Te dicen que son gallegos y pones cara de extrañado. Te dicen que el cantante se llama Pepe y es blanco, y la incredulidad te invade. Luego, te aseguran que son un power-trío de blanquitos y que no han venido del pasado, directamente de finales de los sesenta principios de los setenta y empiezas a no entender nada. No vienen del “good morning Vietnam”, no. No son primos de Hendrix, pero parece que han comido los mismos guisos toda su vida. Lo de Dixie Town es de traca i mocador, es realmente increíble y fantástico que exista una banda de esta guisa en la península y es aún más increíble que un servidor les haya conocido ahora y no antes. Ya tienen cuatro discos en el mercado, los tres primeros “Hardnighters​, ​Bluesbelievers”(2007), “Overdrive”(2009) y “Fat & Superb”(2010) se me pasaron (y pondré remedio a ello) pero su nuevo y flamante “O Furacán”, no. Este disco me ha entrado como veneno por las venas, me ha dado una trempera que no me esperaba, me tiene totalmente enloquecido. Dixie Town lo forman Pepe Ferrández, voz y guitarra, Oscar Fontán, bajista y  Lucas Ferrández a la batería, y como dije si no lo ves no lo crees, tres galleguiños, ignoro si de cuna o de adopción, dándole caña al blues-rock escandalosamente bien, la batería sonando atronadora, ese bajo subiendo y bajando a un ritmo infernal, y Pepe…., la voz de Pepe es la del mismísimo diablo, joder, parece sacada directamente de la Isla de Wight. Qué energía, qué poderío…. Me encantan, menudo trío. Pues bien, además me entero que el 29 de marzo estarán en la sala Rocksound de Barcelona y me están entrando unas ganas terribles de pasarme por allí, ahora que estoy recuperando el gusto y el placer del directo, y conocer a los Dixie Town en persona.  Las referencias son claras y múltiples, rock setentero, bluesrock, algo de sureño, Steve Ray Vaughn, Johnny Winter, algo del sonido Seattle, un poquito de Cream, algo de grupos semidesconocidos como los Groundhogs que apuntaba ayer mismo Guzzest y mucho pero mucho de Jimi Hendrix, al menos a un servidor en algunas canciones le viene a la mente con facilidad. La verdad es que es un verdadero pelotazo de disco, un verdadero huracán. 


Dixie Town – “O Furacán” (2012/13): 01.- The Pills/ 02.The Place I Call Home/ 03.- Hill County Breakdown/ 04.- Doublecrossed/ 05.- Future Blues/ 06.- A Life, A Lie/ 07.- O Furacán/ 08.- Every Father’s son/ 09.- Troublemaker/ 10.- Worth more than the money/ 11.- Gorilla/ 12.- Letter To My Daughter/ 13.- 364 days/ 14.- Growing On the Vine.  

Abre “O Furacán” la impresionante “The Pills” y directamente la mente se te va a Woodstock, a la Isle The Wight, a los primeros setenta, a la guitarra incendiaria de Jimi…. Luego los riff y la batería te dejan de pasta boniato y la voz de Pepe te confirma su consaguinidad con Hendrix. Eso sí, el puente “doctor, doctor”.. es muy Who… muy, por decirlo así, muy Live at Leeds, ya me entendéis. Qué pelotazo! Ya me han hecho suyo, sí, así de fácil soy. La cosa se pone calentita con “The place I call home” y “Hill county breakdown”, la primera con un algo de funk y la segunda con ese rock adulto y rudo. Tremendo. “Doublecrossed” abre con un trallazo por la escuadra, me encanta este tema, me pone las pilas, ese estribillo…, con las voces dobladas… me pone mucho mucho. Oh! No me la quito de la cabeza. “Future Blues” empieza a desarrollar ese rockblues marca de la casa hendrixiano y seguidamente encontramos una de mis favoritas del paquete esa genial “A life, a lie” que es un bluesaco a lo Steve Ray en toda regla pero que a un servidor le recuerda (no sé porqué) a los Doors del LA Woman, con la voz de Jim ahogada en whisky, si en vez de ese peazo de solo de guitarra hubiese un solo de organillo a lo Manzareck no habría dudas. Bueno, esto son cosas mías, la verdad es que el solo bluesero de la canción es la polla en verso. Mi favorita a día de hoy, chapeau!. La canción que da nombre al disco es otro pelotazo de tomo y lomo, pero bueno, no me quiero hacer pesado, no quiero agobiaros, lo que si os digo es que este disco es un discarro de la ostia, aún quedan cosas por descubrir, por ejemplo la estupendísima "Every father's son" que me chifla, la increíble “Troublemaker” (otra de las canciones del disco), la cojonuda “Gorilla” o ese perfecto final con “Growing on the vine”. No sé como evolucionarán como banda ni si es que pretenden hacerlo, así ya están bien, pero creo que les podría quedar bien arrimarse a sonidos más actuales como los de “Them crooked vultures”, por la voz y las maneras aunque así están bien como están. Menudo discarro que no os debería pasar por alto, no miréis el pasaporte ni el carnet de identidad, dejaros llevar por la música, por las canciones, por esas guitarras cojonudas y a disfrutar.
En esa extraña y sobrenatural conexión que tengo con el señor Rodrigo sin conocernos cara a cara ni haber escuchado nuestras voces, bueno, miento, yo sí, era un asiduo a su programa de radio, sí, ese que han cancelado por la cara, el rock & rodri pero ese es otro tema, ya del pasado. Continuaba yo con mi semana Lucinda y os iba a dar el coñazo con uno de esos discos bonitos y dolorosos a la vez que salvadores de nuestra alma, hablo de "Essence" claro. Pero como decía, por esas extrañas y sorprendentes coincidencias en el fantástico y descomunal blog "rockandrodri land" ya se habla de él, bueno, no es que se hable, es que Joserra ha puesto toda la carne en el asador, se ha vuelto a apasionar y cuando el maestro hace eso, cuando el maestro se remanga dónde narices vamos sus aprendices?. Como voy a salir yo ahora a hablaros de "Essence" si ya se ha dicho todo y mejor. Es como aquella historia del "rock'n'roll circus", cuando después de la actuación de los Who, Jagger se pilló un rebote pensando que dónde coño iban ahora ellos a tocar como habían tocado los chalados mods, por eso esperó y salieron un día después, pero aún así, al ver la grabación Jagger vetó el concierto, tardó nada más y nada menos que unos treinta años en asumir que en directo los Who eran la polla (con perdón).. pero bueno, cosas de Jagger, y ni yo soy los Stones ni Joserra los Who pero tampoco estaría mal, no? yo en cambio no voy a vetar su post, más bien me lo voy a copiar por la cara, os lo voy a dejar aquí para que disfrutéis, para que aprendáis y luego os llevéis deberes a casa. "Essence" es francamente tremendo, no deja indiferente a nadie, y cuidado...., espero que vuestra alma aguante la preciosas canciones que lleva el disco. Saludos, os dejo con el maestro...

Lucinda Williams - "Essence" (2001): 01.- Lonely Girls/ 02.- Steal Your Love/ 03.- I Envy The Wind/ 04.- Blue/ 05.- Out Of Touch/ 06.- Are You Down/ 07.- Essence/ 08.- Reason To Cry/ 09.- Get Right With God/ 10.- Bus To Baton Rouge/ 11.- Broken Butterflies.


