en el 2015 dentro de ese megaproyecto Echolations que consiste en grabar música en diferentes lugares: cañón, río, ciudad, lago y bosque. Su "Canyon" ya vio la luz, y ahora le ha tocado al "river". Así que si escuchaste aquel no te sorprenderá éste. El disco fue grabado en riguroso directo bajo el puente Hyperion en el Río de Los Ángeles, y todo el proceso fue registrado para un documental por Tyler Manson, documento que, creo, será necesario y obligatorio para entender del todo el proyecto. Poco más que decir de esta colección de preciosas y maravillosas tonadillas instrumentales. Una joya. Una pequeña maravilla fuera de lo comercial, fuera de toda moda. Música bella.
Andrew Bird - Echolocations: River (2017): 01.- The Cormorants/ 02.- Ellipses/ 03.- Lazuli Bunting/ 04.- Gypsy Moth/ 05.- Black-Crowned Night-Heron/ 06.- Down Under the Hyperion Bridge/ 07.- Dear Killdear/ 08.- The Green Heron
Contra todo pronóstico, la serie de AMC "Halt and Catch Fire", se ha convertido en una de mis favoritas de los últimos años. Sus tres temporadas pasadas (T1, T2, T3) siempre han ido a más, sorprendiendo y atrapando a todo aquel que se acercase a la serie pensando que era otro producto más sobre ordenadores y acabase rendido a una historia de personajes que han sabido madurar y crecer durante todo este tiempo. Las cuatro patas de esta serie: Joe McMillan, Cameron Howe, Donna Clark y Gordon Clark (Lee Pace, Mackenzie Dacis, Kerry Bishé y Scoot McNairy respectivamente) son maravillosos y complicados. La serie empezó tímida para pronto venirse arriba y codearse con las grandes series de siempre, desgraciadamente (a mi me duele más que nadie) la cuarta y última temporada no ha estado a la altura, o al menos no ha sido brillante. No es mala temporada pero se ha perdido intentando cerrar todo perfectamente, dejando algunos de los episodios más aburridos de toda su existencia. Han desdibujado, en mi opinión, la esencia de esos cuatro grandes personajes en beneficio de una historia bonita, sobretodo no me ha gustado el camino que ha tomado el personaje de Cameron Howe. Un absurdo sinsentido, por eso creo que han errado puesto que después de todo lo vivido es algo incoherente el final para casi todos. No haré spoilers de nada aunque casi todo pueda intuirse, no quiero estropear nada, pero desgraciadamente el final me ha decepcionado y me ha dejado un mal sabor de boca que pasará con el tiempo. No ha llegado a ser la gran serie que apuntaba, se ha quedado a las puertas pero sigue siendo altamente recomendable pues es una de las grandes tapadas de los últimos años.
Cuando uno tiene más o menos perfilada su lista de discos favoritos del año suele aparecer uno que le trastoca los planes, que le descoloca y pone al resto de candidatos en evidencia. Claro está que todo lo que digo es bajo mi prisma particular, bajo mis gustos y manías, y puede ser que lo que a mi me parece un disco sublime y esencial a otros les parezca de lo más normalito. No creo que sea el caso de "Gathering" de Josh Ritter, su nuevo trabajo es exquisito y a poco que uno tenga entre sus gustos el sonido americano clásico, el del folk y rock de cantautor, caerá rendido a los pies de este enorme artista. Creo recordar que fue a principios de este siglo cuando conocí a Ritter. No sé muy bien que hacía yo en el 2001. Probablemente me acababa de emancipar para irme a vivir con la que hoy es la madre de mis hijos. Todavía estudiaba al mismo tiempo que trabajaba y era todo bastante caótico. Por aquella época recuerdo visitar asiduamente a mi hermano en su humilde morada, y siempre, o casi siempre, me llevaba un descubrimiento nuevo musical bajo el brazo, sobretodo mucho cantautor y bastante folk. De aquella época, de los nuevos talentos, recuerdo descubrir a Ron Sexsmith, Josh Rouse, Elliot Smith (de forma tardía), Ryan Adams, Micah P Hinson, Bonnie "Prince" Billy, Kurt Wagner (Lambchop), M Ward, Bill Callahan... y más tarde todo el rollo folk-freak de Devendra. Claro que no todo me