Brent Cobb - Providence Canyon (2018)


Llevaba unos cuantos meses escuchando buenos discos de americana y country rock con la sensación de estar ante productos notables a los que les faltaba alma, garra, fuerza o eso inexplicable que les haga perdurar en el tiempo algo más que unas escuchas agradables y placenteras. Entonces alguien me da el soplo del nuevo disco de Brent Cobb. Tercero personal y segundo para una gran disquera. El señor Cobb está al límite de paciencia de Atlantic y aunque su anterior disco, "Shine on Rainy Day" (2016), obtuvo buenas críticas en el mercado countryrockero, necesitaba dar un golpe sobre la mesa y que los ejecutivos vieran que su apuesta se conviertía en piedrólares. Esto segundo, lo de llenar bolsillos, no sé si lo han conseguido pero desde luego "Providence Canyon" es una colección de canciones sobresalientes donde cabe el country clásico, el country rock, el southern y ecos a los grandes del género. Tiene todo eso que le demandábamos a otros discos de esta añada y mismo género. Eso mismo que no sabían darnos aquellos el señor Cobb nos lo entrega sin despeinarse. Musicalmente está a un nivel muy alto y en cuanto a lo vocal..., pues he de decir que me encanta su voz, su manera de colocar las palabras, de rascar sin olvidarse de darnos ese toque sureño que nos encanta. Hay ecos musicales a JJ Cale, a Tito Neil, a Lynyrd Skynyrd, a pura esencia setentera. Es un disco sureño, sí, sin duda, pero es sorprendentemente accesible y adictivo. A nivel de otros grandes discos del año como los de The Sheepdogs (más rockero), Old Crown Medicine Show (más hillbillie) o Blackberry Smoke (más sureño). Tres discos brutales a los que "Providence Canyon" se añade como esencial del año. 


Brent Cobb - Providence Canyon (2018): 01.- Providence Canyon/ 02.- King of Alabama/ 03.- Mornin’s Gonna Come/ 04.- Come Home Soon/ 05.- Sucker For A Good Time/ 06.- High In The Country/ 07.- If I Don’t See Ya/ 08.- .30-06/ 09.- Lorene/ 10.- When The Dust Settles/ 11.- Ain’t A Road Too Long.

El pistoletazo de salida lo da el tema que da nombre al disco. "Providence Canyon" es puro country, no hay que buscarle tres pies al gato. Una delicia sonora de principio a fin que nos coloca en un ambiente propicio para recibir uno de mis temas favoritos del disco, una canción dedicada a un amigo que se marchó para siempre. "King of Alabama" es una joya. Un rock sureño funkoide, que va al trote, sin prisa pero sin pausa. Cantada con una clase impropia de alguien que roza la treintena. Mucho homenaje a los grandes, mucho sonido clásico, mucho y bueno de los setenta a lo que hay que añadir un tímido hammond y unos coros que aportan ese mínimo toque soul que hace que el tema nos ponga la piel de gallina. Seguimos con el supersonido de los setenta en la magnífica "Mornin's gonna come" con más coros y más guitarras punzantes. "Come home soon" es una preciosidad. Uno de mis temas favoritos del año. Bonico del to. Qué nivel vocal, qué calidad señores terrícolas! Impresionante. Todo refrendado con una "Sucker for a good time" con esencia Allman. Y con todo esto nos plantamos en el ecuador del disco con la sensación de estar ante un pelotazo increíble, ante uno de los tapados del año. "High in the country" tiene ese sonido setentero del tito Neil junto a Stills, un sonido de otra época, sin sonar a revival, con personalidad propia. El espíritu de JJ Cale aparece en "If I don't see ya" donde el rocanrolito se hace dueño de todo. Ritmos funkoides para "30-06" donde Cobb se luce a la guitarra, luego "Lorene" pone calma al cancionero con algo de country-folk y llevarnos de la mano hasta el sonido Nashville de "When the dust settles". El cierre es de escándalo. De nota. De matrícula de honor. "Ain't a road to long" es puro sur. Poquito de Allman, algo de Lynyrd, algo del Exilio Stoniano... Nivelazo vocal, guitarras maestras, clase por doquier... La colección de canciones de "Providence Canyon" son una joya, un tesoro, una sorpresa descomunal, y Brent Cobb un artistazo a seguir que ha firmado uno de los discos del año.

1 comentario:

  1. Llevaba tiempo escuchando este albúm y estaba ya extrañado que los amigos de la blogosfera con tan buen gusto (al menos parecido al mío) no lo mencionaran. De esos álbumes que uno vuelve a oírlos cada poco tiempo. Notable y entre mis favoritos del año.

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