El color de la tristeza



Tengo día Essence, Essence es un estado de ánimo, ni siquiera se le puede catalogar de disco, ni de colección de canciones. No es plato de gusto estar Essence, estar Essence es estar preocupadillo por algo y sabes lo que es pero quizás no puedas soltarlo tan fácil: Lucinda pide S.O.S. pero sabes de antemano que poco le puedes ayudar, te pones en su lugar y más, si hay motivos. Es ideal para hundirte en tu propia miseria, un hundimiento, eso si, bello como pocos, yo diría que hermoso, un veneno dulce con el que morir un poco entre tus cuitas. A veces necesitas hablar, compartir, te sientes una mierda y  aunque lo maquilles se ve en tus ojos...estás hecho un lío... the tracks of my tears... para eso Smokey es el poeta laureado de la tristeza con máscara de alegría.

Empezando por algo como Lonely Girls, establece el punto, estoy arrinconada/o, sin sitio donde acudir, practicando esgrima mental con las ideas, jugando al bucle melancólico con mis sentimientos, con esa cabeza sin botón de pauseque se mueve sin parar para centrifugar viejos asuntos que nunca acaban de secar. El deseo tórrido de atrapar y robar una pasión,  steal your love, no quiero ni tu dinero ni tus drogas , sólo quiero tu amor, quiero que me estrujes a besos y que me digas cariño...

Esos pensamientos de siesta de verano, ese abrir los ojos y ver el sol filtrarse por las hojas del castaño, un ciclo, no venden duros por pesetas, no me creo la felicidad permanente, eso es de miserables aparte de imposible; por eso y por más , envidio el viento que te susurra a tus oídos,  I envy the wind, lograr llegar hasta lo más profundo de ti sin hacer ruido, vivir en ti. Y envidio la lluvia que cae por tu cara que en la mía son lágrimas y me destemplo, como cuando baja el sol y estás sin una chaquetilla que ponerte. Quiero algo pero no sé que es, está en lo más profundo de mi ser , está en Essence. Un tratado de interiores, de demonios en el jardín, de generosidad esplendida como si un amigo te cuenta algo que sabes que sólo a ti te lo puede decir y allí abajo el valle es pequeño pero cuando bajas la cima es alta; así siento a Lucinda en su mayor confesión. Si algo pudiera hacer por ella, si pudiera traerla a la cima... para que viera que desde aquí todo se ve más pequeño, ten por seguro que lo haría pero... Sacia mi sed porque el azul es el color de la tristeza cuando ya el sol se va  y queda la oscuridad. Y hazlo pronto y de manera gentil, sé noble antes de que perdamos el contacto y nos convirtamos en  unos perfectos desconocidos. Blue , vocablo mágico que de manera instantánea me hace soñar. A veces la gente te genera espejismos, a veces la gente te defrauda.

En el delay de la batería de Are you down y en las notas de Pettibone está la propia desgana que da encontrarse un poco bajo de moral: no se puede devolver la lluvía al cielo después de caída, no hay como el Hammond B3 para reproducir el bello sonido de cuando jarrea. No puedes cambiar el rumbo del río si baja de sur...

Baby sweet baby dame de lo que tú bien sabes, producciones el deseo, made in Lucinda, una capa de sudor como la piel de un elefante tras su kiss me hard. Pero luego lo que me gusta es hablar y encontrar en tu voz esa paz, esa serenidad y ese cariño, podemos estar en la cima de un monte o en una calle atestada de almas descarriadas que caminan sin rumbo, pero habla, por favor, habla como tú sabes. Y en silencio tras comprobar que me has hecho caso que suene el punteo de Reason to Cry. Cuando pierdes tu felicidad y estás sólo y nada tiene sentido para ti , te queda el derecho a llorar. Educados en la religión desde pequeños los esquemas morales del pretendido Dios marcan las sensaciones de culpa y pecado: entregaría lo que fuera al Santísimo para que me haría más justo y completo. El terror cercano a los comportamientos cuando entra el catecismo de por medio, de eso la sureña sabe mucho y nunca se deja en el tintero su apunte al respecto.

Siempre te queda pensar en los que ya no están , ir a la casa de la abuela, a la casa de la colina, a oler los olores de tu niñez para saber de donde viene toda tu dicha y toda tu desdicha, cuando los colores brillaban y las camelias estaban abiertas y perfectas. El piano que nadie tocó y fantasmas en el viento que nos persiguen desde entonces... por eso pillas el Bus a Baton Rouse o a donde a ti te toque, yo a Burgos a oler a galletas a hilos y tijeras, telas y patrones. Cuando sientes mariposas rotas en el estómago, bonitas mariposas rotas, cuando te ronda un germen de algo que puede acabar como tú no quieres porque te apartas de la roca solida, cuando todo lo ves desde muchos lados y que todos te superan, cuando estás hecho un lío y necesitas reflotar, y sujetarte de nuevo, es cuando estás Essence. Y todo aquel que no ame Essence pensará que todo esta escritura automática es un auténtico despropósito  porque Essence no tiene otra forma de explicarse que escuchándolo y sufriéndolo. No valen referencias, músicos o si esto es un blues y esto un country, en todo caso esto es un fado, un fado del sur, del sur de cada uno de nosotros.

La verdad es que hoy no sé que contaros, no estoy muy fino ni inspirado. Ahora, mientras me tomo mi segundo café del día suenan en casa las “Kitchen tapes” de Lucinda, y estoy tan, tan agustito… Esas canciones semidesnudas del “Blessed” me encantan, bueno, me gustan de cualquier manera, aquel “Blessed” fue fantástico, uno de los mejores discos de la Williams que además llegó en una época maravillosa de mi vida de la que aún no he salido, coincidió con la llegada a casa de mi hija de la que estoy enamorado hasta las trancas, a ella le gustaban especialmente dos discos, este “Blessed” y el segundo disco de “Bon Iver”, me acuerdo que sonaba “Minnesota” y su relajación era más que evidente, cuando llegaba el momento de “Towers” ya estaba durmiendo en mis brazos. Pero lo de Lucinda no tiene precio, un discarro por partida doble, un discazo de los que arropan tu alma y te roban el corazón.  “Car wheels…” y “Essence” están en la banda sonora de mi vida pero el “Live at filmore” me tuvo y me tiene enloquecido, menudo directazo! Así paso la mañana, escuchando a Lucinda, entregado a su música, a sus canciones, a su voz arrugada y bella. Y sé que vendrá a Barcelona en Junio o Julio, y no duermo. Sé que tengo que verla, sé que tengo que ir, es mi destino. Vendrá? Dicen que sí, y con disco nuevo bajo el brazo. Y yo sigo nervioso sin dormir. Mientras tanto sigo escuchando sus “Kitchen Tapes”, ahora suena “Copenhagen” y os prometo que se me han puesto los pelos de punta. Bueno, os dejo con vuestros problemas, yo me quedo con los míos, pero si queréis, podéis pedirle ayuda a Lucinda. 

EELS
WONDERFUL, GLORIOUS (2013)
PEACH BLOSSOM




EELS
WONDERFUL, GLORIOUS (2013)
NEW ALPHABET



Levantarse, encender el ordenador y descubrir que el bueno de Ron Sexsmith nos regala aunque sea en streaming la escucha de su nuevo álbum enterito no tiene precio. Tomándome el café voy saboreando cada canción, cada joya que Ron ha compuesto para nosotros. Tiene pinta de discazo de los buenos, de los rematadamente cojonudos. Bonico del to. Esas melodías….. en eso Sexsmith es un verdadero maestro. La compra del disco es segura y la entrada para su concierto en Barcelona ya está en el bolsillo. Qué bien suena este Forever Endeavour…..

