THE JAYHAWKS
MOCKINGBIRD TIME (2011)
CLOSER TO YOUR SIDE




THE JAYHAWKS
MOCKINGBIRD TIME (2011)
TINY ARROWS

Ya sé lo que estaréis pensando: “pues no hay discos mejores de Jethro Tull ni ná!”. Pues sí. “Stand Up” (69), “Agualung” (71), “Thick as a brick” (72), “Minstrel in the gallery” (75), ya que pienso no quería yo dejarme “A Passion play” (73). Así de primeras y sin pensar mucho me salen todos estos pero una cosa os digo, junto a “Heavy horses” (78), este “Songs from the wood” del que hoy os vengo a hablar es tal vez lo último y mejor que ha firmado Ian Anderson hasta la fecha. Reconozco ser un fan incondicional del grupo, me apasiona su sonido, su forma de componer, esa voz y es fantástica flauta. Coño, si es que son buenos de cojones pero los ochenta como a tantos dinosaurios del rock les hicieron mucho pero que muchísimo daño. Me quedo con su época setentera y ese magnífico “Stand Up” que cuelga allá por el 69. Todo imprescindible, excelente y francamente, en ocasiones, mágico. “Songs from the wood” fue su noveno trabajo y su portada toda una declaración de intenciones. Aquí encontraremos folk por un tubo pero sobretodo y que nadie se llegue a engaños hay rock progresivo de la ostia y un buen puñado de canciones descomunales donde asoman la cabeza para tomar protagonismo las guitarras, las melodías celtas y la flautica del maestro. Un lujazo nens. Además después de mucha movida en el seno del grupo quedó fijada la formación de la banda hasta el “Stormwatch”, la banda la formaban Barriemore Barlow, Martin Barre, John Evan, John Glascock, David Palmer y por supuestísimo Ian Anderson.

“Songs from the wood” (1977): 01. Songs from the wood/ 02. Jack-in-the-green/ 03. Cup of wonder/ 04. Hunting girl/ 05. Ring out, solstice bells/ 06. Velvet green/ 07. The whistler/ 08. Pibroch (cap in hand)/ 09. Fire at midnight.

El disco empieza con la canción que le da nombre, y una solitaria voz de Anderson que nos dice sin tapujos que le dejemos entregarnos las canciones del bosque. Accedemos rápidamente y nos hace sentir mucho mejor de lo que hubiésemos imaginado. Entran las guitarras, la flauta, las campanillas. Oh! Qué lujo. Canción típica en la construcción del grupo con las mil y una capas de melodías e instrumentos, ese estribillo repetitivo, circular… Cancionaca con guitarraca con todo su poderío al final. Tremendo. La flauta se hace protagonista de la agridulce “Jack in the green” con Anderson en plena forma, cambios bruscos con la guitarrita acústica que saben a gloria y dan paso a la preciosa “Cup of wonder” que es una de mis favoritas de todo el paquete y es que ese inicio me tiene robado el corazón, esa melodía y esa parte instrumental que me gusta tararear tanto en la ducha. Luego llegamos a una joya oculta llamada “Hunting girl” que empieza timorata pero va creciendo y creciendo hasta desvelarse como una cancionaca rock del copón progresivo. De “Ring out of the solstice bell” creo que hay video como de “The Whistler”. De la primera decir que tiene un sonido que se lleva mucho ahora con el rollo de “Fleet Foxes” y todo eso, ésta es sin duda otra a destacar del paquete, de la segunda, “The Whistler”, sólo decir que es la repanocha en verso, celta a tope, se me van los pies y la cabeza. Antes, eso sí, teníamos la medieval “Velvet Green” que es una de esas canciones que poco a poco te roban el corazón y que dan ese sabor característico al álbum. La parte final del disco comienza con “Pibroch” que es para mí la más flojita de todas aunque ahí encontramos la guitarraza de Barre, y para cerrar el disco de manera majestuosa tenemos “Fire at midnight” que es un baladón marca de la casa. Como os dije antes, seguramente los Tull tengan discos mejores pero este "Songs from the wood" podría estar entre sus cinco mejores trabajos perfectamente. Un puto clásico de lo setenta, un puto clásico del rock, un puto clásico nikochiano, y punto.
Hace unos días me hice con dos nuevos juegos de mesa a los que les tenía ganas. Por suerte los conseguí a mitad de precio gracias al rastreador de mi hermano Black Meeple que está a la que salta. Así pues compartimos pedido, él se dejó el sueldo y yo me hice como os he dicho antes con dos joyitas. La joya de la corona sería “Troyes” al que aún no he jugado pues estoy haciendo el cursillo pertinente con sus complicadas normas. Se me antoja juegaco, duro y competitivo. Pero de este juegaco ya os hablaré más adelante. Para los tipos de culo inquieto que deseen más info sobre "Troyes" dejaré este bonico enlace al blog del hermanísimo nikochiano http://theblackmeeple.blogspot.com/2010/11/resena-de-troyes.html. Hoy os vengo a hablar del otro juego. El tapado. El facilón. El simple y tontorrón “Hab & Gut”. El maravilloso juego de Carlo A. Rossi publicado por Winning Moves para 3-5 jugadores donde tomaremos el papel de inversores financieros y jugaremos a comprar y vender acciones manipulando el valor de éstas. Para ser un juego sencillo y rapidito tiene material muy pero que muy bonito. Pero vamos a lo que vamos…

