Paul Weller - Saturn's Pattern (2015)


El Modfather llega a la docena de sus trabajos de estudio en solitario, el duodécimo curiosamente está dividiendo a muchos de sus fans y seguidores, pero creo yo que a estas alturas, después de su gran carrera en solitario, sus brutales inicios con The Jam y la exquisitez pop de Style Council a Paul Weller que le critiquen o le dejen de criticar se la trae bastante floja. No voy a negar que su anterior disco, su "Sonic Kicks", no me agradó en exceso. Le faltaban muchas cosas y le sobraba de casi todo. Un disco mal entendido, mal enfocado, con arreglos excesivos algo krautotricos, de demasiada duración y falta de magia y de mojo, falto de melodías. Fue una auténtica patada sónica en mis cojones, esa es la verdad. Lo compré, lo escuché y allí está ahora cogiendo polvo. Lo confieso. Y es que desde el sobresaliente "22 dreams" Weller no da con la tecla. Parte de culpa la puede tener o no el que su padre ya no esté a su lado. John Weller enfermó durante las grabaciones de "22 dreams" y dejó a Paul antes de la salida de "Wake up the nation", desde entonces creo que el modfather anda algo perdido o simplemente ya le da todo igual y hace lo que le sale del badajo, o tal vez las dos cosas. 

"Saturn's Pattern" no está a la altura de sus grandes obras, esa es la verdad, pero claro de esas tiene muchas, casi todas ellas son grandes, pues él es un grande. Sí, "Sonic Kicks" es su peor álbum y de eso es difícil recuperarse, pero creo yo que este nuevo trabajo va por el buen camino devolviéndonos la fe en una leyenda que estos últimos años parece venida a menos. Este nuevo trabajo está tal vez a a la altura de aquel "Heavy Soul" el cual adoro, aquel disco contiene magia, poso y el favor del tiempo, este nuevo trabajo está a su altura o al menos se le acerca, el tiempo dirá, no claro de "Illumination" o "Heliocentric" que creo yo son joyas, pero es que como digo eso ha sido tan bueno que hay que entender que siempre no pueda estar tan acertado, y al menos no saca al mercado un engaño como un disco de versiones de Sinatra o un "A letter home" como Tito Neil con un sonido deplorable, esto lo digo con el corazón de fan acérrimo en el puño, y puede, lo reconozco, que me pierda mi devoción por un artista que adoro y que me ha hecho estremecer miles de veces. El modfather arriesga con el ropaje de las canciones, con los arreglos a sabiendas que le pondrán a caldo de puchero pero la base es la misma de siempre. Vale, ha cambiado las melodías de seda por el músculo electrónico, pero ya se sabe, son malos tiempos para la lírica. No encontraremos aquí maravillas como "Broken Stones", claro, ni chupinazos como "Peacock Suit" pero creo yo que dejando de lado la electrónica moderné está por la labor de recuperar aquello aunque se quede a medias. Se agradece.


Paul Weller - "Saturn's Pattern" (2015): 01.- White Sky/ 02.- Saturns Pattern/ 03.- Going My Way/ 04.-Long Time/ 05.- Pick It Up/ 06.- I’m Where I Should Be/ 07.- Phoenix/ 08.- In The Car…/ 09.- These City Streets/ *10.- (I’m A) Roadrunner/ *11.- Dusk Til Dawn/ *12.- White Sky (Prof.Kybert vs. The Moons Remix).

Si algo no le podemos criticar a Paul Weller es su activa búsqueda por probar nuevas cosas, nuevo sonidos, por explorar. .. y a veces, como todo humano se equivoca y sale escaldado... , pero no, no es este el caso, lo aprendido en "Sonic Kicks" ha servido para entregar un muy buen disco que gana con las escuchas, no un disco sublime, no una POM pero tampoco una regulería ni una enorme y apestosa mierda. Es lo que es, un buen disco, otro más, que para algunos seguidores les sabrá a gloria y a otros tantos les sabrá a poco, a refrito, a déjà vu.  Y bueno, el sonido es el que es, hay rellenos electrónicos, riffs potentes de los que se llevan ahora tipo Auerbach/White, mucho poso de Bowie.... y poco, aunque un algo, del antiguo Weller.