Hace algo más de una década, mientras estudiaba Farmacia y pensaba en irme a vivir con la que hoy es mi esposa entré a trabajar en un puesto de esos de teleoperaciones telefónicas donde se organizaban las urgencias médicas, porque antes la gente de clase media trabajábamos, estudiábamos y seguíamos pasándolo bien (al menos lo intentábamos). Sueldo de mierda, horarios de mierda, trabajo de mierda. Allí conocí al que con el tiempo sería mi archienemigo inseparable. Todo un personaje. La amistad vino obviamente por la música, una cosa llevo a la otra y ahora soy el padrino de su hija aunque la verdad y me da algo de vergüenza reconocerlo no me esfuerzo al cien por cien (pondré remedio, lo prometo). Entre muchas cosas Guzzest es un sabiondo de los noventa rocanroleros, un estudioso de Costello y sus variantes. Gracias a él conocí al otro Elvis, a los Pixies y a Pearl Jam. Tres grandes para él y creo que ahora también para mí. Un buen día vino y me dijo: “ten, a ver si mejoran tus gustos”, y dejó sobre la mesa con sobradez y cara de perdonavidas “Beautiful freak” (96), “Electro-shock blues” (98), “Daisies of the galaxy” (00), “”Souljacker” (2001) y “Shootenanny” (03). Sí, a él también le debo conocer a Eels. Bueno, ya lo conocía pero no a fondo. Tenía deberes y aunque él no pudo aguantarse y me marcó la hoja de ruta, yo no le escuché y fui a lo mío. Empecé por aquel que tenía la portada que más me gustaba y ese claro fue “Daisies of the galaxy” aunque ni es su mejor disco ni Eels tiene disco malo. Desde entonces ando maravillado con cada entrega del señor Mark Oliver Everett.


Eels – “Daisies of the galaxy” (2000): 01.- Grace Kelly Blues/ 02.- Packing Blankets/ 03.- The Sound of Fear/ 04.- I Like Birds/ 05.- Daisies of The Galaxy/ 06.- Flyswatter/ 07.- It's A Motherfucker/ 08.- Estate Sale/ 09.- Tiger In My Tank/ 10.- A Daisy Through Concrete/ 11.- Jeannie's Diary/ 12.- Wooden Nickels/ 13.- Something Is Sacred/ 14.- Selective Memory/ 15.- Mr. E's Beautiful Blues.

En comparación con el tristón y tortuoso “Electroshock blues”, el “Daisies” es un rayo de luz, una sonrisa de una niña, un auténtico suspiro de felicidad. Eels lo hace todo bien, un pop-rock de etiqueta que a veces suena a Beck a veces a XTC, pero siempre suena como quiere Mr E, y él quería que pudiésemos escuchar saxofones, trompetas, trombones, banjos, violines, clarinetes, pianos, violines, guitarras y si hacía falta hasta flautas. Es el puto amo, y la verdad es que le quedó un disco sensacional. Un disco que empezaba con la estupendísima “Grace Kelly Blues” que enseguida te mete en el rollito y te arranca una sonrisilla que ya no te abandona. Es una de mis favoritas. La guitarrita de “Packing Blankets” quita el hipo y “The sound of fear” es la releche, muy Beck eso sí, me encanta, ese pianito, esas distorsiones…. Y qué decir de “I like birds”???? estupenda. La canción que da nombre al disco es una de esas lentas que te erizan el bello, luego tenemos “Flyswatter” con esa melodía terroríficamente infantil para rematarnos seguidamente con “It’s a motherfucker”. Quién más podría hacer una letra así en una canción de esta guisa y salir victorioso? Sólo llevamos medio disco pero nos damos cuenta que estamos ante una obra maestra, otra de tantas de Eels. Lo que queda del disco es un despiporre, empieza esta segunda parte con la brutal “Estate sale” y acaba con el temazo oculto “Mr E’s beautiful Blues” pasando por las beckianas “Tigger in my tank” y “A daisy through concrete” y la fantástica “Jeannie’s diary”. Tremendo todo ello. “Daisies of the galaxy” fue su tercer disco, su tercer acierto, su tercera obra maestra. Para mí, como dije, fue el primer contacto serio con Mr E y claro, me dejó con la boca abierta y el culo prieto. Luego retrocedí y despaché con gusto sus dos obras iniciales que eran sin lugar a dudas novocaína para el alma pero el recuerdo del primer contacto, de la primera escucha le hacen, con honores, ser un merecidísimo clásico nikochiano.
Como me conozco demasiado y sé con total seguridad que en los próximos días voy a entrar en una fase Eels casi enfermiza quería antes de que la barba de la anguila acabe conmigo hablaros de ese artistazo de hard country, slick pop, rootsy rock & roll, blues, folk, R&B, bluegrass o lo que simplemente le salga del badajo que es Jim Lauderdale al cual descubrí con su fantasbuloso “Patchwork River”, una POM como diría aquel. El de North Carolina entregó el año pasado su vigésimo segundo disco si las cuentas me salen correctas y yo, en mi desdicha he tardado años en conocerle, ahora, claro, estoy entregado a su música. El año pasado, además, entregó un par de discos. “Buddy and Jim” junto a otro crack, Buddy Miller, disco que por cierto tengo aún pendiente, y también en 2012 el disco que nos ocupa, “Carolina Moonrise”. Desde el día que le conocí he ido picando en sus trabajos anteriores, nunca me ha defraudado y ha conseguido que sea un auténtico admirador suyo, desde sus primeros trabajos en los noventa pasando por ese maravilloso patchwork musical que se cascó en 2010 y hasta que la muerte nos separe.


Jim Lauderdale – “Carolina Moonrise” (2012): 01.- Iodine/ 02.- Triple Crossroad Blues/ 03.- I Won’t Let it Show/ 04.- Anybody’s Guess/ 05.- Troublemaker/ 06.- Cole Bernier/ 07.- Happiness/ 08.- Can I Have this Dance?/ 09.- On the Level/ 10.- The Night the Moon Fell Down/ 11.- Don’t Back Down/ 12.- Fiddler’s Heaven/ 13.- Wild and Free.