El juego tiene dos rondas y cada ronda dos fases. La primera fase es de transacción o compra, nunca las dos. Se pueden comprar o vender de 1 a 3 acciones. Las acciones se guardan de forma oculta. También se puede no hacer nada y dejarlo todo tal como está. Se puede además dar una acción a la beneficencia cosa importante pues al final del juego quién haya dado menos dinero “amigable” será eliminado para el recuento final. Ya véis que como en la vida real dar dinero a los pobres te ayuda en tu negocio… Bueno, la segunda fase es la de “manipulación de mercado”, ah! Y aquí está la chicha del juego. Se había colocado previamente entre los jugadores unas tablillas con ocho cartas en cada una de ellas donde podemos ver el tipo de materias primas de las que poseemos acciones y en dichas cartas puede haber un +1,+2,+3,+4,-1,-2,-3…, etc, etc. Cada jugador conocerá las cartas de su derecha y su izquierda pero no el resto de tablillas, y tendrá que coger una de cada lado. Después debe aplicar el 100% del valor de una y el 50% de la otra. Así se cambiará el valor de las materias y claro, el de las acciones. Así se van realizando las fases hasta terminar las cartas de la tablilla. Y se acabó la ronda. Luego se repite otra ronda igual y estamos listos para el recuento. Quién tenga menos dinero de beneficencia queda eliminado, el resto cuenta la pasta y el que más tenga, gana. No hay más. Ni trampa ni cartón. Juegaco. Divertido y con ciertas dosis de instinto y puterío. Es solo rock and roll pero me gusta...

Sorprendente. Incomprensible. Extraño. Absurdo. Pecaminoso.... No lo entiendo. No sé en qué he estado todo este tiempo tan ocupado para no dedicarles ni un mísero día de mi vida a The Jayhawks. Reconozco no haber profundizado nunca en su obra, nada más escuché un par de veces "Rainy day music" (2003) y no me engatusaron como yo pensaba. Ni las buenas críticas ni las recomendaciones amigas me llegaron a convencer, incluso hubo una vez que el bajo bajista del grupo clónico Riders, un tal Edu Beltran, me amenazó con publicar mis fotos de desnudos robadas del movil si es que no me centraba y escuchaba al grupito de marras que conociendo mis gustos debería sí o sí atrapar mi alma por completo. Aquella amenaza fue sólo humo y yo seguí dejándolos de lado, eso sí, disfruté de "Vagabonds" (2008) de Gary Louris y de "The Salvation Blues" (2007) de Mark Olson pero ni con esas acabé cayendo en las redes del grupo madre hasta que un buen día navegando por la blogosfera y a colación de la publicación del disco de reunificación de la banda comienzo a leer críticas cojonudas, otras algo frías, posicionamientos a favor de unos y de otros, y alguna que otra reseña hecha desde el corazón como la publicada en Rockanrodriland. Supongo que todo lo dicho fue madurando en mi cabeza, eso y la curiosidad acabaron por decidirme a conseguir ese nuevo y flamante disco de los "Jayhawks" llamado "Mockingbird time" que me dejó un gran sabor de boca en la primera escucha pero que enseguida abandoné por culpa de Danny y sus campeones del mundo hasta hace unas cuantas noches. A mi hija le están saliendo sus primeros dientes y las noches son un infierno. No hay quién duerma pues a la pobrecica le debe doler lo que no está escrito así que me dieron las cinco de la mañana y ya no había quién cogiese el sueño one more time. Decidí ponerme los casquitos, me tumbé en la cama y escuché del tirón "Mockinbird Time" mientras acariciaba a mi gato Numa y éste ronroneaba en un estado cercano al nirvana. Una escucha mágica. Tremebunda. Tanto me gustó que me siento algo idiota por no haber recurrido antes a ellos. He puesto remedio con dos de sus grandes obras: "Hollywood Town Hall" (1992) y "Tomorrow the Green Grass" (1995). Ostias, qué contento estoy. Pensaba yo que ya no descubriría joyas de este calibre. Pero bueno, me centraré en su nuevo disco que tiene mucha miga...