Una intro galáctica da paso al guitarrazo de "White Sky". Un musculoso single con riffs más a lo Jack White que a lo Led Zeppelin.....  pero que suena cojonudo... rock, no soul, rock de antaño, clásico, decorado con ruidismos electrónicos. La canción que da título al disco, "Saturn's Pattern", es muy coqueta, con unos teclados muy Weller, nada que no hayamos escuchado antes, todo en su sitio, otro potencial single, otro muy buen tema con unos coros deliciosos. El piano toma protagonismo en la preciosa balada, marca de la casa, "Going my way", un tema que será fijo en sus conciertos y que enlazará de lujo con el mítico "You do something to me".... Un tema, este "Going my way" que me encanta, que me confirma que Weller ha vuelto, que va por el buen camino. Después de la calma vuelven los ruiditos, y el punk-rock trotón de "Long Time", otro single radiofónico, algo tontuno pero efectivo, de esos que tantos le gustan a los seguidores de por ejemplo el sobrevalorado Iggy Pop. La bobalicona "Pick it up" es la siguiente en aparecer, tiene cierto deje jazz-pop, cierto regusto como dicen por ahí a su etapa Style Council pero sin la magia de entonces, es un tema que sí pero no, le falta algo, me gusta que conste, pero creo yo que no consigue lo que buscaba aunque es uno de los favoritos de la crítica inglesa, puede que sea ese sonido a Bill Withers de garrafón... no sé, hay algo en esta canción que sí pero no, como ya os dije. Llegamos al ecuador del disco con la magnífica "I'm where I should be" que no puede ocultar sus ecos a Bowie, su plagio al camaleón, sí, es así, y lo único que podemos decir en su contra es que Bowie canta mejor. A "Phoenix" me ha costado llegar, lo reconozco, pero es un gran tema. Arreglos muy ochenteros, en coros, percusión y sintetizadores, con aquel soul tan vendible de aquella dudosa década, otra vez con el regusto a Style Council o al mismísimo Mayfield, pero eso, regusto. "In the car" ya es harina de otro costal, muy bluesera ella, me encanta. El disco oficialmente se cierra con la espléndida "These city streets", un soulete como la copa de un pino y esa frase lapidaria que traducida por mi sería algo así como "todavía tengo mucho camino que recorrer". No lo he dicho pero a Weller le acompañan sus escuderos de siempre, Steve Craddock entre ellos, y como también es habitual hay algún que otro extra en las ediciones más normalitas a la espera de caras b y rarezas de las que suele tirar al cabo de poco tiempo. Encontramos tres temas bastante acertados. El primero de ellos es un tema muy mod, un tema fantástico que debería formar parte del disco obligatoriamente, "(I'm a) roadrunner" es una delicia. El segundo es otra joyita, llamada "Dust til dawn", con toques más folk, más tradicionales, una cosica bonica del to, muy sixtie ella. Y la última, y para no dejar de ser moderno, un remix de White Sky que ni chicha ni limoná pero ahí queda. Y nada más, no le deis la espalda al modfather, estamos ante un disco más que interesante, no su mejor disco, pero sí un muy buen disco. 

2 comentarios:

  1. Parece que sucede lo mismo que con el último disco de Alabama Shakes... Y si hay dos bandos, yo me coloco en el que están los que dicen: bien! Y es más, creo que son dos de los discos más estimulantes de lo que llevamos de año. Por cierto, magnífica reseña!

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    1. Pues ami el de Alabama me chifla... me parece un discón, el del Modfather no tanto pero soy de los que se posicionan en el "me gusta", es muy fácil darle cera porque no llegue a niveles de "Wildwood" pero coñe... quién llega a ese nivelón?

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