De entrada Lauderdale firma las canciones junto a Robert Hunter de mis queridísimos Grateful Dead con quién, como muchos de vosotros ya sabréis, firmó “Patchwork River”, así que sabiendo esto y después de ver la portada este era mi disco, disco que se me escapó para el top del año, otro!, de lo que me arrepiento profundamente pero ahí está ahora, sonando como un condenado en mi home sweet home. Os digo ya que el disco es excelente, las canciones redondas y los músicos que tocan son de esos que quitan el hipo: Aaron Ramsey a la mandolina, Scott Vestal al banjo, Tim Crouch al  violín, Josh Williams a la guitarra y Jay Tejedor al bajo. Tremendísimo terrícolas. Viendo los instrumentos que aparecen y si conocéis mínimamente a Lauderdale supongo que ya estaréis intentando conseguir el disco por las vía habituales y de dudosa legalidad. Hacedlo, ya. Me cuesta destacar un tema porque el disco es muy compacto y no hay subidas ni bajadas, un puto excelente alltime. “Iodine” te pone a tono, a mi se me van los pies, ese violín…, ese banjo… La mare que em va parir!!! Y a partir de entonces todo es un despiporre, “Tripple crossroad blues” es la repera, te hace feliz desde el primer acorde, “I won’t let it show” es una deliciosa americanada y “Anybody’s guess” una de esas baladas que me derriten toa, toa. No me voy a pasar todo el rato desmenuzando el disco pues todo es genial, eso sí, “Happiness” es bonica del to (muy rollito Cash), “Don’t back down” es estupendísima y el final con “Fiddler’s heaven” y “Wild and free” es de traca. Alucinado he quedado otra vez con Lauderdale, otro disco de notable para arriba que de haberlo conocido antes hubiese estado muy arriba en el top de lo mejor del 2012. Un discazo, te guste o no el sabor americano tradicional de banjo, mandolina y violín. Un placer haberle conocido señor Lauderdale, seguiremos en contacto.
Quedé francamente sorprendido por lo bueno que fue ese “El poder del perro” de Don Winslow, por tanto, lo siguiente era retomar su prosa, buscar otras de sus novelas y darle a ese delicioso vicio que es leer. Aquella “El poder del perro” data del 2005 y buscando y rebuscando acabé con dos posibles títulos para ser comprados, “Salvajes” y “Muerte y vida de Bobby Z” pero no tuve que elegir, en Navidad me regalaron la historia de Bobby Z, historia que hace unos días terminé. De primeras ya os digo que para nada llega a los niveles de “El poder del perro”, pero es que esa novela es la reostia, además me enteré después de acabar el libro que existe una película basada en la historia de Bobby Z llamada simplemente “Bobby Z” o en España “Matemos a Bobby Z”, protagonizada por Paul Walker y Lawrence Fishburne que resulta ser bastante regulera. Bueno, film de acción, bien hecho, que entretiene pero no mata y que juega en segunda división, pero bueno, para un domingo al mediodía no está mal. Pues bien, el libro está muy bien pero no me acaba de engatusar, todo lo veo demasiado típico y previsible pero como el film se deja querer. La historia es simple y directa, Tim Kearney es un pringao que acaba liquidando en prisión a un Ángel del Infierno, como lo van a pelar y debido a su parecido con el traficante Bobby Z la policía le propone hacerse pasar por él en un intercambio donde él se entregará a Don Huertero (el gran Narco de la historia) y éste entregará a un policía infiltrado. Como podéis imaginar todo sale mal, la cosa se lía parda, hay infinidad de muertos y al final… nada es lo que parece o sí. Típico argumento de película de Bruce Willis o similar, eso sí, el libro se lee de una sentada, como un tiro, es rápido y eficaz. Me ha decepcionado un algo y ese “Salvajes” o esa “El invierno de Frankie Miller” tendrán que esperar pues lo siguiente es meterme de lleno en la segunda parte de “El nombre del viento” y luego en la continuación de “América” de Ellroy, así que tengo para rato. Ya digo, este Bobby Z me ha sabido a poco, o yo, tal vez, me esperaba mucho. 

Quién iba a decirme que lo que empezó un 20 de Enero del 2007 seguiría hoy más o menos con fuerza? Nadie, ni yo. Pero ahí estamos, en el candelero. Formando parte de una gran comunidad de bloguers apasionados por la música y de una población terrícola que me ha aceptado como a uno más siendo yo como soy, tan verde y tan marciano. A veces me da el bajón y pienso dejarlo, así, sin más, pero luego me da el ataque de cordura y pienso que si no sigo con la Isla me gastaré demasiado dinero en psicoanálisis. Y claro, está lo de mantener la mente activa, que eso es impagable y de saciar mi curiosidad y... Bueno, no os quiero dar hoy más el coñazo, que uno cumple años blogueros y comienza a sentirse un veterano viejuno. Os dejo con uno de mis adorables ídolos canturreando una de mis tonadas favoritas. Au revoir!.

PAUL SIMON
SO BEAUTIFUL OR SO WHAT (2011)
DAZZLING BLUE


Dice el populacho terrícola con cierta despreocupación y convencimiento eso de “Tatto You del 81 es el último gran disco de los Stones”. Esto es lo que suele decir el noventa por ciento de la población terrícola, el otro diez por ciento ni tan solo lo escuchó y se quedó con “Some girls” como su último discarro y luego se dedicó a ir cogiendo singles de aquí y de allá, porque de eso hay de sobras. A la frasecita de las narices no le falta verdad. No quitaremos razones a nadie, los Stones del “Exilio” ya no estaban, en los ochenta por no estar, no estaban ni los del “Some Girls” pero la esencia sí estaba y “Tatoo You” es un ejemplo de ello. Un señor disco. Pero a partir de entonces, en los últimos 25 años, que se dice pronto, que nos han dado los Stones? La producción hasta los noventa es poca y de un nivel discutible. Me duele decirlo pero es así. “Undercover” del 83 es muy regulero, “Dirty World” (86) no es mejor ni peor, sigue la senda marcada, lo mismo que “Steel Wheels” (89) aunque a este le tengo algo más de cariño, y están “Mixed emotions” que es todo un hit ochentero y la mítica de Keith “Slipping away” que resucitó años más tarde en “Stripped” (95). Desde los noventa a estas fechas los Stones sólo publican tres discos con temas nuevos pero el nivel sube, sí, escuchan bien, suben mucho el nivel en comparación de los ochenta, claro que ni se aproximan al “Tatoo”, pero los lengüetazos vuelven a sabernos bien.

“Vodoo Lounge” (1994): es un muy buen disco. Lo digo así, con dos cojones. Muchos aciertos en este disco, muchos. Reencuentro con el sonido Stone de riffs guitarreros y vuelta en algún caso al folk sencillo de los años de gloria. “Love is Strong” y “You got me rocking” son dos muy buenos temas, el segundo un auténtico himno de estadios., como “I go wild” aunque este sea algo más perezoso y comercial. Eso sí, esa joyita que es “Thru and Thru” que nos brinda Keith no hay quién nos la arrebate.



“Bridges to Babylon” (1997): fue una digna secuela del vudú stoniano, empezaba molón con “Flip the switch” y ese miniplagio llamado “Anybody seen my baby?” que sonó más que nunca en todas las emisoras del mundo mundial. “Out of control” y “Saint of me” son cojonudas, me encantan y creo que son merecedoras de sonar en directo. Y claro, no quiero dejarme “Thief in the night” de mi Keith y el cierre con “How can I stop”. Un muy buen disco.



Entonces los Stones se toman un descanso y no paran de sacar directos, compilaciones y canalladas varias para sacarnos los cuartos, reediciones, documentales, libros fotográficos…. Bueno, toda la maquinaria Stoniana a tope para hacer caja. Y muchos años después, llegó “A bigger Band”.

“A Bigger Band” (2005): es su mejor disco desde “Tatoo You” y punto. 16 muy buenos temas sin destacar especialmente uno sobre otro. Muy homogéneo todo él y todo muy bien tocado, como se espera, y todo con un buen estado de inspiración viejuno y arrugado. Particularmente mis favoritas son: “Rough Justice”, “Rain fall down”, “Streets of love”, “Oh no, not you again” y “This place is empty”. Pero ya os digo que todo el disco es sensacional. Gran Keith, mu grande.