The Jayhawks - "Mockingbird Time" (2011): 01.- Hide Your Colors/ 02.- Closer to Your Side/ 03.- Tiny Arrows/ 04.- She Walks in So Many Ways/ 05.- High Water Blues/ 06.- Mockingbird Time/ 07.- Stand out in the Rain/ 08.- Cinnamon Love/ 09.- Guilder Annie/ 10.- Black Eyed Susan/ 11.- Pouring Rain at Dawn/ 12.- Hey Mr. Man.

Seguramente al acérrimo seguidor le costará no comparar este excelente nuevo trabajo con sus obras pasadas pero de eso no se escapa ni el Tato. No sé porqué narices tenemos que comparar, si este disco se hubiese publicado allá por 1995 nadie discutiría que estamos delante de un discazo del copón, por otro lado si este disco lo firmase la nueva banda de moda de la gran manzana llamada por ejemplo Werewolf Weekend estaríamos ante la enésima bajada de pantalones de la prensa especializada. Pero no, este es un disco de los viejunos de “Jayhawks” que se han rejuntado para darse y darnos un gustazo y creo que para ser justos estamos ante un disco notabilísimo. Ya desde la estupenda “Hide your colors” uno encuentra la felicidad absoluta. Qué empaste de voces oigan. Qué lujo. Qué bonico todo. Los arreglos, las melodías, los solos de guitarra harrisonianos…. Todo de putísima madre. “Closer to your side” suena a clásico de los sesenta que ni te cuento, me encanta. Voy a evitaros desgranar el disco canción por canción porque eso ya lo han hecho otros mucho mejor que yo y también porque lo veo todo tan compacto que difícilmente puedo destacar una u otra canción aunque esa pareja de dos “She walks in so many ways” y “High water blues” me tiene robado el corazón. El sonido es el que es. El de los Jayhawks. El de CSN, el de Manassas, el de los Byrds, el de los Beatles… Cojonudo. Quién quiere más, quién esperaba más? O acaso alguien quería sintetizadores y ruiditos? A mi el disco me parece un lujazo inesperado que me ha hecho (re)descubrir a un gran grupo. En cuanto al disco, os dejo con críticas de la blogosfera que me convencieron de picar en algo que incompresiblemente me estaba perdiendo. Gracias a todos.


http://www.routeamericana.com/2011/07/jayhawks-mockingbird-time-2011.html
http://sanfb72.blogspot.com/2011/07/jayhawks-mocking-bird-2011.html
http://marcmonje.blogspot.com/2011/10/jayhawks-mockingbird-time.html
http://rockrodriland.blogspot.com/2011/09/mockingbird-time-jayhawks.html
http://longblacklimousine.blogspot.com/2011/10/como-la-tortilla-de-mama.html
Hoy vuelvo a las andadas con una gran recomendación. Un blog de esos que visito día sí día también, bien prontito por la mañana con el primer café. Hay unos cuantos, la verdad es que ya tengo un buen puñado de visitas fijas diarias que me hacen pasar un buen rato, empezar el día con buen humor y unas cuantas recomendaciones pendientes. Siempre se descubre algo nuevo en la blogosfera, más aún si los pájaros a los que sueles acudir son de la talla de Rockandrodri. Un tipo que es fan de los Kinks y de Sexsmith ha de ser forzosamente un buen tipo, ha de tener criterio y buen gusto. Y Rodri, claro, lo tiene. A veces se calienta en exceso y le da por despotricar de los Wilco así de primeras para hacerle la contraria al populacho aunque por sus palabras si le quitasen la interminable y radiojera canción de apertura todo mejoraría ostensiblemente. Y no le falta razón. Suelo seguir sus recomendaciones y acostumbro a estar atento a sus críticas como a las de tantos otros amigos de la blogosfera: Tsi-na-pah, Rockfloyd, Rockland, Dark night on the route, Sanfreebird, Chinasky, El Cierzo, Toxic decibel, My Kingdom for a melody, la mansión el a colina, green been sound….. Oh! Hay tantos…, cada uno con su estilo, sus gustos y sus neuras. Desde luego Rockanrodri Land ya forma parte de mi rutina diaria. Un gusto acudir a él cada día, no dejéis de hacer lo mismo: http://rockrodriland.blogspot.com/
DANNY AND THE CHAMPIONS OF THE WORLD
HEARTS & ARROWS (2011)
YOU DON'T KNOW (MY HEART IS IN THE RIGHT PLACE)