lo descubrió mi hermano, muchas veces era yo quién le abría los ojos pero en cuanto a folk él solía estar más al día que yo por aquella época, época donde internet estaba en pañales y creo que ni existía Spotify. Así pues el intercambio de información era básico, y de las tertulias después de las cenas acostumbraban a aparecer nombres de artistas de similar pelaje a los nombrados. De entre todos Ritter brilló con dos grandes discos, "Golden Age of Radio" y "Hello Starling", cuyas grabaciones llegaron a mis manos por vía familiar y poco a poco me acabaron por hipnotizar. Desde entonces sigo a este gran cantautor de Idaho, sigo a Josh Ritter y compro cada uno de los discos que crea. En mi modesta opinión es uno de los mejores cantautores de este siglo, mezclando maravillosamente toda la tradición americana de Dylan a Cash, no obstante siempre explica que comenzó a interesarse por la música al escuchar "Girl form the North Country" del tremebundo "Nashville Skyline", pasando obviamente por los grandes cantautores de ambos lados del charco, ya sea Paul Simon, Leonard Cohen, Nick Drake, Loudon Wainwright... y todo lo que se os venga a la cabeza. Sin lugar a dudas, de entre todos los cantautores que aparecieron en aquellos años me quedo con Ritter, a excepción de su "Sermon" el resto de discos no baja del notable, y creo, no quiero precipitarme, que este "Gathering" roza el sobresaliente.
Josh Ritter - Gathering (2017): 01.- Shaker Love Song (Leah)/ 02.- Showboat/ 03.- Friendamine/ 04.- Feels Like Lightning/ 05.- When Will I Be Changed (feat. Bob Weir)/ 06.- Train Go By/ 07.- Dreams/ 08.- Myrna Loy/ 09.- Interlude/ 10.- Cry Softly/ 11.- Oh Lord, Pt. 3/ 12.- Thunderbolt’s Goodnight/ 13.- Strangers.
Ritter sabe como empezar un disco. Muchas veces lo hace con temas instrumentales maravillosos, esta vez, en "Gathering", lo hace con un tema llamado "Shaker love song" casi instrumental donde sobresalen unas voces que parecen salir de una tribu india. Un minuto que embruja. Un acierto. Sigue con "Showboat", canción que se convirtió en el primer single del disco, retomando su sonido clásico, el sonido clásico de américa, todo adornado con unos arreglos maravillosos. "Friendamine" es una joya con esencia paulsimoniana, a la que solo le falta un final con acordeones para parecer hija del pequeñín más famoso de la Gran Manzana. Y si Ritter se atrevía a tocar a Simon tampoco le tiembla el pulso al acercarse al hombre de negro. "Feels like lightning" tiene ese ritmo trotón del mítico Cash. Otro estupendo tema, y es que el nivel no baja. Y justo cuando nos hacemos esa pregunta, cuando nos preguntamos cuando decaerá el disco aparece no solamente la canción del mismo sino la que puede ser una de las canciones del año. Ritter firma la maravillosa "When will I be changed" junto a la leyenda de los Grateful Dead Bob Weir que simplemente está gigantesco. El tema recuerda a esa cadencia de The Band, a ese aroma a gospelito, a aquella "The Weight" en su esencia. El ecuador del disco es para dos temas magníficos. Primero "Train go by" con un estribillo circular que nos lleva al paraíso, y segundo con "Dreams" donde Ritter saca su faceta de cantautor de alto copete, "Myrna Loy" vuelve a acercarse a las baladas atmosféricas y creyentes de Paul Simon cuando andaba junto a Garfunkel. Después de unos momentos musicales (Interlude) llega "Cry softly" donde Ritter cabalga sin complejos y aunque su rocakbilly me gusta es tal vez la canción más floja del disco. Aparece el espíritu de Buddy Holly otra vez en "Oh Lord Pt,3" y como no, el omnipresente Dylan en "Thunderbolt's goodnight", un temón como la copa de un pino. Y finaliza este disco sobresaliente con la no menos sobresaliente "Strangers", delicada y bella balada romántica. Un servidor tenía la mosca detrás de la oreja por su anterior trabajo, pero Ritter se saca un as de la manga y sorprende con un disco que solo hace que crecer y crecer a cada escucha, sin duda uno de los discos del año.