Y entonces llegan más reediciones. La del “Exile” que es todo un espectáculo con su correspondiente documental de lujo, y la de “Some Girls” un placer. Otra compilación? Hacía falta? GRRRRRRRRRR. Bueno, hay excusa, dos temas nuevos que suenan sensacionales: “Doom and Gloom” y “One more shot” que se rumorean formaran parte de su nuevo disco de estudio del que también se dice que tiene detrás al bueno de Jack White o no, pues el pelotazo “Don’t stop” que apareció en “Forty licks” no salió en ningún disco. De momento la gira de medio siglo de banda está siendo un éxito y un escándalo de buena, las colaboraciones son de traca. Así que esperando nos tienen para entrar de lleno en el club de la arruga. Parece que este año entrarán en el selecto club de la arruga es bella con discarros bajo el brazo Bowie y los Stones. Ya veremos que sacamos de todo eso. De momento sus satánicas majestades siguen acompañándome allá donde vaya y yo les correspondo reivindicando su etapa menos prolífica y más discutida de su larga historia. Un respeto señores, estamos delante del mejor banda de rock de la historia, que se dice pronto, que haremos cuando ya no estén? Esperemos que nunca dejen de tocar, nunca. No paren de tocar, no!!!

Jim James - “Regions Of Light and Sound of God” (2013): 01.- State of the Art (A.E.I.O.U)/ 02.- Know Til Now/ 03.- Dear One/ 04.- A New Life/ 05.- Exploding/ 06.- Of the Mother Again/ 07.- Actress/ 08.- All Is Forgiven/ 09.- God’s Love to Deliver.

Un buen amigo mío extraterrestre que también reside en el planeta Tierra me pasaba el otro día lo nuevo de Jim James, esta vez en solitario, llamado “Regions Of Light and Sound of God” asegurándome que Jim había conseguido sonar como suenan los grandes compositores de la galaxia de Andrómeda. Y bueno, eso me dejó bastante intranquilo, primero porque a mí el sonido de Andrómeda me la pela y prefiero el sonido de los bosques y lagos canadienses y segundo porque James aunque tiene una voz deliciosa, casi mágica, y lo que suele hacer con los My Morning Jacket me suele gustar y lo que hizo con los Monster of Folk me dejó con  la boca abierta y el culo prieto, a Jim, la verdad, se le suele ir la mano, me daba miedito demasiada dosis de electrónica y regusto moderno. No estoy en ese momento, no estoy en ese punto moderné, más bien un servidor deseaba algo más clásico, bonico del to, así que con solo una escucha y media os comento mis primeras impresiones sobre el disco en cuestión. Mis mayores temores cobran relevancia al escuchar los arreglos de la canción que abre el disco, demasiados ruiditos computerizados aunque, eso sí, la canción es buena, faltaría más. Del talento de James no se duda y si despojásemos a “State of the art (AEIOU)” de esos ruditos sería una monada de canción, he de reconocer que es la única que he escuchado varias veces, esto de hoy es simplemente unas primeras impresiones, y “AEIOU” se deja escuchar con facilidad pero esa modernez….. Bueno, qué le vamos a hacer, todo el disco tiene ese tono tecnológico con lo que ya me tira algo para atrás. Ya digo, el comienzo es prometedor y hace que no pare el disco de primeras, así que seguimos para bingo con “Know til now” que creo ha sido el single elegido para dar a conocer el álbum y bueno, si te gusta Radiohead seguro que te gusta esto. A mí, Radiohead no me disgustan, incluso tengo un par de discos muy bien considerados (uno de ellos clásico nikochiano) pero no son precisamente un ejemplo de música que me apasione. Así pues aunque la canción de James no está mal no me engatusa, no me lleva al huerto, no me convence. “Dear one” ya me gusta más a pesar de no dejar ese regusto electrónico, tiene ese deje beatleliano en la voz, pero le falta trempera como a casi todo el disco. “A new life” es más lo que yo esperaba, más sencillo, sin tanta paja, pero tampoco es que sea la repanocha, mi amigo extraterreste me comentaba sobre esta canción que le recordaba a Belle and Sebastian, y bueno, puede.., pero.., no sé. Junto al primer tema, este “New life” es mi preferido del paquete, pero ya digo, con una escucha y media es un poco difícil dar una opinión decente, esto es más un acercamiento, una primera impresión, un tastet. De lo que queda del disco no me disgusta “Of the mother again” ni el final con “God’s love to deliver” pero ya digo que el disco, así, de primeras, me ha decepcionado un mucho y me ha sorprendido un algo. Tengo opiniones encontradas y no quiero hacer un juicio rápido porque eso nunca es adecuado pero no creo que le dé mucha cancha a este disco o tal vez sí, o tal ve no. Me sabe mal porque yo quería disfrutar con Jim James pero esta vez no podrá ser o sí, seguro que es de esos discos que resucitan en otoño para darme más de una alegría y tenga entonces que tragarme mis palabras. Eso espero, pero lo que espero en realidad es que alguien me conteste para cuando la vuelta de los monstruos del folk?
De nuevo uno de los mayores talentos olvidados de este siglo visitará Barcelona este próximo Febrero para presentarnos su nuevo y esperadísimo trabajo llamado “Forever Endeavour”, será en la reabierta sala Apolo y allí estaré yo, junto a mi hermano, quién me descubrió al mejor alumno de Macca, al tipo que mejor fabrica melodías pop de aquí a Lima, al regordete Ron Sexsmith. Doble alegría la de esa fecha señalada pues si no cae un meteorito o algo parecido conoceré al señor de la Land, al gran Joserra. Entre el nuevo disco y la visita del señor Rodrigo tengo un rum-rum en el estómago como el primer día que conocí a la que hoy es mi esposa. De momento aguanto el tipo con las píldoras pop que Ron nos va avanzando, esa “Nowhere to go” es preciosa, y además he empezado one more time a retomar sus discos. De todos ellos hay uno que es especialmente bueno, un 10 sobre 10, y que significó mucho en un momento de mi vida, en un momento malo y depre y que al final contribuyó a sacarme del pozo. Ese disco es “Retriever” y desde aquí tengo que darle las gracias a Ron por componerlo y a mi familia y amigos por aguantarme. “Retriever” es un clasicazo nikochiano, un discazo mágico y bonito del to, una POM! De esas, Ron, tiene muchas, al menos yo creo que “Ron Sexsmith” (95), “Cobblestone Runaway” (02), “Retriever” (04), “Time Being” (03) y “Exit Strategy of the Soul” (08) lo son. Así que hablamos de un tipo con un repóker de discazos que te saltan la boina, de clásicos nikochianos y el resto, como no, no baja del notable, incluyendo aquella rareza/delicia con su amigo Kerr llamado “Destination Unknown” que muchos ningunean. Así pues hablamos de uno de los grandes en la sombra, a uno de esos talentos poco comerciales que hacen las delicias del personal y que seguramente nunca llegará a copar las grandes listas y los tops de popularidad, y ni falta que nos hace aunque puede que a su bolsillo sí. Vamos pues con ese discarro que es “Retriever”, dedicado a la memoria de Johnny y June Cash, y como no a Elliot Smith,  probablemente uno de los mejores discos de un singer-songwriter pop de este siglo.