DANNY AND THE CHAMPIONS OF THE WORLD
STREETS OF OUR TIME (2009)
RESTLESS FEET

Con una voz nasal bastarda nacida del idilio entre Bob y Neil, una portada de esas que te dicen "déja todo lo que estés haciendo y cómprame" y una colección de canciones espectaculares que rendían pleitesía a lo bueno y mejor de los héroes americanos de la música moderna, al australiano Danny George Wilson no le costó ni un ápice enamorarme por completo y llevarme al huerto. Qué disco el suyo! La mare que em va parir! Ahí había dylanadas como "Henry the Van" que abría magníficamente el disco y me ponía todo de punta, hasta los pelos!. Había momentos donde la sombra de Petty (quién cada día me gusta más y más) aparecía sin tapujos como en "Restless feet" que es una de mis favoritas de aquel paquete. En ocasiones la manera de componer de Springsteen se daba un garbeo por nuestro oídos como por ejemplo en "Follow the river". Oh! qué discazo! y qué final con "Parakeets"! La leche!. "Venga coño, pónme otra vez mariconazo" parecía pedirme a gritos. Ya digo, un señor discazo de principio a fin que si ya me gustó en su momento, no os digo como ha ido ganando el muy puñetero. No deberíais dejarlo olvidado en la carpeta de pendientes, más aún cuando hace bien poquito que nos ha llegado su nuevo trabajo. Un servidor lo tenía hace un par de meses rondando por casa sin hacerle mucho caso, la portada no invitaba como la anterior, pero mira por donde que hace un par de semanitas que decidí ponérmelo one more time justo después de escuchar el último de los Jayhawks que me pone bastante pero que desgraciadamente ha sido relegado al banquillo, y es que en mi casita Danny está absolutamente on fire.


Danny and the Champions of the World – Hearts & Arrows (2011): 01.- Ghosts In The Wire/ 02.- Heart & Arrow/ 03.- Soul In The City/ 04.- Colonel And The King/ 05.- Brothers In The Night/ 06.- Too Tough To Cry/ 07.- Every Beat Of My Heart/ 08.- Can't Hold Back/ 09.- On The Street/ 10.- You Don't Know (My Heart Is In The Right Place)/11.- Walk With Me. 

El amigo Danny opera como muchos de vosotros sabréis bajo el nombre de Danny and the Champions of the wold y este 2011 ha vuelto con “Hearts & Arrows" bajo el brazo. De entrada me dejó algo frío no querría yo faltar a la verdad, pues las comparaciones con su anterior trabajo lo dejaban algo por debajo, tal vez debido a que había cambiado el sonido folki por sonidos de finales de los setenta principios de los ochenta aunque sigue sonando a Petty que quede claro, recuerda también a las mejores composiciones springstinianas añadiendo saxos por doquier y en cuanto a esa voz nasal bastarda como ya os dije no hay quién la arregle. El disco me ha ido ganando a cada escucha hasta convertirse en uno de mis favoritos del mes pasado. Ya con la entrada inicial “Ghost in the wire” uno intuye que la cosa va estar muy pero que muy bien aunque como dije no es “Henry The Van”. De todas maneras es una cancionaca de tomo y lomo, ya no digo la que da nombre al álbum, qué delicia pop señores! No puedo quitármela de la cabeza, qué guitarras, oigan!. Cojonuda. Sólo por esa canción ya vale la pena lo nuevo de los campeones del mundo pero por suerte para nosotros la cosa no acaba aquí. “Soul in the city” (wooow-Ó), se pega como una cosa mala (wooow-Ó), con esa entrada suave y lenta (wooow-Ó) para luego abrir con una deliciosa guitarra a lo Marr, un estribillo cojonudo y un momentín con algo del reggae de los Police que te deja anonadado. Sting mataría por una canción así en estos momentos de su vida. El sonido ochentas se abre paso en “Colonel and the king” pero amigos, la herencia Young es muy grande, y me imagino a Neil cantando esto con sus caballos locos a todo trapo y se me pone dura. Tremenda canción. Para cerrar un inicio espectacular Danny nos ofrece una tonadilla muy del Boss, “Brother in the night” tiene ese saber hacer de Bruce, y ese final, ese saxo..., cómo te echamos de menos Clarence!. La cosa se toma un descanso, tal vez “Too tought to cry” es de lo que menos me gusta del disco aunque mala desde luego no es. La cosa rebufa con el hitazo “Every beat of my heart” que nos devuelve a esa guitarras ochenteras muy bien retomadas para el artefacto en cuestión. El final del disco se acerca y la calidad no baja en ningún momento pero desde luego hay que decir sin tapujos que en el penúltimo corte está tal vez la mejor canción del disco, “You don’t know” es un lujazo que ya no esperabas a estas alturas del disco, una delicia, un regalo. Tiene buena pinta este Danny, no creo que pueda codearse con sus ídolos e influencias pero desde luego habrá que seguirle la pista muy de cerca, por el momento, y que yo sepa, ha parido dos discos muy pero que muy buenos.