Ron Sexsmith – “Retriever” (2004): 01.- Hard Bargain/ 02.- Imaginary Friends/ 03.- Not About to Lose/ 04.- Tomorrow in Her Eyes/ 05.- From Now On/ 06.- For the Driver/ 07.- Wishing Wells/ 08.- Whatever It Takes/ 09.- Dandelion Wine/ 10.- Happiness/ 11.- How on Earth/ 12.- I Know It Well

El séptimo álbum de estudio de Ron fue un éxito rotundo. Es un disco impresionante donde deja claramente sus depres y deja entrar algo los rayos de luz. Algo más optimista que de costumbre nos deleita con innumerables y exquisitas melodías pop que beben, y mucho, de Elvis Costello, sin olvidarse claro, de su deje Macca y además se acompaña en algunas canciones (y se aprovecha también) del talento de Neil Primrose (batería de Travis), Martin Terefe y Ed Harcourt que por aquella época despuntaba y poseía un par de discos buenísimos. Desde los primeros acordes uno queda embrujado por la magia de Sexsmith, “Hard Bargain” es impresionante, cálida, apacible y tremendamente bonita. Alguién puede decirme otro artista que realice piezas tan preciosas como esta “Hard Bargain”? No hay muchos, puede que ninguno. “Imaginary friends” en su momento no fue de mis favoritas pero a día de hoy creo que es una de las mejores del paquete, bonica del to, además es una de esas que suelo tararear cuando voy solico caminando por el mundo. La verdad es que cuesta destacar una canción por encima de otras, es un disco homogéneo y repleto de calidad. Pero seguimos con “Not about lo lose” donde reconocemos la influencia Costelliana, luego “Tomorrow in her eyes” nos derrite, es una baladita con un deje a Rufus para rematarnos con la estupendísima “From now on” donde Harcourt deja su sello, la melodía pop toca techo y el optimismo de Ron se hace visible, cancionaca de esas por las que pagarían muchos grupitos de tres al cuarto. Qué me decís de “For the driver”? qué bella! Qué preciosa! Qué puta obra maestra!.. "... And the most unloved I feel, I feel for the driver...". Y volvemos a ponernos moviditos con el temazo “Wishing well”, con ese estribillo para cantar a pechopalomo cuando la felicidad no te cabe en el cuerpo. Tremenda. Seguimos en éxtasis con la magnífica “Whatever it takes”, “Dandelion Wine” y “Hapinesss”, la primera con ese toque soulero que me derrite toa toa, la segunda con ese deje impresionante a Macca que te deja con el culo prieto y la tercera con esa alegría popera que destilaba el gran Ray Davies. Para finalizar Ron nos obsequia con “How on earth” por la que Chris Martin y su pianito circular mataría y vendería su alma al diablo, y “Know it well” que vuelve a acercarnos al estilo del otro Elvis aunque realmente podría decir que es una canción marca de la casa, como ésta, Ron, hace muchísimas. Y nada más, “Retriever” es especial, es mágico y es importante en mi vida. Un merecidísimo clásico nikochiano.
Si os gustan como a mí las miniseries de televisión inglesas y estás encantado con cositas como Luther, Whitechapel o Sherlock (la primera temporada pues la dos baja lo que no está escrito) no se os puede haber escapado la que para la crítica especializada fue la mejor miniserie del año pasado y que como no, es inglesa y como no, es de la BBC. Cuatro grandes episodios para una serie que empieza como un tiro. El pistoletazo de salida lo da un impresionante atraco a un depósito de dinero donde los ladrones enmascarados consiguen llevarse uno 150 millones de libras a punta de pistola, sin matar a nadie, con un solo herido y asustando un poquitín a la familia del director del centro. Pero en realidad el robo es lo de menos, sí, no es del todo importante.



El robo como suponéis por el título se fragua desde dentro, tres trabajadores son las cabezas pensantes de todo el asunto y lo que de verdad es espectacular es como vamos sabiendo los motivos que han llevado a cada personaje a realizar dicho robo. La construcción de estos personajes y la interpretación está sobradamente a la altura. Los actores en su mayoría son clásicos del canal, del trío de ases, Steve Mackintosh y Warren Brown así como la mayoría de secundarios, son el plantel de Luther, y es que al parecer aprovecharon que Idris Elba estaba rodando films para la gran pantalla para aparecer en esta pequeña joya televisiva. Al tercer protagonista no lo tenía visto pero lo borda, Ashley Walters ha comenzado a ser famosote por la serie inglesa “True Love” pero aquí ya se ve claramente que tiene futuro. Y bueno, el ritmo es endiablado, la estructura del guión te atrapa desde el comienzo y es francamente cojonudo como se nos van desgranando los secretos de cada personaje. Estupenda miniserie que recomiendo ver de una sentada.
DAVID BOWIE
HOURS (1999)
THURSDAY'S CHILD




DAVID BOWIE
THE NEXT DAY (2013)
WHERE ARE WE NOW




Hoy me he levantado algo dolorido, algo cansado. Mi espíritu está por los suelos y comienzo a entrar en esa fase de días donde estoy tristón y melancólico sin necesidad alguna. Por suerte tengo mi familia, mis amigos y claro, mi Isla, mi refugio. Y tengo mis amigos bloggers que me quieren y me cuidan, y me regalan lo oídos con cositas como esa mini-sección de Joserra Rodrigo en eitb que esta vez dedica a uno de mis grupos fetiche: los Faces y claro, los Small Faces, muy diferentes ambos grupos, pero con las mismas raíces. De hecho, son el mismo grupo, con cambio de personal y evolucionado. No me enrollo que esta sección es el ya clásico “coverízate” y eso voy a hacer, coverizarme. Para comenzar hablaremos del talentoso Macca. De ese tipo genial y único, con un talento inigualable que tuvo la desdicha de no ser disparado por un fan a las puertas de su casa y de seguir vivo, de ese modo sería venerado como un Dios, eso le tocó a John, y es que Lennon hasta en eso quiso ser el protagonista. Pues bien, Macca después de los Beatles tiene una carrera espectacular, de eso no hay duda, y me atrevo a decir que casi desconocida para medio planeta y también para muchos fans de los Beatles que creen que no tienen mucha calidad sus discos. Se equivocan, claro. La canción que nos ocupa hoy fue escrita en 1969 durante el proceso de separación de los cuatro de Liverpool, incluso aún se nota su influjo, pero “Maybe, I’m amazed”. Es una canción dedicada a Linda, a su amada, a su amor. Y es una canción que pone los pelos de punta, bonica del to.


Volviendo al inicio del post, hablo de los Faces. El grupo más Stone que los Stones, con Ron y Rod, pero sobretodo con Ronnie Lane uno de mis ídolos en la sombra, como dice Joserra: un tipo muy Kink, country y bucólico. Un puto genio intimo de otro genio, mi idolatrado Townshend. Aquel “Rough Mix” de ambos en el 77 es un clasicazo nikochano, un placer. Pero es en otro clasicazo nikochiano donde aparece ese “Maybe, I’m amazed” versionado por los Faces, ese discazo del 71, ese “Long Player” que es pura dinamita, con una de mis favoritas “Bad’N’Ruin”, con “Sweet lady Mary”, “Had me a real good time” y como no, con la cancionaca de Macca. Pelos de punta terrícolas. Como canta Rod!!!! Qué clase, qué nivelazo!. Me acabo de reponer de ese estado de estupidez supina melancólica con el “Long Player” de los Faces. Maybe I'm amazed at the way you help me sing my song…

Resulta francamente sencillo que a uno le venga a la cabeza la música de los primeros años de  Costello, de los The Jam, Flaming Groovies, Squeeze, Rubinoos, Nick Lowe… Bueno, una mezcla de todo ello y del sonido power-pop de los primeros ochenta (y final de los setenta) que ya le digo a mi archienemigo que colmará todas sus expectativas y le mantendrá en una trempera descomunal al menos durante un mes, ni viagra ni pollas en vinagre. Además, el primer disco de Jesse Smith como Gentleman Jesse tenía de portada una copia de aquella mítica que sacó al mercado el bueno del otro Elvis allá por 1978 con su “This year’s model”. Referencias bien claritas no? Pues bien, una vez escuchado su segundo disco, el que nos ocupa hoy, el que me dejé en el tintero en el 2012, el que con total seguridad hubiese estado en el top 10, el que me colma de orgullo y satisfacción este mes de enero, el que me acompaña a la vuelta al currele estos días, el que me hace mover las piernas como un jovenzuelo con las feromonas en Cuenca… Joder, un discazo de saltarle a uno la boina. Pues eso que una vez escuchado de cabo a rabo el disco, y sacarle todo su jugo me he ido a por su debut, que ya os digo que también es cojonudísimo. Para seros sincero la pista de Jesse me llegó un buen día del “Cierzo” (aunque luego, con el tiempo, hasta fue disco del mes del ruta66) pero como ese camello musical que es Jesús no para de darnos las mejores mercancías acabé acumulando dos o tres discos de traca y se quedó en el olvido. Por suerte el mes de Enero no es un ejemplo de novedades musicales y uno tiende a recuperar lo olvidado, y este “Leaving Atlanta” es la repanocha en verso, es un cañonazo, una alegría absoluta. Y vuelvo a repetir: "querido Archienemigo Guzzest, hazte con él sino te lo paso yo antes, te va a dejar con un “pam de nas”. 


Gentleman Jesse – “Leaving Atlanta” (2012): 01.- Eat Me Alive/ 02.- I'm Only Lonely/ 03.- Take It Easy On Me/ 04.- What Did I Do/ 05.- You Give Me Shivers/ 06.- Careful What You Wish For/ 07.- Kind Of Uptight/ 08.- Frostbite/ 09.- I'm A Mess/ 10.- Word Gets Around/ 11.- Covered Up My Tracks/ 12.- Rooting For The Underdog/ 13.- We Got To Get Out Of Here.

La cosa empieza directa y al grano. “Eat me alive” es un cañonazo. Una buenísima carta de presentación. Esto es lo que vais a encontrar aquí. Un despiporre de ritmos poperos, bailongos con alma de rock y regusto a los mejores ochenta. Me la pone dura oigan y perdonen por ser tan grosero pero es la verdad. La escuché y enseguida me di cuenta que este disco me iba a atrapar por un largo tiempo. Qué riff, qué estribillo, qué puta delicia!!! Ya no digo “I’m only lonely” con ese riff, esa batería y ese regusto a The Jam y a tantas otras bandas que adoro de aquella época, sin duda es una de las canciones del disco. Absolutamente genial. La tercera se desmarca un poco de todo eso, “Take it easy on me”, me recuerda (puedo equivocarme) al Springsteen más popero, aquel de los ochenta y a ciertas tonadillas que hacen ahora por ejemplo mis adorados “Danny and the Champions of the World”. Ese estribillo épico es muy Bruce, o ahora que lo vuelvo a escuchar, sobretodo la guitarrita tiene algo de Costello… No sé, es tan tan buena.  La que sí es Costelliana es “What did I do” desde su fanfarria inicial, pasando por su estribillo powerpop total hasta llegar a su “bridge” con sus “uuuu- uuuus”. Ostias, me pone de muy buen humor esta canción, qué trallazo!. La ramoniana “You give me shivers” hará las delicias de Guzzest y “Careful what you wish for” te deja al borde del K.O. Más Costello, más pop de etiqueta. Cancionaca que te crío. Y así podría seguir dando la lata con cada una de las píldoras pop que regala Jesse, y no lo haré, bueno sí, la dupla que forman “I’m a mess” donde el espíritu de Weller con The Jam vuelve a asomar la cabeza y “Word gets around” que me tiene loco son imprescindibles, y no querría olvidarme yo de esa joya rocanrolera que es “Rooting for the underdog”. Madre mía qué puto discarro, porqué no te conocí antes????

Hace mucho mucho tiempo un atractivo extraterrestre decidió hacer un concursillo con 10 preguntas sobre una de sus bandas de rock de referencia, The Who, que tenía para el ganador un regalito sorpresa. Hace mucho tiempo que acabó dicho concurso, que hubo un ganador y al que se le envió el premio para que lo recibiese por Navidades y no lo recibió. Este país es de pandereta, así que para que la gran empresa Correos haga llegar un paquete de Catalunya al País Vasco parece ser que hace falta más de un mes. Un servidor daba por perdido el paquete, y ya estaba pensando enviar un nuevo premio pues no quería que se quedara sin él, y que se dudara de mi honorabilidad y palabra. El concurso, es real y tiene premio… Aprovecho para deciros que el próximo concurso será sobre la vida y obras de Neil Young, así que ir estudiando… Volviendo al tema, que al fin llegó el premio y su ganador, que por cierto hizo pleno al 10, me ha enviado una foto con él, espero que a Ion Duandikoetxea le siente bien el café (o lo que bien desee tomar) en esa magnífica taza del Tommy. Gracias por participar Ion y perdone usted por la tardanza pero yo no he tenido nada que ver en eso, en mi planeta los paquetes se reciben en milisegundos. Un abrazo y hasta el próximo concurso.



Una película inglesa de espionaje basada en el personaje creado por John Le Carré que responde al nombre de George Smiley, basada en la búsqueda de un topo dentro de la gran organización inglesa que tiene un elenco de actores descomunal parecía ser el film ideal para ver ayer noche después del absoluto meneo que nos dieron los culés a los pericos. Del director de “El Topo” no sabía nada yo hasta ayer, bueno, sí sabía, pero no sabía que lo sabía. Es el director de aquella maravilla sueca llamada “Déjame entrar” pero yo no lo sabía entonces, ahora sí, y también vosotros. Lo del elenco de actores es de traca, vamos allá: Gary Oldman, Colin Firth, Tom Hardy, Mark Strong, Dominich Cumberbatch, Toby Jones, John Hurt, Simon McBurney, David Dencik, Stephen Graham, Roger Lloyd-Park, Stuart Graham..... Bufff, tremendo. Pues bien, lo de Gary Oldman es de traca. Se sale. Lo borda. Gary ha vuelto!!!! Vale, vale.... os preguntaréis, y el film que tal? Pues bien, pero no se lleva un notable. Más frío que el hielo, eso sí, con muy buen ritmo, nunca aburre y algunas imágenes son impactantes aunque no pase nada ni se diga nada, a veces, con las miradas de Oldman, sus pausas y sus gestos tenemos de sobra. Lo de la música también es de aplaudir, fantástica. Y el argumento? Pues el del libro de John Le Carré "Tinker Tailor Soldier Spy" de 1974, ahí queda eso. Todo muy bien empaquetado, muy resultón pero con un fallo tremendo para ser un film de intriga y espionaje.... Pues se ve venir quién es el "topo" desde el minuto cinco más o menos, cosa que lastra la película que es un contento y aunque todo está en su sitio con una factura impecable le hace quedarse en un simple bien. Por lo demás muy recomendable, cine como se hacía antaño, joder, que de viejuno me ha quedado esto...., buen cine, de historias y actores.
ELVIS PRESLEY
THAT'S THE WAY IT IS (1970)
SUSPICIOUS MINDS




Desde hace unos meses viajaba conmigo, calentito dentro de mi bolsa, el fabuloso debut de Patrick Rothfuss a quién los más osados comparan con Tolkien o con el más actual RR.Martin. No sé si es para tanto o para más, el tiempo como siempre dará y quitará razones. La verdad es que eso es lo de menos, lo que ahora mismo tiene que tenernos en vilo es “El nombre del viento” que ha permanecido cerradita unos meses y ayer consiguió que me armara de valor frente a sus casi 900 páginas (edición bolsillo), me sentara y empezase a leer. De una sentada cayeron aproximadamente unas 200. Así, del tirón, con un café de por medio y un ida y vuelta al inodoro. El libro me ha enganchado a pesar que os confieso tenía enormes dudas de que lo consiguiera. No es porque sea un best seller, los “Tronos” y “Los anillos” lo son aún más, la cosa es que estaba yo ante otra trilogía fantástica aún sin acabar, con una legión de fans y una crítica totalmente entregada. Eso siempre da que pensar, pero a veces simplemente lo rechazamos por llegar a tantos hogares, por sospechar que es un bluf, una triquiñuela comercial, siempre negando la evidencia, puede que sea la repanocha de bueno, porque…., los Beatles no gustan a todo el planeta? Y no son la ostia en verso? Ojo, que no quiero comparar a Rothfuss con los Beatles, no es mi intención pero lo decía para que entendáis lo que quiero decir, estamos cargados de puñetas y cuando algo arrasa lo tachamos de comercial y dudamos de su calidad. Pues al final como he dicho, lo comencé… y…. francamente la historia engancha de lo lindo, de momento no puedo hacer un juicio total porque no llevo ni la mitad del libro pero da gusto zambullirse en la historia de Kvothe. No voy a explicar de que va la historia, pero sí que va de magia, de seres fantásticos y de….. basta! No diré nada más. No quiero ser un aguafiestas. Eso sí, si me gusta del todo ya me tienen enganchado de por vida y el pobre Don Winslow con su “Muerte y vida de Bobby Z” tendrá que esperar, pues en el mercado ya está la segunda parte de esta “Trilogía del asesino de reyes”, la segunda parte lleva el título de “El temor de un hombre sabio” y la tercera que el señor Rothfuss está acabando se llamará “La puerta de piedra” aunque no es el título definitivo. Así pues empezamos el año leyendo, nuevamente, cosa que me congratula, estoy contentísimo de haber retomado esta sana costumbre aunque los films hayan salido un pelín perjudicados, no hay tiempo para todo terrícolas. Apuntaos la novelita esta, “El nombre del viento”, no os defraudará y os tendrá amarrados a la silla durante unos días, es muy original, tiene un estilo particular y los personajes brillan con luz propia puede, eso sí, acabar pecando de lo mismo que muchas novelas fantásticas y tirar de argumento típico en su desenlace aunque para eso quedan muchas páginas y un par de libros más. Ya lo comentaremos. A leer, terrícolas!!!

Se acerca el día de Reyes, ese día mágico para los niños, de absoluto estrés para los padres y de alegría inmensa para los abuelos. Después de eso y casi sin darse cuenta uno se ve desarmando el árbol de Navidad, sacando el portal de Belén y retirando adornos varios. Se acabó otra vez, vuelta a empezar. Nos quedan las comidas y cenas con la gente a la que queremos, alguna que otra indigestión y el típico regalo que hay que ir a cambiar de lo feo y absurdo que es, y es que siempre te cae algo acojonante de lo raro y uno se pregunta si de verdad le conocen o no. No sé, qué más da. Ayer acabé de comprar los “reyes” para este año y no pude contenerme. Estaba allí, solito, a 8 euros. Ofertaza pues en el reverso ponía 22. Y no pude resistirme. Cayó uno de esos “Essential” que aborrezco pero de los que tengo unos cuantos y son carne de viaje en coche, sí, llegó a mis manos el doble esencial de Kris Kristofferson. Qué queréis que os diga, es bonico pero bonico del to. Claro, que si el country no os va para nada no lo querríais ni regalado. Yo sí, porque es cojonudo y porque Kristofferson es un gran músico, de segunda línea? Puede, pero un gran músico, honesto, sincero y sin artimañas para vendernos la moto y además le gusta trabjar como actor, y le hemos visto en grandes films y verdaderas cutreces, para la posteridad quedará ese “Pat Garrett and Billy the kid” junto al más grande entre los grandes, Bob. Eso es de agradecer. El disco 1 es una magnífica compilación del 70 al 72 que ya por sí sola vale su peso en oro. Así pues no llega a englobar más de cuatro discos, concentrándose básicamente en su imprescindible debut “Kristofferson” (70) y en “The silver tongued devil and I” (71) sin olvidarnos de la magnífica “Me and Bobby McGee” que popularizó la grandísima Janis. Luego, el disco 2 va desde ese mismo año con “Jesus was a Capricorn” (72) hasta el 99. El material de este segundo disco se centra también hasta el 75 más o menos, sin orden cronológico pero no se olvidan de colocarnos por ahí en medio el “Highwayman” con Waylon Jennings, Willie Nelson y Johnny Cash. Como veis me di un caprichito y esta mañana Kris me está cantando al oído mientras hago mis tareas del hogar y acabo de envolver los regalos de sus majestades. Y nada más, bueno sí, sólo una cosita: Lordy Lordy Lordy Lordy Lordy Lordy Lordy Lord. Hey, hey, hey, Bobby McGee…


Qué puede decir un ser de otro planeta de este genio sideral que no se haya dicho ya? Nada. Pero puedo prometer y prometo que quién no haya caído rendido a su música, a sus canciones lo hará fácilmente con este directazo del copón bendito llamado “It's Too Late to Stop Now..” su primer directo publicado allá por 1974 y que recogía material de tres actuaciones diferentes sucedidas durante 1973 en Los Angeles, Londres y California. Un doble directo de esos de saltarle la boina a un servidor, de esos que te dejan con el culo prieto, pidiendo más y más, que tiene como curiosa anécdota la de su título. Al parecer durante “Cyprus Avenue” alguien gritó “Enciéndelo carajo!”, se supone que se refería al micro pero Van estaba tan calentito, tan metido en su rollo que sólo pudo farfullar: "Es demasiado tarde para parar ahora”, de ahí, el título. A parte de esta curiosa anécdota que he leído por ahí y que no conocía, se tiene que saber que esta etapa de Van Morrison es probablemente la mejor de su carrera, en la que estaba más inspirado y en la que cantaba mejor. No se puede ser más bueno. No, no y no. “Cyprus Avenue” es de traca pero no le van a la zaga “Domino”, ni “Ain’t nothing you can do”, ni “Gloria” ni “St Dominic’s preview” ni mucho menos las pertenecientes al gran clasicazo nikochiano “Moondance”, sobretodo “Into the mystic” y “Caravan” (una de mis canciones fetiche por si aún no lo sabíais), ni por supuesto todo el material que contiene esta maravilla. Este directo lo tiene todo, sobretodo tiene magia y es un verdadero placer repescarlo siempre por estas fechas después de haberme metido del tirón entre pecho y espalda ese par de obras maestras que responden a los nombres de “Astral Weeks” y “Moondance”. Y nada más terrícolas, Van es muy grande y este directo más. Imprescindible, soberbio, mágico….

NEIL YOUNG
DÉJÀ VU (1970)
HELPLESS